Resúmen del Análisis de Situación y Tendencias de Salud
Resúmen del cápitulo de país de Salud en las Américas, 1998.
PUERTO
RICO
SITUACIÓN GENERAL Y TENDENCIAS
Contexto socioeconómico, político y
demográfico
Puerto Rico es un
Estado Libre Asociado de los Estados Unidos de América. Desde
1992, el Gobierno de Puerto Rico elaborara planes de reforma
de los sistemas de salud. En 1995, la economía de Puerto Rico
registró el crecimiento real más alto del quinquenio
19901995. El producto bruto exhibió ese año un alza de
3,4%, frente al aumento de 3,3% de 1993 y de 2,5% de 1994. El
Gobierno de Puerto Rico continuó aplicando el Nuevo Modelo de
Desarrollo Económico, cuyas estrategias económicas, sociales,
financieras, reglamentarias, institucionales y de recursos
humanos constituyeron un factor determinante en la
reactivación económica. El Gobierno tuvo una participación
destacada en el alza de la industria de la construcción, en
particular a través de inversiones en obras de
infraestructura como carreteras, líneas de electricidad y
teléfonos, e instalaciones carcelarias. En el año fiscal 1995
el producto interno bruto (PIB) ascendió, a precios
corrientes, a US$ 42.363.700, lo que representa un aumento de
7,2% respecto del año anterior. A precios corrientes, el
ingreso personal per cápita ascendió a US$ 7.296 en el
período 19941995, superando al del año anterior, que
fue de US$ 7.009.
En el año fiscal 1995, el empleo total promedio según la
Encuesta del Departamento del Trabajo y Recursos Humanos
ascendió a 1.051.000, lo que refleja un alza de 40.000
empleos respecto del año anterior. El nivel de empleo medido
por medio de esta encuesta excluye al sector agrícola y a los
trabajadores por cuenta propia, que suman un total de 896.000
personas. El incremento de los empleos se tradujo en una
disminución de la cantidad de desempleados, que fue de
168.000. Ese año la tasa de desempleo fue de 13,8%.
El Gobierno Federal de los Estados Unidos participa
activamente en la economía de la isla a través de desembolsos
netos. Estos consisten en transferencias federales netas a
particulares y al sector público, y gastos netos de
funcionamiento de los organismos federales que operan en
Puerto Rico. Los desembolsos netos del Gobierno Federal han
aumentado a lo largo del tiempo. En el año fiscal 1995
sumaron US$ 6.367.100, lo que representa un incremento de US$
430,8 millones (o de 7,3%) respecto del período
19931994. Estos desembolsos representan 22,4% del
producto bruto del país. El alza registrada en 19941995
superó el ritmo medio de crecimiento del quinquenio
19901995, que fue de 5,4%.
Puerto Rico está formado por municipios (la isla está
dividida en 78 municipios). Cada municipio está constituido
por un núcleo urbano o semiurbano (ciudad, pueblo o aldea).
Puede incluir zonas urbanas y rurales. La densidad
poblacional ha ido en aumento: en 1990 era de 396,9
habitantes por km2 y en 1995 de 416,0 habitantes por km2. Se
estima que para el año 2000 será de 432,7 habitantes por km2.
La población del municipio de San Juan, capital de Puerto
Rico, en 1995 representaba 12,2% de la población total del
país, con una densidad poblacional de 3.643,7 habitantes por
km2.
El 1 de julio de 1995
la población total de Puerto Rico era de 3.720.018 personas,
cifra que representa un aumento de 34.288 personas (0,9%)
respecto de julio de 1994. En los últimos cinco años el
aumento acumulado fue de 192.918 personas. La tasa de
crecimiento poblacional fue de 17,9% (1,7% anual) en la
década del setenta y de 9,9% (1,0% anual) en la década del
ochenta. En el período 19901995 la tasa de crecimiento
promedio anual fue de 1,1%.
El balance neto migratorio de Puerto Rico en el año fiscal
1980 fue de 16.101 personas. En 1994, el balance neto
migratorio fue de +26.853 personas. Según datos preliminares,
para 1995 se registró un balance neto negativo de 1.326
personas, el más bajo desde el año fiscal 1971, en que fue de
2.525 personas.
La tasa de natalidad, que era de 24,8 por 1.000 habitantes en
1970, se redujo a 18,8 en 1985 y a 17,5 en 1994. En cuanto a
la tasa específica de fecundidad, los datos disponibles
revelan una trayectoria descendente durante las últimas
décadas en todos los grupos de edad de la madre, excepto en
el de 15 a 19 años. En el grupo de 20 a 24 años de edad, por
ejemplo, la tasa específica de fecundidad en 1970 fue de
187,7 nacimientos por 1.000 mujeres y se redujo a 138,0 en
1992; en el grupo de 25 a 29 años, las tasas correspondientes
fueron de 179,4 y 122,0, respectivamente y en el grupo de 15
a 19 años de edad ha habido variaciones en los patrones de
natalidad. La tasa específica de fecundidad fue de 71,9
nacimientos por 1.000 mujeres en 1970, 76,3 en 1980, 63,5 en
1985 y 73,3 en 1992.
Mortalidad y morbilidad
El Estudio Continuo de Salud es una investigación de campo
que provee los datos estadísticos sobre hospitalizaciones,
visitas a médicos y dentistas, morbilidad aguda y crónica, y
días de restricción de actividad. La muestra de viviendas
utilizada es una submuestra del grupo trabajador del
Negociado de Estadísticas del Departamento del Trabajo y
Recursos Humanos. La población bajo estudio es la población
civil no institucionalizada de Puerto Rico.
En 1992 los datos de la encuesta reflejaron un total de 5,5
millones de afecciones crónicas. Esta cifra representa una
tasa de 154,4 afecciones crónicas por 100 personas,
equivalente a 1,5 afecciones por persona por año, lo que
significa que una persona informó padecer, en las últimas
cuatro semanas previas a la entrevista, una o más afecciones
crónicas. La tasa comienza a aumentar desde los 6 años y
alcanza un máximo de 429,4 afecciones por 100 personas en el
grupo de 65 años y más. Al igual que en años anteriores, en
1992 figuran en primer lugar las enfermedades del aparato
circulatorio, con tasas de 25,6 afecciones por 100 personas;
le siguen las enfermedades del aparato respiratorio (20,7),
las afecciones del sistema osteomuscular y del tejido
conjuntivo y las enfermedades de las glándulas endocrinas
(ambas con tasas de 12,5) y las del aparato digestivo (10,6).
La tasa de afecciones crónicas de las mujeres fue mayor que
la de los hombres (174,0 por 100 mujeres frente a 133,6 por
100 hombres).
