Expertos dicen que nuevas tecnologías
prometen vacunas más efectivas
Washington, D.C., 29 de abril de 2004 (OPS) —Una variedad de nuevas
tecnologías aplicadas a la investigación en inmunización
promete desarrollar vacunas más efectivas y específicas. “Pero
la constante evolución de los microbios puede sólo ser combatida
con más investigación en biomedicina”, dijo el Dr. Anthony
Fauci, director del Instituto Nacional de Alergia y Enfermedades Infecciosas.
“Para combatir las nuevas y las viejas enfermedades debemos asegurar
mejores vacunas contra el VIH, la viruela, el ántrax, el SRAS y otros”,
agregó hoy Fauci en una conferencia en el National Press Club convocada
por la Organización Panamericana de la Salud (OPS). “Llevar estas
vacunas a las personas que más las necesitan es nuestra tarea más
importante”, agregó.
El Dr. D.A. Henderson, quien lideró el programa mundial para la erradicación
de la viruela y fue el fundador del Johns Hopkins Center for Civilian Biodefense
Strategies, dijo que “claramente, las vacunas son la principal arma de salud
pública y, para eso, necesitamos más fondos para investigación”.
La tragedia del 11 de septiembre primero, y los eventos con ántrax después,
aumentaron la conciencia sobre la amenaza del bioterrorismo e hicieron que la
gente se preguntara qué tenemos para enfrentarla. “La respuesta –reflexionó
Henderson- es que las vacunas también son la mejor arma que tenemos contra
el bioterrorismo y, por eso, necesitamos nuevas vacunas y más investigación”.
Henderson y Fauci son autores de dos de los capítulos del nuevo libro
publicado por la OPS “Vaccines: Preventing Disease and Protecting Health,”
editado por el Dr. Ciro de Quadros, quien está al frente de los programas
internacionales en el Sabin Vaccine Institute y es el ex director de la División
de Vacunas e Inmunizaciones de la OPS.
De Quadros dijo durante la conferencia que “la buena noticia es que la
tremenda revolución en biotecnología nos dará muchas vacunas
nuevas, incluyendo vacunas para enfermedades que pensábamos que eran crónicas.
Pero el desafío es trasladar estas vacunas del laboratorio a las personas”.
“Otros desafíos incluyen mantener la voluntad política,
la comunicación con los consumidores para mostrar los beneficios de las
vacunas, y asegurar que las personas sepan que después del 11 de septiembre
las vacunas se han transformado en una importante herramienta para luchar contra
el bioterrorismo”, completó De Quadros.
La Dra. Carissa Etienne, subdirectora de la OPS, dijo que “el Programa
Ampliado de Inmunización es uno de los logros de este siglo y la función
de las vacunas se magnificará en el siglo XXI”. También observó
que los datos preliminares de la Semana de Vacunación en las Américas
indican que la meta de vacunar a 40 millones de personas “se logrará
con la participación activa de presidentes, primeras damas y muchos otros,
especialmente en las zonas fronterizas más vulnerables”.
Henderson también dijo que los logros en salud pública debidos
a las vacunas han sido notables: “la erradicación de la viruela y
la poliomielitis, el bajo número de casos de sarampión y también
de otras enfermedades prevenibles por vacunación, al menos en las Américas”.
Y recordó que hace 34 años, cuando se estaba enfrentando la erradicación
de la viruela, “nos dimos cuenta que sólo se utilizaba la vacuna
contra la viruela y que no había acciones de salud pública masivas
contra la polio, el sarampión u otras enfermedades. Entonces, creamos el
concepto de un programa de vacunación ampliado en una reunión en
la OPS”.
Para 1990, finalizó Henderson, “teníamos al 80 por ciento
de los niños en el mundo recibiendo vacunas y esto es verdaderamente notable”.
El Dr. Peter Hotez, del departamento de Microbiología y Medicina Tropical
de la George Washington University dijo que “con 25 años de revolución
en ingeniería genética, ha habido importantes adelantos. No obstante,
sólo una vacuna contra la hepatitis B se ha desarrollado hasta el presente.
Pero con más financiamiento tenemos esperanzas de que haya vacunas nuevas
contra la malaria, la tuberculosis, y otras enfermedades”.
Uno de los mayores problemas, dijo Hotez, es que “la industria de las
vacunas no es saludable. La baja rentabilidad ha hecho que descendiera el número
de fabricantes de 20 a sólo 4 en Estados Unidos y Europa. Hemos empezado
a ver la escasez de las vacunas y esta es una señal de que algo no anda
bien”.
El Dr. Jon Andrus, jefe de la unidad de inmunizaciones de la OPS, dijo que
no es fácil desarrollar tecnología nueva, pero el desafío
es hacer llegar la tecnología a la gente. “Nuestra meta es alcanzar
a esos niños que no han recibido vacunas, y más adelante, hacer
llegar las vacunas nuevas a los que las necesitan.”
La OPS fue establecida en 1902 y es la organización de salud pública más antigua
del mundo. Es la Oficina Regional para las Américas de la Organización Mundial
de la Salud y trabaja con los países para mejorar la salud y elevar la calidad
de vida de sus habitantes.
|