Base de Datos de Indicadores Básicos en Salud de la OPS Contiene una herramienta de consultas multidimensionales que ofrece una colección de 108 indicadores desde 1995 a 2005. El sistema presenta datos e indicadores sobre:
• demografía
• socioeconomía
• mortalidad por causa
• morbilidad y factores de riesgo
• acceso, recursos y cobertura de servicios de salud.
Los indicadores se presentan desagregados por grupos de edad, por sexo y/o por región urbana/rural. Las tablas generadas pueden imprimirse y exportarse.
Los datos son actualizdos anualmente con la información más reciente disponible del país.
SITUACIÓN GENERAL Y TENDENCIAS Al año 2000 la población estimada fue 25.661.690 habitantes
( densidad promedio 20,0 hab/km2). El país está conformado por 2
5 departamentos, 193 provincias y 1.828 distritos. La reducción de la violencia
y la austeridad fiscal con gasto público reestructurado, mercado desregulado
e inversión privada incentivada estimularon la economía nacional hasta 1997.
A partir de 1998, la postergación de reformas de la gestión pública, modernización
del Estado y fortalecimiento democrático, la salida de capital asociada a la
crisis financiera internacional, el fenómeno El Niño y sus consecuencias en
la caída de precios de productos de exportación condujeron a una fuerte contracción
de la actividad económica, agravada por la crisis política que llevó a la remoción
del Presidente reelegido en el 2000 y la instalación de un Gobierno Constitucional
de Transición hasta julio 2001.
Demografía: La tasa media anual de crecimiento
poblacional cayó de 2,8% en 1961-72 a 1,7% en 2000. La tasa global de fecundidad
bajó de 3,4 hijos/mujer en 1993 a 2,9 en 2000 (2,3 urbana y 4,6 rural; 5,1 en
mujeres sin instrucción). En 2000, 72% de la población era urbana; 33,4% menor
de 15 años y 7,2% de 60 y más años.
Economía: PIB real per cápita fue US$2.180
en 2000. Ese año, 10,2% de la población económicamente activa (11,9 millones)
estaba desempleado y 50,8% subempleado. Entre 1993 y 2000 el gasto social per
cápita creció de US$ 91,3 (3,9 % del PIB) a 180,2 (7,9%) y la pobreza extrema
bajó de 26,8% en 1991 a 14,8% en 2000. Entre 1991 y 1997 la población pobre
bajó de 57,4% a 50,7%, subiendo a 54,1% en 2000. La desigualdad distributiva
del ingreso, expresada por la razón entre quintiles superior e inferior, subió
de 4,9 a 7,8 entre 1997 y 2000.
Educación: El alfabetismo de la población
de 15 y más años aumentó de 90,9% a 92,8% entre 1994 y 2000 (de 69% a 77% en
la mujer rural). En 2000 96,7% de varones y 89,2% de mujeres era alfabeto y
la población de 15 y más años tuvo 8,5 años de escolaridad.
Mortalidad:La
tasa bruta de mortalidad bajó de 21,6 a 6,5 por mil entre 1950 y 2000; la esperanza
de vida al nacer subió de 43,9 a 68,3 años. No obstante, las condiciones de
vida reflejan la persistencia de desigualdades: el riesgo de morir fue casi
tres veces mayor en habitantes de Huancavelica (13,0 por mil) que del Callao
(3,6 por mil); aquellos vivían, en promedio, 21 años menos que éstos (56,8 y
78,0 años). El subregistro es casi 50%. Entre 1987 y 1997 la mortalidad por
enfermedades transmisibles bajó de 247,5 a 146,4 por 100 mil hab; l a mortalidad
cardiovascular y perinatal descendió en menor medida; por causas externas y
neoplasias, en contraste, se incrementó.
PROBLEMAS ESPECÍFICOS DE SALUD
Análisis por grupo de población Niños: La
tasa de mortalidad infantil bajó de 88,2 por mil en 1987 a 42,1 en 1995-00.
En 1998, las enfermedades inmunoprevenibles, infecciones respiratorias e intestinales
agudas, meningitis, septicemia, malaria y deficiencias de la nutrición, objeto
de la estrategia AIEPI, dieron cuenta de 42% de las defunciones de menores de
5 años (2,9 millones). El riesgo de morir por enfermedad diarreica aguda, septicemia
y desnutrición fue 8 a 10 veces más alto en niños del estrato de mayor pobreza.
