Perfil de Salud de País.
Resúmen del cápitulo de país de Salud en las Américas, 1998.
ARUBA
SITUACIÓN GENERAL Y TENDENCIAS
Contexto socioeconómico, político y demográfico
Aruba es una isla de las Antillas ubicada a 24 km de la
costa norte de Venezuela. Es la más pequeña (194 km2) y
occidental de un grupo de tres islas neerlandesas. Está
dividida en ocho regiones: Noord/Tanki Leendert, Oranjestad
(Oeste), Oranjestad (Este), Paradera, Santa Cruz, Savaneta,
San Nicolás (Norte) y San Nicolás (Sur).
El idioma oficial es el neerlandés, que se emplea tanto en
la educación como en el servicio civil. El papiamento, que
se habla en Aruba, en Bonaire y en Curazao, es el idioma
nacional usado en el Parlamento y en los medios de
comunicación. El inglés y el español son idiomas de
enseñanza obligatoria en los últimos grados de la escuela
primaria y su uso está bastante difundido.
En su condición de entidad autónoma dentro del Reino de los
Países Bajos desde el 1 de enero de 1986, Aruba es
responsable de su propia administración y política, excepto
de la defensa, las relaciones exteriores y la Corte
Suprema. Su Constitución establece la celebración de
elecciones libres y democráticas para elegir a los 21
miembros del Parlamento cada cuatro años. El gabinete,
encabezado por el Primer Ministro, consta de un máximo de
nueve ministros. Oficialmente, el Jefe de Estado es el
monarca neerlandés, representado por un Gobernador.
La principal
actividad económica corresponde al sector de servicios, en
el que predomina el turismo. Se reabrió la refinería de
petróleo y se están desarrollando algunas pequeñas
industrias, entre las que se destacan las actividades de la
construcción.
El producto nacional bruto (PNB) per cápita en 1993 fue de
US$ 12.900. En 1994 el producto interno bruto (PIB) fue de
US$ 16.630. Este índice hace que Aruba sea más comparable
con Europa Occidental y los Estados Unidos de América que
con otros países de la Región; sin embargo, debe usarse con
precaución porque fue calculado en un período bastante
corto y sobre la base de estimados. Se está efectuando un
estudio para determinar el PNB; los datos preliminares
indican que probablemente representa 60% del PIB. La tasa
de inflación de 1990, 1993 y 1994 fue de 7,1%, 6,0% y 4,7%,
respectivamente.
Entre el censo de
1991 y la Encuesta de Fuerza Laboral (EFL) de octubre de
1994, la población de la isla aumentó de 66.687 a 79.837,
cifra que representa un crecimiento de casi 20%. Este
aumento ha afectado a la situación de empleo y desempleo en
Aruba. Proporcionalmente, en 1994 la cantidad de empleados
no arubanos fue algo mayor que en 1991. Según la EFL, de
las 2.722 personas empleadas en 1994, 28% no eran de Aruba.
Entre 1991 y 1994 el empleo femenino aumentó más que el
masculino.
Luego del cierre de la refinería LAGO, los niveles de
desempleo de 1985 subieron a 28%; desde esa fecha, el
Gobierno adoptó una serie de medidas para mejorar la
economía nacional. Se fortaleció el desarrollo de la
industria del turismo, cuyo crecimiento, junto con el de
las actividades paralelas de los sectores de la
construcción y de servicios, logró disminuir el desempleo.
El incremento del turismo motivó un ascenso de 6,5% de la
población de tránsito entre 1994 y 1995. En este último año
se registró un total de 618.915 visitantes, cifra que
representa 7,3 veces la población de Aruba.
Según la EFL de 1994, la tasa total de desempleo de Aruba
era de 6,4%. La tasa de desempleo femenino era de 7,8% y la
del masculino, de 5,3%.
La población estimada para 1995 es de 83.652 habitantes, de
los cuales 41.592 (49,7%) son hombres y 42.060 (50,3%),
mujeres. La densidad demográfica es de 445 habitantes por
km2. La región más poblada es Oranjestad, con
aproximadamente 20.045 habitantes.
En 1993 se registró la mayor tasa de aumento poblacional
(9,35%). En 1994 la tasa disminuyó a 3,03% y en 1995 fue de
4,13%. Estos movimientos obedecen esencialmente a las
migraciones. La migración neta de 1984 a 1987 arrojó un
saldo negativo, con cifras que fluctúan entre -264 en 1984
y -501 en 1987. En 1989 el saldo resultó positivo, con
cifras de 586 para ese año, y desde entonces se advierte un
aumento en la migración neta, que alcanzó su punto máximo
en 1993 (5.734). De acuerdo con el censo de 1991, alrededor
de 23,9% de la población residente en Aruba eran
inmigrantes.
