
Día Mundial Sin Tabaco, 31 de mayo de 2000
Nota descriptiva Nº 5 de 5
Control del consumo de tabaco y opciones de los gobiernos
En su calidad de guardianes de la salud de los ciudadanos, los gobiernos tienen muchas opciones al momento de adoptar medidas para reducir el consumo de tabaco. Las intervenciones descritas a continuación pueden ayudar a las sociedades a abandonar su dependencia del tabaco. El grado en el cual los países pueden intervenir y la manera en que lo hacen dependen, en gran medida, de las circunstancias económicas y sociales de cada país. Pero la experiencia en todo el mundo indica que con la mayor inversión por parte de los países para el control del consumo de tabaco, la repercusión en el consumo será mayor, y las mejoras de la salud se incrementarán. Dicha inversión no solo producirá una población más sana, sino que también ayudará a reducir los costos de la asistencia sanitaria y mejorará el desarrollo sostenible.
Liderar con el ejemplo
- Los gobiernos federales, estatales, provinciales y locales deben prohibir el consumo de tabaco en los lugares de trabajo para los empleados del gobierno. En el caso de que se permitan áreas para fumadores, deben poseer ventilación separada del resto del entorno de trabajo.
- Los gobiernos deben ofrecer apoyo a los empleados que se proponen dejar de fumar, como orientación para dejar el hábito de fumar en el lugar de trabajo y subsidios para la adquisición de productos farmacológicos destinados a ayudar a dejar el tabaco, en los casos en que se puedan conseguir.
Políticas públicas favorables a la salud
Las conclusiones de un informe nuevo del Banco Mundial sobre el tabaco esbozan claramente la necesidad de políticas públicas favorables a la salud que reducirán el consumo de tabaco. Estas son:
- Impuestos sobre el tabaco.
A pesar de que no existe un nivel impositivo "óptimo" único, los países con políticas integrales y eficaces para el control del consumo de tabaco, en general, poseen niveles tributarios equivalentes a 2/3 a 4/5 del precio de venta minorista del tabaco. Los aumentos periódicos de los impuestos pueden ser necesarios para garantizar que el tabaco no se torne más asequible como resultado de la inflación y de los ingresos en aumento.
- Información sanitaria en los paquetes de tabaco.
Las advertencias sanitarias pequeñas en los paquetes, generalmente en la parte lateral paquete, en caracteres pequeños, tienden a pasarse por alto. La eficacia es mayor en el caso de información específica, pertinente y reciente que cubre una parte importante del paquete. Las advertencias grandes, las fotos y otra información pueden ayudar a los fumadores al motivarlos a dejar el hábito y disminuir el atractivo de los paquetes para los jóvenes.
- Restricciones integrales en la promoción del tabaco.
Los países que restringen la promoción al máximo grado posible, de una manera integral, han observado que tales prohibiciones son eficaces. Una prohibición integral debe incluir la publicidad directa, la promoción indirecta mediante patrocinio de eventos deportivos y culturales, y la promoción por conducto de elementos y servicios que no son tabaco como camisetas, cajas de fósforos y agencias de viajes. También debe incluir a todos los medios: publicidad por radio, televisión, Internet, impresos, en lugares abiertos y puntos de venta. Varios países han puesto en vigencia prohibiciones sobre la publicidad, o lo harán a la brevedad, incluidos los de la Unión Europea, que afectarán a la publicidad y el patrocinio por parte de la industria tabacalera para 2006.
- Restricciones del acto de fumar en los lugares de trabajo, incluidos los lugares públicos.
Los empleados tienen derecho de estar protegidos de los riesgos para la salud en el lugar de trabajo, incluido el humo de tabaco en el ambiente. Las prohibiciones del acto de fumar en los lugares de trabajo o áreas para fumadores con ventilación separada pueden proporcionar protección adecuada contra estos riesgos. Los gobiernos a nivel nacional, regional y local pueden contribuir a garantizar ambientes sin tabaco en los lugares de trabajo, incluidos lugares públicos como los restaurantes. Los estudios revelan que esto es posible sin ocasionar una disminución en la actividad comercial y que, en algunos casos, las políticas que prohíben el consumo de tabaco aumentan la actividad comercial y reducen los costos del empleador.
- Controles del contrabando.
En muchos países, la disponibilidad de tabaco de bajo costo producto del contrabando pone en peligro las iniciativas encaminadas a reducir el consumo de tabaco y reduce los ingresos del país en concepto de impuestos sobre el tabaco. Los países pueden beneficiarse de estrategias para el control del contrabando que incluyen recursos para el cumplimiento de la ley, sanciones adecuadas, indicaciones tributarias en los paquetes y sistemas para el seguimiento de las exportaciones.
