Escasez en enfermería atraviesa un punto crítico
Un reciente informe de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) revela que la falta de profesionales de enfermería está poniendo en alto riesgo la atención sanitaria en la región. Mientras que en Latinoamérica esta escasez es producto del deterioro de las condiciones laborales, en Estados Unidos hay poco personal de enfermería capacitado para servicios cada vez más especializados.

El número de enfermeras y enfermeros dista mucho de aumentar tan rápido como la demanda. © Armando Waak/OPS
El número de profesionales de enfermería por cada 10.000 habitantes varía de 1,1 en Haití hasta la cifra ideal de 97,2 en Estados Unidos. "Hay 15 países que tienen menos de 10 enfermeras por cada 10.000 habitantes y el promedio regional es de 30 enfermeras en esa proporción", destaca el documento Panorama de la fuerza de trabajo en enfermería en América Latina.
"Además, existe una gran desigualdad en la distribución geográfica de las enfermeras", explica Silvina Malvarez, experta de la OPS en el tema, "ya que la mayoría se concentra en centros de salud urbanos, más enfocados en la curación que en la atención primaria y la prevención". Por ejemplo, el 70% del personal de enfermería en Guatemala trabaja exclusivamente en hospitales, y en México, el 55%, lo que deja con escasa atención a los centros de salud comunitarios.
Según datos del Banco Mundial, gran parte de la asistencia en salud en el Hemisferio recae sobre las espaldas del personal de enfermería. El 90% de los cuidados infantiles de niños sanos en los servicios de salud de Chile son prestados por personal de enfermería. También el 90% de los servicios públicos de salud mental y psiquiatría en Belice. En Río Coco, en la costa atlántica de Nicaragua, el 88% de las consultas ambulatorias las resuelven los profesionales de enfermería.
Y un dato adicional muestra que la calidad de la atención de enfermería es vital. Según un trabajo publicado en el boletín de la Asociación Médica de Estados Unidos, agregar un solo paciente a los cuatro que debe tener a cargo un profesional de enfermería, en un plazo de 30 días, aumenta el riesgo de muerte de los pacientes en un 7%.Y este porcentaje crece en forma proporcional al número de pacientes "extra".
Según el informe de la OPS, esta crisis se está sintiendo fuertemente en el Caribe inglés. Gracias al manejo del idioma, los profesionales de enfermería del Caribe son rápidamente contratados en Estados Unidos o Canadá. La consecuencia es que un alto porcentaje de aquellos que se quedan están en edad de jubilarse y cerca del 35% de los puestos de enfermería se dejan vacantes.
Pero también en Perú, el Colegio de Enfermeras registró una migración de 5.120 profesionales de enfermería, principalmente a España, Italia y Estados Unidos, en los últimos cuatro años. Esto se traduce en una pérdida del 15% de esa fuerza laboral.
En Estados Unidos, una proyección del Departamento de Salud y Servicios Humanos calcula que la escasez de profesionales de enfermería en ese país para 2010 será de 275.000, y para 2020, de 800.000.
Los profesionales de enfermería son más necesarios que nunca: hoy en día la expectativa de vida es más larga, por lo que hay más personas con padecimientos crónicos que necesitan de cuidados. En el Caribe, la segunda región del mundo con mayor tasa de infección por VIH luego del África subsahariana, la necesidad de personal de enfermería es crítica, especialmente para la atención de personas que viven con sida.
Por eso, las instituciones que reúnen a estos trabajadores de la salud quieren enfatizar la capacitación: se necesita más y mejor personal de enfermería, para que la profesión no envejezca ni se descalifique. Además, el informe de la OPS asegura que "las enfermeras están desarrollando cada vez más trámites administrativos que disminuyen el tiempo para cuidar a los pacientes, situación que se agrava con su escasez". Por eso, otro de los puntos clave es lograr que el personal de enfermería participe más de las decisiones importantes que afectan al sector, algo que hoy está casi exclusivamente en manos de los médicos.