La tasa global de fecundidad entre 1993 y 1995 fue de 6,7,
6,5 y 6,8 por 1.000 mujeres de 14 a 44 años,
respectivamente. No se dispone de tasas de fecundidad por
edad. La tasa bruta de natalidad en 1995 fue de 17,0 por
1.000 habitantes y su tendencia es estable en relación con
1991. En 1991, la esperanza de vida al nacer de la
población era de 77,1 años para las mujeres y de 71,0 para
los hombres.
La población de Aruba es básicamente urbana. Puede
considerarse joven, ya que 55,2% tiene menos de 35 años de
edad. La población mayor de 65 años representa 6,6%.
Mortalidad
La tasa bruta de mortalidad ha variado de 5,2 en 1993 a 6,0
por 1.000 habitantes en 1995.
Las cinco principales causas de muerte en el período
1987-1993 fueron las enfermedades del aparato circulatorio,
los tumores, las enfermedades por problemas endocrinos,
nutricionales, metabólicos e inmunológicos, las causas
externas, y las enfermedades del sistema respiratorio. En
1993, año para el cual están disponibles las causas de
muerte, se observa que de las 402 muertes 25,6% se debían a
causas mal definidas. De las muertes con causas definidas,
138 (46,1%) se debieron a enfermedades del aparato
circulatorio, 47 (15,7%) a tumores, 30 (10%) a problemas
endocrinos, nutricionales, metabólicos e inmunológicos, 30
(10%) a causas externas y 12 (4%) a enfermedades
infecciosas y parasitarias.
La principal causa de muerte en el grupo de menores de 1
año son las afecciones originadas en el período perinatal.
Entre las edades de 1 a 44 años la principal causa de
muerte en el sexo masculino son las causas externas. Las
enfermedades del corazón constituyen la primera causa de
muerte para ambos sexos en las edades de 45 a 64 y 65 y
más.
En el período 1991-1993, las principales causas específicas
de muerte fueron las enfermedades de la circulación
pulmonar y otras formas de enfermedades del corazón, las
enfermedades isquémicas del corazón, la diabetes mellitus,
las enfermedades cerebrovasculares y los tumores malignos
de mama y de estómago.
PROBLEMAS ESPECÍFICOS DE SALUD
Análisis por grupos de población
La salud del niño
El servicio de salud juvenil del Departamento de Salud
Pública tiene como objetivo promover el bienestar y brindar
atención a los niños y adolescentes de 0 a 12 años. Los
médicos de este servicio ofrecen consultas en la Cruz
Blanca y Amarilla y administran vacunas a la población
escolar.
La mortalidad en el grupo de menores de 1 año ha descendido
desde 1991, cuando se certificaron 10 defunciones. De 1993
a 1995 se registraron 4, 5 y 1 muertes infantiles,
respectivamente. En 1993, las cuatro muertes se debieron a
ciertas afecciones originadas en el período perinatal, 50
% (dos) fue por hipoxia intrauterina y asfixia al nacimiento.
La mortalidad en el grupo de 1 a 4 años está representada
en 1991 por una muerte del sexo masculino por tumor
maligno, ninguna en 1992 y una en 1993, por accidente no
especificado. En el grupo de 5 a 14 años se certificaron en
1991 cuatro defunciones, tres por enfermedades del sistema
respiratorio y una por accidente. No se produjo ninguna
muerte en 1992 y en 1993 solo se registró una por
enfermedad infecciosa.
La salud del adulto
La Fundación para la Planificación Familiar, creada en
1970, tiene como meta promover la paternidad responsable,
teniendo en cuenta la tradición cultural y religiosa de la
población. Brinda servicios de anticoncepción a través de
la Clínica Arubana de Planificación Familiar. Según datos
de 1994, los métodos utilizados eran: anticonceptivos
orales (41,7%); condones (41,1%); esterilización (5,7%);
inyectables (5,2%); dispositivos intrauterinos (4,8%); y
otros (1,4%). Aunque no existen datos de cobertura, se sabe
que el número de mujeres que acuden a la Fundación está en
aumento: 5.005 visitas en 1988 y 7.178 en 1994, lo que
representa un incremento de 43%.
