Base de Datos de Indicadores Básicos en Salud de la OPS Contiene una herramienta de consultas multidimensionales que ofrece una colección de 108 indicadores desde 1995 a 2005. El sistema presenta datos e indicadores sobre:
• demografía
• socioeconomía
• mortalidad por causa
• morbilidad y factores de riesgo
• acceso, recursos y cobertura de servicios de salud.
Los indicadores se presentan desagregados por grupos de edad, por sexo y/o por región urbana/rural. Las tablas generadas pueden imprimirse y exportarse.
Los datos son actualizdos anualmente con la información más reciente disponible del país.
Demografía:
El país tiene una extensión territorial de 75.517 km2 y una población
de 2.815.644 habitantes, según el Censo Nacional de 2000, con densidad de 37,2
habitantes por km2. La tasa anual media de crecimiento fue de 1,91% en el decenio
1991-2000. La Cordillera Central divide al istmo en dos vertientes: la del Atlántico
y la del Pacífico, donde se concentra aproximadamente 75% de la población panameña.
La República de Panamá se compone política y administrativamente de 9 provincias,
74 distritos o municipios, 592 corregimientos y 4 comarcas indígenas. En mayo
de 1999 se realizaron las elecciones presidenciales y en septiembre tomó posesión
del cargo la presidenta electa. El 31 de diciembre de 1999 cesaron la presencia
militar norteamericana en territorio panameño y su participación en la administración
del Canal, que pasó al dominio de Panamá.
Economía: Según la Encuesta de Hogares
de 1999, la población económicamente activa (PEA) de Panamá era de 1.086.598
personas, de las cuales 62 % se concentraban en la ciudad de Panamá. Las mujeres
constituían 24,5% del total de la PEA y la tasa de desempleo abierto era 13,5%
en el año 2000 (10,8 % para los hombres y 17,9% para las mujeres). La población
protegida por la seguridad social fue estimada en 69% de la población total
en el año 2000 y 40% de la población protegida eran cotizantes . La canasta
básica de alimentos para una familia de referencia de cinco personas tenía en
enero de 2001 un costo mensual de US$ 222,7, para un salario mínimo de US$ 253.
Por igual labor, las mujeres que trabajan en el sector privado reciben en promedio
US$ 80 mensuales menos de salario que los hombres; esta desventaja es menor
en el sector público, donde se reduce a US$ 28 mensuales. Un 37% de la población
vivía bajo la línea de pobreza y que más de la mitad de estos (19% de la población
total) vivían en condiciones de extrema pobreza. Según las estimaciones el nivel
de actividad de la economía panameña registró en 1998 un aumento de 4,1% en
el producto interno bruto (PIB), y para 1999 se estimaba que sería de 3,2%.
El saldo de la deuda pública externa en diciembre de 1999 ascendía a US$5,568.1
millones, con un aumento de 4,5% sobre el de diciembre de 1998, y equivalía
a 58% del PIB. En 1996 se asignó al sector salud más de 7% del PIB y esto representó
15% del gasto fiscal de ese año. Los pueblos indígenas constituyen aproximadamente
9% de toda la población y están compuestos de varios grupos étnicos claramente
definidos. Entre 1980 y 1990 la natalidad anual media fue de 26 por 1.000 habitantes.
Para 1999 se proyectó una tasa de 21,9 por 1.000 habitantes (19,9 y 26,8 por
1.000 habitantes en las ciudades y el campo, respectivamente). La tasa global
de fecundidad fue de 2,6 hijos por mujer en 1999. La esperanza de vida al nacer
presenta tendencia creciente, pues subió de 59,3 años en 1960 a 74,3 en 1999
(71,8 los hombres y 76.4 mujeres). La tasa de mortalidad general se estimó en
5,1 muertes por 1.000 habitantes en 1998.
