Perfil de Salud de País. Datos actualizados para 2001
Resúmen del cápitulo de país de Salud en las Américas, 1998.
BAHAMAS
SITUACIÓN GENERAL Y TENDENCIAS
Contexto socioeconómico, político y demográfico
La Mancomunidad de las Bahamas es un archipiélago de
alrededor de 700 islas que abarcan una superficie de 13.933
km2 y están diseminadas por 207.000 km2 del Océano
Atlántico. Más de 95% de sus habitantes viven en tan solo
siete islas. Los dos centros de población principales son
Nassau, la capital, situada en Nueva Providencia, y
Freeport, en Gran Bahama. Las otras islas y cayos poblados
se denominan Islas Family. Nueva Providencia es la isla más
densamente poblada, con 904 personas por km2. Únicamente
otras tres islas o grupos de islas tienen una densidad de
población superior a los 38,6 habitantes por km2. De
conformidad con el censo de 1990, Nueva Providencia reunía
67,4% de la población y Gran Bahama, 16%.
En su carácter de estado unitario independiente dentro de
la Mancomunidad Británica de Naciones desde julio de 1973,
las Bahamas constituyen una democracia parlamentaria basada
en el modelo de Westminster/Whitehall; hay un Gobernador
General que representa a la Corona Británica, una
legislatura bicameral que comprende una Cámara de
Representantes elegidos directamente y un Poder Judicial
independiente. El Primer Ministro preside el Gabinete de
Ministros y es también miembro de la legislatura. Los
ministerios, a cuya cabeza está un ministro (político) y un
secretario permanente (administrativo), junto con
instituciones cuasigubernamentales, tienen a su cargo los
asuntos de Estado. Con las elecciones de 1992 se produjo el
primer cambio de gobierno en 25 años; este mismo gobierno
ha retornado al poder en 1997.
El compromiso contraído por el Gobierno con el desarrollo
social queda corroborado con la asignación de
aproximadamente 30% del presupuesto ordinario nacional a
los sectores sociales y con la dedicación de especial
consideración a la educación, la salud y la vivienda. Toda
la población tiene acceso a la atención de salud y a los
servicios básicos, aunque no los pueda pagar. En el
presupuesto ordinario de 1996-1997 se asignaron al
Ministerio de Salud US$ 102.021.118 (13,3% del total del
presupuesto), que representan un gasto per cápita de US$
359, aproximadamente (desde 1972 la tasa de cambio con
respecto al dólar de los Estados Unidos es 1:1). Aunque el
gasto en el sector salud ha aumentado constantemente entre
1986 y 1995-1996, ha disminuido de 15,6% a 13,6% como
porcentaje del presupuesto nacional. La educación es
accesible para todos los segmentos de la población de las
Bahamas y es obligatoria hasta los 14 años de edad. Hay en
el país 213 escuelas, de las cuales 163 pertenecen al
sector público; la matrícula total, en los niveles primario
y secundario, es de alrededor de 61.500 alumnos y la razón
maestro-estudiante, de 1:18. El Colegio de las Bahamas, que
es público, proporciona educación terciaria y ofrece
títulos de asociado y licenciado en letras y ciencias.
Funcionan asimismo varias instituciones privadas que están
afiliadas a instituciones de enseñanza terciaria de los
Estados Unidos de América y también otorgan títulos de
asociado. También se ofrece formación técnica y profesional
a cargo del Instituto Técnico y Profesional de las Bahamas.
El turismo, incluido
el comercio vinculado con el mismo, constituye la principal
actividad económica, pues representa más de 50% del
producto interno bruto (PIB) y 60% del empleo. Los
servicios (públicos, turismo, banca y seguros), la pesca y
la agricultura dan empleo al 80% de la fuerza laboral.
Según datos del Departamento de Estadística, la tasa global
de desempleo en 1996 era de 11,5%, lo que representó una
mejora con respecto a la tasa máxima de 14,8% registrada en
1992. Luego de la recesión de 1991-92, la recuperación
económica comenzó en 1993 y ha continuado. Desde entonces
el PIB creció constantemente y, en 1995, se estimó que el
PIB era de US$ 3.053 millones (en dólares de 1990) aunque,
para el período 1990-95, la tasa media de crecimiento fue
de -0,5%, significando un descenso en el PIB per cápita
(US$ 12.291 a US$ 11.059, respectivamente).
Los principales objetivos de las políticas monetarias y
fiscales básicas que procuran desarrollar las autoridades
siguen siendo el mantenimiento de la estabilidad
macroeconómica, el aumento de la competitividad en todos
sus aspectos y el estímulo del desarrollo sostenible
impulsado por el sector privado a corto y mediano plazo.
Una cuestión clave en las Bahamas es la diversificación de
la economía, que se conseguirá reforzando los vínculos
intersectoriales del sector del turismo y el resto de la
economía y mejorando la infraestructura de las Islas Family
para promover su desarrollo económico. Esta iniciativa, que
se puso en marcha en 1994 particularmente con respecto a
los caminos, los aeropuertos, los sistemas de provisión de
agua y alcantarillado y la electricidad, ha empezado a
pagar dividendos, como queda demostrado por el crecimiento
de la inversión extranjera fuera de Nueva Providencia y
Gran Bahama. En el presupuesto de 1996-1997 se reafirmó el
compromiso contraído por el Gobierno de consolidar el
mejoramiento de la situación económica y social, con la
puesta en práctica de las reformas institucionales
necesarias y la preservación de un clima propicio para las
inversiones internas e internacionales.
La población
estimada de las Bahamas era de 284.000 habitantes a
mediados de 1996. Alrededor de un tercio de la población
tiene menos de 15 años de edad y aproximadamente 5%, más de
65 años. El crecimiento anual de la población fue de 1,97
% entre 1980 y 1990, en tanto que el crecimiento urbano fue
de 2,35%. En el censo de 1990 la relación de dependencia
fue de 58,5. La esperanza de vida al nacer ha aumentado
continuamente, elevándose de unos 60 años en el período
1950-1955 a 73 años aproximadamente en 1990-95 (76 años
para las mujeres y 69 años para los hombres). De 1988 a
1992 la tasa bruta de natalidad por 1.000 habitantes
fluctuó entre 22,7 y 25,6. Después, la tasa descendió
regularmente hasta llegar a 22,4 en 1995. La estructura de
la fecundidad ha seguido siendo similar entre 1976 y 1995;
la mayor fecundidad se registró en los grupos de 20 a 24
años y 25 a 29 años de edad. Se ha producido un marcado
descenso de la fecundidad en estos grupos en el último
decenio. Sin embargo, en el grupo de 15 a 19 años, que es
el tercero en materia de fecundidad, y en el grupo de 40
años y más, no se han observado cambios. El único grupo en
el cual se registró un aumento fue el de 35 a 39 años,
probablemente porque las mujeres optan por postergar su
embarazo para seguir una carrera profesional.
