Asociación Nacional de Enfermeras de Panamá (ANEP)
(Rama de Especialistas en Salud Mental)
"Hubo resistencia inicial a que se nos aceptara como especialistas en Salud Mental en la red de atención primaria, pero poco a poco hemos logrado que nos reconozcan"
En un contexto regional de una acusada falta de recursos humanos en salud, el papel de las enfermeras ha adquirido un protagonismo sin precedentes. Nada es más cierto que dentro de la provisión de servicios de salud mental. En Panamá, el gremio de las enfermeras especialistas en esta rama de la medicina y de la salud pública se ha constituido hoy en un capítulo más de una veterana organización que como tal representa uno de los pilares más importantes que han contribuido a los continuos éxitos de la reforma de la salud mental emprendida por el país centroamericano. Estas profesionales trabajan por la salud mental de los pacientes pero sus especialidades son tan diversas como diversas son las ramas de la salud (pediatría, obstetricia, internista, nutricionista, quirófano…). "La salud mental está en todo".

"Ha quedado sobradamente demostrado que la contribución de los recursos humanos en el éxito de los programas de la salud mental es decisiva". Dr. Jorge Rodríguez (OPS)
El Jefe de la Unidad Regional de la OPS en Salud Mental, Abuso de Sustancias y Rehabilitación, Dr. Jorge Rodríguez, ha destacado que Panamá se encuentra entre la lista de países que más han avanzado en dotar a los sistemas de salud pública de capacidad de profesionales de la enfermería especializados en salud mental para responder a la demanda existente.
Pero el oficial de la OPS reconoce que tanto en Panamá como en la mayor parte de los países del mundo, se hace necesario impulsar estos esfuerzos de capacitación a todos los niveles.
"El 45% de los países que representan el 44% de la población mundial tienen acceso a menos de una enfermera en salud mental por 100.000 habitantes", afirmó el Dr. Rodríguez. Como promedios y comparativamente hablando, "Honduras tiene 0; Guatemala 0.04; El Salvador, 0; y Nicaragua 0.05 frente a Belice, con 3.4, ó Panamá, con 5.5".
Un desafío manifiesto
Estos datos, explican expertos de la OPS, ponen de manifiesto que el desafío concreto está en la preparación de estos recursos para que desarrollen su capacidad resolutiva necesaria en semejantes condiciones de limitación. "Ha quedado sobradamente demostrado que la contribución de los recursos humanos en el éxito de los programas de la salud mental es decisiva", afirmó el Dr. Rodríguez.

"Como ente organizado, tenemos la posibilidad de aportar a la reforma de la salud mental estrategias novedosas con un abordaje de la prevención".
Aldacira de Bradshaw coincide con esa opinión. Ella es la Coordinadora Nacional de las Enfermeras de Salud Mental del Ministerio de Salud de Panamá, un gremio que se organizó como tal en paralelo al proceso de transformación de la salud mental del país centroamericano y al interior de la Asociación Nacional de Enfermeras de Panamá (ANEP).
"Como ente organizado, tenemos la posibilidad de aportar a la reforma de la salud mental estrategias novedosas con un abordaje de la prevención de un gran número de problemas como el abuso sexual y el maltrato, por citar dos ejemplos concretos, y ofreciendo expertos cuidados paliativos éticos y de calidad".
En un mensaje institucional de la ANEP en su página de Internet se recuerda que "las Asociaciones de Enfermeras bien administradas, refuerzan la imagen de la profesión y sus miembros, logran el respeto y la confianza de la sociedad, desarrollándose el sentido de pertenencia, cooperación, compromiso y voluntad de trabajo por un propósito común".
De Bradshaw reconoce que "en un principio hubo una resistencia a que se nos aceptara con nuestra especialidad de salud mental en la atención primaria, pero poco a poco hemos logrado que nos reconozcan. Hoy se sabe que la salud mental forma parte de un todo", afirmó.

