Perfil de Salud de País.
Resúmen del cápitulo de país de Salud en las Américas, 1998.
ISLAS CAIMÁN
SITUACIÓN GENERAL Y TENDENCIAS
Contexto socioeconómico, político y
demográfico
Las Islas Caimán son una dependencia británica formada por
tres islas: Gran Caimán, Caimán Brac y Pequeño Caimán.
Están en la región occidental del mar Caribe, a unos 240 km
al sur de Cuba y a 290 km al oeste de Jamaica, y tienen una
superficie de alrededor de 250 km2. Georgetown, la capital,
está en Gran Caimán, la isla más grande y más poblada. En
general, las islas tienen poca elevación, excepto por el
gran farallón de piedra caliza de Caimán Brac. Caimán Brac
y Pequeño Caimán están a unos 145 km al nordeste de Gran
Caimán.
El gobierno territorial está encabezado por el Gobernador,
que representa a la Reina y preside el Consejo Ejecutivo.
La Asamblea Legislativa, cuyos integrantes son elegidos,
nombra a los ministros del Consejo Ejecutivo. Con la
enmienda constitucional de 1993 se creó el Ministerio de
Salud, Prevención del Abuso de Drogas y Rehabilitación. Los
ministros delegan la ejecución de políticas y la
administración de los departamentos a secretarías
permanentes.
Las Islas Caimán se
caracterizan por la estabilidad política y una economía
fuerte. El tipo de cambio permaneció constante en los
últimos 20 años, en CI$ 0,80 por US$ 1,00. El producto
interno bruto (PIB) prácticamente se duplicó de 1988 a
1994, año en que se calcula que llegó a los US$ 906
millones. El PIB per cápita se situaba en los US$ 28.900.
Los ingresos se duplicaron en el plazo de siete años:
ascendían a US$ 101,2 millones en 1988, a US$ 130,4
millones en 1991 y a US$ 181 millones en 1995. En 1995, el
crecimiento económico general llegó a 5%, y tanto la
inflación como el desempleo fueron los más bajos de la
historia. La inflación se mantuvo en 5% anual en promedio
en los últimos años, pero bajó a 2,3% en 1995. La tasa
promedio de desempleo en el período 19921995 fue de
6,1%, y en 1995 fue de 4%, la más baja desde el censo de
1989. La fuerza laboral consistía en unos 16.830
trabajadores en 1994, de los cuales 6.821 (40,5%) eran
extranjeros con permiso de trabajo. El crecimiento de la
economía fue estimulado principalmente por el éxito del
sector financiero y el turismo, los dos sectores
principales de la economía. En el sector financiero, los
fondos de inversión presentaron un crecimiento notable. En
el sector del turismo, en 1995 el país recibió a más de un
millón de visitantes.
El gasto público anual recurrente prácticamente se
cuadriplicó durante la última década. En 1986 fue de US$
58,9 millones y en 1995 llegó a los US$ 211,9 millones. En
1995 se asignó 10,7% del presupuesto a educación, 9,6% a
salud, 9,6% a turismo y 3,6% a servicios sociales.
La población
estimada de las Islas Caimán a mediados y a fin de 1995 era
de 32.500 y 33.600 habitantes, respectivamente. Según el
censo de 1989, 22,7% de la población era menor de 15 años y
6,3% de 65 años y mayor. En una encuesta de 1993, estas
cifras se situaron en 24,9% y 8,6%, respectivamente. La
razón de dependencia era de 33,5 en 1993.
El promedio de la tasa bruta anual de natalidad ha
permanecido prácticamente constante durante la última
década, en 17,6 por 1.000 habitantes; la tasa más baja fue
de 14,9 en 1995. El promedio de la tasa anual de mortalidad
durante ese período fue de 4,7 por 1.000 habitantes; la
tasa más baja fue 3,4, también en 1995. El promedio de la
tasa de crecimiento anual fue de 4,6%, con un mínimo de
2,1% y un máximo de 6,7%. En 1994, 63% de la población era
oriunda de las Islas Caimán, cifra que representa una
disminución respecto del 69% alcanzado en 1988. Eso se
atribuye al rápido aumento de los extranjeros con permiso
de trabajo y los familiares a su cargo (10.017 en 1995) que
vivían en las Islas Caimán.
En 1992 hubo 520 nacimientos, 531 en 1994 y 485 en 1995.
Hubo un pequeño aumento de los hijos nacidos vivos de
madres de 35 años y más (9,5% en el período 19881991
y 10,7% en el período 19921995). Durante estos
períodos no se registraron nacimientos de hijos vivos de
madres mayores de 45 años. Se ha observado un leve aumento
del porcentaje de madres solteras (37,8% en el período
19881991 y 39,3% en el período 19921995).
Según fuentes nacionales, la esperanza de vida al nacer en
1989 era de 77,1 años. Los cálculos para 1995 colocan esta
cifra en 77,5 años (75,0 años para los hombres y 79,0 años
para las mujeres). La edad promedio en el momento de la
muerte en 1994 y 1995 para ambos sexos era 71 años (66 años
para los hombres y 76 años para las mujeres).
La escolaridad es gratuita y obligatoria para todos los
niños de 5 a 16 años. Todos los escolares reciben atención
médica gratuita. La tasa de alfabetización de los adultos
es de 98%, aproximadamente.
Mortalidad y morbilidad
El registro de defunciones de las Islas Caimán es completo.
En la medida de lo posible, los datos sobre mortalidad que
se presentan en este informe no incluyen muertes de
visitantes (alrededor del 10% del total de las defunciones)
para evitar sesgos. No se dispone de datos sobre residentes
que mueren en el extranjero. Como las comparaciones pueden
ser engañosas debido al tamaño pequeño de la población, se
agruparon los datos para los períodos 19881991 y
19921995.