La mujer arubana puede optar por ser atendida en su
embarazo por un médico general, una partera o un
ginecólogo. Sin embargo, esta elección es hasta cierto
punto limitada. Las que cuentan con un seguro médico
privado y las empleadas del sector público y del sector
privado pueden hacer su elección ellas mismas; las que
tienen tarjetas PPK (tarjetas especiales para personas de
escasos recursos económicos) están obligadas a usar los
servicios de una partera. A fin de prepararse para el
parto, las mujeres pueden seguir un curso de ejercicios
prenatales. La Cruz Blanca y Amarilla (servicio
de enfermería comunitario) también brinda cursos completos
de instrucción para futuras madres y padres, orientándolos,
entre otras cosas, con respecto a la alimentación de la
madre y del niño, el crecimiento y desarrollo del feto, la
higiene, la lactancia, el parto y el cuidado posnatal. Los
partos normalmente se realizan en el Hospital General, pero
las mujeres pueden también elegir dar a luz en el hogar.
Los nacimientos prematuros son relativamente poco
frecuentes, pero cuando se sospecha que puede ocurrir uno,
la madre es trasladada a Curazao (Antillas Neerlandesas),
donde se cuenta con los servicios necesarios para su
atención. Si el nacimiento prematuro ya se produjo, el niño
es trasladado a Curazao tan pronto como su condición médica
lo permite.
Según el Código Penal Arubano el aborto es un delito
procesable. No se dispone de datos al respecto.
No existen muertes maternas certificadas para el período
1991-1993.
La salud del adulto mayor
Las causas más frecuentes de mortalidad de este grupo son
las enfermedades del aparato circulatorio y los tumores
malignos, que representan 51% y 15% respectivamente. El 65
% de la mortalidad mal definida corresponde a esta franja de
edad, que experimentó un aumento importante en las últimas
tres décadas: en 1960 representaba 3,1% de la población, en
1991, 7%, y en 1995, 6,6%.
Según el censo de 1991, la población empleada mayor de 60
años disminuyó de 1.187 (5% de la población empleada) a 887
(3%). En el momento de realizarse el censo, 13% de la
población de 60 años y más estaba trabajando. Esta
proporción representa una caída drástica en relación con la
que registra el censo de 1981 (20,5%). Una posible
explicación de este hecho es la reciente decisión (1 de
julio de 1992) de reducir la edad para cobrar la pensión de
vejez de 62 a 60 años. Existe un programa de pensión de
vejez, reglamentado, que ha sido designado para garantizar
un ingreso mínimo a los adultos mayores.
La Stichting Algemene Bejaardenzorg Aruba (SABA), una
organización que provee atención a los adultos de 60 años y
más, maneja tres residencias para ancianos con una
capacidad total de 236 camas, que resulta insuficiente. El
Gobierno subsidia los costos del personal de las
fundaciones que proporcionan servicios de asistencia social
a los ancianos en la comunidad.
La Cruz Blanca y Amarilla del distrito provee atención
domiciliaria a ancianos. Hay dos centros de atención diurna
que prestan sus servicios solo en las mañanas; sus
programas son principalmente recreativos.
La salud de los trabajadores
Existe un servicio de atención a los trabajadores del
sector público que realiza los exámenes de salud previos a
la contratación, así como el control y seguimiento de los
trabajadores enfermos. Se ocupa también de la prevención y
el control de riesgos laborales y de los aspectos
educativos de los trabajadores. A este servicio le compete
el registro de accidentes y enfermedades laborales.
En 1995, 40% de los trabajadores del sector público eran
mujeres, porcentaje que ha ido en aumento. La participación
de los menores de 20 años en el mercado de trabajo ha
experimentado una fuerte disminución debido a la
prolongación del tiempo de estudio, y es en la actualidad
muy baja. En el grupo de 20 a 24 años de edad, la tasa de
participación es considerablemente mayor (70,2% para los
hombres y 62,7% para las mujeres).
Estudios realizados para los años 1994 y 1995 demostraron
que las causas de morbilidad que producen mayor ausentismo
laboral son la gripe, los trastornos digestivos y las
cefaleas.
La salud de los discapacitados
Según datos correspondientes al censo de 1991, la
prevalencia de discapacitados (considerada como deficiencia
física y mental referida) fue de 5,5% (3.700). La más
frecuente fue la deficiencia de un miembro (28,7%), seguida
de discapacidades motoras (18,3%) y visuales (13,2%). Las
discapacidades fueron levemente más frecuentes entre los
hombres (5,7%) que entre las mujeres (5,4%).
Análisis por tipo de enfermedad o daño
Enfermedades transmisibles
En mayo de 1995 se informó el primer caso de dengue de un
brote que afectó al país durante ocho meses. Se notificaron
67 casos sospechosos (57 en 1995 y 10 en 1996) y 45 fueron
confirmados por serología, aislándose el serotipo 2. No se
notificaron muertes ni casos de dengue hemorrágico. La
epidemia de dengue es la segunda que se produce en Aruba,
la primera, ocurrida en 1984-1985, afectó a 24.000
personas, con dos defunciones. El serotipo aislado fue el
1. No se han comunicado otras enfermedades de transmisión
vectorial.
