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Las placas de amiloide no necesariamente explican
la demencia en la enfermedad de Alzheimer
El rasgo principal de la enfermedad de Alzheimer es la
pérdida de la memoria, que se manifiesta en su fase más temprana, antes de que
se presenten alteraciones cognoscitivas de otra índole. El diagnóstico
definitivo de la enfermedad se hace por examen histológico posmortem del tejido
cerebral, que revela las clásicas placas de amiloide y nudos neurofibrilares. En
estudios con ratones que han tenido mutaciones en el gen de la proteína
precursora del amiloide (PPA) beta se ha observado cierta correlación entre
algunos de los déficit cognoscitivos y la acumulación de placas de amiloide
durante el envejecimiento. Asimismo, otros estudios en animales han mostrado que
la reducción de las placas de amiloide en el cerebro mediante la aplicación de
una vacuna mejora algunos déficit del aprendizaje, lo cual parecería corroborar
que estas placas, y por ende la PPA, contribuyen, de hecho, a la sintomatología
de la enfermedad de Alzheimer.
Lo que no se sabe a ciencia cierta es si hay correlación
directa entre la pérdida de la memoria y las placas de amiloide, o si la forma
disoluble de la proteína o la forma fibrilar (la que se encuentra en las placas)
es la responsable de la pérdida de la memoria. En experimentos recientes, un
grupo de investigadores ha buscado una correlación usando ratones transgénicos
cuyas neuronas contienen un isómero de la PPA. Estos ratones muestran rasgos
histopatológicos tempranos de la enfermedad de Alzheimer y forman depósitos
difusos de amiloide beta, pero no forman placas amiloideas. No obstante, los
investigadores detectaron en ellos algunas alteraciones cognoscitivas y de la
memoria, lo cual es un indicio de que la formación de placas de amiloide no es
condición necesaria para que la memoria sufra deterioro. La conclusión es que
este último fenómeno podría obedecer a una simple elevación de la PPA beta, a
una sobreexpresión neuronal de la forma isomérica de la proteína, a un aumento
del amiloide beta disoluble o a la presencia de péptidos intracelulares.
En resumen, los resultados de este estudio confirman que
una leve sobreexpresión de la PPA beta en las neuronas provoca una alteración
progresiva de la memoria que aumenta con la edad, independientemente de la
formación de placas neuríticas amiloideas. (Koistinaho
M, Ort M, Cimadevilla JM, Vondrous R, Cordell B, Koistinaho J, et al.
Specific spatial learning deficits become severe with age in beta-amyloid
precursor protein transgenic mice that harbor diffuse beta-amyloid deposits but
do not form plaques. Proc Natl Acad Sci USA
2001; (publicación electrónica el 27 de noviembre, antes de la publicación
impresa.)
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