Las defunciones de residentes se sitúan en un promedio de
100 por año. Durante el período 19921995 se
produjeron 469 defunciones, en comparación con 460 en el
período 19881991 (los datos de 1991 incluyen la
muerte de 14 visitantes). El promedio de la tasa bruta
anual de mortalidad para el período 19881991 fue de
4,6 por 1.000 habitantes y 4,3 durante el período
19921995. El número de muertes infantiles se situó
entre 2 y 7 por año durante el período 19881995. El
promedio de la tasa de mortalidad infantil durante el
período 19891991 fue de 8,8 por 1.000 nacidos vivos y
8,6 por 1.000 en el período 19921995. La tasa de
mortalidad neonatal fue de 7,3 por 1.000 nacidos vivos
durante el período 19921995 y 7,7 durante el período
19881991. El promedio de la tasa de mortalidad
prenatal fue de 12,0 por 1.000 nacidos vivos durante el
período 19881991, en comparación con 4,3 por 1.000
nacimientos en el período 19921995. Hubo una sola
muerte materna entre 1984 y 1995.
Los síntomas y estados morbosos mal definidos representaron
1,5% de las muertes durante el período 19881991,
mientras que 3,2% de las muertes registradas se debieron a
estados morbosos mal definidos durante el período
19921995. Las principales causas de mortalidad en el
pe-
ríodo 19881991 fueron las enfermedades del aparato
circulatorio (39,5% o 179 muertes), los tumores malignos
(22,3% o 101 muertes) y las causas externas (alrededor de
11% o 50 muertes). Durante el período 19921995, las
enfermedades del aparato circulatorio representaron 41,9
% del total de las defunciones, seguidas por los tumores
malignos (20,9%). Durante el mismo período, las causas
externas representaron 7,9% de las defunciones. La
disminución en esta categoría se atribuye a la disminución
reciente de las muertes debidas a accidentes de vehículos
de motor.
Los datos del Hospital de Georgetown, que atiende a 95% de
la población, indicaron un total de 3.417 altas en 1995
(105 por 1.000 habitantes). Las principales causas de
hospitalización fueron las enfermedades del aparato
digestivo (404 casos, o sea 11,8%), las enfermedades del
aparato genitourinario (336 casos o 9,9%), los traumatismos
(305 casos, o sea 8,9%), las enfermedades del aparato
respiratorio (265 o 7,8%) y las enfermedades del aparato
cardiovascular (254 casos o 7,4%); 421 hospitalizaciones
(12,3%) correspondieron a partos normales.
PROBLEMAS ESPECIFICOS DE SALUD
Análisis por grupos de población
El número de defunciones infantiles se situó entre 1 y 7
por año durante los últimos 10 años, con un mínimo de 2,8
muertes por 1.000 nacidos vivos y un máximo de 14,0 por
1.000. El promedio anual de la tasa de mortalidad infantil
durante el período 19911995 fue de 8,7; casi 85% de
las muertes infantiles fueron muertes neonatales. De las 18
muertes infantiles ocurridas durante el período
19911995, nueve fueron atribuidas a nacimiento
prematuro y cuatro a cardiopatías congénitas. El síndrome
de hipoplasia de la cavidad izquierda del corazón causó
tres muertes infantiles durante este período. Quince
muertes infantiles correspondieron a niñas (83%), de las
cuales nueve se debieron al nacimiento prematuro. La tasa
de mortalidad fetal disminuyó de 12,0 por 1.000 nacidos
vivos en el período 19881991 a 4,3 por 1.000 nacidos
vivos en el período 19921995. En 1990 y 1991, 11,2
% de los lactantes presentaban peso bajo al nacer. Esta cifra
disminuyó a 4,5% en 1995; el promedio durante el período
19921995 fue de 6,4%.
En 1995, 86 internaciones en el Hospital de Georgetown
fueron de menores de 1 año (sin contar los 421 niños que
nacieron vivos y sanos), lo cual representa una tasa de
hospitalización de 156 por 1.000 niños menores de 1 año.
Esta tasa se sitúa en segundo lugar entre las tasas por
edades después del grupo de 65 años y más. Las principales
causas de hospitalización en este grupo fueron las
enfermedades del aparato respiratorio (27 casos) y del
aparato digestivo (19 casos). Hubo nueve casos de
bronquitis (10,5%), ocho de gastroenteritis (9,3%) y seis
de asma (6,8%).
No se produjeron defunciones de niños de 1 a 4 años durante
el período 19921995. En el período 19881991 se
produjeron tres muertes: dos por ahogamiento accidental y
una por envenenamiento accidental. En el Hospital de
Georgetown fueron internados 259 niños de esta edad, cifra
que representa una tasa de 106 por 1.000 habitantes. Las
principales causas específicas de hospitalización fueron la
gastroenteritis (31 casos), el asma (28 casos) y las
convulsiones (17 casos), que representan 11,4%, 10,2% y
6,2%, respectivamente, de todas las hospitalizaciones del
grupo de esta edad.
En el grupo de 5 a 9 años se produjo una muerte por
accidente de tráfico en el período 19921995. En 1995
fueron hospitalizados 112 niños de esta edad, con una tasa
de 52 por 1.000 habitantes. Las causas más comunes de
hospitalización fueron las enfermedades del aparato
respiratorio (26 casos) y del aparato digestivo (25 casos),
que representaron una tasa de 12 por 1.000.
Durante la década pasada se registraron entre 1 y 2 nacidos
vivos de mujeres menores de 15 años, lo cual representa una
tasa de 2,2 por 1.000 nacidos vivos durante el período
19881991 y de 2,5 en el período 19921994. No se
registraron nacimientos en este grupo entre 1991 y 1992. En
el período 19921995 se produjo una muerte por el
síndrome de Sanfilippo en el grupo de 10 a 14 años de edad.
En 1995, 68 niños de este grupo fueron hospitalizados, o
sea 35 por 1.000 habitantes. Las causas principales de
hospitalización fueron los traumatismos (19 casos o 28%),
las enfermedades del aparato respiratorio (10 casos o 15%)
y las enfermedades del aparato digestivo (10 casos o 15%).