El 45% de los países que representan el 44% de la población mundial tienen acceso a menos de una enfermera en salud mental por 100.000 habitantes.
Para Carmen Flores de Bishop, Docente de la Facultad de Enfermería de Panamá, "como enfermeras tenemos una especialidad concreta en salud mental que requiere de una especial sensibilidad humana".
Privilegio y valuarte
Sobre esta particular sensibilidad se abunda en un artículo sobre la evolución de la enfermería en Panamá publicado en la página en Internet de la ANEP. Allí, su presidenta Adela Suárez Quesada de Avarza (2006-2008) explica que lo más valioso es el privilegio que tenemos de poder interactuar con las expresiones profundas del ser humano: su cultura, valores, creencias, convicciones, temores, sus expresiones frente a la salud, a la enfermedad, la vida y la muerte. "La enfermera es un valuarte dentro del desarrollo de los programas de salud que se desarrollan en los hospitales, las policlínicas, centros, sub-centros y puestos de salud a nivel nacional. Por eso las enfermeras (os) hacemos la diferencia".
De Bishop subraya que en la sociedad y en lo personal todos estamos expuestos a problemas emocionales. "Esta (salud mental) es una especialidad de la enfermería que ya se puede y debe ejercer en cualquier hospital, no solo en instituciones de salud mental. Eso es cosa del pasado que con la reforma nos hemos encargado de corregir. Además, las dolencias físicas también se pueden atender cuidando de las dolencias de carácter emocional".

"En un principio hubo una resistencia a que se nos aceptara con nuestra especialidad de salud mental en la atención primaria, pero poco a poco hemos logrado que nos reconozcan". Aldacira de Bradshaw
La Jefa de la Sala de Parto del Hospital Amador Guerrero de Panamá, enfermera obstetra Rosa de la Madrid, acentúa la amplia dimensión que hoy conlleva el ejercicio de la enfermería de salud mental. "Trabajamos desde una óptica multidisciplinar. Algunos enfoques, como el de nuestra intervención para prevenir el que las madres sufran de depresión después del parto, es un ejemplo claro de esta inter-relación directa entre salud mental y otras ramas de la medicina".
Demanda y desgaste
Pero esta inter-relación con otras ramas de la salud, unido al incremento de la demanda de servicios especializados en salud mental en un panorama regional de serias carencias de personal, no hace sino incidir en algo que el Dr. Rodríguez estima de urgente en su abordaje. Debido a estos determinantes, señala el Jefe de la Unidad de la OPS, se hace necesario prevenir las condiciones adversas en las que trabajan muchas enfermeras y otros recursos humanos de salud mental para evitar previsibles altas tasas de desgaste.

"Decidí ser enfermera con especialización en salud mental por ver cómo contribuía. La atención que uno brinda tiene un impacto directo sobre la recuperación del paciente". Maricela Francis de Díaz
"Los datos del Proyecto Atlas de la Organización Mundial de la Salud en el año 2000, con la participación de la OPS, demostró una verdad conocida: que los servicios y recursos dedicados a la salud mental son insuficientes si se comparan con las necesidades existentes", afirma el Dr. Rodríguez.
La fuerza de la vocación
A pesar de la seria falta de recursos y de personal, la vocación del sector de enfermeras y enfermeros de la salud mental encuentra en Panamá y en muchos países razones para seguir contribuyendo a una mejor vida y salud de todos los que padecen de este tipo de patologías.
Así lo señala, por ejemplo, Maricela Francis de Díaz. La Jefa de Enfermeras del Servicio de Psiquiatría del Hospital Santo Tomás, en Ciudad de Panamá, explica que "decidí ser enfermera con especialización en salud mental por aproximación, por afinidad a los pacientes; especialmente al ver cómo contribuía a su recuperación. La atención que uno brinda tiene un impacto directo sobre la recuperación del paciente", aseguró.
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Parte 21: El papel de los familiares en la reforma de la salud mental: ANFEPEEM
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