Todos los nacimientos, defunciones, matrimonios y muertes
fetales que ocurren en Puerto Rico se anotan en las oficinas
locales del Registro Demográfico que existen en la isla. El
registro de defunciones es muy completo. Las causas de muerte
son certificadas por médicos: 52% por médicos de cabecera,
37% por médicos que toman como base los resultados de
autopsias y expedientes u otras pruebas, y el restante 11
% por médicos que utilizan otras fuentes de información.
La tasa de mortalidad ha permanecido relativamente estable:
en 1970 fue de 6,6 por 1.000 habitantes; en 1980 bajó a 6,4 y
se mantuvo en 6,5 durante los primeros cuatro años de la
década de 1980; posteriormente subió a 7,0 en 1987 y siguió
aumentando hasta alcanzar el valor de 7,9 en 1993 y 7,7 en
1994. Un elemento importante que explica el aumento de esta
tasa es el envejecimiento natural de la población y el rápido
crecimiento de los grupos de edades más avanzadas. Otro
factor vinculado con las tasas de mortalidad son las
enfermedades que se manifiestan como las principales causas
de muertes en el país.
En 1994 murieron 28.444 personas por todas las causas (16.707
hombres y 11.737 mujeres). En ese mismo año, las enfermedades
del corazón (tasa de 157,7 por 100.000 habitantes) y los
tumores malignos (116,6 por 100.000 habitantes) fueron las
dos principales causas de muerte, responsables en conjunto de
35,6% del total de defunciones.Las enfermedades del corazón
continúan siendo la primera causa de muerte. Unas 5.814
personas murieron por este grupo de causas en 1994 (3.169
hombres y 2.645 mujeres) y 4.298 por tumores malignos (2.516
hombres y 1.782 mujeres). Entre las mujeres hubo 1.782
defunciones por tumores malignos; el más frecuente fue el de
mama, que ocupó el primer lugar, con 294 muertes (6,8%),
seguido por el de colon, con 153 muertes (3,6%). Entre los
hombres se produjeron 2.516 defunciones; el cáncer más
frecuente fue el de próstata, con 505 muertes (11,7%) seguido
por el de tráquea, bronquios y pulmón, con 386 muertes
(9,0%).
Al igual que en los años anteriores, la diabetes mellitus
ocupó el tercer lugar, con 1.868 defunciones, es decir, 6,6
% del total de muertes de 1994; de estas, 1.028 ocurrieron en
mujeres. En 1993 la diabetes mellitus produjo 1.876 muertes.
La cuarta causa de muerte fue la infección por el VIH,
causante del SIDA. Se notificaron 1.549 muertes, 1.210
(78,1%) en hombres y 339 (21,9%) en mujeres. La enfermedad
cerebrovascular fue la quinta causa, con 1.428 (5,0%)
defunciones. Esta causa fue la cuarta en 1993, año en que
ocasionó 1.443 muertes (5,1%).
PROBLEMAS ESPECÍFICOS DE SALUD
Análisis por grupo de población
En 1992, el grupo de menores de 6 años registró la tasa mayor
de afecciones agudas (229,1 por 100 personas, por año). A
menor edad, más alta es la incidencia de afecciones agudas.
La tendencia es similar en hombres y mujeres. Los menores de
6 años registraron la mayor incidencia de catarro común e
influenza y otras infecciones de las vías respiratorias, con
tasas de 83,5 y 37,2 por 100 personas, por año,
respectivamente. En cuanto a las enfermedades infecciosas y
parasitarias, este grupo de edad presentó también la mayor
cantidad de episodios de disenterías y gastroenteritis, con
tasas de 24,9 por 100 personas. En cuanto a las enfermedades
del aparato digestivo, se informó una tasa de 3,1 episodios
de gastroenteritis sin especificar y colitis por 100 menores
de 6 años de edad. En 1994 hubo un total de 738 defunciones,
11,5 por 1.000 nacimientos vivos (557 neonatales y 181
posneonatales). Las principales causas de mortalidad infantil
fueron los trastornos relacionados con la gestación corta y
el bajo peso (215 defunciones), las anomalías congénitas (142
defunciones), el síndrome de dificultad respiratoria (92
defunciones), las afecciones originadas en el período
perinatal (24 defunciones) y los accidentes y efectos
adversos (CIE-9, E800949) (18 defunciones). En el grupo
de 1 año de edad se produjeron 30 defunciones y la principal
causa fueron los accidentes (9 defunciones); en el de 2 años
de edad murieron 16 niños y la principal causa fueron las
enfermedades del corazón; en el de 3 años murieron 21 niños y
los tumores malignos fueron la primera causa, y en el de 4
años murieron 9 niños y la primera causa de muerte fueron los
accidentes.
En 1994 murieron 53 niños de 5 a 9 años, para una tasa de
16,0 por 100.000. La principal causa de muerte fueron los
accidentes (13 defunciones para una tasa de 3,9); le siguen
el SIDA y las enfermedades del sistema nervioso, con un total
de 8 muertes por cada una (tasa de 2,4). Entre los hombres,
la principal causa de muerte fueron los accidentes, con 11
defunciones (tasa de 6,5); le siguen las enfermedades del
sistema nervioso y órganos de los sentidos, con 6 defunciones
(tasa de 3,6). Entre las mujeres, la primera causa de muerte
fue el SIDA, con un total de 5 defunciones (tasa de 3,1),
seguida por las anomalías congénitas, con 3 defunciones (tasa
de 3,1).
El maltrato de menores y la negligencia son asuntos críticos
en Puerto Rico. Durante el período 19941995, el
Departamento de la Familia notificó un total de 48.705 casos
de malos tratos a niños, 30.388 por algún tipo de negligencia
y los otros 18.317 por algún tipo de maltrato (esto incluye
la explotación, el maltrato institucional, emocional,
múltiple, físico y el hostigamiento sexual). Del total de
casos notificados, 11 niños murieron. En 1995 se recibieron
49.913 notificaciones de negligencia y maltrato.
Se estimó que en 1994 había 355.355 adolescentes de 10 a 14
años y 341.902 de 15 a 19 años. Para ambos grupos, los
principales problemas fueron los accidentes, los homicidios,
sobre todo relacionados con el consumo de drogas, y los
embarazos. Ese año murieron 452 jóvenes de esas edades, con
una tasa general de 29,0 por 100.000 para el grupo de 10 a 14
años y de 102,1 para el de 15 a 19 años. Las dos principales
causas de muerte para el primero de los grupos fueron todos
los accidentes, con 37 defunciones (tasa de 10,4), y los
homicidios, con 14 defunciones (tasa de 3,9). Para el grupo
de 15 a 19 años, las principales causas de muerte fueron
también los homicidios, con 187 defunciones (tasa de 54,7) y
todos los accidentes, con 83 defunciones (tasa de 24,3). En
1994, 2.195.594 personas, es decir 59% de la población,
tenían entre 15 y 59 años; de ellos, 1.050.395 eran hombres y
1.145.199, mujeres.