Durante el período 19921994, 12,9% de los nacimientos
(204 de 1.578) correspondieron a madres de 15 a 19 años, en
comparación con 17,5% durante el período 19881991. De
1992 a 1995 se produjeron tres muertes en el grupo de 15 a
19 años, dos por accidentes de vehículos de motor y uno por
homicidio. En 1995 hubo un total de 155 hospitalizaciones,
con una tasa de 82 por 1.000 habitantes en este grupo. Las
mujeres representaron 121 hospitalizaciones (78%). Las
causas más comunes de hospitalización de las mujeres fueron
el parto normal (40 hospitalizaciones o 33%), las causas
obstétricas (22 casos o 18,2%), las enfermedades
genitourinarias (9 casos o 7,4%) y las enfermedades del
aparato digestivo (10 casos, o sea 8,3%). En 1995 fueron
hospitalizados 34 hombres de esta edad: 11 por traumatismos
(32,4%) y 7 por enfermedades del aparato digestivo (20,6%).
De las 244 personas que acudieron para recibir orientación
sobre el uso de drogas, 21% tenían menos de 19 años.
La tasa total de fecundidad bajó de 381 en 1990 a 335 en
1994. Entre 1986 y 1995 no nacieron hijos de madres mayores
de 50 años. Entre 1992 y 1994, 89% de los nacidos vivos
tenían madres de 20 a 44 años, en comparación con 79% en el
período 19881991. En 1995, 98,8% de las embarazadas
fueron atendidas durante el período prenatal por personal
capacitado, y todos los partos fueron atendidos por
personal capacitado. El promedio de consultas prenatales
por embarazo fue de 11,8. Una encuesta reveló que 27% de
las madres estaban amamantando exclusivamente a los cuatro
meses y 12% estaban amamantando exclusivamente a los seis
meses; 49% de los niños se alimentaban parcialmente de
leche materna a los seis meses.
Hubo 96 muertes en el grupo de 25 a 64 años (25% del total
de las defunciones) en el período 19921995. Las
causas más comunes de defunción fueron las enfermedades del
aparato circulatorio y los tumores malignos. En 1995, 61,3
% (1.801 de 2.936) de las hospitalizaciones correspondieron
al grupo de 20 a 64 años, con una tasa de 84 por 1.000
habitantes; 70% (1.258) eran mujeres. Las causas
principales de hospitalización de las mujeres fueron el
parto normal (208 hospitalizaciones o 16,5%), las causas
obstétricas (214 casos o 17%), las enfermedades
genitourinarias (151 casos o 12,0%) y las enfermedades del
aparato digestivo (109 casos, o sea 8,7%). Entre los
hombres, las causas principales de hospitalización fueron
los traumatismos (117 casos o 21,5%), las enfermedades del
aparato digestivo (91 casos o 16,8%), las enfermedades del
aparato circulatorio (56 casos o 10,3%) y los trastornos
mentales (49 casos o 9%).
Se calcula que, en 1993, 6,6% de la población tenía 65 años
y más, lo cual representa un leve aumento en comparación
con 1989, año en que la población de esa edad ascendía a
6,3%. Una encuesta reciente reveló que 29% de los ancianos
están empleados. Alrededor de 36% dijeron que no tenían
ningún temor o problema con respecto al envejecimiento,
mientras que 32% estaban preocupados por su salud. El
Departamento de Servicios Sociales ayuda a los necesitados
y el Gobierno ofrece atención médica gratuita a los
ancianos que no pueden pagar el tratamiento.
Durante el período 19921995, 345 de todas las
defunciones (73,5%) correspondieron a personas de esta
edad. Las causas más comunes fueron las enfermedades del
aparato circulatorio y los tumores malignos. En 1995, 455
(15,5%) de las hospitalizaciones fueron de personas de 65
años y más,
lo cual constituye la tasa más alta según la edad (212
hospitalizaciones por 1.000 habitantes). Las mujeres
representaron el 57% de las hospitalizaciones de personas
de esta edad. Las causas principales de hospitalización de
las mujeres fueron las enfermedades del aparato
circulatorio (68 casos o 26%), las enfermedades del aparato
digestivo (33 casos o 13%), las enfermedades del sistema
osteomuscular (23 casos o 9%) y los trastornos endocrinos y
metabólicos (18 casos o 7%). Entre los hombres, las causas
principales fueron las enfermedades del aparato
circulatorio (48 casos o 25%), las
enfermedades del aparato digestivo (31 casos o 16%), las
enfermedades del aparato respiratorio (19 casos o 10%) y
las enfermedades del aparato genitourinario (19 casos o
10%). De las enfermedades del aparato circulatorio, la
enfermedad isquémica del corazón representa 40% de las
hospitalizaciones de los hombres, seguidas por las
enfermedades del sistema pulmonar (27%) y las enfermedades
cerebrovasculares (21%).
Todos los empleados del Gobierno reciben atención médica
gratuita. Aunque muchas empresas ofrecen seguro médico a
sus empleados, con la nueva Ley Nacional de Seguro Médico
todos los empleados y sus familiares a cargo podrán tener
seguro médico. En muchas organizaciones hay normas en
materia de consumo de drogas y tabaco. La escolaridad
obligatoria impide el empleo de menores de 16 años.
Se dispone de instalaciones de educación especial para
niños con deficiencias y discapacidades. Más de 60 niños
asistieron a Lighthouse School, que ofrece educación
especial para niños discapacitados. No se dispone de datos
sobre la ceguera. Se calcula que, en 1992, la prevalencia
del retraso mental era de 0,08%.
Análisis por tipo de enfermedad o daño
Enfermedades transmisibles
Las enfermedades transmitidas por vectores, como el dengue,
la fiebre amarilla y la malaria, no son endémicas en las
Islas Caimán. Aedes aegypti fue erradicado de las
islas hace unos 20 años. La Unidad de Investigaciones y
Control de Mosquitos suprime de inmediato las
reinfestaciones esporádicas.
Se han producido entre dos y cuatro casos importados de
malaria por año, que llegaron a ocho en 1995, en su mayoría
importados de Honduras. En 1995 fueron importados cuatro
casos de dengue.