Mortalidad y
morbilidad
En 1995 se registraron 1.604 muertes, que representaron una
tasa bruta de mortalidad de 5,75 por 1.000 habitantes. Las
10 causas principales de muerte provocaron 86,3% de las
muertes por causas definidas. En 1996 se estimó que el
subregistro de mortalidad era menor del 5%; menos de 2% de
las muertes registradas en 1995 fueron clasificadas como
provocadas por estados morbosos mal definidos.
Las enfermedades tales como la hipertensión, la diabetes,
el infarto de miocardio, la apoplejía y el cáncer
constituyen gran preocupación para la población de las
Bahamas. Estas enfermedades figuran entre las principales
causas de mortalidad y representan casi 45% de las muertes
que se producen en el país. Estas enfermedades también
provocan más morbilidad que cualquier otro grupo de
afecciones. En 1995 la principal causa de muerte de la
población general fueron las cardiopatías (102,9 por
100.000 habitantes), que representaron 18,2% del total de
defunciones. Les siguieron en orden de importancia el sida
(97,1 por 100.000 habitantes y 17,2%), los tumores malignos
(85,3 por 100.000 y 15,1%), las enfermedades
cerebrovasculares (46,6 por 100.000 y 8,2%) y los
accidentes, la violencia y las intoxicaciones (39,8 por
100.000 y 7,0%). Entre los hombres, las tres causas de
muerte más significativas fueron el sida (130,4 por
100.000; 20,9% de las defunciones por causas definidas),
las cardiopatías (102,9 por 100.000; 16,5%) y los tumores
malignos (91,3 por 100.000; 14,6%). Entre las mujeres, las
causas de muerte más frecuentes fueron las cardiopatías
(102,8 por 100.000; 20,3%), los tumores malignos (79,4 por
100.000; 15,7%) y el sida (64,5 por 100.000; 12,7%).La
mayor diferencia entre las principales causas de muerte de
hombres y mujeres se encuentra en los accidentes, la
violencia y las intoxicaciones. Las enfermedades
cerebrovasculares y la diabetes mellitus son las dos únicas
causas de muerte que entrañan un mayor riesgo para las
mujeres. Entre 1984 y 1995 las muertes maternas fueron muy
pocas (entre una y cuatro por año) y, por consiguiente, la
tasa fluctuó mucho, de 1,5 a 6,4 por 10.000 nacidos vivos;
esta última cifra alcanzó su punto más alto en 1995. Entre
1988 y 1995 únicamente hubo dos años durante los cuales las
muertes que se produjeron fueron más de una: 1989 (dos
muertes) y 1995 (cuatro muertes).
PROBLEMAS ESPECÍFICOS DE SALUD
Análisis por grupos de población
La salud perinatal y del niño.
En 1994 las enfermedades de las vías respiratorias
(principalmente asma, bronquitis y neumonía) fueron la
causa de más de 75% de los ingresos de niños de menos de 5
años al Hospital Princess Margaret. En los centros de salud
comunitarios, las infecciones de las vías respiratorias
superiores, con exclusión del resfrío común, fueron las
enfermedades observadas más a menudo en los niños menores
de 5 años entre 1992 y 1995. La gastroenteritis aguda se
encontraba entre las tres primeras causas de enfermedad en
Nueva Providencia y las Islas Family, pero no figuraba ni
siquiera entre las cinco primeras en Gran Bahama. Aunque la
candidiasis estaba entre las cinco primeras en Gran Bahama
y en 1995 apareció como número cinco en Nueva Providencia,
por entonces no era una de las causas más comunes en las
Islas Family.
Niños menores de 1 año. Se produjo una declinación
de la mortalidad infantil desde el nivel de 1986, de 30,2
por 1.000 nacidos vivos, hasta el de 1995, de 19,0 por
1.000 nacidos vivos. En los dos últimos decenios la causa
principal de mortalidad infantil fueron "ciertas
afecciones originadas en el período perinatal"(8,8 por
1.000 n.v. en 1995). Desde 1989 las "anomalías
congénitas" han ocupado el segundo lugar, con una tasa
entre 2,4 y 3,9 por 1.000. Entre 1989 y 1994 el sida pasó
del quinto al tercer lugar entre las principales causas de
muerte infantil (de 1,2 a 2,8 por 1.000 n.v.); en 1995
descendió a 1,1 por 1.000 n.v. y se confía en que baje aún
más en 1996 como consecuencia de la iniciación de un
programa de tratamiento con azidotimidina (AZT) a las
embarazadas VIH positivas. En 1993 se estimó que
aproximadamente 10,2% de los niños habían tenido bajo peso
al nacer (<2,5 kg); en 1995, esta cifra fue 9,8% en el
Hospital Princess Margaret. En 1991 las causas principales
de morbilidad atendida en el Hospital Princess Margaret
fueron la neumonía y la influenza (18,9% de los casos), las
enfermedades intestinales infecciosas (12,7%), ciertas
causas de morbilidad perinatal (12,5%), las enfermedades de
las vías respiratorias superiores (9,0%) y otras
enfermedades de las vías respiratorias (5,4%). La
enfermedad infecciosa notificada más a menudo fue la
gastroenteritis.
Niños de 1 a 4 años de edad. En 1995 la tasa de
mortalidad específica en este grupo fue de 4,1 por 10.000.
Entre 1994 y 1995 hubo una notable reducción del número de
muertes en este grupo. De las 28 muertes registradas en
1994, 13 fueron provocadas por accidentes, violencia e
intoxicaciones y 6 por sida. En 1995 el número de
defunciones registradas por estas causas fue 3 y 2,
respectivamente.
Niños de 5 a 14 años de edad. De las 20 muertes
registradas en 1995 en este grupo, 5 fueron causadas por
sida, 3 por neumonía, 3 por accidentes, violencia e
intoxicaciones, 2 por por tumores malignos y 2 por
cardiopatías. En los últimos años las defunciones en este
grupo de edad han fluctuado entre 10 (1993) y 20 (1991,
1994 y 1995). Hasta 1995 la causa de muerte más común fue
accidentes, violencia e intoxicaciones; posteriormente la
reemplazó el sida.