No se han notificado casos de poliomielitis o de parálisis
fláccida aguda, difteria, tos ferina o tétanos. En 1994 se
notificaron cuatro casos de sarampión, ninguno en 1995 y
cuatro sospechosos en 1996; el estudio serológico de estos
últimos cuatro casos demostró que tres correspondían a
rubéola y el otro se descartó como sarampión. En ese año se
notificaron otros cinco casos de rubéola. En 1994 se
comunicó un caso de parotiditis, dos en 1995 y ninguno en
1996.
No hay datos consolidados de coberturas de vacunación, pero
las estimaciones realizadas indican 80% de cobertura de
vacunación contra difteria, tos ferina y tétanos (DPT) y
contra la poliomielitis al año y medio de edad, y de 100% a
los 6 años.
En relación con la hepatitis B, se notificaron tres casos
en 1994, uno en 1995 y uno en 1996.
No hay antecedentes de casos de cólera. Entre 1981 y 1996
la cantidad de casos de shigelosis osciló entre 10 (1981) y
89 (1990). En los últimos tres años se observa una
reducción de 24 (0,3 por 1.000 habitantes), a 20 (0,2 por
1.000 habitantes) y a 13 casos (0,1 por 1.000 habitantes),
que se atribuye a subregistro. Durante ese mismo período
(1981-1996), los casos notificados de enfermedades
infecciosas intestinales por otras salmonelosis oscilaron
entre 23 (1985) y 116 (1989).
Los datos del período 1981-1996 indican que la incidencia
más alta de tuberculosis se registró en 1992 con siete
casos, y en 1995 con ocho casos, la mayor parte de ellos en
extranjeros. No se ha detectado farmacorresistencia y no se
ha determinado asociación con el sida. Solo hay un caso de
lepra, que fue diagnosticado en 1994.
Aunque no se tiene información sobre consultas por
infecciones respiratorias agudas, se estima que constituyen
una causa importante de morbilidad; los egresos
hospitalarios de 1994 muestran que el riesgo de ingreso
hospitalario debido a un cuadro de infección respiratoria
aguda fue de 2,9 por 1.000 habitantes. Este riesgo resultó
tres veces superior en el grupo de 1 a 4 años y en el de 65
y más años.
En el período 1987-1996 se registraron 25 casos de sida, 18
en varones y 7 en mujeres; 22 personas han fallecido. La
investigación epidemiológica realizada indica que 94,4% de
los varones se infectaron por transmisión sexual y 5,6% (1)
probablemente por vía sanguínea (drogadicción). Todos los
VIH positivos notificados a la División de Enfermedades
Infecciosas reciben asesoría médica y psicológica posterior
a la detección. Además de los consejos y del cuidado
clínico para los pacientes infectados con VIH, las medidas
de control incluyen la educación y el control sanitario,
especialmente de las prostitutas, los pacientes con
enfermedades de transmisión sexual y los donantes de
sangre. En 1986-1995, la pesquisa de sangre para VIH
detectó un caso seropositivo en 1986, tres en 1987 y uno en
1995. En los demás años no hubo pruebas positivas.
Aproximadamente 50% de los seropositivos eran inmigrantes
que solicitaban permiso de trabajo. De ellos, la mayoría
retornó a su país, de modo que resultó imposible determinar
cuántos desarrollaron la enfermedad o fallecieron a causa
de ella.
La cantidad de casos de sífilis comunicada por los médicos
osciló entre 14 (la más alta informada) en 1990 y 7 en
1995. En 1996 se decidió solicitar directamente la
información de serologías positivas al laboratorio y se
detectaron así 86 casos, por lo que se estima que las
cifras anteriores presentan un importante subregistro de la
enfermedad.
Los casos comunicados de blenorragia reflejan igualmente un
subregistro; la cifra más alta se registró en 1990, con 53
casos. En 1996 se detectaron solo 3 casos.
No se notificaron casos de rabia u otras zoonosis.
Enfermedades no transmisibles y otros problemas
relacionados con la salud
La encuesta sobre nutrición realizada en 1991-1992
(Kappel/Kock), indica que 67% de la población de Aruba
tenía exceso de peso, con un índice de masa corporal (IMC)
de 25 o más, y 52% de la población tenía un IMC mayor de
27. El IMC medio encontrado entre las personas de 22 a 64
años era de 27,8. El problema del exceso de peso afecta a
ambos sexos por igual. Se halló un IMC significativamente
superior entre las personas de bajos ingresos que entre las
de ingresos superiores. El IMC de las personas de 50 años y
más era de 28,5 mientras que el de los adultos jóvenes de
21 a 34 años era de 27.