No se notificaron casos de poliomielitis, difteria, tos
ferina o tétanos durante el período 19861995. Los
últimos casos de poliomielitis se produjeron en 1957, y
hubo un caso de difteria en 1966. Durante el período
19861989 se notificaron anualmente entre uno y tres
casos de sarampión. En 1990 se notificaron 27 casos. Desde
1991 no se ha producido ningún caso de sarampión. Está en
vigencia un plan de vacunación con dos dosis de vacuna
contra el sarampión, la parotiditis y la rubéola (MMR), y
se organizó una campaña nacional para vacunar a los
escolares con la segunda dosis de MMR. Se cree que existe
un problema de subnotificación de casos de parotiditis. En
promedio se notifican de dos a cuatro casos por año; en
1991 se notificaron ocho. Toda la sangre que se usa para
transfusiones es sometida a pruebas para detectar el VIH,
enfermedades venéreas y la hepatitis B y C.
Se han notificado menos de 100 casos de gastroenteritis por
año en menores de 5 años, pero esta cifra ha fluctuado
considerablemente. Ha habido casos esporádicos de
intoxicación por alimentos, especialmente ciguatera. La
incidencia de ciguatera fluctuó mucho: hubo 10 casos en
1990, 18 en 1993 y 2 en 1995. Se detectaron algunos casos
de tricuriasis y ascariasis. La anquilostomiasis y la
amebiasis no son endémicas en las Islas Caimán.
La incidencia de tuberculosis se situó entre cero y tres
casos por año en la década pasada, con seis casos durante
el período 19881991 y ocho en el período
19921995. La lepra no es endémica en las Islas Caimán
y no se han notificado casos en los últimos 15 años.
Durante el período 19881991, 29 de 460 defunciones
(6,3%) se debieron a infecciones agudas de las vías
respiratorias. De estas muertes, 25 (86%) correspondieron a
mayores de 75 años. Durante el período 19921995,
solamente 4% de las defunciones (19 de 469) se debieron a
estas enfermedades; 95% (18 de 19) afectaron al grupo de
mayores de 75 años. En 1995, 7,8% de las hospitalizaciones
se debieron a enfermedades del aparato respiratorio. De 265
hospitalizaciones por estas enfermedades, 108
correspondieron a menores de 5 años, 74 a personas de 20 a
64 años y 39 a mayores de 65 años.
Aunque posiblemente no se notifiquen todos los casos de
infección por el VIH, la subnotificación de casos de sida
es escasa o nula. Los primeros casos de sida en las Islas
Caimán fueron notificados en 1985. Se detectó un caso por
año entre 1985 y 1989 y se notificaron cuatro casos nuevos
por año en 1991, 1992 y 1994, pero no se produjeron casos
nuevos en 1993 ni en 1995. Estas variaciones en la
incidencia se atribuyen al retorno de residentes que vivían
en el extranjero después de obtener un resultado positivo
en la prueba de detección del VIH. Hasta diciembre de 1995
se habían detectado 19 personas con sida, de las cuales 16
fallecieron. Estas cifras no son compatibles con los datos
sobre mortalidad porque algunas muertes se produjeron en el
extranjero. A fines de 1995 habían 3 personas vivas con
sida y 18 casos conocidos de infección por el VIH. Al
principio, la mayoría de las personas infectas por el VIH
eran homosexuales, pero en 1995, 57% (21 de 37) eran
heterosexuales. Sesenta por ciento de las personas
infectadas por el VIH (22 de 37) tenían de 25 a 34 años; 20
eran hombres (54%). Hubo dos casos de transmisión perinatal
del VIH, que representaron 5,4% de todos los casos.
No se llegan a notificar todos los casos de enfermedades de
transmisión sexual. Los datos sobre la incidencia de
enfermedades gonocócicas muestran una disminución: de 164
casos en 1992 (57 por 10.000 habitantes) a 81 casos en 1995
(25 por 10.000 habitantes). La incidencia de sífilis
presenta una tendencia similar: de 249 casos en 1990 (95
por 10.000 habitantes) a 146 casos en 1995 (45 por 10.000
habitantes).
Enfermedades no transmisibles y otros problemas
relacionados con la salud
El porcentaje de recién nacidos que pesan menos de 2.500 g
al nacer disminuyó de 11,2% en 1990 y 1991 a 4,5% en 1995.
No se observa una presencia importante de desnutrición
proteinoenergética moderada o grave en los niños. La
obesidad de los niños y de los adultos está comenzando a
causar preocupación, pero no se dispone de datos
actualizados sobre su prevalencia. No ha habido ningún caso
de trastornos por deficiencia de yodo.
La mayoría de los alimentos se importan de los Estados
Unidos de América, de manera que los habitantes de las
Islas Caimán se benefician de las medidas de fortificación
de los alimentos que se aplican en el país de procedencia.
Se administran regularmente suplementos vitamínicos a las
embarazadas y a los preescolares. Se está llevando a cabo
una campaña de orientación sobre nutrición, y el Ministerio
de Agricultura promueve la producción local de alimentos.
Durante el período 19921995, las enfermedades del
aparato cardiovascular causaron 41,9% de las defunciones
(190 de 454), con una tasa de mortalidad de 15,4 por 10.000
habitantes. En el período 19881991, estas
enfermedades representaron el 39,5% de las defunciones (179
de 453), con una tasa de mortalidad de 17,5 por 10.000
habitantes. Son la causa de 39,5% de las defunciones de
hombres y de 43,9% de las defunciones de mujeres. La
enfermedad isquémica del corazón causó 42,6% de estas
muertes, y la enfermedad cerebrovascular, 23,7%. En 1995,
8,5% de las hospitalizaciones (254 de 2.996) estuvieron
relacionadas con trastornos de este tipo (55 por 10.000
habitantes). La mayoría de los casos (191, o sea 75%)
correspondieron a mayores de 50 años. De las 455
hospitalizaciones de mayores de 65 años, 106 (23,2%)
estuvieron relacionadas con enfermedades del aparato
circulatorio. Del total de hospitalizaciones, 55,5% (141 de
254) fueron de mujeres. No se dispone de datos sobre la
prevalencia de la hipertensión en las Islas Caimán.
