—tomado del Boletín Epidemiológico,
Vol. 22 No. 4, Diciembre 2001—
Indicadores de Salud: Elementos Básicos
para el Análisis de la Situación de Salud
La disponibilidad de información respaldada en datos válidos y confiables es
condición sine qua non para el análisis y evaluación objetiva de la situación
sanitaria, la toma de decisiones basada en evidencia y la programación en salud.
La búsqueda de medidas objetivas del estado de salud de la población es una
antigua tradición en salud pública, particularmente en epidemiología. Desde
los trabajos de William Farr en el siglo XIX, la descripción y análisis del
estado de salud fueron fundados en medidas de mortalidad y sobrevivencia.(1,2)
Más recientemente, en parte como resultado del control exitoso —sobre todo en
las áreas de mayor industrialización— de las enfermedades infecciosas tradicionalmente
responsables de la mayor carga de mortalidad, así como producto de una visión
más comprehensiva del concepto de salud y sus determinantes poblacionales, se
reconoció la necesidad de considerar también otras dimensiones del estado de
salud. En consecuencia, las medidas de morbilidad, discapacidad y de determinantes
no biológicos de la salud, como el acceso a servicios, la calidad de la atención,
las condiciones de vida y los factores ambientales son de necesidad creciente
para analizar con objetividad la situación de salud de grupos poblacionales
y para documentar la capacidad de las personas de funcionar física, emocional
y socialmente (Figura 1).(3) Para facilitar la cuantificación y evaluación de
las diferentes dimensiones del estado de salud de una población se utilizan
los indicadores de salud.
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Figura 1: Ejemplos de Indicadores del Estado de Salud
y Algunos de sus Determinantes
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Un indicador de salud es “una noción de la vigilancia en salud pública que
define una medida de la salud (i.e., la ocurrencia de una enfermedad o de otro
evento relacionado con la salud) o de un factor asociado con la salud (i.e.,
el estado de salud u otro factor de riesgo) en una población especificada.”(4)
En términos generales, los indicadores de salud representan medidas-resumen
que capturan información relevante sobre distintos atributos y dimensiones del
estado de salud y del desempeño del sistema de salud y que, vistos en conjunto,
intentan reflejar la situación sanitaria de una población y sirven para vigilarla.
La construcción de un indicador es un proceso de complejidad variable, desde
el recuento directo (v.g., casos nuevos de malaria en la semana) hasta el cálculo
de proporciones, razones, tasas o índices más sofisticados (v.g., esperanza
de vida al nacer).(5) La calidad de un indicador depende fuertemente de la calidad
de los componentes —frecuencia de casos, tamaño de población en riesgo, etc.—
utilizados en su construcción, así como de la calidad de los sistemas de información,
recolección y registro de tales datos. Especificamente, la calidad y utilidad
de un indicador está primordialmente definida por su validez (si efectivamente
mide lo que intenta medir) y confiabilidad (si su medición repetida en
condiciones similares reproduce los mismos resultados). Más atributos de calidad
de un indicador de salud son su especificidad (que mida solamente el
fenómeno que se quiere medir), sensibilidad (que pueda medir los cambios
en el fenómeno que se quiere medir), mensurabilidad (que sea basado en
datos disponibles o fáciles de conseguir), relevancia (que sea capaz
de dar respuestas claras a los asuntos más importantes de las políticas de salud)
y costo-efectividad (que los resultados justifiquen la inversión en tiempo
y otros recursos).(6-8) Los indicadores deben ser fácilmente utilizados e interpretables
por los analistas y comprensibles por los usuarios de la información, como los
gerentes y tomadores de decisión.