Mortalidad: En 1999 se registró una tasa de
mortalidad infantil de 16,6 por 1.000 que, ajustada por subregistro , se eleva
a 21,3 por 1.000 nacidos vivos. Las tasas de mortalidad infantil estimadas en
1999 para Bocas del Toro (39 por 1.000) y para Darién (43 por 1.000) son comparables
a la tasa de mortalidad infantil para todo el país a comienzos de los años setenta.
La tasa de mortalidad materna ha bajado de 200 defunciones por 100.000 nacidos
vivos en 1980 a 70 en 1999, representando 5,7% de las defunciones de mujeres
en edad fértil y 13,9% de las muertes en la población femenina total.
PROBLEMAS ESPECÍFICOS DE SALUD
Análisis por grupo de población Niños (0-4 años):
Mientras las principales causas de mortalidad infantil setenta eran las transmisibles,
que causaron 60% de las muertes, en 1999 la primera causa de defunción fue el
conjunto de enfermedades del período perinatal, con 43,7%, seguida por las anomalías
congénitas, con 25,3%. De los 41.773 nacidos vivos registrados en 1999, 6,7%
habían registrado peso bajo al nacer.
Escolares (5-9 años):
La tasa de mortalidad entre 5 y 9 años en 1997 fue de 0,4 por 1.000 y las principales
causas de morbilidad son las infecciones respiratorias agudas y las infecciones
gastrointestinales.
Adolescentes:
En los adolescentes, la tasa de fecundidad específica para las mujeres de 10
a 14 años fue de 3,1 por 1.000 en 1998. Para las de 15 a 19 años, la tasa de
fecundidad fue de 91,1 por 1.000 en 1998. La principal causa de muerte en ambos
grupos de edades y en ambos sexos fueron los accidentes, las lesiones autoinfligidas
, las agresiones y otras formas de violencia.
Adultos (20-59 años): En
1999 se registró una tasa de mortalidad en los adultos de 63,7 por 100.000 habitantes,
y la primera causa fueron los accidentes, las lesiones autoinfligidas, las agresiones
y otras formas de violencia. En el período 1998-1999 en este grupo de edades
se registraron 46 muertes maternas, 82 % correspondieron a mujeres residentes
en zonas postergadas.
Adultos mayores (60 y más años): La
tasa de mortalidad de los adultos mayores en 1999 fue de 554,8 por 100.000 habitantes
y la primera causa de muerte fueron las neoplasias malignas. De los hogares
panameños, 27 % tienen como jefa a una mujer; 71% de ellos viven en condiciones
de pobreza en el campo y 48% en las ciudades.
Discapacitados:
El censo de 2000 registró a 31.111 personas con discapacidad, de las cuales
56% eran hombres.
Indígenas La
situación de la salud de las poblaciones indígenas presenta marcadas desigualdades
en relación con el resto de la población panameña. La esperanza de vida en todo
el país, de 74,3 años en 1999, mientras las zonas de mayor población indígena
era de 69,9 años; la tasa de mortalidad infantil era más del doble.
Análisis por tipo de enfermedad o daño Enfermedades transmitidas por vectores:
De 1996 a 1999 se detectaron 3.993 casos de Malaria en todo el país y se examinaron
880.743 muestras de sangre, de las cuales 0,3% resultaron positivas. En 1999
la mayoría de los casos de malaria se concentraron en las regiones sanitarias
de Darién y Bocas del Toro. En 1993 hubo una epidemia de Dengue en Panamá, y
desde ese año hasta 2000 se registraron 13.245 casos. Se ha detectado la circulación
de los cuatro serotipos del virus del dengue. En 2000 se presentaron 317 casos
de dengue clásico, 88% menos que en el año precedente. Para el año 2000 el índice
de infestación de viviendas por Aedes aegypti fue de 1,5%. Los mayores porcentajes
de positividad se alcanzaron en la región metropolitana (3,2%), San Blas (3,1%),
San Miguelito (3%) y Panamá oeste (3%). De 1987 a 1996 se registraron 24 casos
de enfermedad de Chagas . Entre 1990 y 1998 las tasas acumuladas más altas se
observaron en los distritos de La Chorrera y Arraiján, donde oscilaron entre
7 y 19 casos por 100.000 habitantes. Los bancos de sangre tamizan para la enfermedad
de Chagas solo 22% de las donaciones. No ha habido en Panamá casos de Fiebre
amarilla desde 1974. En 1999 la tasa de leishmaniasis fue de 66,7 por 100.000
habitantes (1.873 casos) y la población menor de 15 años es la más castigada
con 70% de los casos; en 2000 se presentaron 2.435 casos.
