Esta alarmante realidad fue analizada durante una entrevista
exclusiva con EL DIARIO/LA PRENSA, por la doctora Mirta Roses,
directora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) —oficina
regional de la Organización Mundial de la Salud (OMS)— quien hizo
un balance sobre los avances y los retos de la región en la lucha
contra el VIH/Sida, a 25 años desde que se detectaran los primeros
casos de esta pandemia mundial.
¿Por qué Centro América y el Caribe son la segunda región
con la tasa más alta de infectados?
- Los países centroamericanos, con una población de alrededor
de 20 millones de personas, están altamente afectados con alrededor
de un l2% de tasa de infección. En El Caribe el Sida es una epidemia
antigua de alrededor de 25 años y tenemos países como Haití con
grandes tasas, donde la epidemia está expandida dentro de la población.
¿Qué países están más afectados en Centroamérica?
- El país que tiene la tasa más alta es Honduras, donde la epidemia
está más consolidada. También se ha dado una expansión a la población
en general. Le sigue Belice con la tasa más alta.
¿Cuál es el principal método de infección en la región?
- En todo el continente la principal vía de transmisión es la
sexual, inclusive la transmisión heterosexual, es decir de hombre
a mujer. La tendencia actual en el continente es la de la feminización
de la epidemia. Las mujeres en este momento tienen la cifra más
alta de infecciones nuevas.
¿Por qué ocurre eso?
- Eso se da, en general, porque el continente no tiene una tradición
de sexo seguro, de sexo protegido, y sobre todo porque la mujer
tiene una posición de subalterna; tanto las trabajadoras sexuales,
como las que están en relaciones estables. Nuestra cultura no
está preparada para que en la pareja la mujer establezca ciertas
normas de juego, como el usar algunas medidas de protección como
el condón. Hay una relación asimétrica en la toma de decisiones
en lo que se refiere al sexo. Además hay una iniciación sexual
temprana en las niñas y existe violencia sexual intra-doméstica,
sobre todo en zonas rurales y pobres.
¿Después del sexo cuál es la otra forma de contagio?
- Hay otros grupos vulnerables, por ejemplo, en América del Sur,
es más frecuente el uso de drogas inyectables, lo que no ocurre
tanto en el Caribe, donde los grupos más vulnerables son los trabajadores
del sexo, tanto hombres como mujeres, y también los hombres que
tienen relaciones sexuales con otros hombres. Hay diferencias
entre los distintos países.
¿Qué avances ha logrado la región en la lucha contra el Sida?
- Los países han hecho un esfuerzo muy grande en interrumpir
la transmisión de madres embarazas a niños recién nacidos. También
se ha interrumpido la transmisión sanguínea o por transfusión
de sangre. Esas dos formas de contagió en el continente han sido
prácticamente eliminadas.
Ha habido avance en los países en cuanto al acceso de tratamiento.
Fue la primera región del mundo que hizo negociaciones colectivas
para reducir los precios de antirretrovirales. En el 2005 se logró
alcanzar a más de 600 mil personas con tratamientos.
Pero la situación es dispareja. Hay países que han hecho un gran
esfuerzo, tanto propio como con la cooperación internacional,
y eso ha generado una mayor disponibilidad de drogas. Pero tenemos
muchos países donde todavía menos de 30% de las personas que deberían
estar recibiendo tratamiento no lo están haciendo diariamente.
Brasil es nombrado por lo expertos como un país ejemplo. ¿Por
qué?
- Brasil ha sido un pionero desde el primer día, no solo en el
acceso a tratamientos sino en la prevención. A finales de los
80 y principios de los 90 Brasil abordó el tema del Sida con una
gran transparencia y una apertura de toda la sociedad a una discusión
abierta y sin prejuicios sobre el tema del Sida; cuáles eran sus
formas de contagio y sobre el tema de la sexualidad. Brasil se
ha convertido en un país que inclusive brinda cooperación a otras
naciones.
¿Usted cree que en general han fallado las campañas de prevención?
- Sí. Es evidente que han fallado los programas de prevención,
inclusive en aquellos países que han hecho campañas de información
en los medios de comunicación y en las escuelas. Cuando se hacen
encuestas las personas están informadas con respecto al Sida;
tienen conocimiento, pero no cambian su comportamiento de riesgo.
¿Por qué ocurre eso?
- Eso se debe a que hay todavía en la sociedad muchas barreras
para una discusión abierta sobre la sexualidad. Aún hoy día no
hay apertura hacia estos temas, y no se da esa conversación y
diálogo con la familia, en las escuelas, con los maestros y con
las entidades religiosas para buscar un camino que permita cambiar
las conductas sobre todo en los jóvenes.
Por otro lado, existe mucha discriminación y mucho estigma todavía,
no solo con la enfermedad sino con la actividad sexual y la orientación
sexual.
¿Cuáles cree usted que han sido los logros de la comunidad
internacional en la lucha contra el Sida?
- La comunidad internacional ha avanzado mucho en poner el tema
del Sida en la primera línea de discusión de la sociedad y de
los líderes políticos. Se ha mantenido el alerta y la conciencia
sobre la dimensión del problema.
Se ha avanzado en términos del conocimiento de la enfermedad
y el que se hayan descubierto antirretrovirales es un hecho notable
de la ciencia. No disponemos aún de una vacuna, pero si de un
arsenal de drogas y de tratamientos importantes.
La movilización de recursos financieros de la comunidad internacional
también ha sido un hecho importante. Estamos hablando de miles
de billones de dólares asignados para poner atención al Sida y
lo mismo lo han hecho los países con sus presupuestos nacionales.
¿Y cuáles han sido los fracasos?
- Ha habido mucha fragmentación de los esfuerzos, principalmente
en el tema de salud pública. También ha habido mucha fragmentación
de acciones; no ha habido coordinación para poder lograr el impacto
en el tiempo que se requiere porque el virus sigue avanzando.
El otro campo en el que hemos hecho poco es en el del estigma
y la discriminación por ser enfermos de sida, por la orientación
sexual, etc. Esa es una barrera importante que el continente debe
abordar de manera franca y abierta inclusive en la legislación
de muchos países todavía se considera criminal una conducta sexual
“no normal”.
Información relacionada:
Challenges
and opportunities to achieve Universal Access to Prevention, Treatment,
Care and Support in Latin American and the Caribbean Region.
New York. UNGASS.
Dr. Roses Closing Remarks, Directors' Special
Session. June 2, 2006.
Éxito
frente al sida en las Américas se debe a la voluntad política
y a que trabajamos juntos. New York. ONUSIDA. Junio 2, 2006.
Success
in AIDS response due to clear political will and united front.
New York. UNGASS. Junio 2, 2006.