Atributos importantes de calidad del conjunto de indicadores son la
integridad (que no falte datos) y consistencia interna (que, vistos solos o
en grupos, los valores de los indicadores sean posibles y coherentes y no se
contradigan).(9) En este sentido, la aplicación sistemática de definiciones
operacionales y procedimientos de medición y cálculo estandarizados es fundamental
para garantizar la calidad y comparabilidad de los indicadores de salud.(2,9)
Un conjunto de indicadores de salud con atributos de calidad apropiadamente
definido y mantenido provee información para la elaboración de un perfil relevante
y de otros tipos de análisis de la situación de salud de una población. La selección
de tal conjunto de indicadores —y sus niveles de desagregación— puede variar
en función de la disponibilidad de sistemas de información, fuentes de datos,
recursos, necesidades y prioridades específicas en cada región o país.(2) El
mantenimiento del conjunto depende también de la disponibilidad de las fuentes
de datos y de la operación regular de los sistemas de información, asi como
de la simplicidad de los instrumentos y métodos utilizados.(9) El monitoreo
de la calidad de los indicadores es importante porque ésta condiciona el nivel
de confianza de los usuarios en la información de salud y, con mayor razón,
su uso regular. Este depende también de la política de diseminación de los indicadores
de salud, incluyendo la oportunidad y frecuencia de su compilación. Por ejemplo,
para que un indicador utilizado en actividades de monitoreo tenga relevancia
, el tiempo entre la recolección de los datos necesarios para su compilación
y análisis y su diseminación debe ser corto.(8)
Generados de manera regular y manejados dentro de un sistema de información
dinámico, los indicadores de salud constituyen una herramienta fundamental para
los tomadores de decisión en todos los niveles de gestión. De manera general,
un conjunto básico de indicadores de salud como el que forma parte de la Iniciativa
Regional OPS de Datos Básicos en Salud y Perfiles de País(10) (ver recuadro)
tiene como propósito generar evidencia sobre el estado y tendencias de la situación
de salud en la población, incluyendo la documentación de desigualdades en salud,
evidencia que — a su vez — debe servir de base empírica para la determinación
de grupos humanos con mayores necesidades en salud, la estratificación del riesgo
epidemiológico y la identificación de áreas críticas como insumo para el establecimiento
de políticas y prioridades en salud. La disponibilidad de un conjunto básico
de indicadores provee la materia prima para los análisis de salud. Concomitantemente,
puede facilitar el monitoreo de objetivos y metas en salud, estimular el fortalecimiento
de las capacidades analíticas en los equipos de salud y servir como plataforma
para promover el desarrollo de sistemas de información en salud intercomunicados.
En este contexto, los indicadores de salud válidos y confiables son herramientas
básicas que requiere la epidemiología para la gestión en salud.
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La Iniciativa de "Datos Básicos en Salud"
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Datos Básicos en Salud (DBS) es una iniciativa lanzada en 1995 para
monitorear el alcance de metas en salud y el cumplimiento de Mandatos
adoptados por OPS/OMS y sus Estados Miembros en la Región de las Américas.
La Iniciativa DBS busca proporcionar una plataforma estandarizada de
información sobre la situación de salud y sus tendencias como insumo
estratégico para: i) la formulación, ajuste y evaluación de políticas
y programas de salud; ii) la reorientación de los servicios de salud
y los sistemas de vigilancia en salud pública; iii) la programación,
monitoreo, evaluación y adaptación de la cooperación técnica; iv) la
movilización de recursos; y, v) la diseminación de información técnica
en salud.(10) Así, la Iniciativa DBS se define como un proceso que,
promoviendo el uso de la epidemiología para la gestión en salud, fortalece
las capacidades analíticas y genera evidencias para la decisión en política
sanitaria, incluyendo la detección de desigualdades en salud y la identificación
de prioridades de cooperación técnica. En perspectiva, DBS forma parte
de la respuesta estratégica de los Servicios de Epidemiología y la OPS
ante la demanda actual por replantear las funciones esenciales de la
salud pública, incrementar la transparencia y credibilidad técnica de
las instituciones del sector y priorizar más eficientemente la cooperación
en salud.
Enfoque Estratégico del Uso de la Iniciativa Regional
de Datos Básicos en Salud
Fuente: Programa Especial de
Análisis de Salud (SHA) de la OPS. Iniciativa Regional de Datos Básicos
en Salud y Perfiles de País. I Reunión de
Directores Nacionales de Epidemiología y Punots Focales SHA. Santo Domingo,
República Dominicana; Septiembre 12-15, 2000
El componente principal de la Iniciativa DBS es su base de datos, compuesta
por 109 indicadores desagregados en 405 datos básicos y sus series históricas
desde 1990 para los 48 países y territorios de las Américas. La Iniciativa
DBS incluye indicadores de mortalidad, morbilidad y de acceso, recursos
y cobertura del sistema de servicios de salud, así como de determinantes
de salud de nivel socioeconómico, ambiental y demográfico. La Iniciativa
cuenta con un sistema generador
de tablas basado en web, que permite acceso rápido y consulta versátil
a la base de datos regional. Desde 1995, como producto de la Iniciativa,
se publica anualmente la síntesis “Situación de Salud en las Américas:
Indicadores Básicos”, un folleto desplegable con 58 indicadores agregados
por país y 38 agregados por subregión. Entre sus componentes, la Iniciativa
DBS también cuenta con una serie actualizada de Perfiles de País y un
conjunto de documentos técnicos de referencia, incluyendo un glosario
de definiciones armonizadas de indicadores y criterios estandarizados
para la validación y consistencia de datos.