La salud del adolescente y del adulto joven
En 1995 las cinco causas principales de muerte en el grupo
de 15 a 44 años de edad fueron las mismas en ambos sexos.
En hombres, el sida (170,5 por 100.000), los accidentes,
violencia e intoxicaciones (85,5), las cardiopatías (18,5),
los tumores malignos (18,5) y las "otras enfermedades
del sistema respiratorio"(17,1); el número total de
muertes de hombres de este grupo de edad aumentó de 180 en
1991 a 260 en 1995. En mujeres, el sida (83,3 por 100.000),
los tumores malignos (29,2), las cardiopatías (12,5), los
accidentes, violencia e intoxicaciones (12,5); el número
total de muertes de mujeres de 15 a 44 años de edad aumentó
de 103 en 1991 a 147 en 1995. De las 407 muertes
registradas en 1995 en este grupo de edad, sólo 6
ocurrieron entre personas de 15 a 19 años de edad.
La tasa global de fecundidad estimada para 1995 fue 2,43
hijos por mujer, continuando su tendencia descendente desde
1970, a expensas de la disminución de las tasas específicas
de fecundidad en todos los grupos de edad, excepto en el de
35 a 39 años, donde ha ido aumentando desde mediados de los
80. Las mujeres optan ahora por postergar la fundación de
una familia y tienen su primer hijo a una edad más
avanzada. A pesar de estas tendencias, el embarazo de las
adolescentes continúa siendo motivo de preocupación en todo
el país. En 1994, aproximadamente 15% de los nacimientos
fueron de madres del grupo de 15 a 19 años de edad. Más
aún, se detecta un reciente aumento en el número de niños
nacidos de madres menores de 15 años de edad: en
efecto, se observa un salto de 7 y 5 nacimientos en 1991 y
1992 a 34 y 20 nacimientos en 1993 y 1994, respectivamente.
La salud del adulto de 45 a 64 años de edad
Las cardiopatías, las "otras enfermedades del aparato
digestivo" y la diabetes mellitus fueron las
principales causas de morbilidad atendida en el Hospital
Princess Margaret en 1991 para este grupo etáreo. Los
tumores malignos (2.136 por 100.000), las cardiopatías
(2.004) y el sida (1.688) fueron las principales causas de
muerte, representando el 57% de la mortalidad en este grupo
en 1995.
La salud del adulto mayor
En 1995, las cardiopatías (1.376,5 por 100.000) en especial
la cardiopatía isquémica y la enfermedad hipertensiva; los
tumores malignos (900,3), en especial los del aparato
digestivo y peritoneo y de próstata; la enfermedad
cerebrovascular (692,0) y la diabetes mellitus (520,8)
fueron las principales causas de mortalidad (72% del total
de defunciones) en el grupo de personas de 65 y más años.
Estas tasas han ido aumentando desde 1992, particularmente
la tasa de diabetes se duplicó (de 283 a 521 por 100.000).
Las enfermedades de las vías respiratorias y del sistema
circulatorio figuran asimismo entre las causas de muerte
más frecuentes en este grupo de edad.
La salud de la familia
Entre 1988 y 1995, las tasas de matrimonio y divorcio se
mantuvieron constantes (9,7 matrimonios por 1.000
habitantes; 18,7 divorcios por 1.000 matrimonios). En 1994,
al momento del matrimonio, 55% de las mujeres tenía 25-30
años y 52% de los hombres 30-39 años. En 1995, el 53,3% de
los nacimientos registrados se produjo fuera del
matrimonio; de estos nacimientos, 525 (23,1%)
correspondieron a madres adolescentes, 1.578 (69,3%) a
madres de 20 a 34 años de edad y 173 (7,6%) a madres de 35
años y más. Según el censo de población de 1990, 25,3% de
los hogares estaban encabezados por progenitores solteros.
La mayoría de las cabezas de familia de estos hogares
(57,1%) eran mujeres.
La salud de los trabajadores
La atención médica y la indemnización de los trabajadores
accidentados en el trabajo están a cargo de la Junta
Nacional de Seguros. Los datos de las reclamaciones
procesados por la Junta Nacional de Seguros indican que en
1996 las cinco causas más frecuentes de ausentismo del
lugar de trabajo fueron los "trastornos
femeninos", los problemas osteomusculares, las
fracturas, los esguinces-desgarros-luxaciones y las
infecciones, incluido el sida. Por su parte, las cinco
causas más frecuentes de invalidez fueron el sida, los
trastornos psiquiátricos, las enfermedades
cardiovasculares, las artritis, fracturas y problemas
cutáneos, y las afecciones neurológicas.
La salud de los discapacitados
En 1993 las Bahamas fueron incluidas en el Programa de
Rehabilitación Comunitario de la iniciativa de Cooperación
para la Salud en el Caribe y se llevó a cabo un estudio de
prevalencia y tipos de discapacidad en diversas islas,
sobre la base del registro de la Junta Nacional de Seguros,
con miras al establecimiento de zonas piloto. Sobre una
población de 8.000 habitantes, estaban registradas en
Eleuthera 371 personas con discapacidad (4,6%). De ellas,
108 (29,1%) tenían discapacidad de sus miembros inferiores,
69 (18,6%) visión defectuosa, 29 (7,8%) déficit auditivo o
mal rendimiento en sus estudios, 28 (7,5%) problemas de
habla y 26 (7,0%) retardo mental. En Abaco 492 (4,8%) de
sus 10.100 habitantes fueron registrados como
discapacitados. Al igual que en Eleuthera, las
discapacidades más comunes se relacionaban con los miembros
inferiores (130, 26,4%), defectos de la vista (66, 13,4%),
déficit de la audición y del habla (43, 8,7%), problemas
con los miembros superiores (40, 8,1%) y retardo mental
(39, 7,9%). En Long Island, 305 (16,0%) de sus 1.900
habitantes fueron registrados como discapacitados; este
sitio fue seleccionado para poner en marcha el programa
piloto.
Análisis por tipo de enfermedad o daño
Enfermedades transmisibles
Enfermedades transmitidas por vectores. La
malaria no es endémica en las Bahamas; sin embargo, la
intensa inmigración desde áreas maláricas y la presencia
del mosquito anopheles aumentan el riesgo de
reintroducción de esta enfermedad. Entre 1993 y 1995 hubo
de uno a tres casos importados por año. No se notificó
ningún caso en 1996. No se han reportado casos de fiebre
amarilla en los 30 últimos años, aunque el mosquito
Aedes aegypti es autóctono. El peligro de un brote de
dengue es elevado; en 1995 se confirmó un caso de dengue,
desde 1989 en que hubo 87 casos.
