El Convenio Marco de OMS para el Control del Tabaco aún no ha sido ratificado por 10 países de las Américas
Oficiales de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) subrayan la necesidad de contrarrestar adecuadamente el continuo y dominante poderío publicitario y propagandístico de las industrias del tabaco y del alcohol. Costa Rica se acaba de sumar a la lista de naciones en América Latina y el Caribe que han ratificado el Convenio para el Control del Tabaco.
Washington, D.C., 27 de agosto de 2008 (OPS)—De todas las regiones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), las Américas es la que tiene el menor porcentaje de Estados Miembros que han ratificado el Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco.
El control del tabaco en las Américas, reiteraron esta semana expertos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), debe contar necesariamente con una gran determinación y compromiso por la salud de parte de los líderes políticos al más alto nivel de decisión.
En este sentido se destaca el ejemplo de países como Uruguay, nación que está marcando una clara pauta a seguir. Para la OPS, el reto actual consiste en aumentar el número de Estados Parte al Convenio Marco así como avanzar en la implementación de las medidas contenidas en él.
En vigor y con carácter vinculante desde el 27 de febrero del 2005, el Convenio Marco es el primer tratado internacional de salud pública negociado bajo los auspicios de la OMS. Al día de hoy, la cifra de Estados Parte al Convenio es de 158 países, de los cuales 25 pertenecen a la Región de las Américas.
En la Región, aún hay 10 naciones que no han ratificado en Convenio. Se trata de Argentina, Bahamas, Cuba, El Salvador, Estados Unidos, Haití, República Dominicana, San Kitts y Nevis, San Vicente y las Granadinas, así como Suriname. (La semana pasada en Naciones Unidas, Costa Rica realizó el depósito oficial del instrumento de ratificación. El parlamento Suriname por su parte ya aprobó la ratificación, pero el depósito oficial aún no ha tenido lugar).
MPOWER
Funcionarios de la OPS reiteraron la gravedad de la problemática del tabaco y sus efectos sobre la salud, advirtiendo además que de no mediar políticas efectivas, esta verdadera "epidemia de tabaquismo" seguirá aumentando en la Región.
La Dra. Adriana Blanco, del equipo regional de la OPS de Control de Tabaco, afirmó que "se cuenta con una hoja de ruta para la implementación de las medidas prioritarias del Convenio Marco, contenida en el paquete MPOWER de la OMS".
El paquete MPOWER, acrónimo en inglés para las 6 intervenciones prioritarias en control del tabaco, incluye:
- Monitorizar el consumo y las medidas implementadas para el control del tabaco
- Proteger a la población de la exposición al humo de tabaco ajeno
- Ofrecer ayuda para el abandono del tabaco
- Advertir de los peligros del tabaco
- Hacer cumplir las prohibiciones sobre publicidad, promoción y patrocinio
- Aumentar los impuestos al tabaco
Malos augurios
La OMS estima que si las tendencias actuales siguen su curso, para el año 2030 el tabaco matará a más de ocho millones de personas cada año. "Para finales de este siglo, el tabaco podría haber matado a 1000 millones de personas" señala la organización mundial. "Se estima que más de las tres cuartas partes de esas defunciones se producirán en países de ingresos bajos y medianos".
"Sobretodo en los países en desarrollo", enfatizaron expertos de la OPS, quienes expresaron su preocupación por la prevalencia en la región de una combinación de bajos precios, publicidad constante y agresiva, falta de conocimiento de la población en general sobre la magnitud del daño que causa el tabaco, e inconsistencia de las políticas públicas para su control.
Estos, y otros factores y determinantes, fueron algunas de las consideraciones esenciales que sustentaron el desarrollo del Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco. Y también dieron pié a muchas sesiones técnicas y de trabajo en la OPS. Estos trabajos siguen su curso.
En la sede regional de la OPS en Washington, D. C., expertos y personal de la organización mantuvieron una reunión informativa la semana pasada para profundizar concretamente en la importancia de la publicidad y la propaganda frente a la epidemia del tabaco. Los asistentes también consideraron aspectos relevantes sobre la publicidad y propaganda relativa al alcohol.
El propósito del evento fue destacar el papel que juega la publicidad en el contexto de estas dos epidemias y la importancia de adecuar los mensajes de salud pública de una manera que logre contrarrestar el actual predominio mediático y propagandístico del sector privado para influir con mayor efectividad en cambios conductuales a todos los niveles.
Gran momento de oportunidad
"En los países de las Américas vivimos un extraordinario momento de oportunidad en salud pública gracias al Convenio Marco de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para el Control del Tabaco", afirmó el Dr. Alfonso Contreras, Experto Asociado de la OPS en Comunicación Social y Conductas en Salud. El Convenio Marco, destacó, "es un instrumento de salud pública que ha llegado para quedarse" y que ha cambiado por completo la forma como debemos trabajar frente al reto de la epidemia del tabaquismo en las Américas.
"Aún vivimos en un mundo donde incluso para grandes eventos deportivos como las Olimpiadas y la Copa Mundial de Fútbol, la industria del alcohol es una de las grandes patrocinadoras".
La Asesora Regional de la OPS en asuntos de alcohol y otras drogas, Dra. Maristela Monteiro, lamentó que el poderío y sofisticación de los mensajes producidos a gran escala por la industria del alcohol dificultan extraordinariamente los esfuerzos para la prevención y cambio de conductas necesario para poder aminorar los graves problemas sociales, económicos y de salud pública directamente asociados al alcohol.
