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Dra. Elsa Gómez
Asesora Regional de la Unidad de Género, Etnia y Salud
Organización Panamericana de la Salud


Dra. Elsa Gómez

Elsa Gómez es colombiana y obtuvo un Doctorado en Sociología por la Ohio State University, en Estados Unidos. La Dra. Gómez es investigadora y autora de numerosas publicaciones sobre género, salud y desarrollo, y colabora con la Organización Panamericana de la Salud desde 1989, siendo en la actualidad responsable de la Unidad Género, Etnia y Salud de la entidad hemisférica.

Dra. Gómez, este 8 de marzo se celebra el Día Internacional de la Mujer con una temática especial sobre el liderazgo de las mujeres en la adopción de decisiones. ¿Cuál es el estatus de este liderazgo en América Latina y el Caribe?
La toma de decisiones hay que mirarla desde distintos ángulos. Si la miramos desde el ángulo de la política, vemos una enorme variación entre los países de la región. En el parlamento, por ejemplo, la proporción femenina va desde un 6 hasta un 36 por ciento, alcanzando los niveles más altos en Cuba, Costa Rica y Argentina, niveles que sobrepasan significativamente los correspondientes a Canadá (24) y Estados Unidos (15). En los gabinetes ministeriales, encontramos un 47% en Colombia y un futuro 50% en el gabinete de Chile. Y, por supuesto, tenemos una Presidenta electa en Chile, que viene a constituirse en la quinta mujer que ha ocupado tal cargo en nuestra región. Valga llamar la atención sobre el hecho de que la presidenta Bachelet es médica.

¿Cuál diría usted que es el grado de sintonía y acción real de las instituciones latinoamericanas locales y regionales hacia el empoderamiento de la mujer en todos los órdenes del discurrir público de nuestras naciones?
Yo diría que aunque ha habido avances significativos a nivel global expresados en compromisos internacionales y en una conciencia pública creciente, todavía queda un largo camino por recorrer. Y esto porque los cambios que exige el logro de igualdad de género y la autonomía de las mujeres son cambios culturales, por naturaleza lentos y complejos. Pero el avance es indiscutible y una muestra importante se ve en nuestra propia institución. Después de 101 años tenemos una Directora Mujer y después de 103, una política institucional de Igualdad de Género sancionada por los Cuerpos Directivos.

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Chile acaba de hacer historia al elevar a la presidencia de la república a una mujer. Al margen de consideraciones meramente políticas, ¿cómo valora usted este fenómeno electoral en el contexto de la lucha por la equidad de género en las Américas? Esta elección es, por supuesto, un triunfo extraordinario para la causa de la igualdad de género. Más allá de las implicaciones políticas del momento actual, esta elección se convierte en una inspiración movilizadora y poderosa para las mujeres de todas las edades en esta región y en el mundo entero. Pareciera que muchas veces se expresan muy diversas opiniones respecto de los términos equidad y género, y esto tradicionalmente ha creado cierta confusión. ¿Qué significa equidad y género?
Efectivamente, hay una variedad de interpretaciones y de carga emocional asociadas con estos conceptos. En el marco de la cooperación técnica de la OPS/OMS, las inequidades en salud se refieren a desigualdades evitables y, además, injustas entre grupos sociales que ostentan distintos niveles de privilegio social. La equidad es la ausencia de este tipo de desigualdades y es, por tanto, un concepto ético asociado con principios de justicia social y derechos humanos.

¿Y género?
Existen dos confusiones bastante generalizadas. La primera es que género es igual a sexo; la segunda, que género equivale a mujer. Es importante enfatizar, primero, que el concepto de género es el significado social que se atribuye a la diferencia biológica entre los sexos; y segundo, que su centro de interés no es la mujer o el hombre, sino las relaciones de desigualdad entre mujeres y hombres y el impacto de esta desigualdad sobre el desarrollo de la sociedad.


Dra. Elsa Gómez (Fotos Armando Waak/OPS)

En el contexto específico de la OPS, ¿qué se debe entender por equidad de género en salud?
A este respecto, creo que es importante distinguir entre salud y atención de la salud, ya que la atención es solo uno de los determinantes de la salud. La equidad de género en salud implicaría la eliminación de disparidades evitables entre mujeres y hombres en cuanto a su estado de salud. Y la equidad de género en la atención de la salud significa que los recursos se asignen y los servicios se reciban de acuerdo con las necesidades particulares de cada sexo, y que la contribución al financiamiento de los servicios se haga según la capacidad económica y no el riesgo de enfermedad, como ocurre con demasiada frecuencia. Implica, además, y esto es muy importante, que las mujeres participen en pie de igualdad en las decisiones que afectan su salud y las de su colectividad.

¿Por qué la participación social desempeña un papel crucial en el logro efectivo y sostenible de los objetivos de la equidad en un sentido amplio, y de género en particular?
Porque la participación social se concibe como el ejercicio del derecho ciudadano a incidir sobre los procesos que afectan el propio bienestar. Estamos convencidos de que la efectiva consideración de las necesidades particulares de los distintos grupos sociales en tales políticas, así como la rendición de cuentas por parte de sus ejecutores (Estado o Sector Privado) no es posible sin la existencia de una cultura cívica que las demande. Hacemos hincapié, por tanto, en la participación activa de la sociedad civil, particularmente de las organizaciones de mujeres, y no simplemente en la implementación de acciones prescritas por otros sino en la formulación misma de las políticas públicas y en su vigilancia.

Usted ha dicho que abogar por la equidad de género en salud no significa luchar para que hombres y mujeres reciban cuotas iguales de recursos y servicios.
Así es. Abogar por la equidad de género en la atención de la salud significa, por el contrario, abogar para que los servicios estén de acuerdo con las necesidades de hombres y mujeres en distintos contextos socioeconómicos, y estas necesidades son claramente diferentes en cantidad y calidad.

Para mayor información, b-roll y fotografías por favor comunicarse con , Area de Información Pública, tel. 202-974-3699, fax 202-974-3143.