Enfermedades inmunoprevenibles. La
inmunización de los niños contra la difteria, tétanos, tos
ferina, poliomielitis, sarampión, parotiditis y rubéola es
gratuita y la cobertura de vacunación es elevada. La BCG no
está incluida en el protocolo del PAI del país. Como el
resto de la Región, las Bahamas fueron declaradas libres de
poliomielitis. La participación del país en la iniciativa
subregional para erradicar el sarampión ha permitido que no
se registrara ningún caso confirmado de esta enfermedad
desde 1990. Hubo un brusco aumento de casos de hepatitis B
entre 1993 (92 casos) y 1994 (246); desde entonces, el
número de casos ha descendido hasta llegar a 137 en 1996.
Desde ese año la política consistió en suministrar
inmunización contra la hepatitis B al personal médico y a
todos los miembros de los servicios uniformados. La sangre
que se dona es objeto de exámenes de rutina para detectar
anticuerpos centrales de la hepatitis, así como hepatitis B
y C.
Cólera y otras enfermedades infecciosas
intestinales. La amenaza del cólera que se cernió
sobre la Región en 1991 puso a las Bahamas en alerta plena.
Durante los meses de mayo y junio de ese año, se produjo en
Nueva Providencia un brote que en la semana de máxima
actividad alcanzó más de 380 casos, asociados al consumo de
caracoles crudos obtenidos en sitios de acumulación bañados
por las aguas del Puerto Nassau y a la contaminación
resultante de prácticas de manipulación de los alimentos
por parte de vendedores locales, que se combinan con las
condiciones de higiene del lugar. A pesar de las medidas
implementadas, sigue habiendo brotes intermitentes de
enfermedades que se transmiten por alimentos como
consecuencia de la ingestión de caracoles crudos. En todos
los brotes el agente patógeno identificado fue Vibrio
parahaemolyticus. El número de casos notificados de
enfermedades transmitidas por alimentos fue 1.061 en 1996.
Por otra parte, es común la presentación de enfermedades
diarreicas en los niños menores de 5 años de edad. Aunque
entre 1988 y 1994 el número de casos notificados fluctuó de
1.095 a 2.705, se observó una tendencia al alza. En el
grupo de edad de más de 5 años, el número de casos fue bajo
en 1993 y 1994, se duplicó con creces en 1995 y volvió a
multiplicarse por cinco en 1996. Las enfermedades
infecciosas intestinales no son una causa común de ingreso
en los hospitales.
Enfermedades crónicas transmisibles. En
las Bahamas se está implementando el tratamiento acortado
directamente observado (DOTS) para el control de la
tuberculosis. En 1996 se notificaron 59 casos de
tuberculosis, número relativamente constante desde 1992 (63
casos). En 1996, las personas VIH positivas representaron
más de 65% de los casos de tuberculosis registrados (40 de
59). En un estudio reciente de la población carcelaria se
demostró que la tasa de positividad de la
intradermorreacción a la tuberculosis (PPD) era de 20%. Un
hecho nuevo que provoca alarma es la aparición de una cepa
polifarmacorresistente del bacilo en Nueva Providencia y
las Islas Family. Su presencia ha sido confirmada por el
laboratorio de investigación oficial del Canadá. Por otra
parte, recientemente se ha verificado la existencia de
tuberculosis activa en el personal que trabaja en diversas
instituciones de atención de casos agudos. En cuanto a la
lepra, que no es endémica en las Bahamas, se ha
diagnosticado un caso en 1996; el último caso autóctono
conocido se había diagnosticado en 1982.
Infecciones respiratorias agudas. Las
enfermedades del sistema respiratorio superior, asma,
neumonía, influenza y bronquitis constituyeron la segunda
causa más frecuente de ingreso en el Hospital Princess
Margaret entre 1990 y 1995, después de las complicaciones
del embarazo. En el Hospital Rand, estas infecciones fueron
la tercera causa más común de ingreso, aunque el número de
casos ha disminuido desde 1990. El grupo de edad más
comúnmente afectado es el de niños menores de 5 años y del
sexo masculino. En 1995, las enfermedades de las vías
respiratorias constituyeron la segunda causa de consulta
ambulatoria.
Enfermedades de transmisión sexual y sida.
El número de casos de sífilis y de gonorrea ha ido en
descenso: de 837 a 115 y de 1.804 a 92, respectivamente,
entre 1987 y 1995. En cuanto a clamidiasis, un estudio en
mujeres gestantes atendidas en control prenatal en Gran
Bahama encontró una prevalencia de 13% en 1995. El VIH/sida
es la segunda causa más frecuente de muerte de la población
general y la causa principal de muerte en varones y en
población de 15 a 44 años de edad de ambos sexos. Al 31 de
diciembre de 1996 se había notificado en total 2.481 casos,
de los cuales 63% ha muerto y 7% (173) corresponde a sida
pediátrico. Para esa fecha se sabía de otras 3.941 personas
VIH positivas. La transmisión es heterosexual (87%) y la
razón hombre:mujer es 1,6:1. Los adictos al crack o pasta
de coca representan aproximadamente un tercio de la
población con VIH/sida. En 1990-91, la seroprevalencia
estimada de VIH en mujeres que reciben atención prenatal
fue 2,9%; en 1996, 3,2%. Entre pacientes atendidos en
dispensarios especializados en ETS, la seroprevalencia de
VIH fue 10% en 1992 y 5,2% en 1996. En 1995 se puso en
marcha un programa mediante el cual se proporciona AZT a
mujeres embarazadas seleccionadas. En las Bahamas no ha
habido casos de infección VIH asociada a transfusión de
sangre desde que en 1985 se implantaron las pruebas de
detección correspondientes. En 1996 la prevalencia estimada
de VIH entre posibles donantes de sangre fue 0,4%.
Enfermedades no transmisibles y otros problemas
relacionados con la salud
Enfermedades y deficiencias de la nutrición y del
metabolismo. La obesidad, la diabetes tipo II, la
enfermedad cardiovascular, la hipertensión y los accidentes
cerebrovasculares son las causas principales de morbilidad
y mortalidad entre los adultos. Entre 1992 y 1995,
aproximadamente 19% de las mujeres en atención prenatal
tenía niveles de hemoglobina inferiores a 10g/dl. La
desnutrición proteino-energética entre niños menores de 5
años de edad no es un problema grave de salud pública, como
tampoco lo son las deficiencias de micronutrientes. La
Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSN) de 1988-89
puso de manifiesto que 6,7% de los niños de 5 a 14 años de
edad eran obesos (sobre la base del estándar de peso para
la edad del Centro Nacional de Estadísticas de Salud de los
Estados Unidos de América). En general, 48,6% de la
población era obesa (índice de masa corporal >25) y
había más mujeres (53,6%) que hombres (43%) afectados. Un
número muy pequeño de lactantes era amamantado
exclusivamente hasta los 4 meses de edad; 80% de ellos
comenzaban a ser alimentados con biberón ya en la primera
semana de vida -90% de este grupo mientras estaba en el
hospital- aunque 63% de las madres trataban de amamantar a
sus hijos.