Durante el período 19881991, los tumores malignos
causaron 101 muertes, con una tasa de mortalidad de 9,8 por
10.000 habitantes. Esta tasa bajó a 7,7 por 10.000
habitantes en el período 19921995. Los tumores
malignos fueron la causa de 25% de todas las defunciones
entre los hombres y de 16% entre las mujeres. Las
neoplasias representaron solamente 2,6% de las
hospitalizaciones en 1995, probablemente porque gran parte
de la atención de estos casos se realizaba en servicios
ambulatorios. De las 86 hospitalizaciones relacionadas con
tumores, 47 fueron para el tratamiento de tumores malignos
y 39 para el de tumores benignos. En el período
19881991, los tumores malignos de los órganos
digestivos y el peritoneo (excluidos el estómago y el
colon) causaron 19 muertes; el cáncer de tráquea, bronquios
y pulmón causó 18 muertes; el cáncer de mama femenina, 16
muertes, y el cáncer de próstata, 10 muertes. Los tumores
malignos de tráquea, bronquios o pulmón causaron 18
muertes; el cáncer de mama femenina, 13 defunciones, y el
cáncer de próstata, 12 defunciones en el período
19921995.
En 1995 había 17.427 vehículos registrados, casi uno por
cada dos personas, cifra que representa un aumento de 23
% respecto de 1990. Sin embargo, la tasa de accidentes de
tráfico por 1.000 habitantes bajó de 33 en 1990 a 23 en
1995. También hubo una disminución de las muertes en
accidentes de tráfico (1,4 por 1.000 vehículos en 1990 y
0,5 en 1995) y de los traumatismos graves (3,7 por 1.000
vehículos en 1990 y 2,9 en 1995). Los accidentes que no
involucran vehículos disminuyeron de 61 por 1.000
habitantes en 1990 a 43 en 1995. La incidencia de actos de
agresión aumentó a 6,9 por 1.000 habitantes en 1990, en
comparación con 4,2 en 1995. Estas tasas mejoraron con las
medidas de educación del público adoptadas por los
Servicios de Salud y el Departamento de Policía, y con la
intensificación de la vigilancia.
En el período de 19881991, 11% de las defunciones de
residentes se debieron a causas externas, en comparación
con 7,9% en el período 19921995. Aunque las
proporciones de muertes por causas externas en los hombres
fueron similares durante los períodos 19881991
(14,7%) y 19921995 (13,0%), se produjo una
disminución más notable, de 7,0% a 3,3%, en las mujeres. En
1995, 10,2% de las hospitalizaciones (305 de 2.996) se
debieron a causas externas (traumatismos, intoxicación y
quemaduras). Un tercio (102 casos) correspondía a menores
de 19 años, y la mitad (154) a personas de 20 a 59 años.
Los traumatismos intracraneales e internos fueron la causa
de 68 hospitalizaciones (22,3%); 45 de esos casos
correspondieron a hombres. La intoxicación y efectos
tóxicos fueron la causa de 50 hospitalizaciones, de las
cuales 37 casos eran mujeres (74%).
Teniendo en cuenta los datos de pacientes hospitalizados y
una encuesta realizada por enfermeras de salud pública de
distrito, se calcula que la prevalencia de enfermedades
mentales en la población era de 5,5% en 1992. La
prevalencia de la esquizofrenia era del 0,61%; de la
depresión, 0,17%; y de la enfermedad maníaco-depresiva,
0,19%. Casi todas las personas con esquizofrenia, depresión
y enfermedad maníaco-depresiva han estado en contacto con
los Servicios de Salud Mental.
En noviembre de 1995, a petición del Gobierno de las Islas
Caimán, la Organización Panamericana de la Salud llevó a
cabo la encuesta completa sobre salud oral y enfermedades
dentales en el territorio. Fueron examinadas más de 1.000
personas, en una muestra que abarcó aproximadamente 11,6
% de los escolares y 7% de los adultos. Se determinó el grado
de salud oral utilizando índices de dientes cariados,
perdidos u obturados (CPO-D). La encuesta de 1989 y 1990
reveló una tasa de CPO-D de 4,6 para los niños de 12 años.
La tasa de CPO-D en el mismo grupo en 1995 fue de 1,7, lo
cual constituye una mejora considerable. Noventa y siete
por ciento no presentaban fluorosis; 3% tenían fluorosis
dudosa, leve o muy leve. No se observaron casos de
fluorosis grave. Poco más de la mitad de las personas
encuestadas no necesitaban tratamiento dental, y
aproximadamente un tercio necesitaba tratamiento regular
pero no urgente. Ocho por ciento tenía caries y necesitaba
atención con prontitud. Los lugares donde se necesitaba
tratamiento con mayor urgencia eran Caimán Brac y las
escuelas públicas de Georgetown. Solamente 3,7% de los
niños de 6 y 7 años necesitaban obturaciones, pero la
necesidad era mayor en los adultos de edad mediana. Una
cantidad relativamente baja de adultos necesitaban coronas.
Alrededor de 20% de los niños más pequeños necesitaban
selladores. En 1981, 28% de los niños de escuelas
primarias, 39% de los de escuelas medias y 46% de los de
escuelas secundarias no tenían caries. En 1995 las cifras
habían mejorado considerablemente: 66,8% de los niños de 5
años, 60% de los de 12 años y 60% de los de 16 años no
tenían caries.
No hay industrias importantes que usen equipo pesado en las
Islas Caimán y no se han producido accidentes importantes
en la industria de la construcción. El último desastre
natural que amenazó a las Islas Caimán fue el huracán
Gilbert en 1988. Hay un Plan de Socorro Médico de
Emergencia para huracanes y otros desastres naturales. El
Comité Intersectorial supervisa el Plan de Socorro Médico
de Emergencia, que forma parte del Plan Nacional para
Huracanes.
LA RESPUESTA DEL SISTEMA DE SALUD
Políticas y planes nacionales de salud
La política del Gobierno consiste en proporcionar servicios
de salud comunitarios con un apoyo avanzado y eficaz a
nivel central. En 1993 comenzaron a construirse centros de
salud nuevos en todos los distritos, que contarán con
centros de salud nuevos en funcionamiento en agosto de
1997. En 1993 se inició la construcción de un hospital de
18 camas en Caimán Brac, y en 1994 se inició la
construcción de un hospital de 128 camas en Gran Caimán,
obra que concluirá a fines de 1998. El Gobierno reconoce
que no es eficaz ni eficiente en función del costo ofrecer
atención terciaria en las Islas Caimán, y para estos casos
tiene un contrato oficial con el Hospital Bautista de
Miami, Florida (Estados Unidos), así como convenios con
otras instituciones de Miami y con la Universidad de las
Indias Occidentales.