Entre mujeres de 15 a 19 años de edad la fecundidad se redujo 16% en 1986-2000;
en 2000, 15% ya era madre o gestaba por primera vez. Las causas externas en
varones y el cáncer de útero y mama en mujeres son primeras causas de muerte
entre 20 y 59 años de edad. Entre 1996 y 2000, el empleo de métodos de anticoncepción
modernos en mujeres en edad fértil unidas se incrementó de 41,3% a 50,3%. La
cobertura de atención profesional del parto fue 59,3% en 2000 (28,7% rural).
La tasa de mortalidad materna se estimó en 185 por 100 mil.
Análisis por tipo de enfermedad o daño Enfermedades prevenibles por vacuna:En 2000, se reportó 102 casos de parálisis flácida
aguda (1,2 por 100 mil menores de 15 años). Desde la última epidemia en 1992,
no se reportó muertes por sarampión; de los 5.256 casos sospechosos de sarampión-rubéola
del sistema de vigilancia integrada en 2000, un caso de sarampión se confirmó.
Ese año se reportó 10 casos de tétanos neonatal, frente a 94 casos en 1995.
Se reportó 41 casos sospechosos (7 confirmados; 4 muertes) de fiebre amarilla
y 1.148 casos confirmados de hepatitis B en 2000. Desde 1990 las coberturas
de inmunización del PAI se han mantenido por encima de 90%.
Enfermedades infecciosas intestinales: En
2000 la prevalencia de diarrea en menores de 5 años fue 15,4%, frente a 17,9%
en 1992 y 31,9% en 1986; 68% recibieron terapia de rehidratación oral. El cólera
continuó su tendencia descendente desde que en 1998 se reportó 42.000 casos
sospechosos durante el fenómeno El Niño (letalidad 0,09%), llegando a 934 casos
en 2000.
SIDA/HIV: Hasta
ese año se había acumulado 11.310 casos de SIDA (1.189 en 1996); la razón hombre:mujer
pasó de 11:1 en 1990 a 3:1 en 2000. En la serie histórica, 96% fue por transmisión
sexual; 70% fue en adultos jóvenes (20-39 años). En 1999 se estimó en 76.000
el número de personas con infección por VIH (18.000 mujeres). La seroprevalencia
de VIH en trabajadoras sexuales subió de 1% en 1994 a 2% en 2000; en hombres
que tienen sexo con otros hombres fue 11% en 2000; en gestantes 0,3% en 1999.
Infecciones de transmisión sexual: En
2000 se reportó 629 casos de sífilis congénita en todo el país; 266 en 1999.
La prevalencia de sífilis en bancos de sangre del Ministerio de Salud fue 1,0%
en 2000.
Enfermedades transmitidas por vectores: La
población de áreas de riesgo de transmisión de malaria se estima en 2,5 millones;
el índice parasitario anual fue 2,7 por mil en 2000 (10,0 en 1998). La proporción
de malaria por P. falciparum creció de 19,7% en 1995 a 30,2% en el 2000 (40,6
% en 1999). La población de áreas de riesgo de transmisión de dengue se estima
en 3,4 millones; la incidencia acumulada fue 21,7 casos por 100 mil en 2000,
confirmándose circulación de los 4 serotipos. 2001 fue año epidémico con 23.454
casos en las primeras 26 semanas, incluyendo los primeros casos de dengue hemorrágico
en el país (206 casos; 3 defunciones). Se estima en 600 mil la población de
áreas de riesgo de transmisión de enfermedad de Chagas; la prevalencia en bancos
de sangre fue 0,8 % en 1999. En 2000 fueron notificados 9.588 casos cutáneos
y 863 mucocutáneos de leishmaniasis.
Enfermedades crónicas transmisibles:Desde 1992 la incidencia de tuberculosis ha mostrado
descenso, llegando a 155 por 100 mil en 2000 (133 pulmonar; 88 con baciloscopía
positiva). La proporción de coinfección VIH/TBC fue 1,3% y la tasa de coinfección
2,2 por 100 mil. El riesgo anual de infección tuberculosa en niños de 5-6 años
descendió de 2,0-2,5% a 0,9% entre inicio de los 90s y 1997-98. La resistencia
primaria a medicamentos antituberculosos fue 17,8% y la multidrogoresistencia
primaria 3,0% (adquirida: 13,5 y 12,3%, respectivamente) en 1999. Ese año, hubo
180 casos prevalentes de lepra bajo tratamiento y 7 casos incidentes, todos
de 15 y más años de edad, con grado 2 de discapacidad y provenientes de la selva
del país.