Enfermedades cardiovasculares. De acuerdo
a la ENSN-89, 13% de la población de 15 a 64 años de edad
clasificaba como hipertensa (15% masculina; 12% femenina);
otro 17% correspondía a casos dudosos. Entre las personas
de 65 y más años, 38% era hipertensa. En contraste, 62,1
% de las personas ingresadas por trastornos hipertensivos
(404) al Hospital Princess Margaret en 1991 fueron
mujeres, una tendencia sistemáticamente observada en
los cinco últimos años. De manera similar, de los 120
ingresos por esta causa observados en el Hospital Rand
Memorial en 1991, 62,5% fue en mujeres. Las cardiopatías
son la causa más común de muerte para la población en su
conjunto y la causa principal de muerte para las mujeres.
También habían sido la causa principal de muerte para los
hombres hasta que en 1994 fueron reemplazadas por el sida.
Tumores malignos. Entre 1991 y 1993 los
tumores malignos fueron la segunda causa más común de
muerte para todas las edades y ambos sexos. En 1994 y 1995
esta causa fue desplazada al tercer lugar. Entre 1970 y
1994 la tasa por 100.000 habitantes casi se duplicó: de
57,1 a 102,2; tendencia observada en ambos sexos: de 51,4 a
122,9 en varones y de 63,4 a 87,5 en mujeres. Entre 1992 y
1995 los dos sitios más comunes de cáncer letal en varones
fueron la próstata y la tráquea, bronquios y pulmón (22,2
% y 17,5%del total de muertes por cáncer en hombres); en las
mujeres, mama y cuello del útero (23,2% y 9,8% del total de
muertes por cáncer en mujeres).
Accidentes, violencia e intoxicaciones. En
1995 este grupo ocupó el cuarto lugar entre las principales
causas de muerte y el tercer lugar como motivo de ingreso a
salas de urgencias de los dos grandes hospitales. La
violencia por homicidio y daño intencionalmente infligido y
los accidentes de tráfico provocados por vehículos de motor
son las principales causas de ingreso a hospitales como
consecuencia de lesiones. El problema es muy serio entre
los hombres, particularmente en el grupo de 15 a 44 años de
edad: en 1995 cerca del 23% de las muertes entre ellos se
debió a accidentes y violencia.
Trastornos del comportamiento. El
alcoholismo y el abuso de sustancias tóxicas, en particular
la adicción a cocaína, se mantienen en un nivel
inaceptablemente alto. Entre 1988 y 1994 los tres
trastornos más comunes atendidos en el Dispensario de Salud
Mental de la Comunidad fueron el abuso de drogas, el abuso
de alcohol y la depresión. Los trastornos psicóticos y los
psicosociales completan los cinco trastornos más comunes.
Salud oral. De conformidad con los datos
facilitados por los dispensarios de salud comunitarios, la
caries dental es el problema más común observado entre los
niños de 5 a 14 años que estudian en las escuelas. Este
problema es más grave en Nueva Providencia que en Gran
Bahama. Entre 1993 y 1995 el porcentaje de niños con caries
en las escuelas de Nueva Providencia aumentó de 24,1% a
39,4%, en tanto que en las Islas Family subió de 20,5% a
34,0%. En cambio, en Gran Bahama la tasa cayó de 14,7% en
1993 a cero en 1995.
Desastres naturales. En 1996 las Bahamas
fueron azotadas por dos huracanes, Bertha y Lili que, sin
embargo, fueron menos fuertes que el enormemente destructor
huracán Andrew de 1992. Aunque los huracanes de 1996
causaron daños tanto en la infraestructura (cortes de la
energía eléctrica e interrupción de las comunicaciones
telefónicas) como en bienes inmuebles en varias Islas
Family, no provocaron muertes y el número de personas
lesionadas fue bajo, incluyendo algunos casos de síndrome
de estrés postraumático. Se llevó a cabo una labor
concertada para restablecer los servicios, remover los
escombros, controlar la proliferación de insectos,
proporcionar agua embotellada y aconsejar a la población
que hirviera el agua para beber.
Accidentes industriales. No se ha
notificado ningún accidente industrial importante en las
Bahamas, con excepción de una emisión de gas tóxico en
Freeport, Gran Bahama, que hizo que se cambiara la
ubicación de una escuela que estaba cerca del complejo
industrial. En 1996 se produjo un incendio en un viejo
tanque de conservación de petróleo en la Refinería de
Petróleo de las Bahamas, que provocó cierta preocupación
por el riesgo de contaminación ambiental.
LA RESPUESTA DEL SISTEMA DE SALUD
Políticas y planes nacionales de salud
El Gobierno de las Bahamas suscribe el principio
internacionalmente aceptado de que la salud no es un
privilegio sino un derecho humano fundamental y sostiene el
punto de vista de que la atención de salud de calidad debe
tener una extensión universal. Ha asumido plenamente el
compromiso de colaborar en la consecución del objetivo
mundial de "salud para todos" y aceptado que la
participación comunitaria es un elemento vital de la
estrategia de salud. La población de las Bahamas ya goza
del derecho al acceso universal a la atención de salud. Sin
embargo, la prestación de los servicios de salud es
incompatible con el nivel del gasto público per cápita en
salud. Es preciso perfeccionar la supervisión, la
evaluación, la coordinación y la planificación de los
servicios. Por consiguiente, en la actualidad se hace
hincapié en el mejoramiento de la capacidad de gestión, la
calidad de la atención y la coordinación intersectorial en
procura del progreso de los sistemas locales de salud
(SILOS). En estas circunstancias, se presta mucha atención
al desarrollo de los recursos humanos, al establecimiento
de normas y criterios y al fortalecimiento no solo de los
sistemas de información sino también de la capacidad de
aprovecharlos eficazmente para tareas de planificación,
evaluación y supervisión.