Enfermedades prevenibles por vacunación: Panamá
no registra casos de Poliomielitis desde 1972. No ha habido casos de Difteria
desde 1981 y desde diciembre de 1994 no se presentan casos de Sarampión. Durante
1999 se registró un caso de Tétanos neonatal: y en 2000 no se registró ninguno.
Aún persisten brotes de Tos ferina, localizados en la provincia de Bocas del
Toro (66 casos en el año 2000). Ese mismo año se registraron 308 casos de Parotiditis
y 941 de Rubéola.
Enfermedades infecciosas intestinales:
No ha habido casos de Cólera desde 1994 hasta 2001.
Enfermedades crónicas transmisibles:La tasa de incidencia de Tuberculosis pulmonar ha
sido relativamente estable entre 1996 y 2000: en el primero de esos años fue
de 50,2 por 100.000 habitantes, en 1997 de 54,2, en 1998 de 51, en 1999 de 48,6
y en 2000 de 40,2, siempre con mayor morbilidad masculina (52,7%) y con una
tasa de mortalidad de 8,2 por 100.000 habitantes en 1999. Se asociaron con el
SIDA 3% de los casos de tuberculosis. En 1996 y 1997 se registraron cuatro casos
nuevos de lepra por año, en 1998 se registró uno, y siete en 1999; en 2000 no
se informó sobre nuevos casos. La prevalencia a fines de 2000 era de 37 casos,
de los cuales dos (5,5%) correspondían a menores de 15 años.
Zoonosis: Panamá
sigue libre de Rabia canina desde 1972 y de rabia humana desde 1973. Persiste
la rabia silvestre transmitida por murciélagos que afecta sobre todo al ganado
bovino. En 1998 fueron 36 los focos de encefalitis equina notificados y solo
15 en 1999. El diagnóstico fue serológico en 95% de los casos y clínico en los
restantes. Todos los casos fueron de encefalitis equina del este.
VIH/SIDA: Los
dos primeros casos se registraron en septiembre de 1984 y hasta 2000 se habían
notificado 3.241, 60% de ellos en los últimos cuatro años. El mayor riesgo de
desarrollar la enfermedad se presenta en las edades de 35 a 44 años, tanto para
los hombres como para las mujeres. Ha habido 2.670 defunciones desde que se
inició la epidemia de VIH/SIDA: En el año 2000, el modo de transmisión sexual
correspondió a 63,5%. De la transmisión sanguínea, la mayor proporción corresponde
a usuarios de drogas intravenosas. De 1996 a 1999 la seroprevalencia de infección
por el VIH en donantes (a quienes se efectúa 100% de tamizaje) osciló entre
0,1% y 0,2%, en tanto que en la población no donante fluctuó entre 1,2% y 2,3%,
y en las trabajadoras del sexo que acuden a las clínicas de higiene social varió
de 0,2 a 0,9%.
Enfermedades nutricionales y del metabolismo:
En 1999, en encuestas nacionales, se comprobó
que la prevalencia de Anemia en niños preescolares y embarazadas era de 36%,
en mujeres de edad fértil de 40,3%, y en escolares de 6 a 12 años, de 47%.
Neoplasias malignas: Las
neoplasias, con una tasa de mortalidad de 63,5 por 100.000 habitantes en 1998,
fueron ocuparon el primer lugar entre las causas de muerte, 54,9% de las muertes
fueron de hombres. El tumor de estómago ocupó el primer lugar como causa de
muerte entre las neoplasias malignas seguido por los tumores de próstata y los
tumores de tráquea, bronquios y pulmón, y los del cuello del útero ocuparon
el cuarto lugar.