En 1995-1996 se realizó un control de obesidad en niños de
primer y quinto grado; los resultados se compararon con los
controles de 1994-1995. Se encontró que en los niños de
primer grado el exceso de peso se había reducido de 13,4% a
12,0%. En el quinto grado se observó un incremento de 26,1
% a 29,4%. No hay datos sobre desnutrición proteinocalórica
en menores de 5 años.
Las autoridades arubanas no tienen una política oficial de
promoción de la lactancia materna. En la práctica, muchas
madres amamantan a sus hijos, aunque siempre emplean el
alimento con biberón como suplemento.
La Encuesta Nacional de Salud de 1990 es un estudio
descriptivo dirigido a la población en general para obtener
información sobre el estado de salud, el consumo de
alcohol, la demanda de servicios médicos y el grado de
satisfacción con ellos. Los resultados de la encuesta
indicaron que 66% se sentía saludable y que la hipertensión
(9,8%) y la diabetes (4,3%) eran las enfermedades más
prevalentes entre la población.
Los ingresos hospitalarios por diabetes mellitus fueron más
frecuentes en las mujeres que en los hombres, lo que puede
indicar que la enfermedad tiene mayor prevalencia en las
primeras. El riesgo de requerir ingreso hospitalario por
esta causa aumenta con la edad y es tres veces superior en
el grupo de 65 años y más que en el de 45 a 64 años. La
diabetes mellitus constituyó la cuarta causa de defunción
en el período 1987-1993, con tendencia estable. En 1993, el
riesgo de morir por esta causa resultó dos veces superior
entre las mujeres.
La enfermedad isquémica del corazón ocupó el primer o
segundo lugar como causa de muerte en el período 1991-1993.
En 1989 se realizó un estudio en una muestra de población
de 15 a 74 años que permitió conocer la prevalencia de
factores de riesgo coronarios. Así, la prevalencia de
hipertensión arterial fue de 17%, sin que se haya
encontrado diferencia significativa entre hombres y mujeres
ni entre los niveles de colesterol en ambos sexos (12% de
los hombres y 11% de las mujeres presentaron una
hipercolesterolemia grave, y 23% de los hombres y 28% de
las mujeres tuvieron cifras de colesterol compatibles con
una hipercolesterolemia moderada: 5,2-6,4 mmol/l); la
prevalencia de diabetes fue de 6%; la del hábito de fumar
fue de 32% entre los hombres y 13% entre las mujeres; el
exceso de peso se detectó en 60% de la muestra, el 35
% presentó un exceso de peso moderado y 23%, grave. El exceso
de peso en las mujeres fue significativamente superior al
de los hombres.
Los tumores malignos constituyeron la segunda causa de
muerte en el período 1987-1993. Las localizaciones más
frecuentes son el estómago y la mama. Se observa una
disminución de la mortalidad por esta causa en 1993
respecto de 1991, lo que puede atribuirse al alto
porcentaje de muertes con causas mal definidas de ese año.
Según informes anatomopatológicos de 1995 y 1996, 100% de
los tumores malignos cervicouterinos diagnosticados fueron
in situ; pero de 49 carcinomas de mama diagnosticados, 45
(92%) se encontraban en su estadio invasivo.
En el período 1987-1993 los accidentes ocuparon el tercer
lugar como causa de muerte. En 1993, la única defunción en
el grupo de 1 a 4 años fue por esta causa. En el grupo de
varones de 15 a 44 años los accidentes (específicamente los
de tráfico de vehículos de motor) constituyeron la
principal causa de muerte. La única muerte ocurrida entre
mujeres de 15 a 24 años fue debida a una causa violenta
(homicidio). Según el registro de egresos hospitalarios, al
menos 8 de cada 1.000 personas requirieron un ingreso por
año a causa de accidentes, cifra 2,8 veces superior a los
ingresos por infecciones respiratorias agudas.
En cuanto a los trastornos del comportamiento, durante el
año escolar 1995-1996 la Fundación contra el Abuso de
Drogas realizó una encuesta entre estudiantes de escuelas
secundarias. Sobre una muestra de 625 estudiantes se obtuvo
una tasa de respuesta de 98%. De los que respondieron, 25
% admitió usar drogas (lícitas o ilícitas). De los que
declararon haber usado drogas, 19,3% admitió tomar cerveza,
16,5% vino, 12,2% ron o whisky, 9,1% cigarrillos, 5,6
% marihuana, 0,4% cocaína. Los efectos dañinos del uso de
drogas lícitas se conocían más que los de las ilícitas. Los
lugares donde se obtenían más comúnmente estas últimas eran
la calle, las discotecas y la casa de amigos.