Las Bahamas experimentan una transición en sus
características epidemiológicas conforme a la cual
disminuyen las muertes causadas por las enfermedades
transmisibles y aumentan las provocadas por las
enfermedades crónicas no transmisibles, el sida y el
complejo relacionado con el sida, y los accidentes, la
violencia y las intoxicaciones. Estos cambios, sumados al
costo creciente de la atención de salud, han servido para
poner de relieve la importancia de la educación para la
salud y la promoción de la salud como componentes vitales
del sistema de atención, así como el mejoramiento de la
atención prenatal y perinatal para la reducción de la
mortalidad infantil.
El establecimiento de un programa de atención de salud para
los adolescentes es un importante complemento del programa
de salud maternoinfantil, cuyo propósito es fomentar modos
de vida saludables entre niños y niñas, reducir el número
de embarazos en adolescentes y promover el funcionamiento
de servicios comunitarios para adolescentes. En abril de
1995 se creó el Ministerio de Estado para la Juventud, el
Deporte y la Cultura, para facilitar la ejecución de estas
políticas.
El Ministerio de Salud ha formulado la Política Nacional de
Planificación de la Familia, considerada una prioridad
dentro de la política global de salud, que se propone
mejorar la calidad de vida de todos los naturales de las
Bahamas y brindarles la oportunidad de desarrollar una vida
productiva. La política estipula que todos los miembros de
una familia deben tener posibilidades de acceso a la
información y a los servicios que los faculten para
enriquecer la calidad de su vida.
El Consejo Nacional de Estupefacientes ha establecido un
programa de reducción de la demanda, con el financiamiento
del Programa de las Naciones Unidas para la Fiscalización
Internacional de Drogas (PNUFID). Son componentes de este
Programa la acción preventiva en la comunidad, la educación
preventiva, el tratamiento y la rehabilitación. Por otra
parte, en la reciente decisión del Ministerio de poner en
marcha la Iniciativa Nacional de Atención de Salud de la
Familia, se incorporará el componente del bienestar mental,
haciendo hincapié en la prevención de la violencia familiar
y en la lucha contra el estrés, a fin de consolidar un
amplio programa de salud mental.
El Plan II de Mediano Plazo para el VIH/ETS (1993-1996)
promovió el desarrollo de un entorno social propicio para
la reducción de los riesgos y la ejecución de
intervenciones para el tratamiento de la conducta dirigidas
a grupos vulnerables: los jóvenes de 10 a 19 años, las
mujeres en edad de procrear, las personas con varias
parejas sexuales, las embarazadas, la población encarcelada
(anterior y actual) y los donantes de sangre. En todos los
grupos antedichos hay personas de la comunidad creole.
En respuesta al creciente descontento por la irregularidad
con que se pueden conseguir los productos farmacéuticos y
por su elevado costo en el sector público, el Ministerio ha
puesto en marcha un sistema de compra y distribución de
estos productos que garantice el acceso de la población a
los medicamentos esenciales. En 1994 se estableció en las
Bahamas un Organismo de Medicamentos que se encarga de
estas cuestiones y de establecer y mantener un formulario
farmacéutico para todo el país.
El Ministerio ha extendido los servicios básicos de
laboratorio, que comprenden los que facilitan el
diagnóstico de las ETS, a ciertas Islas Family
seleccionadas. Los laboratorios de los hospitales Princess
Margaret y Rand participan en varios programas de control
de calidad de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y
aprovechan plenamente los servicios del Centro de
Epidemiología del Caribe (CAREC) para supervisar el banco
de sangre y los servicios de transfusión.
Los datos reunidos en 1995 sobre abastecimiento de agua en
las zonas urbanas indicaron que 88% de las casas estaban
conectadas al sistema de provisión de agua potable, en
tanto que otro 8% disponía de un acceso razonable al agua.
La situación se invertía en las zonas rurales, donde 86% de
las casas tenían un acceso razonable al agua pero no
contaban con conexiones domiciliarias. En contraste con la
situación predominante en cuanto al abastecimiento de agua,
tan solo 16% de las casas de las zonas urbanas están
conectadas al alcantarillado público, aunque el 84
% restante disponen de formas apropiadas de eliminación de
excretas. En las zonas rurales, 100% de las casas cuenta
con un sistema apropiado de eliminación de excretas.
Además, hay un servicio de recolección periódica de
desechos sólidos para casi todas las casas (99%) de las
zonas urbanas, aunque no hay ninguno en las zonas rurales.
En función del aprovechamiento de los recursos humanos, se
presta particular atención a la salud maternoinfantil, los
cuerpos de inspectores de higiene, la epidemiología y la
vigilancia de las enfermedades, la administración de los
hospitales, la gestión de los programas y la preparación y
la dirección de los proyectos. El Ministerio reconoce que
la correcta planificación de los recursos humanos, sumada
al desarrollo de los profesionales y el personal de salud
en todos los niveles y en todas las esferas, es una de las
claves del éxito. Otros programas del Ministerio comprenden
el fortalecimiento del sistema de información sobre salud y
el mejoramiento de la infraestructura de los hospitales y
dispensarios comunitarios.
La reforma del sector salud
En consonancia con los progresos realizados en toda la
Región mediante la introducción de modificaciones en los
sistemas nacionales de salud, y como parte del trabajo de
reforma global del sector público, los principales
objetivos de las Bahamas en materia de reforma del sector
salud giran en torno de la modernización y la
descentralización, la organización y el funcionamiento de
los servicios, la complementación con el sector privado y
la racionalización de los recursos humanos y financieros.
Traspaso de los hospitales. Esta decisión se
adoptó tras haberse determinado que una burocracia
gubernamental sumamente centralizada militaba en contra del
funcionamiento eficiente y eficaz de los hospitales. El
objetivo de largo alcance consiste en establecer una
empresa de servicios hospitalarios, dirigida por un consejo
que tendrá a su cargo la gestión administrativa y
ejecutiva. Algunos de los servicios que se prestan dentro
del hospital ya se han privatizado y se ha tomado, además,
la decisión de subcontratar determinados servicios.
