PALABRAS DE BIENVENIDA DE LA DRA. MIRTA ROSES PERIAGO, DIRECTORA DE LA ORGANIZACIÓN PANAMERICANA DE LA SALUD AL INICIO DE 44 REUNION DEL CONSEJO DIRECTIVO
19 DE SETIEMBRE DE 2003
Les doy la más cordial bienvenida a todos y a todas a este Consejo Directivo, en especial a aquellos que nos visitan acá en la casa de la salud de las Américas. Hemos tratado de prepararnos de la mejor manera posible para su llegada y estamos a su entera disposición durante toda la semana.
Para todo el personal de la oficina regional es un privilegio y una gran alegría tener a todos los países miembros reunidos y esperamos con interés y entusiasmo sus comentarios sobre el trabajo realizado, sus sabias orientaciones y sus nuevos mandatos para continuar avanzando.
Estamos muy felices de tener entre nosotros a delegaciones de 33 de los 38 países miembros y también a representantes de países y territorios y de instituciones y organismos hermanos y socios en el trabajo por la salud de los pueblos de las Américas.
Sabemos que muchos han tenido dificultades en llegar a tiempo porque Isabel les habia precedido en el viaje hasta nuestro vecindario. También lamentamos que algunas delegaciones recién se presenten o se completen al retornar de su participación en la sesión especial de la Asamblea General de Naciones Unidas sobre SIDA. Estamos en realidad muy complacidos que se le de la mayor importancia al debate y al análisis de los avances y desafíos que aún debemos enfrentar en la lucha contra este flagelo y que se haya colocado en el centro de la agenda política mundial al tema del SIDA.
Hay muchos nuevos ministros y autoridades de salud y esperamos que como es habitual este encuentro sirva para forjar nuevos lazos de amistad, fortalecer los existentes y analizar nuevas ideas para la acción cooperativa basados en sus mejores experiencias, en las lecciones aprendidas y en los éxitos logrados en cada uno de sus países.
Aprovecho que estamos todos reunidos para saludar a la República de Panamá, que celebra este año su centenario y a Haití que el 1 de enero del 2004 celebrará su bicentenario. Tendré oportunidad de presentar más tarde el Informe Anual por lo que les reitero la bienvenida y auguro a todos unas fructíferas y cordiales deliberaciones.