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 PAHO TODAY   El boletín de la Organización Panamericana de la Salud

CONVERSAMOS CON

Daniel López Acuña

Director de Gestión de Programas
Organización Panamericana de la Salud

 Dr. Daniel López Acuña
Foto de Armando Waak/OPS

Daniel López Acuña tiene a su cargo más de 120 personas como director de gestión de programas de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Desde ese espacio, coordina tres áreas clave: Gobernanza, Políticas y Alianzas; Planificación, Presupuesto por Programas y Apoyo a los Proyectos; y Desarrollo Estratégico de la Salud. Egresado de la Universidad Nacional de México y con un doctorado en Salud Pública de la Universidad Johns Hopkins, ingresó formalmente a la OPS en 1986. Epidemiólogo, escritor y periodista, López Acuña apuesta, en este siglo XXI, a una organización motivada por nuevas alianzas y desafíos, y por el logro de seguir siendo la fuerza inspiradora para los trabajadores de salud pública del continente.

¿Cuándo comenzó a interesarle la salud pública?
A los siete años recibí de regalo el clásico maletín de doctor. Definitivamente iba a ser médico. Cuando años después ingresé a la Escuela de Medicina de la Universidad Nacional de México, inmediatamente me incliné por la salud pública, la medicina comunitaria y preventiva. Siempre entendí a la salud enmarcada en un contexto amplio, abarcando los problemas sociales y económicos que la rodean. Por eso, siempre quise ir más allá de la medicina clínica, de ver a los individuos uno por uno en un escenario clínico. Y la especialidad adecuada fue epidemiología, con el enfoque de planificación en salud.

¿En sus años universitarios participó en política?
Yo empecé la facultad en el '73. Fue un año intenso porque la universidad volvía a funcionar luego de más de 12 meses de huelga. Había mucha actividad estudiantil. Ingresamos cinco mil estudiantes a Medicina, era realmente una macroescuela, muy activa, muy conectada con Latinoamérica. La política se respiraba en todas partes luego de los ecos del movimiento estudiantil del ‘68. Se lograron importantes reivindicaciones estudiantiles.

Tengo entendido que también desarrolló en esos años la veta de la escritura...
Empecé a escribir sobre medicina social en revistas y periódicos. Escribía semanalmente en El Nacional de México, en El País de España. En el '79 publiqué el libro La salud desigual en México,que se convirtió en un libro de texto, con 13 ediciones. Ese libro recogió mucho de mi trabajo periodístico sobre los problemas sociales relacionados con la salud en mi país, las desigualdades, el acceso diferencial a los servicios en las distintas poblaciones. También dirigí una colección que se llamó Salud y sociedad, en editorial Siglo XXI, que compiló las obras de autores clásicos de salud pública. La colección tuvo una gran circulación en momentos en los que no había muchos textos de salud pública traducidos al español.

¿Le sirvió la experiencia periodística en su trabajo posterior?
El trabajo periodístico me enseñó a sistematizar el pensamiento, tanto en lo reflexivo como en su expresión escrita, y a articular en tiempos cortos —de la manera más clara posible— las ideas que quiero transmitir. Aún hoy esa experiencia me facilita la sistematización y transmisión de ideas.

La imagen que usted tiene en la OPS mezcla lo técnico y lo político. ¿Se considera una persona política?
Si esa es la percepción, estoy de acuerdo. Le he apostado mucho a la excelencia técnica, pero también siempre he sido una persona interesada y activa en la política, en el sentido más amplio del término. Para mí el tema de la política de salud es un tema central.

Antes de entrar a la OPS, ¿qué imagen tenía de la organización?
Para mí la OPS siempre fue uno de los grandes referentes y paradigmas en salud pública a nivel regional, un verdadero icono del trabajo conjunto de los países. En mi historia personal, mi primera visita a la organización fue un sueño cumplido, ver y hablar con aquellos expertos que había leído o escuchado en seminarios en México resultó esencial para mi carrera. Además, la OPS me dio la posibilidad de estudiar: a través del Programa Ampliado de Libros de Texto (PALTEX) yo compré mis libros de estudio a precios subsidiados.

 Dr. Daniel López Acuña
Foto de Armando Waak/OPS

¿Piensa que la misión de la OPS está cambiando?
La OPS ha ido evolucionando con los tiempos. Lo que notamos es que hoy en día hay más capacidades nacionales desarrolladas y que, por eso, la organización tiene que encontrar su valor agregado y su nicho ecológico para seguir teniendo vigencia y nuevos aportes. Cuarenta años atrás, el grado de desarrollo institucional en salud pública era mucho menor. Yo creo que debemos ver con ojos muy positivos que la brecha entre las capacidades institucionales nacionales y una capacidad internacional se haya ido reduciendo porque quiere decir que hemos ayudado a construir esas capacidades nacionales.

¿Es el éxito de la cooperacion técnica?
El éxito es ir cerrando las operaciones que ya no son relevantes e ir encontrando nuevas acciones. La OPS está buscando esas nuevas acciones, a la vez que consolidando su espacio de foro continental. Definitivamente, para la fuerza de trabajo en salud pública, la OPS y las acciones que promueve son voces autorizadas.

Tiene en claro la misión de la OPS. Pero, ¿cuál es su misión?
En estos momentos la responsabilidad que tengo es la gestión de programas, tratar de estructurar de la mejor manera posible el trabajo de los cuerpos directivos. También generar estrategias y políticas a mediano y largo plazo para que se pueda recoger la demanda y necesidades de los países. Otra área a mi cargo es la búsqueda constante de alianzas estratégicas y el desarrollo de asociaciones, con el pensamiento de que la cooperación internacional en salud debe hacerse con socios diversos para maximizar el trabajo de la OPS. La tarea, en síntesis, es traducir las políticas en programas presupuestarios que permitan acometer todas las áreas de trabajo a nivel de país. Y elaborar una política regional de presupuestos que enfatice el aporte a los países más necesitados.

¿Cómo calificaría el nuevo proceso presupuestario?
La idea es que el 40% de los recursos de la organización se destine a la ejecución de los programas de país, que estos programas reciban de manera directa ese dinero para su gestión. La OPS depende no sólo de las cuotas sino también de movilizar recursos en una proporción similar a las cuotas, acciones que hacemos directamente con donantes: bancos, fundaciones, sector privado, etc. En este sentido, hemos firmado acuerdos paraguas con la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, con los gobiernos de España, Suecia y Noruega, para reforzar los programas y cubrir las brechas de financiamiento producto de huecos que pueden producirse en nuestro financiamiento regular. También hemos logrado un mayor acceso a los fondos de la OMS: conseguimos 15 millones de dólares en estos 12 meses, cifra que sobrepasa a la recibida en el bienio pasado.

¿Este dinero se destina especialmente a programas que apuntan a los Objetivos de Desarrollo del Milenio?
Las metas del milenio son nuestro marco referencial. Muchas veces se las considera un objetivo dirigido a los países de bajísimo nivel de desarrollo, más cercanas a la realidad africana o del sudeste asiático. Pero considero que tienen una importancia central en Latinoamérica y el Caribe, en donde ha habido retroceso en muchos de los indicadores sanitarios, por ejemplo en nutrición, en acceso al agua potable. Si no hacemos modificaciones importantes en la inversión en salud la región no va a alcanzar las metas tal como han sido establecidas. Debemos dar un giro de timón para revertir la situación ya que hace 50 años había menos inequidad que hoy. Y no podemos permitirnos retroceder en espacios que costó mucho ganar, debemos subsanar rápidamente esas regresiones.

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