Accidentes y violencias: En
1998 las causas externas fueron la segunda causa de muerte en Panamá, con 13,4%
del total, de las cuales 78,8% fueron de hombres; esas muertes representaron
un aumento de 20% sobre las registradas en 1995.Entre las personas 5 a 54 años
fue la primera causa de muerte.
Enfermedades del sistema circulatorio: En
1998 las enfermedades cardiovasculares fueron la tercera causa de muerte (10,7%
del total) y afectaron más a los hombres (57% de los fallecidos). Ese mismo
año, la tasa de mortalidad nacional por esa causa alcanzó a 40,7 por 100.000
habitantes.
Enfermedades emergentes y reemergentes:
Los casos de enfermedad causada por hantavirus emergieron en Panamá en diciembre
de 1999 y el último caso se registró en marzo de 2001. Para entonces se habían
registrado 36 casos con una tasa de letalidad de 16,7%, de los cuales 29 (80,6%)
fueron de síndrome pulmonar por hantavirus.
RESPUESTA DEL SISTEMA DE SALUD
Políticas y planes nacionales de salud: El
Plan de Gobierno para el quinquenio 1999-2004, bajo el lema "Desarrollo Económico,
Social y Financiero con Inversión en el Capital Humano", así como las Políticas
y Estrategias para el Desarrollo Social, fundamentan la política nacional de
salud. En 1999 se publicó la Agenda Social 1999-2004, que se concentra en la
lucha contra la pobreza y el desempleo, los asuntos indígenas, la ciencia y
la tecnología, la educación, la salud y la seguridad social, los acueductos
y alcantarillados, la vivienda y el urbanismo, la lucha contra la drogadicción,
la situación de la mujer, y la familia, entre otros temas. La Agenda Social
orienta además hacia la descentralización y desconcentración del Estado, la
participación y consulta de la ciudadanía. Las principales políticas sanitarias
apuntan a lograr salud integral, salud en el desarrollo, desarrollo del sistema
de rectoría de la salud, fortalecimiento de la red de servicios del Sistema
Nacional de Salud (SNS), desarrollo de mecanismos que posibiliten la sustentabilidad
financiera del SNS, ampliación de cobertura de los servicios del SNS y protección
financiera de la salud de los grupos de población más vulnerables.
La reforma del sector salud: En
1997 el Ministerio de Salud fortaleció sus funciones de vigilancia y regulación
reestructurándose en dos grandes áreas: provisión de servicios, y vigilancia
y regulación, tanto en materia poblacional como ambiental. Como objetivos de
los procesos de reforma se propusieron los siguientes: equidad, eficiencia técnica,
administrativa y en las acciones del SNS, calidad en la atención, y satisfacción
del usuario. La política nacional es congruente con la reforma del sector y
aspira a concretar los siguientes propósitos: renovar las estrategias de atención
primaria para contribuir al desarrollo humano, perfeccionar el marco regulatorio
para garantizar la calidad en el sistema, universalizar el acceso a programas
y servicios para reducir las brechas, impulsar y coordinar acciones para mejorar
la nutrición, garantizar ambientes sanos estrechando la vigilancia de factores
de riesgo, promover y ejecutar investigaciones y desarrollos tecnológicos, fortalecer
la promoción de la salud, mejorar la capacidad de respuesta de la red pública
de servicios así como la capacidad del sistema de urgencias, fomentar la cultura
de mejoramiento continuo de la calidad, reforzar la gestión, adecuar los procesos
y sistemas de gestión, mejorar la eficiencia y efectividad financieras y concretar
un programa de inversiones.
El sistema de salud:El
componente público del sector salud se vertebra sobre el Ministerio de Salud
como rector, que comparte la función de financiación y provisión con la Caja
de Seguro Social (CSS), y también incluye al Instituto Nacional de Acueductos
y Alcantarillados. Por derecho constitucional, toda la población tiene acceso
a los centros de atención del Ministerio de Salud, en tanto que la CSS atiende
a la población trabajadora y a sus dependientes (69% de la población), pero
ambas instituciones se han coordinado para brindar atención a toda la población
indistintamente. El componente privado lo constituyen las clínicas privadas,
los hospitales con más de 100 camas y los consultorios médicos privados. Se
estima que 3,9 % de la población utiliza servicios de seguros privados de salud.