Zoonosis: En
1997 se reportó 8 casos de rabia humana transmitida por perro y 302 casos de
rabia canina; en 2000 las respectivas frecuencias fueron 2 y 54, que se atribuye
al aumento de cobertura de vacunación canina, de 51,4% en 1996 a 73,9% en 2000.
El número de casos de peste confirmados por laboratorio disminuyó de 55 en 1997
a 17 en 2000, impacto atribuído al uso de silos metálicos en las zonas endémicas.
La incidencia de brucelosis humana descendió de 2.525 casos en 1996 a 1.085
en 2000.
Enfermedades nutricionales y del metabolismo:
En 2000 la prevalencia de anemia en menores de 5 años fue 50% (57% en 1996);
en mujeres de 15 a 49 años 30% (34% en 1996). La prevalencia de deficiencia
de vitamina A en menores de 5 años fue 50% en 1996-97 y la de retinol sérico
bajo 20%. La deficiencia de yodo ha sido controlada: la excreción urinaria de
yodo se mantuvo sobre 100ug/L entre 1997 y 2000.
Enfermedades del sistema circulatorio:La mortalidad por enfermedades cardiovasculares bajó
de 132,7 a 104,9 por 100 mil entre 1986 y 1997. En 1998-1999 la prevalencia
de hipercolesterolemia fue 30,2% en varones y 24,2% en mujeres; la de hipertensión
arterial fue 17,5% en varones y 9,2 % en mujeres.
Neoplasias malignas:La
tasa de mortalidad por cáncer no varió significativamente entre 1987 y 1997;
no obstante, la proporción de muertes debidas a esta causa aumentó de 9,0% a
14,2% entre esos años y el número de años potenciales de vida perdidos por tumores
aumentó 33,4%, sugiriendo mayor prematuridad de la muerte. Tumores de útero,
órganos digestivos y estómago destacan en el perfil de mortalidad en mujeres;
los de estómago, pulmón y próstata en varones.
Violencia y accidentes: De
2.779 acciones de violencia subversiva en 1990 se bajó a 144 en 1999 y de 1.477
a 55 víctimas. El número de accidentes de transporte por vehículo de motor se
incrementó de 52.633 a 79.695 en esos años. En 1999 la prevalencia de agresión
física fue 2,5%; luego de la disputa por pensión alimentaria, la violencia familiar
y maltrato fue el motivo principal de atención en las Defensorías Municipales
del Niño y el Adolescente en Lima.
Salud oral: La
prevalencia de caries fue 84% y el índice CPO-D 5,6 a los 12 años en 2000; la
prevalencia de enfermedad periodontal fue 85% y la de maloclusión 70%.
Desastres naturales: Entre
1993 y 1997 se produjo 1.478 desastres naturales, con 1.667 muertos, 872,750
damnificados, 38.360 viviendas destruidas y 131.855 afectadas, 254.000 hectáreas
de producción agrícola dañadas y US$100,4 millones en pérdidas económicas directas.
RESPUESTA DEL SISTEMA DE SALUD
Políticas y planes nacionales: Los Lineamientos
de Política de Salud 1995-2000 orientaron el accionar sectorial y definieron
las bases del proceso de reforma sectorial. Los 5 principios rectores fueron:
acceso universal a servicios de salud pública y atención individual; modernización
del sector; reestructuración de las funciones de financiamiento, prestación
y fiscalización; prevención y control de problemas prioritarios de salud; y
promoción de condiciones y estilos de vida saludables.
Reforma sectorial: El
Programa Salud Básica para Todos promovió la oferta de paquetes de atención
básica para niños, adolescentes, mujeres en edad fértil y población adulta,
definidos por el Ministerio de Salud (MINSA) desde 1994. El Proyecto de Fortalecimiento
de Servicios de Salud reforzó infraestructura y sistemas operativos ligados
a la prestación de servicios del MINSA. Desde 1997 el Seguro de Salud Escolar
cubrió en forma integral a alumnos de escuelas públicas y, desde 1998, el Seguro
de Salud Materno-Infantil a gestantes y niños hasta dos años. La separación
de funciones mediante acuerdos de gestión participativa se restringió al modelo
del Comité Local de Administración de Salud, extendido a 20% de establecimientos
de salud. Se puso énfasis en la descentralización de la atención básica y la
recuperación de la capacidad resolutiva del primer nivel, en especial en ámbitos
geográficos de mayor pobreza. En 1997 62% del subsidio público en salud se destinó
a centros/puestos de salud y su distribución por quintiles de ingreso tuvo patrón
progresivo. La cobertura institucional de atención a personas con síntomas de
enfermedad o accidente aumentó de 32,2% en 1994 a 43,5% en 1997 y 49,3% en 2000.