Desde 1988 se observa un aumento sostenido de nacimientos
entre madres menores de 20 años. En 1994, de 64.325
nacimientos, 12.779 (19,9%) correspondieron a madres menores
de 20 años (444 en el grupo de menores de 15 años y 12.335 en
el de 15 a 19 años de edad). De estos 12.779 nacimientos,
8.165 correspondieron a madres solteras (63,9%). De los hijos
de madres adolescentes, 204 (1,6%) presentaron muy bajo peso
(<1.500 g) y 1.215 (9,5%), bajo peso (<2.500 g). De los
64.325 nacimientos ocurridos en 1994, 63.854 correspondieron
a madres de 15 a 49 años de edad. Dentro de este grupo, se
registraron mayor cantidad de nacimientos en el subgrupo de
20 a 24 años (20.469 del total de nacimientos y una tasa
específica de fecundidad de 133,8). Para la misma fecha, del
total de mujeres embarazadas, una de cada cuatro recibió
cuidados prenatales después del tercer trimestre. En 1994,
1,2% (764) de las mujeres no recibió cuidado prenatal alguno.
La tasa de mortalidad materna fue de 7,8 por 100.000 nacidos
vivos, la más baja desde 1990.
De las 28.444 muertes registradas en 1994, 7.981 (28,1%)
ocurrieron en la población de 15 a 59 años de edad. En el
grupo de 15 a 24 años hubo 862 muertes (729 hombres y 133
mujeres), lo que representa 3,0% del total de las muertes. De
ellas, 435 (50,5%) fueron por homicidios y 199 (23,1%), por
accidentes. En el subgrupo de 25 a 49 años de edad hubo 4.598
defunciones (16,7% del total), 3.439 correspondieron a
hombres y 1.159 a mujeres. Se observan variaciones leves
entre los sexos en cuanto a las principales causas de muerte.
Entre los hombres del subgrupo de 25 a 29 años de edad, la
primera causa de muerte fueron los homicidios (156), seguidos
por el SIDA (111), y entre las mujeres, el SIDA (56), seguido
por los accidentes (16). La primera causa de muerte entre los
hombres de 30 a 39 años fue el SIDA (507), seguido por los
accidentes (195), y entre las mujeres, el SIDA (156), seguido
por los tumores malignos (53). Para el subgrupo de 40 a 44
años la primera causa de muerte entre los hombres sigue
siendo el SIDA (238), seguido de las enfermedades del sistema
digestivo (72), y entre las mujeres, los tumores malignos
(69), seguidos por el SIDA (46). Las principales causas de
muerte entre los hombres de 45 a 49 años de edad fueron el
SIDA (159) y las enfermedades del corazón (85), y entre las
mujeres, los tumores malignos (86) y las enfermedades del
corazón (48). En el grupo de 50 a 59 años murieron 2.521
personas (1.682 hombres y 839 mujeres) y las dos principales
causas de muerte para ambos sexos fueron las enfermedades del
corazón y los tumores malignos.
En 1994, según datos de la Junta de Planificación, 13,2% de
la población de Puerto Rico tenía 60 años y más. Del total de
487.381 personas de 60 años y más, 224.055 eran hombres y
263.326, mujeres. La situación de salud de este grupo de edad
se ve afectada por los procesos de envejecimiento normal así
como por lesiones o enfermedades. Las enfermedades del
aparato circulatorio, las enfermedades del sistema
osteomuscular y del tejido conjuntivo y las enfermedades de
las glándulas endocrinas y de la nutrición y el metabolismo
fueron las afecciones crónicas que prevalecieron en este
grupo de edad en 1992. En ese año murieron un total de 19.493
personas. Las principales causas de muerte fueron las
enfermedades del corazón (CIE-9, 390398, 402,
404429), los tumores malignos (140208) y la
diabetes mellitus (250). Otras causas importantes de muerte
son la cirrosis y otras enfermedades crónicas del hígado
(571), la enfermedad hipertensiva (401, 403), las
enfermedades cerebrovasculares (430438) y la enfermedad
pulmonar obstructiva crónica y afecciones afines
(490496), entre otras. El censo de Población y Vivienda
de 1990 indica que 66.187 personas de edad avanzada vivían
solas, es decir 19,4% de este grupo de edad. El análisis por
municipio refleja que de 14,0% a 24,9% de los ancianos vivían
solos. En casi todos los municipios, el porcentaje de mujeres
que vivían solas era mayor. Estos datos resultan
particularmente importantes a la hora de planificar servicios
para esta población, tanto de salud como otros. Las fuentes
principales de ingresos de la población de edad avanzada son
el seguro social, las pensiones y la asistencia económica. De
acuerdo con el Departamento de la Familia, 18.202 ancianos
participaban en el Programa de Asistencia Económica durante
el año fiscal 1990 y 22.432 durante el año fiscal
19931994.
De acuerdo con datos del compendio estadístico de la OPPI
(1993), en 1990 había en Puerto Rico 704.407 personas con
algún tipo de deficiencia, incluidas unas 140.881 con
deficiencias visuales y 176.102 con problemas de desarrollo.
Datos obtenidos por el Programa de Madres y Niños de la
Secretaría Auxiliar para la Promoción y Protección de la
Salud en centros pediátricos donde se atiende a niños con
necesidades especiales de salud, indican que ha aumentado la
cantidad de menores de 21 años atendidos. En 19931994
recibieron atención 15.363 personas y en el período
19941995, 21.335. De los 21.335 niños con necesidades
especiales atendidos en ese último año fiscal, 11.620 tenían
6 años o menos, 8.864 tenían de 6 a 17 años y 851, 18 años o
más. Según los datos del último censo, los centros
pediátricos cubren a 1,5% de los niños en Puerto Rico y a 27
% de los niños que necesitan servicios. Los problemas más
frecuentes en los centros pediátricos son retraso psicomotor,
parálisis cerebral, defectos del tubo neural, desórdenes del
habla y del lenguaje y paladar hendido.
