FONDO ROTATORIO de la OPS

"Facilitando la Adquisición de Vacunas"

 

El Fondo Rotatorio de la OPS es un mecanismo desarrollado por la Organización Panamericana de la Salud en 1979 para la compra de vacunas, jeringas/agujas y equipo de cadena de frío para países en América Latina y el Caribe. Por medio de un sistema de compras al por mayor, el Fondo ha asegurado estos últimos 20 años el suministro de vacunas de alta calidad para los programas nacionales de inmunización a precios asequibles, permitiendo también la planificación ordenada de las actividades de inmunización. Entre 1979 y 1999, el valor en dólares de las vacunas adquiridas a través del Fondo se incrementó de US$ 2 millones a más de US$ 130 millones para 2001. Al principio, los contratos incluyeron vacunas contra la difteria, la tos ferina, el tétanos, la poliomielitis, el sarampión y la tuberculosis. Actualmente, el Fondo desempeña un papel decisivo en la rápida introducción de vacunas en las Américas, tanto nuevas como otras existentes en el mercado hace varios años, a precios asequibles, como las vacunas contra Haemophilus influenzae tipo b (Hib), la triple viral (sarampión/parotiditis/rubéola - SPR), la hepatitis B y la fiebre amarilla.

Objetivos del Fondo Rotatorio de la OPS para la Adquisición de Vacunas

En virtud de una resolución de los Cuerpos Directivos de la OPS, en 1977 se creó el Fondo Rotatorio para la Adquisición de Vacunas, con un capital de un millón de dólares, a fin de ofrecer a los Estados Miembros participantes un mecanismo para garantizar un flujo constante de vacunas y suministros esenciales para los programas de vacunación. La OPS no vende vacunas a los Estados Miembros, sino que negocia contratos anuales para la compra de vacunas en representación de ellos. El Fondo comenzó a funcionar en 1979 con la compra de vacunas, jeringas, agujas y equipo de cadena de frío.

Los objetivos del Fondo son: 1) proporcionar a los países un suministro continuo de vacunas que cumplan con las normas de la OPS y la OMS a precios asequibles; 2) permitir que los países compren las vacunas y jeringas que necesiten para sus actividades de vacunación, evitando interrupciones debidas a la falta de vacunas o de fondos disponibles de inmediato; 3) facilitar el uso de moneda local para el pago de facturas; 4) consolidar los contratos para la compra al por mayor de vacunas y jeringas, a fin de obtener precios más ventajosos y mejorar la entrega; 5) garantizar la calidad de las vacunas que se usan en los programas nacionales de vacunación; y 6) establecer procedimientos con los proveedores a fin de que se puedan efectuar pedidos urgentes y entregas con poco preaviso.

¿Cómo funciona el Fondo Rotatorio de la OPS para la Adquisición de Vacunas?

El Fondo opera sobre la base de un ciclo anual. El Ministerio de Salud de cada país participante indica la cantidad de vacunas que se necesitarán para el año siguiente, por trimestre. La OPS consolida estas cifras anuales y efectúa licitaciones internacionales. Los proveedores son precalificados por la OMS/OPS y luego seleccionados basado en los precios que ofrecen y sus antecedentes de entrega a tiempo de las vacunas. Cuando es posible, se seleccionan dos proveedores por cada tipo de vacuna. Después de que se seleccionan los proveedores y se llega a un acuerdo sobre los precios, la OPS calcula el promedio de los precios de los distintos proveedores de cada producto y distribuye listas de precios a los países. Después, la OPS hace pedidos trimestrales al proveedor, especificando la cantidad, el destinatario y la fecha del envío.

Otro aspecto del papel de la OPS consiste en dar seguimiento a los pedidos, acelerar la entrega y efectuar arreglos para el flete. Si la entrega se efectúa de forma satisfactoria, la OPS envía al país una factura agregando una comisión del 3% sobre el costo de las vacunas. La comisión se deposita en una cuenta de reserva especial que la OPS usa para compensar las pérdidas sufridas por el Fondo por problemas con los envíos o por operaciones cambiarias. Si el saldo de la cuenta de reserva excede de US$ 100.000, el superávit se invierte en el capital del Fondo. En fecha del 1 de enero del 2002, el capital del Fondo asciende a US$ 18.101.251,92. Los países tienen un plazo de 60 días para reembolsar al Fondo. Si un país se atrasa en los pagos, no se efectúan más pedidos para el país hasta que pague la suma adeudada. Cabe señalar que el Fondo tiene una trayectoria excelente con respecto al pago de las facturas por los Países Miembros.