A fin de aliviar la carga del costo creciente de los
servicios de salud, en junio de 1997 se promulgó una ley
según la cual todos los empleadores tienen la obligación de
proporcionar seguro médico a sus empleados y a los
familiares a su cargo. El Gobierno reglamentará el seguro
médico que ofrezcan compañías privadas.
Se ha avanzado mucho en la definición de las estrategias
para los servicios de salud en las Islas Caimán. En 1994 se
creó un comité planificador de 25 integrantes seleccionados
de las profesiones de la salud, la población general,
organizaciones no gubernamentales y miembros del
Parlamento, con la misión de formular el Plan Estratégico
para los Servicios de Salud. El Plan consiste en ocho
estrategias que abarcan el desarrollo de servicios
comunitarios, la participación del personal en las
decisiones, la participación de la comunidad en la
promoción de la salud, el mantenimiento del apoyo
legislativo y la responsabilidad de los departamentos
ministeriales, distintos métodos de financiamiento del
sistema de salud, la colaboración entre los sectores
público y privado en el suministro de servicios de salud,
el establecimiento de normas para facilitar la formación
del personal de salud y la vigilancia para que la calidad
de los centros de salud, el equipo, los suministros, el
personal y los procedimientos se ciñan a las normas
internacionales.
Organización institucional
En 1992 se creó la Dirección de Servicios de Salud, que se
encarga de supervisar la administración cotidiana de los
servicios de salud. En 1994 se convirtió en un departamento
del Ministerio de Salud y Servicios Sociales. En marzo de
1994 se creó el Ministerio de Salud, Prevención del Abuso
de Drogas y Rehabilitación, que tiene la responsabilidad
general de la atención de salud en las Islas Caimán. El
Departamento de Servicios de Salud se encarga de todos los
servicios de salud proporcionados por el Gobierno,
incluidos los servicios de salud pública. La Junta de
Profesionales de la Salud otorga licencias e impone medidas
disciplinarias a los profesionales de la salud de las Islas
Caimán.
El sistema de atención primaria de salud provee servicios
de atención primaria por medio de los centros de salud de
distrito. Cuando se termine de construir el Hospital de
Georgetown en 1998, proporcionará atención de urgencia,
servicios de especialistas y atención de pacientes
hospitalizados. Aunque hay un sistema de envío, se puede
acudir directamente a un especialista debido al tamaño
pequeño de las Islas Caimán.
En 1995 había 24 médicos en el sector público, entre ellos
dos en Caimán Brac. Asimismo, había 24 médicos particulares
a tiempo completo, que proporcionaban tratamiento
especializado o servicios de salud familiar regularmente.
Los médicos particulares usan servicios hospitalarios
cuando es necesario.
No hay leyes específicas que reglamenten la atención o los
establecimientos de salud. Sin embargo, hay normas que
permiten a los profesionales de la salud usar solamente
equipo médico o fármacos aprobados en los Estados Unidos y
el Reino Unido. El Departamento de Salud Ambiental vigila
el programa de inocuidad de los alimentos y controla las
plagas en el marco de la ley de salud pública.
Servicios y
recursos de salud
Organización de los servicios de atención a la
población
El Plan Estratégico para los Servicios de Salud, de alcance
nacional, faculta a la sociedad para que asuma la
responsabilidad del mantenimiento de la salud personal y
comunitaria. Reconociendo la importancia de la promoción de
la salud como parte de esta estrategia, el Gobierno creó el
cargo a tiempo completo de funcionario de promoción de la
salud en 1994. Las actividades de promoción de la salud
están orientadas a la prevención de enfermedades, modos de
vida sanos, conocimientos prácticos sobre la salud, y medio
ambiente, que se llevan a cabo con cooperación
intersectorial. Se difunden programas de educación pública
por radio, televisión y periódicos. La disponibilidad
reciente de la televisión por cable ha facilitado la tarea
de concienciación sanitaria del público. Las iglesias y
empresas son otros conductos para programas de
concienciación del público.
El Gobierno de las Islas Caimán ofrece un programa de
vacunación gratuita a todos los niños residentes. Con el
correr de los años se ha mantenido una cobertura elevada
(superior a 90%) de vacunación contra la poliomielitis, de
modo que no se realizan campañas especiales. La vigilancia
de la parálisis fláccida aguda es completa y eficaz debido
al tamaño pequeño de la población. Noventa y ocho por
ciento de los niños reciben las vacunas antipoliomielítica
y DPT antes de cumplir el primer año de vida.
No se produjeron casos de tétanos neonatal o de adultos en
el período 19861995. Se ofrece toxoide tetánico a
todas las embarazadas que acuden a los centros de salud
pública y se calcula que 90% de los niños están protegidos
contra el tétanos neonatal en el momento del nacimiento.
No se han notificado casos de sarampión desde 1991. Aunque
ha habido fluctuaciones, se ha mantenido una cobertura de
vacunación superior a 90%, que a veces se situó entre 95% y
99% durante la década pasada, debido al tamaño pequeño de
la población.
Ha habido pocos cambios importantes en la política y las
actividades de vacunación en los últimos cinco años. En
1992 se incorporó la vacuna contra Haemophilus influenzae
tipo B en el plan de vacunación nacional. La vacuna BCG se
administraba a los niños de 1 año hasta 1992, año en que
pasó a administrarse a las 6 semanas (consulta posnatal).
La cobertura con la vacuna BCG ha sido baja porque los
padres extranjeros, especialmente de Canadá, Estados Unidos
y el Reino Unido, no quieren que se les dé la vacuna a sus
hijos porque su uso no se recomienda en su país de origen.
Los grupos de alto riesgo, como el personal de salud, la
policía, el personal de las cárceles y los bomberos,
reciben la vacuna contra la hepatitis B.
