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Revista Perspectivas de Salud |
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Hasta la vista, PARAÍSO! (continuación)
El impacto de esta crisis se está sintiendo en toda la región del Caribe. Muchas de las enfermeras más experimentadas, capacitadas y especializadas se han ido en busca de mejores oportunidades que sean además satisfactorias desde el punto de vista profesional. La mayoría de las que se quedan son enfermeras que se acercan a la jubilación (obligatoria a los 55 años en la mayoría de los países del Caribe) y el número de las que se gradúan está disminuyendo. Actualmente, cerca de 35% de los puestos de enfermería en el sector de salud de la región se encuentran vacantes. Fue necesario fusionar muchas unidades de atención al paciente y las cirugías electivas se han descontinuado o cancelado en muchos de los hospitales. Las huelgas que realizan las enfermeras en forma de ausencia por enfermedad para exigir mejores sueldos y condiciones de trabajo han costado a los gobiernos casi tres millones de dólares. Como resultado de la fuga de cerebros de enfermería, se calcula que en el Caribe se han perdido casi 17 millones de dólares en inversiones públicas destinadas a la capacitación de enfermeras. Una enfermera de rango superior de Trinidad, que prefirió no ser identificada, dice que las jóvenes enfermeras que realizan pasantías de entrenamiento no ocultan su intención de usar la profesión como un medio para poder trabajar en los Estados Unidos. "Esto me molesta", dice, y agrega que esto reduce todavía más el nivel y la calidad de la atención de enfermería. En un sentido más amplio, la crisis de la enfermería aumenta los temores generalizados del público sobre la disponibilidad, seguridad y calidad de la atención de salud. "Tiene y seguirá teniendo un profundo impacto en los servicios de enfermería tanto cualitativa como cuantitativamente", comenta Noel. "Esta escasez es distinta a las anteriores y requiere una acción valiente, así como soluciones creativas". Debido a que el problema recibía cada vez más atención, surgió una respuesta del Caribe para hacer frente a este desafío. Los ministerios de Salud, con el apoyo de la OPS, están colaborando con las asociaciones locales de enfermeras y con otros interesados directos para abordar las raíces del problema. En el ámbito regional, la Organización de Enfermeras del Caribe, otras asociaciones profesionales e instituciones educativas están participando de manera parecida. También participan ministerios de Salud y organizaciones de enfermería y de salud de los países que contratan, además de empresas privadas y fundaciones interesadas en la salud. Un elemento fundamental de estos esfuerzos ha sido la formulación de una nueva política de migración administrada, definida como "una estrategia regional para mantener un número adecuado de personal de enfermería con competencias para ofrecer programas y servicios de salud del más alto nivel de calidad a los ciudadanos del Caribe". Abarca la contratación, la retención, el despliegue y la planificación de personal de relevo, inherentes al éxodo de enfermeras del Caribe. Recientemente se creó un equipo que está trabajando en áreas prioritarias: los términos y condiciones de trabajo; contratación, educación y capacitación y métodos administrativos. |