Inversión en infraestructura sanitaria y para la comunidad
Las políticas públicas favorables a la salud son más eficaces cuando se refuerzan con otras intervenciones a diversos niveles. Al recurrir a políticas y programas complementarios, los gobiernos pueden aumentar la eficacia de ambos.
- Apoyo para dejar de fumar.
Abandonar el hábito de fumar es muy difícil, pero la probabilidad de lograrlo aumenta en gran medida con la orientación conductual y el tratamiento farmacéutico. Los sistemas nacionales de salud deben incluir apoyo para estas intervenciones, incluido el reembolso a los profesionales de la salud por la orientación a los fumadores que se proponen dejar el hábito. Los gobiernos también pueden poner en vigencia "servicios de consulta telefónica" sin costo, y otras medidas para ayudar a los fumadores a abandonar el hábito.
- Campañas de información pública.
Las campañas en los medios de comunicación masiva se han empleado satisfactoriamente en muchas jurisdicciones para informar al público y obtener apoyo para otras intervenciones encaminadas a controlar el consumo de tabaco. Estas campañas pueden vincular diversas actividades y mensajes y aumentar su repercusión. Para lograr la máxima eficacia, las campañas necesitan estar diseñadas profesionalmente y utilizar publicidad pagada en la prensa, la televisión y la radio a fin de garantizar una exposición suficiente.
- Apoyo de las organizaciones no gubernamentales.
En los países con intervenciones eficaces para el control del consumo de tabaco, las organizaciones no gubernamentales han sido una parte integral en el logro de los objetivos. Las sociedades médicas y otras sociedades profesionales del sector sanitario, instituciones de beneficencia para la salud, como las sociedades de lucha contra el cáncer y las asociaciones relacionadas con enfermedades del corazón, así como coaliciones para el control del consumo de tabaco, pueden aportar experiencia en los temas, crear conciencia en el público y proporcionar programas educativos, para prevención y para dejar el hábito.
- Respaldo de la acción comunitaria.
La acción local refuerza los mensajes nacionales y recaba el apoyo para políticas más sólidas sobre el tabaco. El respaldo a los gobiernos o los grupos de la comunidad local puede contribuir a lograr la participación de los ciudadanos, poner en vigencia y hacer cumplir políticas que prohíban el consumo de tabaco, entre otras, y adaptar intervenciones nacionales a las diversas necesidades de comunidades concretas.
Vigilancia y evaluación
Es necesaria la información precisa y actual sobre el consumo de tabaco, las muertes y las enfermedades ocasionadas por el consumo de tabaco, el conocimiento y las actitudes del público, a fin de medir el progreso y la repercusión de las intervenciones. Los países deben emplear sistemas de vigilancia como la Encuesta Mundial sobre el Consumo de Tabaco por los Jóvenes, la Encuesta Mundial de los Profesionales de la Salud u otras encuestas destinadas a obtener datos comparables, y deben recopilar datos sobre las muertes y las enfermedades relacionadas con el consumo de tabaco.
Asistencia a las comunidades productoras de tabaco
La mayoría de las economías se beneficiarán con la reducción en el consumo de tabaco. Algunas comunidades productoras de tabaco experimentarán gradualmente una transición económica, pero los gobiernos y otros grupos pueden trabajar con estas comunidades en la formulación de estrategias que garanticen su bienestar a largo plazo, así como subsidios transitorios y políticas para promover cultivos alternativos y otras formas de vida.
Financiamiento de las intervenciones
- Muchas intervenciones, como las políticas para el control del consumo de tabaco, tienen un costo de ejecución bajo (si se exceptúan los costos relacionados con su cumplimiento) y terminan generando grandes beneficios financieros a los países al reducir los costos de la asistencia sanitaria. Otras intervenciones pueden financiarse mediante los impuestos sobre el tabaco, como ocurre en buena parte de los Estados Unidos, Australia y otros lugares. Al invertir los ingresos tributarios por el tabaco en programas para la prevención y el control del consumo de tabaco, los gobiernos pueden salvar vidas y prevenir enfermedades, en lugar de tener que cubrir los gastos de la atención sanitaria de las personas que sufren enfermedades relacionadas con el consumo de tabaco.
- Un tratado internacional, el Convenio Marco sobre la Lucha Antitabáquica, el cual será objeto de negociación por parte de los países a la brevedad, puede incluir un mecanismo financiero para ayudar a los países en desarrollo a implantar intervenciones para el control del consumo de tabaco. Los países en desarrollo que participan en el proceso de negociación ayudarán a garantizar que se tengan en cuenta sus necesidades.
Para más información:
Heather Selin (202) 974-3383; selinhea@paho.org
Bryna Brennan (202) 974-3457; brennanb@paho.org
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