La Secretaría Auxiliar de Servicios a la Familia del
Departamento de la Familia ejecuta un programa cuyo propósito
es que los adultos ciegos, discapacitados y de edad avanzada
logren un mejor bienestar y se conviertan, hasta donde sea
posible, en miembros útiles para sí mismos, para sus familias
y para la comunidad. A ellos se les ofrece servicios de ama
de llaves, hogares sustitutos, cuidados diurnos y servicios
de prótesis y ortesis. En 19931994, del total de 70.261
personas atendidas, 3.163 (4,5%) eran discapacitados.
Análisis por tipo de enfermedad o daño
Enfermedades transmisibles
En 1993, el Programa de Control del Dengue estableció un
sistema de vigilancia En 1994 hubo un brote epidémico de
dengue, en el que se notificaron 24.252 casos sospechosos y
se confirmaron mediante laboratorio 5.390 casos, 3 de ellos
mortales. En 1995 se confirmaron en pruebas de laboratorio
2.046 casos de dengue y en 1996, 1.804. Desde 1977 no ha
vuelto a aparecer el virus del dengue tipo III. Actualmente
en los brotes se han identificado los tipos I, II y IV.
Una reemergencia de sarampión alcanzó el nivel más alto en
1990, cuando se notificaron 1.805 casos (51,3 por 100.000
habitantes) y 12 defunciones. En 1993 se notificaron 355
casos (10,1 por 100.000 habitantes), de los cuales 254 (72%)
ocurrieron en niños preescolares (0 a 5 años de edad), y 116
(33%) en lactantes (menores de 12 meses. La campaña masiva de
vacunación de 1994 consiguió cubrir a 77% de la población
objetivo (niños de 6 meses a 5 años de edad). La estrategia
adoptada se basó en las recomendaciones de la OPS para la
eliminación del sarampión. En mayo de ese año, Puerto Rico
participó en el estudio de cobertura nacional (población
estimada basada en 64.336 nacimientos), logrando el 87% de
cobertura (cuatro dosis de la vacuna triple contra la
difteria, la tos ferina y el tétanos [DPT], tres de vacuna
antipoliomielítica oral [OPV] y una de la vacuna contra el
sarampión, la parotiditis y la rubéola [MMR]).
En julio 1994 se implantó la fase inicial del Registro
Nacional de Inmunización. En 1994 se notificaron 2 casos de
tétanos, 3 de tos ferina, 2 de paperas, 3 de meningitis
(Haemophylus influenzae clase B), 415 de hepatitis B
y 46 de sarampión. Para este mismo año, se notificaron 2
defunciones por tétanos, ambas en hombres. No se notificaron
defunciones por difteria, tos ferina ni sarampión. Hasta el
30 de junio de 1995, se habían administrado 110.224 dosis en
el sector público y 17.681 en el privado. En 1992 se
estableció un protocolo de crecimiento perinatal de hepatitis
B con el propósito de ofrecer tratamiento temprano a las
madres infectadas y vacunación a los niños de las madres
identificadas. En 1993 se incluyó en el esquema de vacunación
infantil la vacuna contra la hepatitis B para los menores de
12 meses; sucesivamente, cada año se irá aumentando la edad
de cobertura. El objetivo es cubrir a todos los niños de 0 a
18 años de edad para el año 2000.
En el presente siglo no se ha informado ningún caso de
cólera.
La incidencia de tuberculosis ha mostrado variaciones leves a
lo largo de los años: se notificaron 312 casos en 1992 (tasa
de 8,9 por 100.000 personas), 257 casos en 1993 (7,3 por
100.000), 274 casos en 1994 (7,8 por 100.000), 263 casos en
1995 (7,5 por 100.000) y 222 casos en 1996 (6,3 por 100.000).
La distribución por sexo fue la siguiente: en 1994, 73,4% de
los casos se produjeron en hombres y 26,6% en mujeres; en
1995, 65% ocurrieron en hombres y 35% en mujeres, y en 1996,
72% de los casos fueron masculinos y 28% femeninos. En 1996,
la localización de la enfermedad era pulmonar en 90% de los
casos. Durante ese mismo año, la distribución de los casos
por grupos de edad fue la siguiente: 6,3% en el grupo de 0 a
14 años, 1,4% en el de 15 a 19 años, 39,2% entre los 20 y los
44 años, 15,3% en el grupo de 45 a 54 años y 33,8% en el de
55 años y más. Se desconoce el grupo de edad de 4% de los
casos. La tasa de mortalidad por tuberculosis fue de 1,7 por
100.000 habitantes en 1994, 1,6 en 1995 y 1,7 en 1996. La
incidencia de resistencia a múltiples drogas en los casos
notificados fue de 11 casos en 1994, 8 en 1995 y 4 en 1996.
De 1994 a 1995 se observa un aumento del porcentaje de casos
de tuberculosis en personas que además están infectadas por
el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH). En 1993, y de
acuerdo con la definición de SIDA de 1993 de los Centros para
el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de los
Estados Unidos de América, 72 de 257 casos de tuberculosis
tenían SIDA (28,0%), mientras que en 1994 tenían SIDA 81 de
274 casos de tuberculosis (29,6%), en 1995, 57 de 263 casos
(18,0%), y en 1996, 60 de 222 casos (27,0%).
Según el estudio de la División de Muestra Básica del
Departamento de Salud sobre afecciones agudas, la incidencia
estimada de morbilidad aguda en la población civil no
institucionalizada en 1992 fue de 4,5 millones de episodios.
La mayor incidencia correspondió al sistema respiratorio, con
una tasa de 55,8 afecciones por 100 personas. Los episodios
de enfermedades respiratorias más frecuentes fueron el
catarro común e influenza (39,7 por 100 personas), otras
afecciones de las vías respiratorias (10,7) y la bronquitis
aguda (3,2). El estudio de prevalencia de afecciones crónicas
notificó 737.435 episodios en el sistema respiratorio (tasa
de 20,7 por 100 personas) en 1992. Las más frecuentes fueron
el asma (309.403 episodios) y la alergia en las vías
respiratorias (234.596 episodios).
Durante el año fiscal 19941995 se vacunaron contra la
rabia 5.908 animales, cifra que sobrepasó en 11% la cantidad
programada. Se investigaron 211 casos sospechosos de rabia
animal y se encontraron 51 animales positivos, por lo que se
aplicó tratamiento antirrábico a 51 personas.