Legislación sobre salud: El
marco legal que rige el accionar del sector salud es el Código Sanitario aprobado
en 1947; entre 1997 y 2000 se aprobaron varias leyes relacionadas con la salud,
entre las que cabe destacar las que crearon el Patronato del Hospital Integrado
San Miguel Arcángel y el Patronato del Hospital Santo Tomás, la Ley General
sobre las Infecciones de Transmisión Sexual, el VIH y el SIDA, y la Ley Especial
de Medicamentos, así como el Decreto Ley 2, "Marco regulatorio e institucional
para la prestación de los servicios de agua potable y alcantarillado sanitario",
dictado en enero de 1997. Con el fin de combatir la discriminación de género,
se aprobó la Ley 4, sobre la igualdad de oportunidades para las mujeres. Los
trabajadores del sector público se rigen por la Ley 8 que creó el sistema de
ahorro y capitalización para los servidores públicos, como alternativa de pensión
complementaria.
Grado de separación institucional de funciones: En el período 1997-1999 se llevó a cabo un
proceso de reorganización del sistema de atención sanitaria, que puso el acento
en el desarrollo del nivel primario. Se privilegió como eje la participación
ciudadana en la producción de salud integral, por medio de organizaciones tales
como los Comités de Salud, las Juntas de Agua y otras organizaciones comunitarias.
Junto con estos cambios se inició la separación de funciones: en particular,
el Ministerio de Salud asumió la función de rectoría y regulación, por un lado
procurando financiar los servicios pero por otro delegando su provisión. Segmentación
de la población por tipo de institución El Ministerio de Salud es responsable
constitucionalmente de la atención de la salud de los panameños y comparte con
la Caja de Seguro Social la provisión de servicios; la CSS responde por la atención
de los trabajadores asegurados y de sus dependientes beneficiarios. El sector
privado brinda servicios a 17% de la población, aproximadamente. Modalidades
de aseguramiento Para el año 2000 se estimó que 69% de la población estaba asegurada
por la CSS. En atención a los convenios existentes entre el Ministerio y la
CSS, la población tiene la opción de elegir sus servicios ya sea en la Caja,
en carácter de derechohabiente, o en el Ministerio, amparada en los convenios
de compensación de costos.
Organización de las acciones de regulación
sanitaria: La certificación y el ejercicio
de las profesiones de salud El sector panameño de la salud se rige por 35 leyes
gremiales en las que se definen los escalafones salariales de las diversas categorías
de profesionales y técnicos; sin embargo, la Ley de Carrera Administrativa es
supletoria de todas esas leyes y se aplica a todos los profesionales y técnicos
del sector. Los mercados básicos en salud La Dirección Nacional de Provisión
de Servicios de Salud, en el marco del proceso de reforma, ha iniciado la estructuración
del Departamento de Regulación de Equipos y Dispositivos Médicos, a fin de ordenar
y regular los aspectos de tecnología sanitaria. La calidad del ambiente En 1999
se publicó el documento "Estrategia Nacional del Ambiente", que considera varios
componentes de la calidad ambiental: calidad del aire, ruido, vibraciones, calidad
del agua, residuos sólidos, minería, industria y transporte, entre otros.