Privatización selectiva. La privatización
selectiva surgió de la necesidad y el deseo de los médicos
de las Bahamas de prestar atención de salud de calidad,
tanto en los servicios privados como en los públicos, a
todos los residentes en el país. La característica central
de la privatización selectiva es la relación entre la
gerencia del Hospital Princess Margaret y una entidad
privada, la Alianza de Médicos. En el marco de esta
asociación, la Alianza proporciona capital para la
adquisición de equipo y la renovación de las instalaciones
y se encarga de la selección, el transporte, la colocación,
el mantenimiento y la reposición de los equipos. Además,
está a cargo de la contratación del personal
administrativo, de la gestión de los servicios y del pago
del personal técnico y médico. El Hospital Princess
Margaret contribuye con las instalaciones materiales, el
personal encargado de la restauración de estas
instalaciones, el personal de limpieza y de seguridad y los
fondos para pagar los servicios públicos y los aranceles
que gravan los equipos y los suministros importados. La
otra característica de la sociedad es que la Alianza de
Médicos y el Hospital Princess Margaret se reparten por
igual todas las ganancias. La política de la Alianza es no
negar ningún servicio a los pacientes indigentes. Los pagos
directos que deben efectuar los pacientes del sector
público son mucho menores que los que tienen que hacer los
pacientes del sector privado; los que corresponden a estos
últimos, aunque mayores, se fijan con criterio competitivo
y de todas maneras son significativamente inferiores a los
del sector privado.
Desarrollo de los sistemas locales de salud. El
concepto de sistemas locales de salud se puso en práctica
por primera vez en Gran Bahama en 1985, año en que todos
los servicios de salud de la isla fueron incluidos en un
marco administrativo general. Este arreglo permitió el
máximo aprovechamiento de la competencia hospitalaria, en
beneficio de todo el sistema, y dejó margen para que los
recursos fueran compartidos con criterio de reciprocidad.
Durante el período 1993-1994 se evaluó este sistema y se
efectuó un estudio para determinar la factibilidad de
implantar un sistema análogo en las Islas Family. Como
resultado de todo esto se introdujo una forma modificada
del sistema en Andros, Eleuthera y Long Island. Estas islas
están divididas en distritos sanitarios, cada uno de los
cuales cuenta con su propio equipo de salud. Este sistema
no solamente ha acercado la gestión de los servicios a la
población destinataria, sino que también ha facilitado el
reparto de los recursos entre los distritos. Tras el
establecimiento de un gobierno local en 1996 ha sido
necesario encontrar la manera de administrar el sistema de
salud para beneficiar a la gente en el marco del mandato
del gobierno local. Se propone que el sistema se extienda
gradualmente a otras Islas Family importantes.
Organización del sector salud
Organización institucional
En abril de 1997, tras las elecciones, se reordenaron las
funciones del sector público en el sistema de salud. El
Ministerio de Salud se encarga de manera integral de velar
por la salud de la nación. Cumple esta función
estableciendo políticas y planes estratégicos nacionales
para la salud de las personas, proporcionando servicios
públicos e instalaciones en apoyo de estas intervenciones y
garantizando el mantenimiento de las reglamentaciones y
actividades de salud pública para luchar contra las
enfermedades y promover la salud. Al frente del Ministerio
está el Ministro de Salud, con quien colabora un Secretario
Parlamentario cuyo cometido específico consiste en
actualizar la legislación sobre la salud. El Secretario
Permanente se ocupa de la estructura administrativa y el
Médico Jefe está a cargo de los aspectos técnicos. El resto
de los funcionarios superiores que componen el directorio
técnico son el Administrador Jefe de los Hospitales y el
Director de Enfermería. Las esferas de servicios y los
programas del Ministerio que son de competencia de la
administración central, en la sede, comprenden la División
de Educación para la Salud, la Secretaría para el Sida, el
Consejo Nacional de Estupefacientes, la Administración de
Materiales, el Organismo Nacional de Medicamentos, la
Oficina de Desarrollo de los Recursos Humanos, la Oficina
de Coordinación de la Información sobre Salud y la Oficina
de Planificación de la Salud.
El sector público administra los tres hospitales, de los
cuales los dos más grandes están situados en Nueva
Providencia. El Hospital Princess Margaret, con 436 camas,
proporciona servicios generales para enfermedades agudas y
atención especializada, como por ejemplo terapia intensiva,
hemodiálisis, cardiología y urología. El Centro de
Rehabilitación Sandilands no solo proporciona atención de
salud psiquiátrica y mental mediante servicios ambulatorios
y de hospitalización (352 camas) sino también asistencia
geriátrica (130 camas). La tercera institución, el Hospital
Rand Memorial, funciona en la segunda ciudad más grande de
la nación, Freeport, en Gran Bahama. Proporciona atención
general para enfermedades agudas y servicios especializados
en sus niveles básicos y dispone de una dotación de 82
camas. Los servicios de salud pública se prestan por
conducto de una red de 57 dispensarios comunitarios y 54
dispensarios satélites en Nueva Providencia y las Islas
Family. También abarcan programas comunitarios tales como
la enfermería domiciliaria y distrital, la vigilancia de
las enfermedades y la rehabilitación en el hogar. El equipo
de gestión en esta esfera está compuesto por un
Administrador, un Coordinador del Personal Médico, un
Oficial Principal de Enfermería y un Funcionario de Salud
con título de Médico. Funciona una oficina que está a cargo
específicamente de la coordinación de la prestación de
servicios en las Islas Family. Los servicios de salud
pública comprenden la medicina general, la salud
maternoinfantil y la salud oral.
El interés del Ministerio por el medio ambiente se encauza
por conducto del Departamento de Servicios de Salud
Ambiental (DSSA), que comprende a su vez tres divisiones:
Directorio de Salud, Vigilancia del Medio Ambiente y
Evaluación de los Riesgos Ecológicos, y Recolección y
Eliminación de Desechos Sólidos. El equipo de gestión
comprende un director, un director adjunto y los
subdirectores a cargo de las tres divisiones. En abril de
1997 este Departamento fue transferido del Ministerio de
Salud al Ministerio de Asuntos del Consumidor y Aviación.
Teniendo en cuenta que, desde el punto de vista de su
supervivencia económica, las Bahamas dependen del sector
turístico, es vital su desarrollo sostenido. El Gobierno ha
creado la Comisión de Medio Ambiente, Ciencia y Tecnología
de las Bahamas, dependiente de la Oficina del Primer
Ministro, para que aborde el problema del desarrollo
sostenible. Son motivo de preocupación la contaminación
provocada por los automóviles, el tratamiento de los
desechos sólidos, la protección de los recursos naturales,
la contaminación de las zonas costeras, el abastecimiento
de agua potable y la eliminación de las aguas servidas. La
legislación relativa a la salud no se ha puesto a tono con
el crecimiento de la industria de la atención de salud, los
adelantos tecnológicos o los numerosos problemas
ambientales que enfrenta el país. Se otorga máxima
prioridad a la legislación relativa a la matriculación de
farmacéuticos y técnicos de laboratorio y ya se han
iniciado los trabajos preliminares para redactar proyectos
de ley sobre tecnología radiológica, optometría, podología,
quiropraxia y fisioterapia.
