Organización Panamericana de la Salud
Promoviendo la salud en las Américas

Hospitales Seguros

Vigilancia Sanitaria y Prevención y Control de Enfermedades: Enfermedades Crónicas:   Alimentación Saludable y Vida Activa - Cáncer: cervicouterino - Diabetes -
Enfermedades cardiovasculares - Estrategia Regional de Enfermedades Crónicas - Hipertensión -
Iniciativa CARMEN - Noticiero Enfermedades Crónicas - Noticias de Brasil - Nutrición - Obesidad -
Análisis de Salud y Estadísticas - Enfermedades Transmisibles - Salud Pública Veterinaria


foto, pandillero

Reducción de la violencia en países seleccionados de Centroamérica (Iniciativa de cooperación técnica):

Resumen ejecutivo

Introducción

El Programa de Enfermedades no transmisibles de OPS/OMS propone una cartera de tres proyectos de cooperación dirigidos a reducir la violencia en países seleccionados de Centro América. Los tres proyectos se orientan hacia la aplicación de intervenciones que enfrentan problemas identificados por expertos y comunidades, tales como:

1. la fragmentaria e incompleta atención que los hospitales ofrecen a las víctimas de violencia;
2. el incremento de la violencia juvenil agrupada en pandillas (maras) y la inseguridad que éstas generan; y
3. la falta de redes de apoyo social a niños/as que sufren abuso.

Para enfrentar estos problemas, las intervenciones que se proponen se han diseñado teniendo en cuenta criterios de promoción de la salud y de prevención de eventos violentos. El sector salud puede jugar un rol de liderazgo y coordinación de las intervenciones propuestas. Con éstas se espera lograr una participación activa de víctimas y agresores, así como de actores claves a nivel de gobierno, ONG y organizaciones de base comunitaria.

Objetivos

  1. Prevención de la violencia en víctimas atendidas en instituciones del sector salud: El proyecto propone evitar la recurrencia de hechos violentos, implementando actividades de prevención secundaria en hospitales públicos de los cuatro países centroamericanos seleccionados. Para ello invitará a las víctimas de hechos violentos, jóvenes y mujeres, a participar activamente en un ciclo de sesiones de reflexión que permitirán modificar las condiciones que conducen a la recurrencia de acciones violentas. Las visitas domiciliarias que se efectúen con posterioridad deben consolidar la red de apoyo que la víctima necesita para no ser nuevamente agredida. Esta metodología ha sido aplicada en Boston, EU1 y Cali, Colombia2. El proyecto intenta modificar la actitud de la víctima, sus familiares, las personas de su entorno social inmediato y de los profesionales de la salud hacia el origen y prevención de la violencia. La base conceptual de esta metodología es la teoría desarrollada por A. Bandera que sostiene que la violencia social es un fenómeno aprendido y por tanto sujeto de "desaprendiizaje", para lo cual las personas afectadas son expuestas a un modelo de trabajo reflexivo combinando lo individual con lo colectivo.3, 4
  2. Fortaleciendo las organizaciones de jóvenes por la no violencia: Este proyecto fortalecerá las organizaciones de jóvenes que trabajan en la reorientación de actividades de las pandillas juveniles a través de un proceso combinado de acercamiento, discusión de alternativas de vida, generación de información y proponiendo el tema en la agenda pública bajo la perspectiva de la prevención. Los grupos de jóvenes que participarán en el proyecto lo harán de una manera activa, y realizarán análisis de situación para orientar y fortalecer sus acciones de no-violencia. Esta información será compartida en conferencias subregionales de grupos que trabajan en el mismo campo y con la sociedad, en términos generales, para que el problema adquiera visibilidad pública.
  3. Redes para la prevención de violencia contra niños/as: El proyecto fortalecerá las redes de organizaciones dedicadas a la prevención de la violencia contra niños/as para que puedan ofrecer un abordaje integral de problema y coloquen el tema en el debate público, bajo la perspectiva de la prevención. Las primeras actividades del proyecto incluirán un análisis de la situación de la violencia contra los niños/as y la elaboración de un directorio del perfil de las instituciones que trabajan es este campo. Fundamentados en este conocimiento de la situación y de la respuesta social, se promoverá (o fortalecerá) la conformación de una red de instituciones. El proyecto apoyará el respaldo jurídico y administrativo que se demande y el desarrollo institucional de la red. Al finalizar el proyecto se espera contar con una red que una esfuerzos nacionales o locales por la prevención de la violencia contra niños/as, al tiempo que les ofrezca atención integral y promueva el debate público del tema en foros técnicos y políticos.

Actividades

Los países seleccionados—El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua—tienen altos niveles de violencia, los que se reflejan no solo en altas tasas de morbilidad y mortalidad sino también en sus efectos sobre el desarrollo socioeconómico y en la percepción que la comunidad tiene de la violencia. Los cuatro países reúnen condiciones asociadas con la ocurrencia de violencia: inequidad social, alta proporción de población joven sin oportunidades de educación y trabajo, rápido y desordenado crecimiento urbano, recientes conflictos armados, altos índices de pobreza y analfabetismo y en algunos sectores, una subcultura de uso de la violencia para la solución de los conflictos sociales o interpersonales.

Los recursos de donante solicitados para implementar esta cartera de proyectos en un periodo de cinco años suman un poco más de US$ 4,500,000. La OPS contribuirá con US$ 240,000 representados en la labor a desempeñar por el Asesor Regional en la conducción de los proyectos así como del apoyo que se recibirá por parte de consultores en cada país. Los recursos de contraparte del país, US$ 858,000, son estimaciones del tiempo que empleados públicos y trabajadores voluntarios dedicarán a la implementación de los proyectos. Cada uno de los países incluidos en esta iniciativa contará con un/a coordinador/a nacional que conducirá técnica y administrativamente la cartera de proyectos. Se espera que éste cargo sea proveído como contraparte nacional, lo cual permitirá visualizar la sostenibilidad de la iniciativa.

Resultados esperados

Al finalizar los proyectos se espera que la red social, que directa o indirectamente trabaja en la prevención de la violencia, se haya fortalecido. Los proyectos documentarán experiencias y desarrollarán estudios de situación que permitirán desplegar acciones fundamentadas en la evidencia. Este será un aporte a la orientación de las acciones de los mismos proyectos y de otras iniciativas en curso en cada uno de los países. Finalmente, las actividades incluidas en los proyectos permitirán aumentar la visibilidad social del problema, incrementando la movilización de recursos nacionales e internacionales en apoyo de acciones de prevención.


Notas:

  1. De Vos E, Stone DA, Goetz MA & Dahlberg LL. Evaluation of a Hospital-based Youth Violence Intervention. Am J Prev Med 1996; 12 (Suppl 2): 101-108.
  2. Concha-Eastman A, Espinosa R, Pineda ME, Melo LM, Becerra ML, Martínez LN. Health sector assistance approach for victims of violence in a developing country. Accepted for a workshop at the 10th International Sympsium on Victimology. Montreal, Canada, August 2000.
  3. Bandura A. Aggression: a social learning analysis. Englewood Cliffs, NJ: Prentice-Hall; 1973.
  4. McAlister A, Orlandi M, Puska P, Zbylot P & Bye LL. Behavior modification in public health: principles and illustrations. In: Holland WW, Detels R, Knox EG (eds.) Oxford textbook of public health (2nd ed). Oxford: Oxford Medical Publications; 1991.