Organización institucional:El
subsector público comprende MINSA, seguridad social (EsSalud) y sanidad de fuerzas
armadas y policía nacional; concentra 51 % de hospitales, 69% de centros y 99%
de puestos de salud. Existen varios subsistemas con escasa coordinación funcional.
La cobertura del seguro social se redujo de 40,7% de la PEA en 1987 a 23,4 %
en 1995. En 2000 32,2% de la población con enfermedad o accidente no tuvo acceso
a servicios de salud. En 1997 se flexibilizó el monopolio público en la provisión
de atención médica a asegurados de EsSalud, permitiendo libertad de afiliación
a proveedores privados (Entidades Prestadoras de Servicios de Salud) para atenciones
de "capa simple" o baja complejidad.
Regulación sanitaria: MINSA
es la entidad rectora del sector; el Ministerio de la Presidencia regula los
servicios de saneamiento.
Atención a las poblaciones: El país desarrolla
las siguientes estrategias prioritarias: erradicación de la poliomielitis y
el sarampión, eliminación del tétanos neonatal, la lepra y la rabia canina urbana,
Stop TB, DOTS y DOTS Plus, Roll-Back Malaria, atención integrada a las enfermedades
prevalentes de la infancia, eliminación domiciliaria del Triatoma infestans
e interrupción de la transmisión transfusional de la enfermedad de Chagas, vigilancia
de la resistencia a los antimicrobianos, sangre segura y vigilancia, prevención
y control de otras enfermedades emergentes y re-emergentes. El sistema nacional
de vigilancia epidemiológica comprende 3.500 unidades notificantes. La red de
laboratorios de salud pública consta de 16 laboratorios regionales con capacidad
diagnóstica para enfermedades prioritarias; el Instituto Nacional de Salud es
centro de referencia nacional. La información sobre morbilidad atendida en consulta
ambulatoria y hospitalización se procesa en cada establecimiento y se centraliza
periódicamente. El MINSA procesa información sobre mortalidad. Existe escaso
desarrollo de la función de análisis de situación de salud en el nivel local.
En 2000 la cobertura de abastecimiento de agua fue 88,6% (78,1% rural) y saneamiento
80,8% (53,0% rural). En 1999 los programas de asistencia alimentaria beneficiaron
a 11 millones de personas (inversión: US$ 260 millones; 90% Tesoro Público).
En 2000, 2,33 millones de hogares (46,6%; 72,7% del decil más pobre) recibieron
asistencia alimentaria.
Atención a las personas: Las
instituciones del subsector público organizan sus servicios según niveles de
complejidad. Los mecanismos de referencia no son adecuados, los servicios no
comparten recursos ni se articulan en red, existe desequilibrio en la asignación
de recursos entre diferentes niveles de complejidad. En 2000 existían 144 centros
recolectores y 100 centros procesadores de sangre registrados que extrajeron
332.800 unidades de sangre (1,7% por donantes remunerados); el tamizaje fue
100%. En 2000 existían 1,2 camas hospitalarias por 1.000 hab.
Medicamentos: En
1999 el mercado farmacéutico contaba con 11.241 medicamentos registrados (65%
importados; 5,6% genéricos) y se estimó en US$ 386 millones.
Recursos humanos:Entre
1992 y 1996 la disponibilidad de profesionales aumentó en todas las categorías:
la razón de médicos por 10.000 habitantes pasó de 7,6 a 10,3; enfermeros de
5,2 a 6,7; odontólogos de 0,7 a 1,1 y obstetrices de 1,1 a 2,1, persistiendo
su distribución centralista e inequitativa. En 1996 MINSA empleaba a 11.157
médicos (7.557 en 1992) y EsSalud a 5.237 (3.476 en 1992). El número de escuelas
de medicina era 27 en 2000 (14 en 1990); 43 de enfermería; existían 21 programas
de maestría en salud pública con mención en 11 areas.
Gasto en salud: En
1998 el país destinó a salud 4,3% del PIB (US$ 100 per cápita).
Financiamiento sectorial: Las
principales fuentes de financiamiento fueron hogares, empleadores y tesoro público.
En 1998-1999 se desarrollaron 102 proyectos en salud financiados por la cooperación
técnica internacional, por un monto total de US$ 452 millones.