El Sistema de Información Sanitaria cuenta con un sistema
de alerta anticipada para detectar enfermedades
transmisibles de importancia para la salud pública. El
laboratorio del hospital sirve de laboratorio de salud
pública y está equipado para diagnosticar enfermedades
infecciosas comunes. Para los diagnósticos especializados
se usa un sistema de envío al extranjero. Se dispone de
personal competente para investigar enfermedades raras.
El desarrollo de las Islas Caimán ha avanzado a un ritmo
acelerado en los últimos 20 años, con los efectos
concomitantes en el medio ambiente. El crecimiento de la
población urbana y suburbana ha superado los servicios que
la infraestructura puede proporcionar cómodamente. Los
resultados son un mayor tráfico, con la consiguiente
contaminación del aire, mayor demanda de agua potable, y de
tratamiento y eliminación de aguas servidas, contaminación
del agua subterránea (que ahora no es apta para consumo
humano en la mayoría de las zonas urbanas) y aumento de la
contaminación por ruido.
En 1996 se creó el Departamento de Salud Ambiental del
Ministerio de Agricultura, Medio Ambiente, Comunicaciones y
Obras Públicas. Una de las prioridades del nuevo
departamento es redactar leyes, normas y pautas en materia
de salud ambiental. El Departamento de Salud Ambiental se
encarga de la vigilancia de la calidad del agua, la
inspección de la carne y los alimentos, la vigilancia de
los establecimientos donde se manipulan alimentos, la
supervisión del manejo de desechos sólidos y el examen de
planes de construcción.
Se deben cumplir ciertos requisitos para otorgar licencias
a vendedores de alimentos. Estas licencias se renuevan
anualmente. Los alimentos son inspeccionados en el puerto
de entrada y el inspector puede rechazarlos debido a
condiciones inadecuadas de almacenamiento o manipulación,
mal aspecto o control deficiente de la temperatura. Los
inspectores están capacitados para realizar evaluaciones
por el sistema de análisis de peligros en puntos críticos
de control.
En Gran Caimán hay dos sistemas de tuberías para la
distribución de agua potable desalinizada que abastecen a
70% de la población de la isla y a los principales hoteles.
Además de estos sistemas, generalmente se recoge agua de
lluvia en techos y cisternas o se bombea agua de fuentes
subterráneas para beber y para uso doméstico. Se usan
camiones cisterna particulares para transportar agua de la
Dirección de Obras Hídricas a fin de complementar las
fuentes individuales de agua de lluvia y subterránea. Se
prevé que, dentro de los próximos tres a cinco años, toda
la población tendrá acceso a las tuberías de agua. La
calidad del agua potable se vigila regularmente en las
Islas Caimán.
Los desechos sólidos se recogen como mínimo tres veces por
semana en Gran Caimán. Hay rellenos sanitarios para
desechos sólidos en las tres islas. Estos rellenos
sanitarios administrados por el Gobierno son los únicos
lugares donde se pueden verter desechos legalmente en las
Islas Caimán. En 1995 se logró reducir en 10% los desechos
sólidos procesados en los vertederos, como consecuencia de
la introducción de varias estrategias de reciclaje. El
cartón, el aluminio y las baterías de automóviles son los
principales artículos reciclables que se exportan a
mercados apropiados. Hay un gran potencial para el
desarrollo de estos programas de reciclaje, entre otros,
que serán objeto de una promoción creciente.
Una planta central de tratamiento de aguas residuales
atiende a la principal zona turística de Georgetown. El
tratamiento y la eliminación del resto de las aguas
servidas se realiza en cada lugar, mediante cámaras
sépticas con inyección de pozos a gran profundidad o campos
de absorción. Los grandes edificios de apartamentos,
edificios de oficinas y hoteles situados fuera de la zona
de alcantarillado público tienen plantas de tratamiento
privadas. El 99,5% de la población dispone de instalaciones
adecuadas para la eliminación de
excretas.
Organización y funcionamiento de los servicios
de atención a las personas
El Gobierno administra el Hospital de Georgetown, de 59
camas, con 7 camas de enfermería en el pabellón de
maternidad y una unidad de atención prolongada, con 7
camas, en Pines Retirement Home, que está en Gran Caimán.
En Caimán Brac está el Hospital Faith, de 18 camas. También
se proporciona atención primaria de salud por medio de
cuatro centros de salud de distrito en Gran Caimán.
Se dispone de servicios locales de especialistas en los
campos de cirugía, ginecología, obstetricia, pediatría,
medicina interna, anestesiología, salud pública, ortopedia,
oftalmología, otorrinolaringología y periodontología. Hay
especialistas visitantes que proporcionan servicios de
dermatología, cirugía estética, cirugía maxilofacial y
urología. El cirujano del Hospital Faith (Caimán Brac)
trabaja cada dos semanas en un consultorio ambulatorio de
urología en Gran Caimán. El Hospital Bautista de Miami
(Estados Unidos) ofrece atención terciaria. Un equipo
visitante de cirujanos ortopédicos del Canadá atiende en el
Centro Médico de Caimán y ha prestado servicios en el
Hospital de Georgetown. Se dispone de atención odontológica
por medio de tres odontólogos del Gobierno y, en el sector
privado, seis dentistas, dos ortodoncistas, un residente y
un periodoncista visitante. Se dispone de servicios de
cirugía oral una vez por semana, a cargo de un odontólogo
consultor visitante. En 1995 el servicio ambulatorio tenía
18 empleados, entre ellos 3 paramédicos. Las llamadas de
urgencia y de casos que no eran de urgencia ascendieron a
1.508 y 743, respectivamente, lo cual representa un aumento
de 14% respecto de 1994.
En 1995, las internaciones en el Hospital de Georgetown
llegaron a 3.622, lo cual representa un aumento de 2
% respecto a 1994. Las consultas en el servicio ambulatorio y
el servicio de emergencia aumentaron 4,3%, llegando a
48.265 en 1995. En el Hospital Faith se registraron 391
admisiones y 6.645 consultas ambulatorias. Los centros de
salud de distrito recibieron 33.115 consultas, cifra que
representa un aumento de 8,9% en comparación con el año
anterior. El personal de enfermería de salud pública
realizó 8.163 visitas a domicilio en 1995, lo cual
representa un aumento de 2% respecto de 1994. En el
Hospital hay una cámara de descompresión para casos de
urgencia relacionados con el buceo, que funciona con un
grupo de voluntarios. En 1995 se administraron 84
tratamientos a 43 pacientes.