"La propaganda masiva, constante y sin controles adecuados acaba minando los esfuerzos de promoción de la salud, la educación y la comunicación social para el público", afirmó la Dra. Monteiro. Esta situación, subrayó, "impide que la población pueda tener la habilidad y el debido acceso a la información para la adopción de estilos de vida más saludables".
El Dr. Contreras puntualizó, por su parte, que frente a ese poderío publicitario y propagandístico, existen un sinnúmero de opciones en comunicación social. Pero el experto advirtió sobre la necesidad de valorar y estudiar muy cuidadosamente estas opciones y mensajes para poder así maximizar su efecto.

ABC&H
El funcionario de la OPS reiteró la importancia crítica que en estos ejercicios de valoración tiene el trabajo de identificación de al menos cuatro elementos clave que se deben tener presentes a la hora de elaborar mensajes dentro de los programas de comunicación y educación para la salud. Al objeto de analizar las diferencias entre los mensajes elaborados por la industria del alcohol y tabaco con los de las agencias de salud, el Dr. Contreras centró su presentación en base a las iniciales del Modelo ABC&H para el diseño y análisis de materiales de comunicación.
La "A" del modelo destaca la importancia de conocer a la audiencia. En este sentido, se pusieron como evidencia ejemplos que muestran la sofisticación de la industria promotora del consumo de alcohol y tabaco. Estas industrias canalizan sus mensajes no sólo en función de edad y sexo sino que también los conceptualiza por nivel socioeconómico, actividad profesional, aficiones, perfil psicológico y emocional, e incluso hacia poblaciones en una determinada situación coyuntural de dinámicas familiares o sociales. En cambio, señaló, los programas de salud a menudo suelen dirigirse a poblaciones en general, con una caracterización de sus audiencias poco definida.
La "B" del modelo ABC&H permite analizar la medida en la que los mensajes presentan o no los beneficios de realizar una acción determinada tal como consumir o no alcohol y tabaco. La industria del tabaco y alcohol, dijo el Dr. Contreras, despliega para cada grupo o audiencia un atractivo panorama de consecuencias positivas asociadas al consumo (placer sensual, diversión, mejora de relaciones sociales y de pareja o éxito, entre otras). Por el contrario, los menajes de salud pública tienden a presentar consecuencias negativas. Con frecuencia, subrayó, se apela a la racionalidad, a la toma de decisiones informadas, al miedo o a la obligatoriedad de cumplir con la legislación.
"Desde el punto de vista de la promoción y fomento de la salud, los mensajes de las agencias de salud apenas dedican esfuerzos en mostrar los beneficios (en términos de ganancias) asociados al ser libre de la influencia del alcohol y tabaco", dijo.
La "C" del modelo dio base a un ejercicio de análisis sobre conductas, o la manera como se promueven los comportamientos a realizar por la audiencia para obtener supuestos beneficios.
"Mientras las agencias de salud utilizan con frecuencia mensajes dogmáticos y autoritarios explícitos, las campañas publicitarias de las compañías productoras de alcohol y tabaco raramente le dicen al consumidor lo que debe hacer".
El experto finalmente indicó que en las campañas de promoción de alcohol y tabaco la complicidad para que sea el consumidor el que tome la decisión final se logra, en muchos casos, entrelazando los componentes ya analizados dentro de una historia (H) entretenida, que hace que muchos afiches se asemejen o contengan líneas argumentales como si de un guión de telenovelas se tratara.
Progresos
La OPS destacó que en los últimos años ha habido avances significativos sobre medidas y regulaciones referentes a empaquetados y etiquetados de productos derivados del tabaco y el alcohol. En relación a las advertencias en los productos de tabaco, se destacan las medidas implementadas por países pioneros en la materia como Brasil y Canadá. Más recientemente otros países han avanzado al respecto, como es el caso de Chile, Jamaica, Panamá, Uruguay y Venezuela.
"La OPS está abocada en este momento a ayudar a los países a avanzar en la legislación del empaquetado de productos de tabaco, por ser esta la obligación con fecha límite de implementación más cercana (3 años desde la entrada en vigencia del Convenio para la Parte", subrayó la Dra. Blanco. Con este fin, recordó la experta, se realizó este mes en Jamaica un taller subregional para los países de habla inglesa y se realizará otro el próximo mes en Perú para los países de habla hispana y portuguesa.

Impuestos al tabaco
Pero para la OPS, una medida que es "altamente efectiva" y en la que "no ha habido aún avances significativos en la Región" es el aumento de los impuestos al tabaco. Y el establecer que la recaudación procedente de ellos tenga fines específicos como, por ejemplo, programas de control de tabaco, prevención de enfermedades crónicas o promoción de la salud.
La OPS recordó que hasta la fecha, sólo un Estado Miembro de la entidad hemisférica, Uruguay, aplica impuestos al tabaco que representan más de los dos tercios (70%) del precio final de venta al público.
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La OPS fue establecida en 1902 y es la organización de salud pública más antigua del mundo. Es la Oficina Regional para las Américas de la Organización Mundial de la Salud y trabaja con los países para mejorar la salud y elevar la calidad de vida de sus habitantes.