La Semana de Vacunación llega a 40 millones en 35 países
Unos 40 millones de niños y adultos en todo el continente americano fueron vacunados durante la Semana de Vacunación en las Américas de 2004, realizada del 24 al 30 de abril en 35 países.
Encabezada por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y el UNICEF, la iniciativa llegó hasta las zonas más remotas de la región y a las poblaciones más vulnerables, para brindarles protección contra las enfermedades de la niñez como la poliomielitis, el sarampión y el tétanos neonatal.
Miles de trabajadores de salud y de voluntarios viajaron a lugares aislados, a zonas fronterizas y a comunidades indígenas para llevar las vacunas a niños que en muchos casos jamás habían sido vacunados. Las mujeres en edad fecunda así como los adultos mayores también fueron destinatarios de la campaña. Este año, participaron todos los países de la región.
La directora de la OPS, Mirta Roses Periago, viajó a Haití para el lanzamiento oficial de la iniciativa en la región. En una ceremonia inaugural, celebrada en la ciudad de Fond Parisien, cerca de la frontera con la República Dominicana, Roses señaló que millones de niños y adultos de América Latina y el Caribe no se habían beneficiado antes de la inmunización.
"En esta época en que las enfermedades pueden cruzar las fronteras fácilmente, estas cifras son peligrosas y esos niños están en riesgo", dijo.
Nils Kastberg, director regional del UNICEF para las Américas, agregó: "A pesar de las amenazas emergentes de nuevas enfermedades, son las más comunes, como el sarampión y el tétanos neonatal, las que siguen siendo los verdaderos asesinos de niños ya que, semanalmente, en todo el mundo, cobran miles de vidas jóvenes. Esta campaña nos coloca frente a la realidad de que la inmunización para todos es un requisito para darle a cada niño la oportunidad de sobrevivir y de crecer sano".
La directora de la OPS, Mirta Roses, vacuna a una niña haitiana contra la polio durante el lanzamiento oficial. Foto ©Armando Waak/OPS
El lema de la iniciativa, "Vacunación: un gesto de amor", podía verse en pancartas y afiches en todos los países y figuraba también en los mensajes de interés público, televisados en toda la región. La OPS produjo ocho mensajes, en inglés y en español, para la iniciativa, mientras que los países individualmente la promovieron con materiales en más de 24 idiomas, que variaban desde calcomanías en creole hasta afiches en quiché y aymara.
En Haití, la semana ofreció una oportunidad para promover la estabilidad y la paz luego del colapso del gobierno de Aristide, a finales de febrero. El sector sanitario del país había experimentado problemas graves aun antes de la crisis. Como resultado, aproximadamente la mitad de los niños haitianos no habían recibido las vacunas recomendadas contra las enfermedades prevenibles.
Numerosos pregoneros vocearon el mensaje acerca de la campaña en todas las calles, mercados y otros lugares públicos. La campaña suministró vacunas contra poliomielitis, rubéola y sarampión, así como suplementos de vitamina A. Las mujeres en edad fértil recibieron la vacuna antitetánica, ya que el tétanos es una grave amenaza para los recién nacidos en Haití.
Otros países utilizaron diversas tácticas para alcanzar metas especiales. Belice, por ejemplo, se concentró en una campaña masiva contra la rubéola destinada a unos 66.800 hombres de 5 a 35 años de edad y a las mujeres no inmunizadas anteriormente. El país realizó también una campaña de barrido para niños de menos de 5 años que no habían cumplido con sus calendarios de vacunación.
Brasil batió su propio récord al vacunar a 13 millones de sus 15,2 millones de adultos mayores contra la influenza, cifra que superó con creces la meta original de 10 millones.
En Guatemala, se anunció la semana con materiales para la campaña en 23 lenguas maya habladas en el país, así como en garífuna y xinca. Se administraron las vacunas en los 900 puestos de salud y en hogares privados, haciendas y unidades móviles.
En Jamaica, los trabajadores de salud atravesaron terrenos difíciles y hasta escalaron cercas de alambre de púas para llegar hasta los niños de zonas remotas. Varias organizaciones no gubernamentales locales, entre otras la Kiwanis, ayudaron a divulgar la información; las iglesias promovieron la iniciativa durante los servicios dominicales. Las autoridades sanitarias organizaron un concierto para niños y un concurso de jingles, que produjo un tema musical para la campaña, anunciada por radio y televisión.
En Perú se superó la meta fijada de vacunar a un millón de mujeres de 16 a 20 años contra el sarampión y casi se duplicó el número de vacunas antidiftéricas y antitetánicas que se administró a mujeres, en comparación con la cifra prevista.
En Estados Unidos, la Semana de Vacunación en las Américas coincidió con la Semana Nacional de Vacunación Infantil. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) elaboraron mensajes de interés público en inglés y en español, donde se instaba a los padres a asegurarse de que sus hijos recibieran todas sus vacunas a tiempo. Los CDC utilizaron el lema de la OPS, "Vacunación: un gesto de amor", mientras que la OPS incorporó en su campaña el lema de los CDC: "Ámalos, protégelos, vacúnalos".
En Canadá, la semana coincidió también con la Semana Nacional de Concientización sobre la Vacunación.
El año pasado, la Semana de la Vacunación en las Américas llegó a unos 15 millones de personas, en su mayoría niños, en los 19 países participantes.
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