La Iniciativa Regional DBS ha sido favorable y ampliamente acogida
por los países de las Américas. En la actualidad, 23 de los 35 Estados
Miembros han adaptado los DBS y producido folletos nacionales de Indicadores
Básicos, desagregados a nivel subnacional. En Argentina, Brasil y Cuba,
por ejemplo, se publica anualmente un folleto desde 1996 y en Costa
Rica, Ecuador, Guatemala, México, Nicaragua, Perú, Uruguay y Venezuela,
desde 1997-98. Algunos países han desplegado un encomiable esfuerzo
para extender y adaptar la Iniciativa DBS hacia niveles más locales
de la gestión en salud. Cuba mantiene una base de datos básicos desagregados
a nivel municipal; en Colombia el departamento de Santander ya publicó
su versión departamental y Amazonas está en proceso de hacer lo mismo;
Nicaragua publicó recientemente el conjunto completo de folletos de
indicadores básicos para cada uno de los 17 Sistemas Locales de Atención
Integral de la Salud (SILAIS) en que se organiza geoadministrativamente
el sector. En el año 2001 la publicación –por vez primera– de los Indicadores
Básicos de Haití ha sido un hecho de singular trascendencia, dado el
contexto de dificultades estructurales y organizacionales aún presentes
en la gestión de la información en salud en el país. De otro lado, en
Bolivia y Jamaica la publicación de datos básicos subnacionales es inminente
en el año 2002, como también el fortalecimiento de la Iniciativa de
Datos Básicos en Salud de Centroamérica en el marco de los acuerdos
de integración subregional vigentes.
Las experiencias de implementación de la Iniciativa DBS en los países
han demostrado la importancia crucial que tiene la coordinación intersectorial
para garantizar la calidad de los datos y el uso analítico de la información.
El ejemplo más exitoso de ello lo constituye la Red Interagencial de
Informaciones para la Salud (RIPSA) del Brasil, una red institucionalizada
que congrega a todas las instancias nacionales con responsabilidad en
la producción y/o el análisis de datos en salud. Por medio de subcomités
de trabajo, la RIPSA se encarga desde los asuntos técnicos de calidad,
cobertura, validación y armonización de datos básicos hasta los aspectos
más amplios de diseminación de información, incluyendo el mantenimiento
de la página web del órgano de informática del sistema único de salud
(DATASUS), el uso gerencial de los análisis de situación, incluyendo
el establecimiento de salas de situación de salud y la continuidad y
sostenibilidad de la red. En general, la Iniciativa DBS en las Américas
se perfila como un rico espacio de cooperación técnica para el fortalecimiento
de los sistemas y redes de información y comunicación en salud, la generación
de inteligencia epidemiológica para la gestión sanitaria y la ejecución
de políticas de salud más eficientes y equitativas en las Américas.
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Referencias:
(1) Hansluwka H. Measuring the health of populations, indicators and interpretations.
Soc Sci Med. 1982;20(12):1207-1224.
(2) Catford J. Positive health indicators - towards a new information base for
health promotion. Community Medicine 1983;5:125-132.
(3) Pascal J, Lombrail P. Mesure de L’Etat de Santé de la Population. La Revue
du Praticien 2001;51:1931-1938.
(4) Lengerich EJ (ed.). Indicators for Chronic Disease Surveillance: Consensus
of CSTE, ASTCDPD, and CDC. Atlanta, GA: Council of States and Territorial Epidemiologists,
November 1999.
(5) Merchán-Hamann E, Tauil PL, Pacini Costa M. Terminología das Medidas e Indicadores
em Epidemiologia: Subsídios para uma Possível Padronização da Nomenclatura.
Informe Epidemiológico do SUS 2000;9(4):273-284.
(6) Ware J, Brook R, Davies A, Lohr K. Choosing Measures of Health Status for
Individuals in General Populations. AJPH 1981;71(6): 620-625.
(7) Last J. A Dictionary of Epidemiology, Fourth Edition. New York, NY: Oxford
University Press; 2001.
(8) United Nations. A Critical Review of the Development of Indicators in the
Context of Conference Follow-up. Report of the Secretary General. Geneva:UN
Economic and Social Council; 5-30 July 1999. Document E/1999/11.
(9) Organización Panamericana de la Salud. Programa Especial de Análisis de
Salud. Iniciativa de Datos Básicos en Salud y Perfiles de País 2000. Documento
de trabajo. Washington, DC; 2000. (Documento inédito).
(10) Organización Panamericana de la Salud. Recolección y Uso de Datos Básicos
en Salud. Washington, DC: OPS; 25 Septiembre 1997. Documento CD40.R10.
Fuente: Preparado por el Grupo de Análisis del Programa Especial de
Análisis de Salud (SHA) de la OPS.
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