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COMUNICADO
DE PRENSA

La OPS recomienda acciones para enfrentar una nueva epidemia de gripe

Washington, D.C., 25 de septiembre de 2003 (OPS)—Los ministros de Salud del hemisferio apoyaron la necesidad de crear un plan de acción continental para enfrentar una nueva epidemia de gripe, o influenza, cuya diseminación no se podrá evitar pero sí limitar.

La posibilidad de un brote con una nueva cepa del virus de la gripe es real, y las naciones de las Américas deberían estar preparadas para enfrentarla, indica el reporte presentado ante los ministros, reunidos esta semana en el 44º Consejo Directivo de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), en Washington, D.C.

El reporte dice que "un cambio súbito y marcado" del virus de la influenza A debería ser considerado una de "las mayores inquietudes de salud pública" en la región.

El resultado sería la aparición abrupta de una nueva cepa del virus, imposible de predecir, ante la que las poblaciones pueden no tener inmunidad y contra la que no existiría una vacuna preventiva.

"Los episodios recientes de cepas víricas de origen animal que causan enfermedades en los seres humanos apoyan la opinión de los expertos de que una nueva pandemia es inevitable. Algunos modelos epidemiológicos proyectan que otra pandemia de gripe tendría grandes probabilidades de ocasionar entre 57 millones y 132 millones de consultas de pacientes ambulatorios; entre 1 y 2,3 millones de internaciones y entre 280.000 y 650.000 muertes en menos de dos años, sólo en los países industrializados", agrega el informe.

Pero, con un nuevo plan de acción, aseguran, no sólo se limitarían los alcances del brote sino también el número de muertes. Por eso, los ministros consideraron esencial:

  • Diseñar criterios comunes de análisis del brote y respuesta sanitaria.
  • Que la OPS colabore con los Estados Miembros y con la industria farmacéutica para lograr una eficaz producción y distribución de vacunas y antivíricos.
  • Fortalecer las capacidades locales para la producción de estas vacunas.
  • Mejorar la cobertura de vacunación contra la gripe entre los grupos de alto riesgo.
  • Alcanzar un consenso entre la comunidad científica y la médica sobre el uso de las vacunas y antivíricos.
  • Ofrecer información confiable y fidedigna a los medios de comunicación.
  • Reforzar la vigilancia y la comunicación entre naciones.
  • Realizar estudios epidémicos, para poder calcular el impacto y la carga económica de una posible pandemia en los grupos de alto riesgo y en la población en general.
  • La formación de un grupo de estudio que trabaje en estos puntos.

Los ministros de Salud coincidieron en que la estructura que existe para enfrentar a la influenza puede resultar de enorme utilidad para hacerle frente a otros brotes de enfermedades como el SRAS o para estar preparados en caso de ataque bioterrorista.

Es imposible anticipar cuándo pueda ocurrir la aparición de un virus que desate una pandemia de gripe. Por eso, según destacó el informe, la planificación antipandémica debe proponerse dos objetivos: evaluar eficazmente el riesgo que entrañan los virus nuevos y reaccionar rápidamente ante aquellos capaces de propagarse ampliamente y causar una grave enfermedad.

Los factores que pueden ayudar a propagar una epidemia de estas características son: aumento de volumen y rapidez de los viajes internacionales, alta densidad de población en muchas regiones y aumento de la urbanización.

El plan propuesto en la OPS se basa en la Agenda Global de Vigilancia de la Influenza de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En el pasado, hubo un promedio de 3 a 4 cuatro epidemias y pandemias de gripe por siglo, que ocurrían cuando aparecía una nueva cepa del virus y comenzaba a transmitirse de persona a persona. Las más dramáticas fueron:

  • La pandemia de gripe de 1918-1919, en la que murieron más de 500.000 personas en los Estados Unidos y entre 20 y 40 millones en todo el mundo, a causa de complicaciones de la enfermedad. El número de víctimas superó a las muertes de la Primera Guerra Mundial.
  • La gripe asiática de 1957-1958, que causó alrededor de 100.000 muertes, y afectó entre el 10% y el 35% de la población total del mundo.
  • Entre 1968 y 1969, la gripe de Hong Kong, que mató a más de 700.000 personas en todo el mundo, unas 34.000 en Estados Unidos.

La OPS fue establecida en 1902 y es la organización de salud pública más antigua del mundo. Es la Oficina Regional para las Américas de la Organización Mundial de la Salud y trabaja con los países para mejorar la salud y elevar la calidad de vida de sus habitantes.

Para mayor información, b-roll y fotografías por favor comunicarse con Paula Andaló, tel (202) 974-3699, fax (202) 974-3143, Oficina de Información Pública, e-mail: andalopa@paho.org.