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Perspectivas de Salud |
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La resistencia a los antibióticos: ¿Estamos acabando con los remedios? por Alexandre Spatuzza
Marín Carmelo es el dueño de la farmacia más grande de la barriada Vila Nhocuné, en la populosa zona este de São Paulo. Su tienda es moderna y está bien surtida, por eso se distingue de las otras farmacias que están al otro lado de la calle. Carmelo, que ya lleva 28 años en el barrio, es muy conocido y todos lo llaman "el doctor". La gente de toda la zona acude a él en busca de consejos médicos y, como él mismo dice, en los últimos años su clientela ha aumentado. "Con sólo mirar a la persona, ya sé qué medicina quiere", se jacta Carmelo. "Trato de hacer lo mejor que puedo". Hacer "lo mejor que puede" quiere decir dar consejos médicos y vender la mayoría de los medicamentos, aunque el cliente no tenga una receta médica. "La gente no confía en los médicos", explica Carmelo sin rodeos, "o no tiene la paciencia para esperar horas o días para recibir un tratamiento". La Organización Mundial de la Salud (OMS) dice que la falta de controles eficaces de la venta y uso de los antibióticos es una de las causas principales de la resistencia, que no deja de aumentar, de los microbios a las substancias antimicrobianas. El uso indiscriminado e inadecuado de los antibióticos da como resultado un proceso de selección entre los microbios que culmina en la supervivencia de los más fuertes, que no sólo heredan sino que adquieren la resistencia a los medicamentos, por medio de mutaciones o compartiendo el ADN. Es lo mismo que sucede en la evolución descrita por Darwin, pero acelerada incontables veces por la división de millones de microbios. De allí que una infección tratada con el antibiótico inadecuado, o por un período muy corto, tiene como resultado que la mayoría de las bacterias mueren, pero sobreviven las más resistentes para multiplicarse. El uso de antibióticos para las infecciones virales, para las cuales son ineficaces, promueve el crecimiento y la propagación de microbios resistentes en los pacientes, sus familias, y la comunidad. Algunos países de Europa y América del Norte han venido atacando este problema, con resultados variables, desde los años 80. Sin embargo, en América Latina y el Caribe, se ha volcado la atención hacia el problema solamente en los últimos 10 años, y los expertos apenas empiezan a esbozar los detalles del mismo. Lo que han encontrado los investigadores son algunos puntos comunes a través de la Región, entre ellos raíces culturales, sociales y económicas comunes del abuso de los antibióticos. Además de las farmacias que venden los antibióticos sin receta médica, los investigadores señalan: la falta de políticas de salud pública acerca del tema, leyes que no se aplican o que sencillamente no existen y, condiciones de trabajo de los profesionales de salud que fomentan las formas incorrectas de recetar medicamentos. |