En 1994 el SIDA fue la cuarta causa de defunción en Puerto
Rico, con 1.549 muertes y una tasa de mortalidad de 42,0 por
100.000 habitantes. De las 1.549 muertes, 1.210 (78,1%)
ocurrieron en hombres y 339 (21,9%) en mujeres. Sin embargo,
el SIDA es la primera causa de muerte en personas de 25 a 49
años de edad de ambos sexos. Hasta diciembre de 1994 se
habían confirmado 16.109 casos de SIDA, de los cuales habían
muerto 11.400 (71%). Según datos más recientes, al 30 de
abril de 1997 se habían confirmado 19.625 casos, de los
cuales habían muerto 12.752 (65%). Del total de casos
diagnosticados, 19.261 ocurrieron en adultos y en
adolescentes y 364 en la población pediátrica. El 45% de los
afectados tenía entre 30 y 39 años de edad y 23%, entre 40 y
49 años. El factor de mayor riesgo fue el consumo de drogas
en los hombres (56%) y el contacto heterosexual en las
mujeres (57%). La tasa de incidencia de SIDA disminuyó 27% de
1993 (89) a 1994 (65).
Las tasas de incidencia de sífilis primaria y secundaria
disminuyeron 34% de 1993 a 1994 (13 y 9 casos por 100.000
habitantes, respectivamente). Las tasas de incidencia de
gonorrea disminuyeron 5% de 1993 a 1994 (15 y 14 casos por
100.000 habitantes, respectivamente). Se notificó una
cantidad más de cinco veces superior de infecciones por
Clamidia en mujeres en 1994 que en 1993 (109 y 19
casos por 100.000 habitantes,
respectivamente).
Enfermedades no transmisibles y otros problemas
relacionados con la salud
En 1994 la diabetes mellitus fue la tercera causa de
mortalidad, precedida solo por las enfermedades del corazón y
los tumores malignos. En 1994 murieron por diabetes mellitus
1.868 personas (1.028 mujeres y 840 hombres). Esta enfermedad
comienza a aparecer entre las primeras cinco causas de muerte
en los hombres en el grupo de edad de 55 a 59 años, con 60
defunciones y una tasa de 87,3 por 100.000 habitantes, y
presenta la mayor cantidad de defunciones (139) en el grupo
de 70 a 74 años de edad, con una tasa de 329,4 por 100.000
habitantes. En las mujeres, aparece entre las primeras cinco
causas de muerte en el grupo de edad de 45 a 49 años, con 19
defunciones (17,7 por 100.000 habitantes) y su importancia va
aumentando progresivamente. El grupo de 85 años y más
presenta un total de 211 defunciones y una tasa de 1.060,7
por 100.000 habitantes. En 1983, la tasa de mortalidad por
diabetes mellitus fue de 31,0 por 100.000 habitantes y en
1994, de 50,7 por 100.000 habitantes, lo que representa un
aumento de 63,5% en 10 años.
Según el estudio de la División de Muestra Básica sobre
afecciones crónicas, la población civil no institucionalizada
de Puerto Rico notificó un total de 5.496.140 episodios en
1992. El grupo de las enfermedades de las glándulas
endocrinas, de la nutrición y del metabolismo aparece en el
cuarto lugar, con 443.452 afecciones. La diabetes mellitus
afectó a un total de 206.644 personas. La mayor cantidad de
episodios se registró en el grupo de edad de 45 a 64 años
(91.763), seguido por el de 65 años y más (77.152). Los
hombres padecieron 86.592 episodios de diabetes mellitus y la
mayor prevalencia se observó en el grupo de 45 a 64 años
(41.269). En las mujeres, el total de episodios de diabetes
mellitus fue de 120.052 y nuevamente el grupo de edad de 45 a
64 años fue el que mostró la mayor prevalencia (50.494
episodios), seguido por el de 65 años y más, con un total de
47.882 episodios. El Departamento de Salud de Puerto Rico
estima que la prevalencia de diabetes diagnosticada y no
diagnosticada en la población adulta es de 13,98%.
Según los datos sobre morbilidad crónica de la División de
Muestra Básica, las enfermedades del aparato circulatorio
fueron las afecciones más frecuentes en 1992, con un total de
909.409 episodios. La enfermedad hipertensiva (400.293) y las
enfermedades del corazón (160.807) fueron las de mayor
prevalencia. El grupo de edad de 45 a 64 años presentó el
mayor número de episodios de enfermedad hipertensiva
(192.103) y el grupo de 65 años y más presentó el mayor
número de episodios de enfermedades del corazón (72.188). En
1994, las enfermedades cardiovasculares, incluidas las
enfermedades del corazón, la enfermedad cerebrovascular, la
hipertensiva y la aterosclerosis, causaron 8.663 defunciones
(4.589 en hombres y 4.074 en mujeres), equivalentes a 30,4
% del total de muertes de ese año y a una tasa de mortalidad de
235,0 por 100.000 habitantes. Las enfermedades del corazón
mostraron la tasa más alta (157,7 por 100.000 habitantes). De
las 5.811 defunciones por enfermedades del corazón, 3.169
ocurrieron en hombres y 2.642 en mujeres. Para ambos, la
enfermedad isquémica del corazón fue la que más muertes
ocasionó, con un total de 3.372 (1.895 hombres y 1.477
mujeres). En los hombres, las enfermedades del corazón
comienzan a ser la primera causa de muerte en el grupo de
edad de 50 a 54 años y en las mujeres, en el de 65 a 69 años
en adelante.
Según el estudio de la División de Muestra Básica, en 1992 se
registraron 14.982 episodios de tumores malignos. Las edades
más afectadas corresponden a los grupos de 45 años en
adelante, tanto en hombres como en mujeres. De los 6.652
episodios de tumores malignos en la población masculina,
5.425 ocurrieron en el grupo de edad de 45 años y más. Las
mujeres padecieron 8.330 episodios de tumores malignos, 7.693
corresponden al grupo de edad de 45 años en adelante. Los
tumores malignos fueron la segunda causa de muerte en Puerto
Rico en 1994, con un total de 4.298 defunciones. Las
localizaciones más frecuentes fueron los órganos digestivos y
el peritoneo (1.426 defunciones en 1994), los órganos
genitourinarios (866) y los órganos respiratorios e
intratorácicos (657). Dentro de las dos últimas categorías,
los tumores malignos de la tráquea y del pulmón causaron 569
defunciones (386 en hombres y 183 en mujeres) y el de
próstata causó 505 muertes en hombres. De las 866 defunciones
por tumores malignos en los órganos genitourinarios, 623
ocurrieron en hombres y 243 en mujeres. La localización más
frecuente en los hombres fue la próstata y en las mujeres, la
placenta y el cuerpo del útero (64 defunciones) y los ovarios
(54 defunciones). En las mujeres, desde los 35 hasta los 64
años de edad los tumores malignos constituyeron la primera
causa de mortalidad, y desde los 65 años pasaron a ser la
segunda causa, mientras que en los hombres comenzaron a ser
la segunda causa de defunción desde los 50 años.