Se ofrecen servicios de salud mental comunitarios e
integrales. Los servicios se proporcionan por medio de
visitas a domicilio, en las cárceles, en guarderías, en
centros geriátricos y en centros de salud de distrito. El
personal está integrado por un psiquiatra, un asistente
social especializado en psiquiatría y dos enfermeras
especializadas en salud mental comunitaria.
Los centros de salud de Gran Caimán están en West Bay,
Bodden Town, East End y North Side. Los centros de salud de
distrito ofrecen servicios preventivos y curativos y
funcionan como una extensión del departamento ambulatorio
del hospital y el servicio de salud pública. Con pocas
excepciones, los centros proporcionan todos los servicios
que ofrece el Departamento de Salud Pública en Georgetown.
Además del personal a tiempo completo de los centros de
salud, el personal visitante incluye médicos, un
funcionario de salud pública, un asistente social
especializado en psiquiatría, un asistente social, un
asistente social especializado en medicina, un
nutricionista, un educador sanitario, un técnico de
farmacia o farmacéutico, una enfermera especializada en
salud mental comunitaria y consejeros de salud. Los
servicios que se ofrecen por medio de los centros de salud
de distrito incluyen el tratamiento diario a cargo de
enfermeras y consultorios médicos en días determinados para
medicina general, psiquiatría, asesoramiento sobre
nutrición, bienestar del niño, educación para la salud y
orientación sobre las drogas.
Los servicios de salud pública de Caimán Brac y Pequeño
Caimán están a cargo de una enfermera de salud pública.
Todos los servicios que se ofrecen en Gran Caimán están
disponibles en estas dos islas, pero en menor escala. El
Servicio de Salud de Caimán Brac atiende a unos pocos
residentes de las Islas.
Insumos para la salud
No se producen medicamentos, vacunas, reactivos o equipos
localmente, sino que se importan de compañías aprobadas,
principalmente de los Estados Unidos. Las vacunas se
obtienen por medio del Fondo Rotatorio del Programa
Ampliado de Inmunización de la Organización Panamericana de
la Salud.
En los centros de salud pública se dispone de todos los
medicamentos esenciales. No hay "instalaciones
remotas" en un país del tamaño de las Islas Caimán,
sino que la sección apropiada del Departamento de Servicio
de Salud solicita los medicamentos del formulario, tanto
esenciales como no esenciales, del depósito farmacéutico
central. El formulario contiene todos los medicamentos
considerados esenciales según las pautas de la OMS, además
de otros fármacos.
La medida primaria para garantizar el acceso de todos a los
medicamentos esenciales es la conversión de consultorios de
distrito en centros de salud. El aumento considerable del
tamaño y la mejora de la calidad de las instalaciones, así
como el horario extenso de atención, han redundado en
importantes beneficios para los pacientes que viven en los
distritos. La adición de farmacéuticos al personal de los
centros de salud en 1997 mejorará el nivel de los servicios
farmacéuticos disponibles en los distritos, conduciendo a
una mejor utilización de los medicamentos esenciales y de
otros tipos. Actualmente no hay problemas de disponibilidad
de medicamentos esenciales.
Recursos humanos
Aunque la cantidad de profesionales de la salud aumentó
durante la última década, el rápido aumento demográfico
llevó a una disminución de la relación entre trabajadores
de salud y población. Para todos los profesionales de la
salud, la tasa era 8,4 por 1.000 habitantes en 1988, y bajó
a 7,9 en 1995. En 1988 había 4,9 enfermeras por 1.000
habitantes, en comparación con 4,3 en 1995. La razón
médicos/población también bajó: de 1,6 por 1.000 en 1988 a
1,4 en 1995. Según los datos de 1995, los recursos humanos
para la salud disponibles en las Islas Caimán por 10.000
habitantes son 14,3 médicos, 4,5 parteras, 38,4 enfermeras
(sin contar las obstetrices), 3,9 farmacéuticos, 3,6
dentistas y 18,2 proveedores de servicios de salud de otros
tipos (incluidos los trabajadores de salud comunitarios).
Alrededor de 95% de los médicos y 70% de los demás
profesionales de la salud (enfermeras, farmacéuticos, etc.)
son extranjeros contratados. Aunque el Gobierno apoya la
capacitación de personas oriundas de las Islas Caimán en
las profesiones de la salud, hay escasez de personal.
No se realizan regularmente investigaciones sanitarias en
las Islas Caimán. En el marco de proyectos de cooperación
con el Centro Mailman para el Desarrollo Infantil, de
Miami, se organizaron investigaciones sobre la localización
de genes de la ataxia no progresiva del cerebelo y el
síndrome de Usher. En 1995 se realizó una encuesta de salud
oral con la ayuda de la OPS.
Gasto y financiamiento sectorial
Debido a la población pequeña de las Islas Caimán, no se
pueden describir los gastos por región y grupo social. No
se dispone de datos sobre el financiamiento y los gastos en
salud del sector privado. Aunque el presupuesto del
Gobierno para servicios de salud ha aumentado
constantemente en la última década (US$ 6,8 millones en
1986, US$ 12,7 millones en 1990 y US$ 20,2 millones en
1995), los gastos recurrentes como porcentaje del total de
los gastos públicos en atención de salud bajaron de 11,5% a
9,5% en el mismo período. El gasto público per cápita en
salud fue de US$ 623 en 1995. No se dispone de datos sobre
el total del gasto nacional en salud como porcentaje del
PIB y sobre el porcentaje del gasto nacional en salud
correspondiente a servicios locales de salud.
Cooperación técnica y financiera externa
La asistencia técnica y financiera de organismos
internacionales se limita a la que ofrece la OPS/CAREC en
forma de becas y talleres, que representa aproximadamente
US$ 25.000.