Con respecto a la salud oral, la División de Salud Oral
Escolar del Departamento de Salud Pública realizó en 1990
un estudio de salud bucodental en escolares que indicó que
de los escolares examinados de 4, 6, 9 y 12 años, 34
% estaba libre de caries y 66% presentaba caries dentales. El
índice CPO-D (dientes cariados, perdidos, obturados)
promedio de la muestra fue de 2,9. Las caries dentales
fueron el componente más importante, seguidas por las
extracciones. De las 37 escuelas de la muestra, 17
mostraban un índice CPO-D menor de 2,9, 6 tenían un índice
CPO-D de 2,9, y 14 tenían un índice CPO-D mayor que 2,9.
Tanto la extensión como la gravedad de las caries
resultaron mayores en Santa Cruz y Sabaneta que en las
otras partes del país. La capital Oranjestad era la región
con menor problema de caries dentales. El índice CPO-D fue
menor en el sexo femenino que en el masculino. La higiene
bucal deficiente presentó mayor porcentaje en Sabaneta.
En cuanto a las enfermedades emergentes y reemergentes, no
se han informado casos de meningitis meningocócica,
hantavirus, ni encefalitis equina venezolana.
No se han informado desastres naturales ni accidentes
industriales.
LA RESPUESTA DEL SISTEMA DE SALUD
Políticas y planes nacionales de salud
El Gobierno actual ha contraído compromisos en relación con
la reorganización de la salud pública, el manejo eficiente
y coordinado de las acciones de salud, la distribución
correcta de los recursos financieros, la información a la
población sobre la importancia de la medicina preventiva y
el mantenimiento y mejoramiento de la atención médica y
paramédica.
La reorganización de la salud pública requiere revisar las
leyes existentes; aplicar la ley de seguro general, cuya
meta es reducir y controlar los gastos médicos; inventariar
las áreas que estén relacionadas con la salud pública y
lograr una coordinación entre ellas; acentuar la promoción
y educación para la salud, teniendo en cuenta la prevención
primaria, secundaria y terciaria; introducir un sistema de
inspección de los servicios de salud pública.
La Ley de la Salud Pública (1952) contiene leyes generales,
también conocidas como reglamentaciones organizacionales,
que tratan de la organización, supervisión y promoción de
la salud, y específicas (particulares), agrupadas según
conciernan a las profesiones, a la salud mental, a la
higiene, a las enfermedades, al control sanitario de
animales y plantas, a la inspección de la carne, el ganado
y la venta de productos cárneos, y a los entierros y
cementerios. Las leyes específicas fueron promulgadas entre
1917 y 1969.
Servicios de salud
y recursos
Organización de los servicios de atención a la población
El Departamento de Salud Pública de Aruba se ocupa de la
promoción de la salud pública, la atención de la salud
mental y psiquiátrica, la administración del laboratorio
público, la ejecución de las leyes referentes a la salud
pública y la supervisión de su cumplimiento.
Promoción de la salud. El
Departamento de Salud Pública pone al alcance de la
población información sanitaria a través de la radio y la
televisión. La Sección de Relaciones Públicas y Promoción
de la Salud distribuye material informativo (carteles,
panfletos, folletos y calcomanías). Otros servicios del
Departamento de Salud Pública brindan información al
público en general, incluidos los colegios, sobre diversos
temas de salud.
Prevención y control de
enfermedades. El Servicio de Salud a la
Juventud practica un examen físico anual a todos los
estudiantes de primero a quinto grado, y se ocupa también
de las vacunaciones.
El control de vectores lo lleva a cabo la División de
Control de Vectores, que pertenece al Departamento de Salud
Pública. Esta división controla todas las casas de la isla
en lo relacionado con Aedes aegypti.
La División de Salud Animal y Salud Pública Veterinaria del
Departamento de Salud Pública realiza investigación y
análisis en el terreno así como en el laboratorio
veterinario. Estas actividades están cubiertas por la ley
veterinaria.
La División de Enfermedades Transmisibles se ocupa de la
vigilancia epidemiológica de estas enfermedades mediante
notificación coordinada con los servicios de salud. Este
servicio provee regularmente información consolidada a la
División de Epidemiología e Investigación. Por ley, las
enfermedades transmisibles deben notificarse. Enfermeras de
la División de Enfermedades Transmisibles hacen el
seguimiento de los pacientes. Esta división realiza también
el seguimiento de pacientes con VIH y los asesora.
Existe un laboratorio de salud pública que establece los
diagnósticos para la vigilancia. La calidad de las pruebas
de laboratorio se asegura mediante controles internos y
externos.