En 1994, los accidentes fueron la sexta causa de defunción,
con 1.313 muertes (1.006 en hombres y 307 en mujeres). El
48,1% de las defunciones por accidentes se atribuyen a
accidentes de tráfico de vehículos de motor (631), de los
cuales 144 afectaron al grupo de 15 a 24 años y 117, al de 25
a 34 años. Los homicidios fueron la novena causa de defunción
en 1994, con un total de 1.017 casos (931 hombres y 86
mujeres), lo que representa una tasa de 27,6 por 100.000
habitantes. Comienzan a aparecer entre las primeras tres
causas de muerte en el grupo de edad de 10 a 14 y en el de 35
a 39 años. De los 1.107 homicidios, 816 (65,6%) ocurrieron
entre los 10 y los 39 años, y de estos, 759 en hombres. De
las 355 defunciones por suicidio registradas en 1994, 320
ocurrieron en hombres y 35 en mujeres. El suicidio se
encuentra dentro de las primeras cinco causas de muerte en
hombres entre los 10 y los 39 años de edad (141 defunciones).
El Programa de Tratamiento por Abuso de Alcohol de la
Administración de Servicios de Salud Mental y Contra la
Adicción (ASSMCA) atendió en 1994 a 7.391 personas, 7.042
eran hombres (95,3%) y 349, mujeres (4,7%). En el grupo de
edad de 35 a 44 años se encontraba el mayor porcentaje de
hombres en tratamiento (32,2%), seguido por el grupo de 45 a
54 años (24,1%) y, en tercer lugar, el de 25 a 34 años
(23,0%). Entre estos grupos está 83,3% de la totalidad de los
casos atendidos (79,3% eran hombres y 4,0%, mujeres). Para
ambos sexos, el grupo de 35 a 44 años de edad fue el más
recurrente en cuanto al consumo excesivo del alcohol (33,8%)
En 1994, en las instalaciones de la ASSMCA se atendió a
36.604 personas por problemas de drogadicción (87,8% hombres
y 12,2% mujeres).
Funcionan en la isla 7 instituciones y 12 centros
ambulatorios. En 1994 se atendió a 4.109 personas más que en
el año anterior en la totalidad de los servicios
ambulatorios, de las cuales 3.658 asistieron a los centros de
salud mental. El 95,8% del total de pacientes atendidos
(102.117) en las instalaciones de salud mental recibieron
atención ambulatoria. De estos, 54.937 eran hombres (53,8%) y
47.108, mujeres (46,2%). Según el estudio de la División de
Muestra Básica sobre morbilidad crónica, las personas
entrevistadas habían padecido 264.798 episodios de trastorno
mental en 1992. La neurosis fue la afección más frecuente
(193.383 episodios). El grupo de edad que presentó la mayor
cantidad de episodios de trastorno mental fue el de 45 a 64
años (106.255), seguido por el de 25 a 44 años (77.285).
Durante los últimos años la legislación para la fluoruración
del agua se interrumpió por falta de fondos recurrentes. No
obstante, se están realizando estudios para reiniciarla. En
1994 murieron 68 personas por tumores malignos de la cavidad
bucal. Según el Estudio Continuo (Muestra Básica), en Puerto
Rico la población civil no institucionalizada realizó 3,5
millones de visitas al dentista en 1992 (1,0 visitas al
dentista por persona). Esta tasa se mantuvo igual en
comparación con la del año 1989. La tasa de visitas por
persona por año fue de 1,2 para la población femenina y de
0,8 para la población masculina. El grupo de 45 a 64 años de
edad registró la mayor tasa de visitas (1,3 por persona por
año) y le sigue la población de 6 a 24 años de edad (1,1 por
persona por año). Existe una relación directa entre el nivel
de ingreso y la cantidad de visitas por persona.
LA RESPUESTA DEL SISTEMA DE SALUD
Políticas y planes nacionales de salud
En los últimos años y al igual que en otras partes del mundo,
en Puerto Rico los costos de la atención de salud aumentaron
en forma vertiginosa. El objetivo fundamental de la reforma
del sistema de salud es frenar este aumento y asegurar que
todos los habitantes reciban una atención médica de calidad a
un costo razonable. El modelo puesto en vigor tiene además
como propósito que el Departamento de Salud delegue la
prestación de servicios en el sector privado, para
eventualmente llegar a contar con un solo sistema de salud,
manteniendo la responsabilidad de velar por que la población
reciba servicios de salud apropiados. Se hace hincapié en el
enfoque preventivo para minimizar en el largo plazo los
costos de hospitalización y enfermedades catastróficas a
través de la educación y promoción de formas de vida
saludables. Para cumplir con el objetivo de ofrecer mejores
servicios de salud, el Gobierno ha señalado como una de sus
tareas urgentes la reestructuración de las regiones
sanitarias y de sus niveles de prestación, cuidando evitar
duplicaciones. El nuevo modelo de prestación de servicios a
personas indigentes tiene como metas esenciales mejorar la
accesibilidad y la calidad de los servicios en un marco de
equidad y justicia social.
Hasta octubre de 1997, 61 de los 78 municipios de Puerto Rico
(78%) han sido incluidos en el proceso de reforma sanitaria,
y más de 1 millón de personas indigentes participan en el
seguro de salud. Se espera que antes de finalizar el año
fiscal 19971998 se sumen otros 14 municipios.
La cobertura del plan de seguros del Gobierno incluye las
prestaciones necesarias para mantener el buen estado de salud
física y mental. El costo del seguro y los montos deducibles
están determinados por la capacidad de pago del beneficiario,
que podrá seleccionar al proveedor dentro de la red de
prestadores en su zona de residencia.
Las políticas públicas definidas deben formar parte integral
de los procesos operativos del Departamento de Salud y su
Administración de Facilidades y Servicios de Salud. Algunas
actividades incluyen la identificación de las organizaciones
voluntarias y sus servicios de orientación, y de las barreras
que impiden el acceso a los servicios del Departamento de
Salud.
Otra tarea a la que se asigna alta prioridad es el
fortalecimiento de la capacidad técnica y administrativa para
la provisión de servicios óptimos destinados a la prevención
y el tratamiento del SIDA. Otra tarea prioritaria es el
fortalecimiento de los servicios de salud para garantizar que
las personas de 65 años y más reciban en forma regular
servicios para el cuidado y el mejoramiento de su salud y
mejorar la oferta y calidad de los servicios que ofrecen las
instituciones de salud mental, a nivel de los centros
primario mantenimiento de su salud.
Organización del sector salud
Organización institucional
El Departamento de Salud es la única autoridad oficial
encargada de la planificación de los servicios sanitarios.
