Jóvenes guyanesas aprenden saneamiento

Dos graduadas con sus credenciales. Foto © Adriana Thomas
"Ni hablar, yo no voy a trabajar en plomería. ¡Eso no es para chicas; eso es para chicos!”, recuerda Vanessa John al reproducir la respuesta de una amiga ante la idea de inscribirse en un curso de plomería. “¡Las mujeres aprenden costura, manualidades, cocina, pero no plomería! Puedes hacerlo si quieres, pero a mí no me interesa”.
Pero John estaba más dispuesta que su amiga a probar algo nuevo: “Decidí que lo haría aunque a otras chicas no les interesara”, expresó en aquel momento. Ella fue una de las 23 guyanesas de 14 a 19 años de edad que asistieron a un curso de ocho semanas sobre plomería básica, agua, saneamiento e higiene impartido en el Guyana Industrial Training Center (GITC) de Georgetown en marzo.
El curso tenía tres objetivos principales: enseñarles a las jóvenes la importancia del agua limpia para su propia salud y la de sus familias; darles información y capacitación para que pudieran aplicar en sus hogares los mejores métodos relacionados con el agua, el saneamiento y la higiene; y mejorar sus destrezas técnicas en plomería y sistemas de agua potable.
El GITC, junto con la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y otros colaboradores, decidió dictar el curso porque hoy en día en Guyana, muchas mujeres son cabeza de familia. Además, se trata del grupo más grande de usuarios del agua, y el manejo del agua potable es muy importante para la salud de la familia y la comunidad.
Las jóvenes asistieron nueve horas por semana a clases teóricas y prácticas en estaciones de trabajo que simulaban baños, inodoros y cocinas. Aprendieron cómo reparar fugas que pueden contaminar el agua potable y cómo arreglar válvulas de fregaderos y drenajes. También asistieron a sesiones sobre desarrollo de las jóvenes, cuestiones de género y salud pública.
Len Vyfhuis, administrador del GITC, dijo que las alumnas demostraron entusiasmo y capacidad de adaptación. “Superaron las dificultades de un trabajo masculino y trabajaron en forma competitiva”, dijo.
En su graduación, las jóvenes expresaron satisfacción con la experiencia y señalaron que utilizarían lo que habían aprendido no sólo para su propio beneficio sino para el de sus comunidades.
“En mi comunidad hay muchas inundaciones”, dijo Michelle Payne. “Por eso, regresaré y ayudaré a mis amigos y vecinos a reparar las tuberías rotas, para que el agua sucia no entre y enferme a las personas”.
“Aprendí mucho sobre plomería y pienso buscar trabajo en alguna organización que necesite plomeros; tal vez en la empresa del agua”, dijo Vanessa John.
El curso sobre plomería fue auspiciado por la OPS, UNICEF, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el Ministerio de Salud de Guyana, el Ministerio del Trabajo, Servicios Sociales y Seguridad Social y el Centro de Capacitación Industrial de Guyana.