Servicios de agua potable y
alcantarillado. El suministro de agua
potable en Aruba lo realiza la Compañía Agua y Energía
(WEB), que abastece a unos 26.000 hogares. El consumo
promedio mensual de agua per cápita en 1995 fue de 9
toneladas métricas. El agua potable se produce por
desalinización del agua marina. WEB Aruba obtiene más de
31.000 toneladas métricas de agua desalinizada por día, lo
que totaliza alrededor de 11 millones de toneladas métricas
por año. La calidad del agua se basa en las normas de la
Organización Mundial de la Salud. El agua de Aruba está
considerada como una de las mejores del mundo; mensualmente
se realizan pruebas químicas y bacteriológicas en 20 sitios
de la isla para asegurar su calidad.
El tratamiento de las aguas servidas comprende el sistema
individual, consistente en pozos negros, tanques sépticos o
drenaje directo al mar y el colectivo, que puede ser
mediante pozo negro central, purificación de aguas servidas
y drenaje en el mar.
Servicios de manejo de residuos sólidos
municipales, incluidos los hospitalarios.
Para la disposición de residuos sólidos hay un vertedero de
12,5 hectáreas ubicado en Parkietenbos. Se arrojan allí
diferentes tipos de desechos (basura de las casas, oficinas
e industrias, de la industria hotelera, de restaurantes y
cafés, residuos de construcción y demolición). No hay
documentación disponible sobre cuánto desecho se arroja
allí. Los desechos hospitalarios son también transportados
y dispuestos en el vertedero municipal. Los desechos
infecciosos se queman en un incinerador que presenta
problemas de operación y mantenimiento.
Protección y control de los
alimentos. La División de Enfermedades
Transmisibles controla cada seis meses a los manipuladores
de alimentos con pruebas de shigella, salmonella y
tuberculosis. Regularmente se toman muestras de alimentos
que se envían al laboratorio para realizar los exámenes de
control correspondientes.
Organización y funcionamiento de los servicios de atención
a las personas
Todas las personas que residen legalmente en la isla tienen
acceso a la atención médica. Las personas pueden asegurarse
en forma privada o a través de su empleador. A los que no
están empleados, así como a los ancianos y a los
minusválidos, se les provee una tarjeta PPK que les permite
ser atendidos por médicos del Gobierno. El Gobierno cubre
también los medicamentos que estas personas necesitan.
El principal hospital de Aruba es el Hospital Doctor
Horacio Oduber. Se trata de una institución privada y sin
fines de lucro, manejada por una fundación. Cuenta con 253
camas para pacientes internos, más 26 camas destinadas a la
atención psiquiátrica. En 1994 se registraron 9.970
admisiones, con una tasa de ocupación de 87,2%. El hospital
posee equipos de radiología y realiza por año 2.000
estudios de tomografía y 40.000 de rayos X. Ofrece
servicios de medicina interna, cirugía, urología,
ginecología y obstetricia, pediatría, otorrinolaringología,
oftalmología, neurología, psiquiatría y rehabilitación.
Cuenta con una sala de urgencias que funciona las 24 horas
del día y que, en 1994, atendió a 25.293 pacientes, de los
cuales 2.516 (9,9%) eran turistas.
El Centro Médico Dr. Rudy Engelbrecht está ubicado en San
Nicolás, en un lugar central para la atención médica de los
residentes de esta ciudad, así como de los de Savaneta, Pos
Chiquito, Brasil y Cura Cabay, y de los reclusos del
Instituto Correccional. El centro brinda principalmente
atención primaria. Tiene una sala de emergencia que
funciona las 24 horas bajo la supervisión de un médico
general. A excepción de las parturientas, que pueden ser
admitidas por su médico general, solo ingresan los
pacientes que son enviados por un especialista.
Al 31 de diciembre de 1996 había en Aruba 32 médicos
generales, 50 especialistas, 20 dentistas, 15
farmacéuticos, 4 veterinarios, 4 psicólogos y 3 obstetras.
Formación del personal de salud
La mayoría de los médicos se forman en reconocidas
instituciones de los Países Bajos y, en menor medida, en
Colombia, Costa Rica, Estados Unidos y Venezuela. Hay una
escuela de enfermería en el Hospital, donde se puede
obtener el grado de enfermero auxiliar. El grado de
enfermero se obtiene en Curazao o en los Países Bajos.
La investigación en salud se considera una importante
actividad para el desarrollo de la salud pública. En 1996
el fondo para el desarrollo de investigaciones del
presupuesto del Departamento de Salud Pública fue de US$
29.000.
