Esta nueva sección del Boletín Epidemiológico
tiene como propósito publicar regularmente consideraciones metodológicas
relevantes e instrumentos disponibles para su aplicación en la epidemiología.
En este número, se presenta un resumen sobre la medición de
inequidades en salud.
Introducción
La equidad en salud se considera un principio básico
para el desarrollo humano y la justicia social. Para la Organización
Panamericana de la Salud, el lograr mayores niveles de equidad en salud en
una Región que experimenta diferentes reformas sociales, sanitarias
y económicas como la de las Américas, constituye una preocupación
creciente y un elemento fundamental para orientar su cooperación técnica.
Las discusiones sobre lo que equidad en salud representa,
se encuentran actualmente vigentes en diversos foros nacionales e internacionales
(OMS/OPS, bancos mundiales, fundaciones de salud, gobiernos nacionales, universidades
y centros de investigación); asimismo, la búsqueda de métodos
e indicadores para medir la equidad en salud es también un campo creciente
de trabajo. Existe la necesidad de usar la información empírica
disponible para documentar este aspecto en la Región de las Américas,
donde se reconocen las mayores inequidades sociales.
Inequidad vs. desigualdad
El concepto de inequidad se ha considerado sinónimo
del concepto de desigualdad. Es fundamental diferenciar estos dos conceptos.
Mientras desigualdad implica diferencia entre individuos o grupos de población,
inequidad representa la calificación de esta diferencia como injusta.
No todas las desigualdades son injustas, aunque toda inequidad implica una
desigualdad injusta. La definición de justo e injusto es susceptible
de diversas interpretaciones. Una de las interpretaciones de «justo» más
aceptadas en el área de la salud, es la relacionada a la igualdad de
oportunidades de los individuos y grupos sociales, en términos de acceso
y utilización de servicios de salud, de acuerdo a las necesidades existentes
en los diversos grupos poblacionales, independiente de su capacidad de pago.
Medición de inequidades socioeconómicas
Los indicadores utilizados para medir inequidades sociales
en salud pueden ser clasificados en medidas de efecto y de impacto total.
Las medidas de efecto utilizan categorías fijas de una variable de
salud para su análisis, como por ejemplo, la categoría de mujeres
embarazadas que no recibieron atención prenatal versus las mujeres
embarazadas que recibieron atención prenatal completa. Las medidas
de impacto total por su parte, utilizan proporciones de la población
clasificada por una variable socioeconómica en el análisis.
Siguiendo el mismo ejemplo anterior, se utilizaría la comparación
de la variable de salud (atención prenatal) en el quintil más
pobre de la población femenina (20% de esa población) versus
la del quintil de la población menos pobre.
Existen diversos métodos para cuantificar las
diferencias en la distribución de un indicador. Uno clásico
es el coeficiente de Gini, el cual se usa extensamente en economía
para medir el grado de inequidad en la distribución del ingreso en
la población. El coeficiente de Gini se basa en la curva de Lorenz,
que es una curva de frecuencia acumulada que compara la distribución
empírica de una variable con la distribución uniforme (de igualdad).
Esta distribución uniforme estaría representada por una línea
diagonal. Cuanto más se aleja la curva de Lorenz de esta línea,
mayor es la desigualdad. El coeficiente de Gini es una medida resumen de la
desviación de la curva de Lorenz con respecto a la diagonal de igualdad.
Los valores posibles del coeficiente de Gini van de cero a 1. El valor es
igual a cero cuando se alcanza el máximo nivel de equidad posible,
es decir, en el caso de que el ingreso estuviera distribuido de igual forma
entre todos los individuos de la sociedad. El procedimiento puede aplicarse
por igual en salud.
Los países con una distribución más
equitativa del ingreso en el mundo son los Países Nórdicos (Finlandia,
Noruega y Suecia), en donde los valores del coeficiente de Gini oscilan entre
0,25 y 0,30. El promedio mundial del coeficiente de Gini es de 0,40. Los países
del mundo con mayores niveles de inequidad en el ingreso tienen un coeficiente
cercano a 0,60. Para 1995, en América Latina se ha estimado que el
coeficiente de Gini era aproximadamente de 0,58.
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Boletín Epidemiológico, Vol. 20 No. 1, marzo 1999