Para cumplir con las responsabilidades que la ley le asigna,
el Departamento de Salud diseñó un esquema de regionalización
que comenzó a aplicarse en 1958. Se seleccionó en primer
lugar la zona atendida por el Hospital de Distrito de
Bayamón, que incluía el Área Metropolitana de San Juan y 16
municipios. En 1960 se expandió el esquema general,
dividiéndose a la isla en cinco regiones. Los tres niveles de
atención incluidos en este esquema eran los centros de salud
locales (atención primaria), los hospitales regionales
(atención secundaria y terciaria) y la atención especializada
a cargo del Centro Médico de Río Piedras, en el Área
Metropolitana. En 1970 se reestructuró el sistema existente y
la isla fue dividida en tres regiones: nordeste, sur y oeste,
con un hospital base para cada región en los centros médicos
de Río Piedras, Ponce y Mayagüez. En 1977, el esquema de
regionalización se modificó en sus aspectos geográficos y
funcionales. El nuevo esquema, que continúa vigente, incluye
siete regiones (Área Metropolitana, Bayamón, Arecibo,
Mayagüez, Ponce, Caguas y Fajardo) y dos subregiones
(Aguadilla, en la región de Mayagüez y Humacao, en la región
de Caguas), que a su vez han sido subdivididas en 16 áreas.
Se establecieron diferentes niveles de atención entrelazados,
lo que permite que el usuario reciba la atención necesaria en
un mínimo de tiempo y con un máximo de efectividad. El nivel
primario es la puerta de entrada al sistema de salud, al que
toda persona tiene acceso directo y desde donde se efectúan
los envíos a los niveles superiores. El nivel primario cuenta
con servicios de emergencia y ambulatorios y con
instalaciones y equipos adecuados para el tratamiento de las
enfermedades en centros de diagnóstico y tratamiento, centros
de salud familiar, dispensarios y unidades de salud pública.
Se hace hincapié en las actividades de promoción y protección
de la salud y prevención de la enfermedad, complementadas con
las de educación para la salud y debidamente combinadas con
las de reparación y rehabilitación. El nivel secundario tiene
por finalidad resolver problemas de salud de frecuencia
relativamente baja en individuos aislados pero cuya
prevalencia es significativa en agregados poblacionales de
más de 25.000 personas. Se presta especial atención a la
detección precoz de enfermedades. El nivel terciario es el
responsable de la atención de enfermedades poco frecuentes
cuya prevalencia solo es predecible en poblaciones de varios
municipios. Este nivel requiere servicios especializados y
costosos, con tecnología compleja y profesionales de alta
competencia. Los hospitales regionales de carácter
especializado y subespecializado prestan servicios en este
nivel.
En el nuevo modelo, las oficinas regionales se mantuvieron,
pero sus funciones cambiaron radicalmente para orientarse
hacia la promoción y protección de la salud. Las funciones
operativas de atención directa a la población pasaron a ser
normativas y se aplicó la estrategia de municipios saludables
y de centros de bienestar pleno como instrumentos de
participación social.
La transformación sectorial exige la revisión del marco legal
existente. En el nivel central se crearon comités de trabajo
con el propósito esencial de avanzar en el proceso de
descentralización y de eliminar reglamentos obsoletos. El
nuevo enfoque de los procesos de privatización requirió la
enmienda de la ley de privatización de las instalaciones de
salud. Esta reforma de la ley contempla la venta al sector
privado de las instalaciones sanitarias así como la
consideración de otros modelos de privatización.
La Secretaría Auxiliar de Reglamentación y Acreditación de
Facilidades de Salud (SARAFS) es el organismo del
Departamento de Salud responsable de la regulación y
fiscalización de la calidad de los servicios y del
funcionamiento de las instalaciones sanitarias en Puerto
Rico. Está compuesta por la Oficina del Secretario Auxiliar,
la Oficina de Administración, la División de Certificados de
Necesidad y Conveniencia, la División de Drogas y Farmacias,
la División de Laboratorios, la División de Instituciones de
Salud, la División de Coordinación de Medicare y la División
de Emergencias Médicas.
Bajo su órbita funciona la Junta de Bioequivalencia de
Medicamentos.
Servicios de
salud y recursos
Organización de los servicios de atención a la
población
En consonancia con la relación política existente entre
Puerto Rico y los Estados Unidos de América, varias agencias
federales y estatales tienen a su cargo la reglamentación y
fiscalización de las actividades relacionadas con la
protección del ambiente. En el ámbito federal, la principal
de ellas es la Agencia de Protección Ambiental. En el ámbito
local, la responsabilidad primaria recae en la Junta de
Calidad Ambiental, adscrita a la Oficina del Gobernador.
Otras corporaciones y organismos públicos de Puerto Rico que
desempeñan un importante papel en la materia son el
Departamento de Salud, el Departamento de Recursos Naturales
y Ambientales, la Autoridad de Desperdicios Sólidos y la
Autoridad de Acueductos y Alcantarillados.
La función la Junta de Calidad Ambiental es adoptar reglas y
preparar reglamentos, realizar investigaciones, imponer
sanciones, incoar acciones judiciales y administrativas y
fijar los requisitos para expedir permisos relacionados con
sus programas para el control de la contaminación de cuerpos
de agua subterráneos y superficiales, del aire y de los
terrenos y por ruidos. Administra los fondos que establece la
Ley del Fondo de Emergencias Ambientales.
La Autoridad de Desperdicios Sólidos es una corporación
pública creada para proveer asistencia técnica y económica a
los gobiernos municipales sobre el manejo y la disposición
adecuada de los residuos sólidos.
El Departamento de Recursos Naturales y Ambientales se ocupa
de la administración de las leyes de Bosques, de Aguas, de
Minas, de Cuevas, Cavernas y Sumideros, y de Arena, Piedra y
Grava. Además, es el principal responsable del manejo de la
costanera de Puerto Rico y de la conservación de la vida
silvestre.
La Autoridad de Acueductos y Alcantarillado es una
corporación pública que tiene a su cargo la provisión de agua
potable a las comunidades y la administración de los sistemas
de alcantarillado sanitario. Asimismo, controla las descargas
de aguas a sistemas de tratamiento públicos. El Departamento
de Salud mantiene una vigilancia activa de la calidad del
agua potable en sistemas de agua públicos. En coordinación
con la Junta de Calidad Ambiental, la Agencia de Protección
Ambiental administra en Puerto Rico el Sistema Nacional de
Eliminación de Residuos Contaminantes. Además, la Agencia de
Protección Ambiental cumple un papel importante en el control
del manejo y disposición de los residuos sólidos peligrosos,
así como en la investigación de lugares contaminados con
sustancias peligrosas.