El papel del Fondo en la introducción de vacunas nuevas

La cultura de prevención promovida por el éxito de los programas nacionales de vacunación en las Américas está estimulando la introducción de vacunas nuevas en los programas de vacunación de rutina. Los aspectos más importantes de la introducción sostenible de estas vacunas han sido la creación de infraestructura y estrategias que los países y la comunidad internacional deben seguir para reducir el intervalo entre la investigación y la difusión y uso rentable de vacunas. En vista de que el precio de las vacunas sigue siendo un factor importante, el Fondo Rotatorio de la OPS para la Compra de Vacunas desempeña un papel importante para acelerar la incorporación de vacunas al permitir que los países compren vacunas de buena calidad a precios asequibles. Se ha dado prioridad a la inclusión de las vacunas que han estado disponibles durante los últimos 15 años, entre ellas las vacunas triple viral, contra la fiebre amarilla y contra la hepatitis B, así como vacunas más nuevas, como la vacuna contra Hib y/e otras vacunas combinadas.

El Fondo ha desempeñado un papel decisivo en la introducción de las vacunas triple viral, contra Hib y contra la hepatitis B en los programas regulares de vacunación de la Región. La vacuna contra el sarampión, la parotiditis y la rubéola ya se usaba en la Región, pero su uso comenzó a difundirse ampliamente recién en 1998. En la actualidad, más de 90% de los países de las Américas tienen esta vacuna en sus programas regulares de vacunación. En 1996 la vacuna contra Hib se usaba solamente en dos países, pero en el año 2000 más de 90% de los niños nacidos en las Américas han recibido esta vacuna como parte del plan de vacunación de rutina. En 1997, la vacuna contra la hepatitis B estaba limitada a grupos y zonas en riesgo, pero ahora está incluida en la mayoría de los programas regulares de vacunación. Cabe destacar que la drástica disminución del precio de estas tres vacunas ha sido un resultado directo de las economías de escala obtenidas con la compra a granel por medio del Fondo Rotatorio. Sin embargo, aunque los precios de las vacunas a través del Fondo Rotatorio son todavía muy bajos comparados con los de la industria privada, éstos muestran un pequeño incremento.

Cambios en los precios de vacunas comprendidas en contratos, 2001-2002

Vacunas 2001 2002 % Cambio
BCG-10 0,0984 0,1122 14,02
DPT-20 0,0740 0,0814 10,00
DT(P)-10 0,0463 0,0400 -13,61
Sarampión-10 0,1040 0,1060 1,92
MMR-1 1,1900 1,3548 13,85
Polio-10 0,0943 0,1263 33,93
TT-20 0,0330 0,0340 3,03

Ventajas del Fondo Rotatorio de la OPS para la compra de vacunas

Una ventaja importante del Fondo Rotatorio de la OPS para la Compra de Vacunas ha sido su influencia en el costo de las vacunas. Los estudios realizados por la OPS a principios de los años ochenta muestran las grandes diferencias en los precios que cobran los fabricantes por las mismas vacunas. Con las licitaciones para las compras por medio del Fondo, los aumentos de los precios de las vacunas comprendidas en contratos han sido mínimos. Al mismo tiempo, la OPS mantiene un diálogo permanente con los fabricantes de vacunas que les permite elaborar planes de producción a largo plazo y tomar decisiones sobre inversiones de capital.

Otra ventaja importante es el papel del Fondo como conducto para la cooperación técnica. Por medio del Fondo, la OPS ha establecido una línea de comunicación directa con las autoridades sanitarias que toman decisiones sobre los programas de vacunación. Entre los temas que se tratan se encuentran los pedidos de vacunas en relación con el número de habitantes, los indicios de la carga de morbilidad, la vacunación de toda la población o de grupos de alto riesgo, la sostenibilidad financiera y los beneficios en función del costo, especialmente con respecto a las vacunas nuevas. En este sentido, los criterios para participar en el Fondo abarcan también: 1) la existencia de una partida en el presupuesto nacional destinada específicamente a gastos ordinarios en vacunas y jeringas; 2) la formulación de un plan nacional de operaciones completo y acorde con la realidad, que abarque por lo menos cinco años y que se ciña a las directrices general de los programas nacionales de vacunación; y 3) el nombramiento de un director del programa nacional facultado para formular y ejecutar el programa de vacunación del país.

Con el Fondo, los países se han beneficiado también del suministro continuo de vacunas que cumplen las normas de la OPS/OMS para productos biológicos y de la disponibilidad garantizada de vacunas con poco preaviso, lo cual es fundamental cuando se producen brotes.