
Día Mundial Sin Tabaco, 31 de mayo de 2000
Nota descriptiva Nº 4 de 5
Nuevos hallazgos sobre la repercusión en la salud y la economía de las políticas para el control del consumo de tabaco:
La epidemia de tabaquismo: Los gobiernos y los aspectos económicos del control del tabaco
Los gobiernos tienen una buena justificación para intervenir a fin de reducir el consumo de tabaco. Las políticas encaminadas a reducir la demanda de productos de tabaco son eficaces en la disminución del consumo y no dañan la economía. Se incluyen a continuación algunas de las conclusiones de un estudio nuevo, La epidemia del tabaquismo: Los gobiernos y los aspectos económicos del control del tabaco, publicado por el Banco Mundial en 1999 y en español por la OPS y el Banco Mundial en 2000. El informe resume datos mundiales sobre medidas eficaces para reducir el consumo de tabaco.
¿Por qué deben intervenir los gobiernos?
- La mayoría de los fumadores no son plenamente conscientes de los riesgos relacionados con el consumo de tabaco: No conocen todos los riesgos para la salud, subestiman sus probabilidades de contraer una enfermedad relacionada con el consumo de tabaco, y subestiman el daño causado por el consumo de tabaco en relación con otros comportamientos.
- La mayoría de los fumadores se vuelven adictos al tabaco cuando son muy jóvenes, generalmente en la adolescencia. En esta etapa, su capacidad es menor que en la etapa adulta para adoptar decisiones sensatas acerca de algo que generalmente se convierte en una adicción para toda la vida. Si finalmente comprenden la naturaleza de la adicción a la nicotina y las consecuencias del consumo de tabaco para la salud, la adicción hace muy difícil que dejen el hábito.
- Los fumadores pueden imponer el costo de su tabaquismo a los demás. Los costos son financieros, en los casos en que los sistemas de asistencia sanitaria deben atender las enfermedades causadas por el tabaquismo, y físicos, cuando se expone a personas no fumadoras al nocivo humo del tabaco en los hogares y los lugares públicos.
¿Cuáles son las medidas para reducir el consumo de tabaco?
Las intervenciones más eficaces son aquellas que reducen la demanda del consumo de tabaco, como aumentos de los impuestos sobre el tabaco, información al consumidor, prohibiciones de publicidad y actividades de promoción como patrocinio de eventos deportivos y conciertos por parte de las empresas tabacaleras, restricciones al consumo de tabaco en los lugares públicos, incluidos los lugares de trabajo, y ayuda para dejar de fumar.
- Los impuestos sobre el tabaco representan una de las medidas individuales más eficaces para reducir el consumo de tabaco. Las previsiones indican que un incremento real del precio de los productos de tabaco de 10% produciría una reducción de 4% en el consumo en los países de ingresos altos, y una disminución de 8% en los países de ingresos bajos y medianos.
- La información al consumidor puede reducir el consumo de tabaco, como la divulgación de los hallazgos de la investigación sobre los efectos del tabaquismo para la salud, la información sanitaria en los paquetes de tabaco, las campañas de los medios de comunicación y los programas educativos en las escuelas. Existen pruebas de que difundir públicamente información sobre la salud es eficaz en los países desarrollados y, generalmente, su repercusión es mayor cuando es bajo el conocimiento de los efectos para la salud. La información sanitaria en los paquetes de cigarrillos es también eficaz, en particular cuando la información es concreta y cubre una parte importante del paquete. Estudios en varios países han determinado que las advertencias en los paquetes indujeron a muchos fumadores a disminuir o a tratar de dejar el hábito de fumar. También rinden fruto las campañas en los medios de comunicación masiva, en particular cuando se combinan con actividades comunitarias. Parece que la eficacia de los programas educativos en las escuelas es menor, dado que se disipa con el transcurso del tiempo, en particular ante la ausencia de otras intervenciones, y cuando se compara con intervenciones más eficaces en función de los costos.
- Las restricciones y las prohibiciones de la promoción del tabaco son eficaces pero deben ser integrales a fin de lograr una repercusión considerable. Esto significa que se debe cubrir la publicidad tanto directa como indirecta, como la promoción mediante el patrocinio de eventos, entre otros, y los logotipos del tabaco en productos que no están relacionados con el tabaco, y se deben incluir todos los medios de comunicación (electrónicos, impresos, publicidad en espacios abiertos y puntos de venta). Los estudios indican que prohibiciones integrales de la promoción podrían reducir el consumo en 6% o 7%.
