Realizan investigación para conocer los efectos del método Tangolates

Con el apoyo de la OPS/OMS, el Servicio Nacional de Rehabilitación lleva adelante un estudio para determinar los beneficios en la salud de los adultos mayores, del método Tangolates, creado por Tamara Di Tella.

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Buenos Aires, 31 de mayo de 2012 (OPS/OMS).- El Servicio Nacional de Rehabilitación, dependiente del Ministerio de Salud de Argentina, con el apoyo de la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS), comenzó una investigación para conocer los efectos del método Tangolates en la salud de los adultos mayores.

La investigación, que abarcará una muestra de alrededor de cien personas y estaría terminada hacia fines de 2012, estudiará los efectos en el perfil de funcionamiento de una persona (rango de movilidad, fuerza y patrones de marcha); pero también buscará conocer las repercusiones que genere en la reinserción social de los pacientes.

Desde 2004, funciona en el Hospital de Clínicas, de la Ciudad de Buenos Aires, una sala donada por la empresaria Tamara Di Tella, donde pacientes con parkinson derivados por sus neurólogos llegan para practicar Tangolates, un método creado por ella que utiliza pasos de tango con la técnica de Pilates.

“Me di cuenta que el ritmo, más que la música, ayuda muchísimo al movimiento del cuerpo humano, por lo que decidí pasar la Cumparsita, que tiene un ritmo fuerte y marcado, que le permitió a los pacientes iniciar el movimiento y continuar los ejercicios”, contó Di Tella. Y agregó: “además, trabajando de a dos, copiando al instructor y con la música, fue más fácil para ellos moverse”.

Marina Pera, encargada de la sala del Clínicas, señaló que “la idea es que los pacientes puedan sumar a la acción terapéutica la actividad física como parte del tratamiento” y afirmó que desde que comenzó a funcionar, alrededor de mil personas pasaron por la sala. “El parkinson es una enfermedad degenerativa que no permite estar mucho tiempo en el tratamiento, pero mientras están y hacen la actividad física, los pacientes notan mejoras en su motricidad y los ayuda a paliar los síntomas de la enfermedad, como la rigidez y la pérdida de fuerza”, sostuvo.

Con el fin de determinar científicamente los efectos de la técnica, un equipo interdisciplinario del Servicio Nacional de Rehabilitación trabaja en la elaboración de un protocolo de investigación.

“No podemos dudar de que así como el agua y la terapia con animales muchas veces tienen una gran cualidad en las secuelas de las personas con discapacidad, en este caso la música también puede tenerla. Por eso estamos trabajando en un protocolo de investigación para conocer los efectos, pero hasta que no lo tengamos aprobado científicamente, tendríamos que hablar de una terapia de apoyo”, manifestó la directora del Servicio Nacional de Rehabilitación, Grisel Roulet.

En ese sentido, el kinesiólogo Juan Boasso, integrante del equipo de investigación, coincidió al afirmar que “inicialmente sabemos que las actividades generan mejoras en lo social y en lo cotidiano, pero el punto es ver en cuánto lo mejoran y generar un protocolo a partir del cual una serie de ejercicios con objetivos claros me lleven a esos resultados siempre, y no a veces”.

Existen en el mundo mil millones de personas que tienen algún tipo de discapacidad y 200 millones tienen problemas graves de funcionalidad. El representante de la OPS/OMS en Argentina, Pier Paolo Balladelli, señaló que la Organización “quiere apoyar a estas personas a elevar su dignidad a través de una atención integrada basada sobre evidencia, por eso esta investigación puede ayudar a crear evidencia” que contribuya a mejorar su salud y calidad de vida.

Última actualización el Martes 21 de Agosto de 2012 10:06