Organización de los servicios de salud público: Entre los programas de prevención específica se destacan los de las enfermedades
inmunoprevenibles , para las que en 2000 se alcanzaron las siguientes coberturas
en los menores de 1 año: vacuna antipoliomielítica 99,6%, DPT (contra difteria,
tos ferina y tétanos) 94,6%, vacuna antisarampionosa 91,8% y BCG (antituberculosa)
100%. En forma análoga, se ejecuta una serie de intervenciones con el fin de
prevenir y controlar las enfermedades transmisibles y las no transmisibles,
entre ellas las transmitidas por vectores, la tuberculosis, las enfermedades
diarreicas, la infecciones de transmisión sexual y el VIH/SIDA, así como el
cáncer del cuello del útero (mediante su detección precoz) y las enfermedades
mentales (mediante programas de salud mental), y también las intoxicaciones
agudas por plaguicidas, las drogodependencias y los accidentes de trabajo. Con
el documento "Fundamentos de la Política Panameña de Seguridad", del Ministerio
de Gobierno y Justicia, se establecieron los lineamientos políticos para la
prevención y control de la violencia. De acuerdo con ellos se ejecuta el Plan
Institucional de Atención y Prevención de la Violencia y Promoción de Formas
de Convivencia Solidaria. Análisis de salud, vigilancia epidemiológica y laboratorios
de salud pública: Se cuenta con el Sistema de Vigilancia Epidemiológica de la
Mortalidad Materna, que ha sido declarada de notificación e investigación obligatoria.
Agua potable y alcantarillado: En
2000 la cobertura de los servicios de agua potable con conexiones domiciliarias
alcanzaba a 82% de la población total, 4,5% con fácil acceso y 13,5% sin servicio.
En cuanto al saneamiento, la cobertura dentro de las viviendas para el total
del país alcanza a 51,7% de ellas, llega a 71,1% en las ciudades pero cae a
20,7% en el campo. En 1999 se recolectaban 94,8% de los desechos sólidos en
las zonas urbanas y 31,4% en las rurales; esto significa que 19.500 viviendas
de las zonas urbanas y 186.700 viviendas de las zonas rurales carecían de sistemas
sanitarios para la eliminación de basura.
Prevención y control de la contaminación: En la vigilancia y análisis de las áreas afectadas
por compuestos bifenilpoliclorados (PCB), estudios realizados en 1998-1999 indican
que la cantidad de partículas en suspensión alcanza un valor promedio de 390
µg /m3, con un máximo de 1.403 µg /m3, elevado si se lo compara con las normas
internacionales, que estiman como aceptable un nivel de 260 µg /m3. La medición
de monóxido de carbono arrojó valores medios de 17,3 ppm , con un máximo de
35 ppm , cuando el nivel permisible es de 9 ppm en 8 horas.
Protección y control de los alimentos: La cobertura
de la inspección y vigilancia sanitaria de los alimentos, tanto de origen animal
como vegetal, se ha incrementado en 5% si se compara el año 2000 con el período
1994-1999. Funcionan en Panamá cinco escuelas para manipuladores de alimentos,
tres estatales y dos privadas.
Programa de ayuda alimentaría: El
Programa de Alimentación Complementaria (PAC) del Ministerio de Salud se inició
en 1995 y se centra en niños desnutridos de 6 meses a 5 años y en embarazadas
de bajo peso o que estén lactando. Se aplican dos programas principales de alimentación
escolar: uno de meriendas matutinas, a cargo del Ministerio de Educación, y
otro de almuerzos, a cargo del Fondo de Inversión Social.
Organización y funcionamiento de los servicios
de atención individual: La red de hospitales
públicos contaba con cinco hospitales nacionales, 14 hospitales regionales y
17 hospitales de zona, con una disponibilidad total de 5.936 camas. Las 3.709
camas de los hospitales del Ministerio tuvieron en 1999 un total de 141.345
egresos, con un promedio de 7,2 días de permanencia y 67% de ocupación. El sector
privado disponía de 989 camas hospitalarias. Entre 1998 y 2000 se llevó a cabo
un proyecto piloto para desarrollar un Sistema de Información Gerencial, que
aporte información sobre producción, rendimiento, recursos y costos en los hospitales
del sector público.
Servicios auxiliares de diagnóstico y bancos de sangre: Panamá cuenta con un Laboratorio Nacional de Salud Pública, que es el centro
de referencia y control de calidad para la red de laboratorios nacionales que
funcionan en 36% de los 776 establecimientos nacionales de salud.