- Las restricciones al consumo de tabaco en los lugares públicos y de trabajo se ponen en vigencia generalmente para proteger a los no fumadores, pero las evaluaciones en Canadá y los Estados Unidos revelan que son sumamente eficaces para reducir el consumo en el orden de 4% a 10%. Se reduce el consumo de cigarrillos por parte de los fumadores, se induce a otros a dejar de fumar y, al influir en las percepciones de la aceptación social del consumo de tabaco, se puede impedir el inicio del hábito.
- A pesar de que las medidas anteriores aumentan la intención de dejar de fumar, es muy importante el apoyo para los fumadores que tratan de dejar el hábito. La posibilidad de dejar de fumar se incrementa en gran medida con el apoyo conductual o farmacéutico. Estas medidas pueden tener una repercusión significativa en las tasas de consumo de tabaco de la población solo si se encuentran disponibles y se emplean ampliamente.
- Una intervención del lado de la oferta que es eficaz en la reducción del consumo es el control del contrabando de tabaco. Aproximadamente un tercio de los cigarrillos que se exportan se venden como productos de contrabando. La disponibilidad generalizada de cigarrillos procedentes del contrabando debilita las políticas de tributación de los gobiernos ideadas para reducir la demanda del consumo y priva a los gobiernos de ingresos tributarios. El contrabando no solo es una función de niveles diferentes de tributación entre los países, sino que se relaciona
¿Qué medidas no funcionan?
La mayoría de las intervenciones concebidas para reducir la oferta de tabaco, como la prohibición del tabaco, las restricciones en las ventas a menores, la sustitución de cultivos y los soportes del precio del tabaco, no son eficaces para la reducción del consumo de tabaco. Una excepción importante a esta regla es el control del contrabando, como se describió anteriormente.
¿Cuál es la repercusión económica de las políticas para el control del consumo de tabaco?
Algunos países muestran indecisión al aplicar medidas contundentes para el control del consumo de tabaco, pues temen que se pierdan puestos de trabajos, que los aumentos en los impuestos sobre el tabaco disminuyan los ingresos del gobierno y generen contrabando, y que el control del consumo de tabaco no sea eficaz en función de los costos.
- Los análisis de los países desarrollados y en desarrollo han revelado que la reducción del consumo de tabaco no originará pérdidas de puestos de trabajo, dado que el dinero que no se gaste en el tabaco se gastará en otros bienes y servicios. Casi todos estos análisis predicen que el empleo en realidad aumentaría si se eliminase el consumo de tabaco. Aun en los países y en las regiones para los cuales la producción y la exportación de tabaco es una industria importante, las disminuciones en la producción de tabaco serán graduales sencillamente debido a un mayor consumo como consecuencia del crecimiento de la población. Habrá tiempo para prepararse para la transición económica con la diversificación de las economías y la creación de opciones para los productores de tabaco.
- El aumento de los impuestos sobre el tabaco no dará lugar a disminución de los ingresos tributarios en el corto y mediano plazo porque la demanda es relativamente inelástica. El consumo descenderá proporcionalmente menos de lo que suben los ingresos. Mayores impuestos pueden conducir a mayor contrabando solo si hay una discrepancia grande en los precios entre los países vecinos y si no se adoptan medidas para controlar el contrabando. La reducción de los impuestos en respuesta al contrabando reducirá los ingresos mucho más que la combinación de impuestos altos y el cumplimiento de la ley. Cuando Canadá redujo los impuestos sobre el tabaco en 1994 en respuesta al contrabando, los ingresos del gobierno cayeron extraordinariamente.
- Las medidas para el control del consumo de tabaco son intervenciones de salud pública sumamente eficaces en función de los costos en cuanto al dinero invertido en relación con los años de vida salvados, lo que se compara favorablemente con la inmunización de niños y el manejo integrado de enfermedades en la infancia.
Para más información:
Heather Selin (202) 974-3383; selinhea@paho.org
Bryna Brennan (202) 974-3457; brennanb@paho.org
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