El sector privado proporciona servicios de atención
primaria, servicios de urgencia, atención secundaria con
internación hospitalaria y servicios ambulatorios
especializados, diagnósticos y terapéuticos en las esferas
de la medicina y de la odontología. Funcionan dos
hospitales privados que proporcionan atención secundaria.
El Doctor's Hospital tiene 72 camas y presta, entre
otros, servicios de atención de urgencia, asistencia médica
especializada (que incluye la reumatología y la
nefrología), cirugía (que comprende la cirugía
cardiovascular y la neurocirugía), obstetricia y servicios
de diagnóstico (que incluyen la medicina nuclear). El otro
hospital privado, el Lyford Cay, cuenta con 12 camas.
Proporciona servicios especializados en cardiología,
cirugía plástica, urología y podología. Además, diversos
servicios privados disponen de instalaciones apropiadas
para partos, aunque no se clasifican como hospitales.
Existen servicios ambulatorios especializados de
cardiología y nefrología. El Centro Cardiológico de las
Bahamas ofrece una amplia gama de técnicas de evaluación
cardíaca, que comprenden pruebas nucleares de detección del
estrés y cateterización cardíaca. También se lleva a cabo
la implantación de marcapasos. El Renal House ofrece
diálisis renal.
Aunque no hay un sistema nacional de seguros de salud, la
Junta Nacional de Seguros proporciona prestaciones médicas
en caso de accidentes o enfermedades laborales. Se repone
parcialmente el salario del trabajador mientras está
enfermo y se le paga la atención médica de los accidentes
laborales. Algunas de las otras prestaciones que se brindan
abarcan casos de maternidad, discapacidad y muerte. Además
están previstas prestaciones por invalidez, jubilación y
pensión al supérstite. El sistema privado de seguros ofrece
varias opciones en materia de seguros médicos y
odontológicos.
Servicios de salud y
recursos
Recursos humanos
Las Bahamas cuentan con una buena cantidad de médicos y
dentistas. El número de médicos aumentó de 373 en 1992 a
417 en 1995 (de 14,1 a15,0 por 10.000), mientras que los
dentistas pasaron de 58 a 80 (de 2,2 a 2,9 por 10.000).
Desde el punto de vista de la distribución, 235 médicos
trabajan en los servicios públicos y 182 (excluidos los
especialistas) en el sector privado. Menos del 20% de los
médicos de servicio público están asignados a los Servicios
de Salud Comunitarios. De los 80 dentistas del país, 21
atienden en el servicio público y 59 en los servicios
privados. 6 de los dentistas de servicio público están
asignados a los Servicios de Salud Comunitarios. En 1995
existían 653 enfermeras matriculadas del servicio público y
416 enfermeras clínicas diplomadas (ECD); entre 1989 y 1995
la tasa por 10.000, en ambas categorías, descendió (de 25,0
a 24,1 y de 18,8 a 16,6, respectivamente). 20% de las
enfermeras matriculadas y 15,9% de las ECD están asignadoas
a los Servicios de Salud Comunitarios. En las Bahamas no
hay una facultad de medicina ni de odontología. La mayoría
de los médicos y dentistas de la nación se han formado en
la Universidad de las Indias Occidentales o en América del
Norte. En abril de 1997 el Gobierno de las Bahamas concertó
un acuerdo con la Universidad de las Indias Occidentales
conforme al cual han de utilizarse el Hospital Princess
Margaret y los servicios de salud comunitarios para
proporcionar experiencia clínica a los estudiantes de
medicina de la Universidad. La capacitación de las
enfermeras se lleva a cabo en el Colegio de las Bahamas. El
Departamento de Enfermería ofrece un programa de
obstetricia, un grado de asociada en enfermería, un
programa de educación permanente y, desde 1995, el título
de licenciada en enfermería para enfermeras matriculadas.
El Departamento de Ciencias de la Salud del Colegio de las
Bahamas ofrece un título de asociado en higiene ambiental.
Actualmente se ha organizado un curso tras el cual se podrá
obtener el grado de asociado en ciencias de la salud, con
la opción de graduarse en tecnología médica, farmacia,
medicina del trabajo y fisioterapia.
Gasto y financiamiento sectorial
A partir de 1970 el gasto nacional en salud ha
experimentado un constante aumento como reflejo del
incremento del total de los gastos ordinarios del país. El
porcentaje del gasto total del Estado en salud pasó de
10,8% en 1970 a 15,6% en 1986. Desde este último año ha
fluctuado con tendencia a la baja y en el presupuesto para
1995-1996 llegó a 13,6%. Sin embargo, como consecuencia del
fortalecimiento de la economía nacional, ha aumentado la
suma que realmente se gasta. La distribución de los gastos
entre las diferentes divisiones del Ministerio se ha
mantenido constante: aproximadamente 15% se ha destinado a
la administración, 65,5% a los hospitales, 8% al
saneamiento ambiental y 11% a los servicios de salud
comunitarios. No es posible determinar cuánto se gasta en
los servicios de prevención exclusivamente, porque en el
sistema de salud pública se brindan conjuntamente los
servicios preventivos y curativos. Los recursos financieros
que proporciona el Estado central para la salud provienen
de un fondo consolidado. Además, se obtienen ingresos
limitados por el pago de los costos de hospitalización y de
los servicios clínicos y diagnósticos. Además de financiar
las prestaciones médicas, la Junta Nacional de Seguros ha
proporcionado financiación para la construcción de 11
centros de salud en Nueva Providencia y cinco en las Islas
Family; financia, además, otros cinco centros que se están
construyendo. Los gastos de menor cuantía que realizan las
familias para pagar los honorarios de los médicos, los
medicamentos, los servicios de diagnóstico y los seguros de
salud privados constituyen una parte de los recursos del
sector privado. El BID ha estimado que el gasto privado en
salud equivale a 2,2% del PIB y a 45,6% del gasto total en
salud del país.
Diversas organizaciones no gubernamentales proporcionan
servicios de salud de uno u otro tipo. Algunas toman parte
activa en programas de salud patrocinados por el Estado.
Entre ellas se destacan la Sociedad de Lucha contra el
Cáncer, la Comisión en pro del Niño Impedido, la Fundación
Sida, la Asociación para la Planificación de la Familia, el
Centro para las Crisis y la Asociación de Diabéticos. Hay
otras organizaciones que trabajan en las esferas del
consumo indebido de drogas y de la atención de las personas
con sida.