Insumos para la salud En el año 2000 el Ministerio de Salud invirtió US$ 10 millones en medicamentos
y la Caja de Seguro Social US$ 70 millones. La mayoría de los medicamentos adquiridos
institucionalmente son importados, pues en Panamá solo hay dos empresas productoras.
El Ministerio ha establecido un Sistema de Farmacovigilancia que supervisa especialmente
la calidad de los medicamentos, las fallas terapéuticas y las reacciones adversas.
Las vacunas que se aplican en el Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI) las
financia el presupuesto del Gobierno nacional por un monto anual medio de US$
2.000.000 y las suministra al país el Fondo Rotatorio del PAI. Se estima que
la inversión del Ministerio de Salud en instalaciones de equipamiento biomédico
asciende a unos US$ 100 millones, pero no se efectúa regularmente mantenimiento
preventivo. El Ministerio dedica 1,6% del presupuesto operativo a la conservación
y el mantenimiento, porcentaje que no incluye los gastos de personal. En 1997
el Ministerio realizó un catastro cualitativo del estado de las instalaciones
y del equipamiento y comprobó así que alrededor de 71% de las instalaciones
evaluadas contaban con servicio de energía eléctrica y que 32% de ellas disponían
de algún sistema de esterilización en condiciones operativas entre buenas y
regulares.
Recursos humanos: En
1996, la proporción de médicos por 10.000 habitantes era de 11,7, la de odontólogos
2,4 y la de enfermeros 10,7.
Investigación y tecnología en salud: El
Ministerio ha definido una política dirigida a impulsar la investigación y el
desarrollo tecnológico necesarios para mejorar la situación de la salud en el
país y se ha elaborado las Prioridades de Investigación en Salud y las estrategias
de trabajo, así como la definición y organización del Sistema Nacional de Investigación
en Salud.
Gasto y financiamiento sectorial: La estimación del gasto total en salud es incompleta por la falta de información
del subsector privado, pero se ha calculado en US$ 241 millones para 1997. Según
el Sistema de Cuentas Nacionales de la Contraloría General de la República,
no hay información organizada sobre el gasto directo en que incurren las personas
al pagar medicamentos y otros servicios de salud. Al igual que el gasto social,
el monto del gasto público en salud en Panamá ha ido en aumento progresivo desde
1990 hasta alcanzar un monto estimado de US$ 656,4 millones en 1999 (equivalentes
a US$ 234 por habitante), aproximadamente 6,5% del PIB y 17,1% de todo el gasto
público. La CSS aportó aproximadamente 60% del gasto público y el Ministerio
de Salud gran parte del resto, puesto que los gastos en salud incurridos por
otros ministerios son mínimos. El presupuesto del Ministerio para 1999 fue de
US$ 192,5 millones, de los cuales US$ 162,5 millones se gastaron en funcionamiento
y el resto en inversiones.
Cooperación técnica y financiera en salud: La cooperación financiera externa representa
alrededor de 2% del gasto en salud. Entre los organismos internacionales que
aportan cooperación técnica y financiera no reembolsable figuran la OPS/OMS,
el UNICEF, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el
Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), la Unión Europea, la Agencia
Española de Cooperación Internacional, la Agencia de Cooperación Internacional
del Japón (JICA) y los gobiernos de Corea del Sur y de Taiwán. El Banco Interamericano
de Desarrollo y el Banco Mundial otorgaron préstamos "blandos" y a largo plazo,
principalmente destinados a la reforma del sistema, a la adecuación del modelo
de atención, a innovaciones en la extensión de la cobertura de servicios, a
la construcción de acueductos, la modernización sectorial y la construcción
de infraestructura. Asimismo, se ejecutan algunos proyectos en el marco de los
convenios de cooperación técnica binacional con países de la Región, y, además,
algunas organizaciones no gubernamentales internacionales, como Médicos sin
Frontera y Caritas, ofrecen acciones de salud en zonas de muy difícil acceso.