El Departamento de Salud ha delegado en la Secretaría
Auxiliar de Salud Ambiental la responsabilidad por el control
de la calidad de los alimentos.
Personal de enfermería epidemiológica capacitado, que trabaja
en los niveles de cuidados primarios y secundarios de cada
municipio, recopila e informa semanalmente a su región de
salud sobre la cantidad de casos de enfermedades
transmisibles existente. En el nivel regional, un enfermero
epidemiólogo y un epidemiólogo agrupan e informatizan los
datos de los municipios y los comunican a la División de
Epidemiología, en el nivel central. Allí se coordina la
recopilación de toda la información epidemiológica, que luego
se transmite por vía telefónica desde las computadoras
regionales, para ser analizada, interpretada y difundida
nuevamente a cada uno de los niveles ya descritos. Los CDC,
por su parte, proveen al programa servicios de consultoría y
apoyo y establece las normas sobre métodos de prevención y
control de enfermedades que son utilizados en Puerto Rico.
Cuando aparece un brote de dengue, el programa de
Epidemiología colabora con el Laboratorio de Dengue de los
CDC, ubicado en San Juan.
El Instituto de Laboratorios de Salud cuenta con cinco
programas operacionales: el Programa de Pruebas de
Proficiencias de Laboratorios Clínicos, el Programa de
Toxicología de Alcohol, el Programa de Certificación de
Laboratorios Sanitarios, el Programa de Laboratorios para
Soporte Epidemiológico y el Programa de Laboratorio de
Higiene Ambiental.
La Autoridad de Acueductos y Alcantarillados cuenta con 208
sistemas de aguas que abastecen aproximadamente a 97% de la
población de la isla. El 3% restante se abastece por otros
medios. El 74% de la población urbana está conectada al
servicio de alcantarillados (26% pozos sépticos) y 80% de la
población rural cuenta con servicios de saneamiento básico,
incluidas letrinas. De acuerdo con estimaciones de la
Autoridad de Desperdicios Sólidos, en 1994 se generaron casi
2 millones de toneladas de residuos sólidos en la isla. De
estas, gran parte se dispuso en vertederos municipales y solo
una pequeña porción (7% del total) se recuperó para su
reciclado.
El Departamento de la Familia, a través de la Secretaría
Auxiliar de Asistencia Pública, ejecuta el Programa de
Asistencia Nutricional. Este programa se estableció en julio
de 1982 con el objeto de ofrecer ayuda económica a familias
de ingresos limitados, para suplementos alimentarios y para
situaciones de emergencia. Durante el año fiscal
19931994 se benefició a un promedio mensual de 490.813
familias. El total de fondos distribuidos ascendió a US$
1.002.817.928 (US$ 2.043.18 por
familia).
Organización y funcionamiento de los servicios de
atención a las personas
El sistema de prestación de servicios de salud incluye las
instalaciones públicas, públicas privatizadas y privadas. Las
instalaciones que ofrecen servicios primarios tienen que
cumplir con los requisitos de acreditación. Según datos de la
Secretaría Auxiliar de Reglamentación y Acreditación de
Facilidades de Salud (SARAFS), en 1997 funcionan en Puerto
Rico 68 hospitales, 24 públicos (incluidos los públicos
privatizados) y 44 privados. De los públicos, 16 son
generales, 3 son especializados, 4 psiquiátricos y uno
federal. De los privados, 38 son generales, 4 especializados
y 2 psiquiátricos. Los 24 hospitales públicos tienen un total
de 5.464 camas, 3.930 son camas habilitadas y 3.811 de estas
son camas en uso. Los hospitales privados cuentan con 6.614
camas, de las cuales 6.239 son camas habilitadas y 5.818 de
estas son camas en uso. Según el Informe Anual de
Estadísticas Institucionales, para el año fiscal
19931994 el sector público registró en sus tres niveles
de prestación de servicios un total de 2.952.491 visitas a
clínicas externas, 2.093.294 a salas de emergencia, una
estadía promedio de 5,33 días y 67,17% de camas ocupadas. En
el nivel terciario la estadía promedio fue de 5,83 días y el
porcentaje de ocupación de las camas, 70,3%.
Los profesionales que prestan servicios de salud en las
instalaciones públicas y privadas deben haber cursado
estudios formales en colegios o universidades reconocidos por
el Gobierno y deben cumplir con los requisitos de educación
continua. De los 6.269 médicos activos en 19891992,
3.377 pertenecían al sector público y 1.283 al sector
privado, 1.601 tenían empleo propio y 8 realizaban trabajo
voluntario. Había 6.707 enfermeros generales en el sector
público y 5.252 en el sector privado. De los 7.394 enfermeros
prácticos licenciados, 4.406 se encontraban en el sector
público y 2.807 en el privado, 175 en empleos propios y 6 en
trabajos voluntarios. Hay actualmente
escuelas de medicina, de enfermería, de farmacia, de
tecnología médica y de profesiones relacionadas con la salud
(terapia física, terapia ocupacional, patología del habla y
del lenguaje y otros), internados en nutrición y dietética,
una Escuela Graduada de Salud Pública y programas para
graduados en psicología, entre otros. Tradicionalmente, el
mayor mercado de trabajo era el sector público. Por otro
lado, el mercado de las aseguradoras de salud ha abierto
nuevas oportunidades laborales a los profesionales de la
salud.
Las actividades de investigación y tecnología están asociadas
a los centros universitarios en coordinación con el
Departamento de Salud. Se realizan proyectos de investigación
por acuerdos con los CDC y otros subvencionados con fondos
federales, especialmente en el campo de tratamiento de
pacientes con VIH y SIDA.
Gasto y financiamiento sectorial
En la década fiscal 19861995, la tasa de crecimiento
anual de los precios en el renglón de gastos médicos fue de
6,0%. Aunque aparentemente se ha producido una sistemática
reducción en las tasas de crecimiento anual, 7,1 en 1992, 5,6
en 1993, 2,9 en 1994 y 5,0 en 1995, no deja de ser cierto que
el crecimiento de los precios en este renglón ha estado
siempre por encima del nivel general de la inflación en casi
todos los años de esta década. En 19951996 el
presupuesto de funcionamiento del Departamento de Salud y la
Administración de Facilidades y Servicios de Salud fue de US$
1.035.788.933. Hasta diciembre de 1996, 1.033.777 personas
habían contratado seguros de salud a un costo de US$ 608
millones.
Para ver el capítulo completo de Salud en
las Américas 1998 para este país en formato PDF,
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