Inversión
El crecimiento económico equitativo y sostenido es
claramente un objetivo de la política del gasto público en
Aruba. Por ejemplo, el Plan de Desarrollo Sasaki y muchos
otros proyectos de inversión pública tienen el objetivo
específico de promover el desarrollo económico sostenido y
equitativo. La inversión pública desempeña un papel
importante en la formación del capital humano y físico. La
inversión pública en infraestructura básica es un requisito
esencial para la acumulación de capital en el sector
privado.
La inversión es uno de los factores que permitió que Aruba
financie su rápida expansión. La inversión total aumentó
de alrededor de US$ 95,3 millones o 20% del PIB en 1986, a
US$ 436 millones o 31% en 1991; sin embargo, cayó a
alrededor de 24% del PIB en 1993 para recuperarse en
1994-1995, período en el que alcanzó a 27% del PIB
aproximadamente, un valor coherente con el objetivo de la
política macroeconómica de la tasa de 5% de crecimiento del
PIB real.
Entre 1980 y 1995 pueden identificarse claramente tres
tendencias distintas: en el período 1980-1985 se observa la
disminución de la inversión y del crecimiento económico
relacionado con ella, junto con una aceleración
significativa de la tasa de crecimiento del desempleo; en
el período 1985-1990 la inversión aumentó hasta alcanzar
una tasa anual promedio de 31,5%, con el índice más alto
(32,2%) registrado en la inversión privada, lo que
proporcionó un fuerte impulso a la economía y, lo que es
más importante, se produjo la recuperación del crecimiento
económico que había permanecido estático durante los años
de crisis. Por último, en el período 1990-1995 el aumento
de la inversión total fue sumamente pequeño, con un
crecimiento económico lento.
El análisis de los datos estadísticos disponibles demuestra
que la contribución de la inversión privada al crecimiento
total del PIB ha sido bastante amplia y que ha habido un
aumento en el esfuerzo de formación del capital en los
últimos 10 años. En enero de 1991 la inversión privada
promedio como porcentaje del PIB alcanzó un nivel pico de
27%, que declinó a 20,8% en 1993 para comenzar a
recuperarse en 1994 hasta alcanzar 24,4% del PIB en 1995. A
lo largo del período, la inversión privada fue superior a
la inversión pública. El acceso al capital extranjero
constituyó un factor clave para el aumento de la tasa de
inversión bruta. El Gobierno estimuló la inversión por
medio de una combinación de incentivos fiscales. Estas
políticas produjeron un impacto importante en la inversión
privada, que se convirtió así en la mayor arma de
crecimiento de la economía.
En el período 1986-1995 la inversión pública promedio
alcanzó 3,8% del PIB y 12,8% del gasto total del Gobierno.
Ambos, sin embargo, experimentaron una tendencia negativa
desde 1987 que afectó a la inversión pública en el sector
social, particularmente en educación y salud. La caída de
la inversión pública responde a dos factores principales:
el aumento de los salarios del sector público y la
productividad relativamente baja en ingresos por impuestos.
La inversión pública, incluida la ayuda foránea del
Programa de Cooperación de Desarrollo de Holanda
administrado por el Gabinete para las Antillas Neerlandesas
y Aruba, que cayó relativamente menos que la inversión
privada, experimentó cambios importantes en términos de
asignación de prioridades. Estos cambios favorecieron a las
empresas del Estado, principalmente en el sector
energético, y los efectos negativos incluyeron la
disminución del gasto de capital, operaciones y
mantenimiento y de las inversiones en el terreno social (la
educación y la salud en particular).
El alza en la inversión que había comenzado en 1995
continuó ganando fuerza durante el primer semestre de 1996
y se espera que la inversión pública aumente
considerablemente en el período 1996-2000, sobre todo por
la aplicación anticipada del Plan de Desarrollo Sasaki.
En relación con la inversión en salud planificada para el
próximo período, el Ministerio ha asignado un alto grado de
prioridad a la construcción de un hospital psiquiátrico con
60-80 camas para fines de 1996. El objetivo es unir el
hospital psiquiátrico con un hospital general de apoyo de
estructura limitada (70 camas), de modo que puedan
compartir servicios comunes, tales como los de lavandería,
laboratorio, departamento técnico y cocina.
De acuerdo con el presente plan, el Seguro Médico General
se instrumentará por fases. En los primeros dos años, los
gastos en salud probablemente aumentarán, y posteriormente
se espera que disminuyan. Se espera también que la
reorganización de los servicios con énfasis en la
prevención permita disminuir los gastos de atención de la
salud. En este sentido, las actividades de organizaciones
como la Cruz Blanca y Amarilla resultan de gran importancia
y es necesario mejorarlas e intensificarlas. La atención en
el hogar, que está en aumento, debería expandirse para
constituir una verdadera opción.