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El acceso al tratamiento contra el VIH sigue ampliándose a un ritmo acelerado en los países en desarrollo, aunque persisten obstáculos, indica un info
Ginebra, Suiza - 29 de junio de 2005
El número de personas que reciben tratamiento antirretroviral (TAR) combinado contra el VIH/SIDA en los países en desarrollo está aumentando notablemente –la cobertura se ha incrementado en más del doble, pasando de 400 000 personas en diciembre de 2003 a alrededor de 1 millón en junio de 2005–, según un nuevo informe que hoy publican la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA (ONUSIDA). Con todo, la ampliación del acceso al tratamiento contra el VIH sigue siendo insuficiente para cubrir las crecientes necesidades en esta esfera, y es poco probable que los avances logrados a nivel mundial alcancen el ritmo requerido para lograr la meta fijada por la OMS y el ONUSIDA de tratar a 3 millones de personas para finales de 2005.

Según se desprende del informe, el número de personas que reciben TAR va en aumento en todas las regiones del mundo y el ritmo de expansión también se está acelerando. En el África subsahariana, región donde el VIH ha causado más estragos, están recibiendo tratamiento en estos momentos unas 500 000 personas, es decir, más del triple que en junio de 2004 y cerca del doble que hace apenas seis meses. Análogamente, en Asia, la segunda región más afectada, el número de personas con acceso al TAR se ha multiplicado por tres desde junio de 2004 para situarse en la actualidad en unas 155 000. Más del 50 % de este incremento se ha producido en el primer semestre del presente año.

El informe que hoy publican la OMS y el ONUSIDA identifica los factores que han ayudado a algunos países a realizar importantes avances en lo referente al acceso al TAR, así como los escollos responsables de la lentitud de los progresos en muchas áreas. Los resultados obtenidos hasta la fecha han sido posibles gracias a los esfuerzos concertados de numerosos países y donantes, con la asistencia técnica del ONUSIDA, la OMS y otros asociados. El informe incluye una serie de recomendaciones para promover los avances en materia de expansión del tratamiento, por ejemplo la adopción de enfoques terapéuticos simplificados y normalizados que permitan ampliar al máximo el número de personas que reciben TAR de calidad y contribuyan a fortalecer la capacidad general de los sistemas de salud.

"El movimiento en pro de la expansión del acceso al tratamiento contra el VIH está registrando progresos sustanciales", ha dicho el Dr. LEE Jong-wook, Director General de la OMS. "Nunca antes se había introducido en el mundo en desarrollo a tan gran escala una terapia compleja contra una enfermedad crónica. Las dificultades asociadas a la prestación de una atención sostenible en entornos con escasos recursos son enormes, como nos temíamos de antemano. Pero el día a día demuestra que este tipo de asistencia se puede y se debe prestar".

"Es imperativo que sigamos acelerando el acceso a tratamientos contra el VIH capaces de salvar vidas, no sólo como medio para tratar a los millones de personas que actualmente lo necesitan, sino también como herramienta que contribuya a prevenir millones de infecciones adicionales", ha apuntado el Dr. Peter Piot, Director Ejecutivo del ONUSIDA. "Una de las conclusiones clave del nuevo informe es que la disponibilidad de tratamiento propicia un aumento del número de personas que acceden a servicios básicos de prevención, por ejemplo servicios de asesoramiento y pruebas de detección".

La meta «tres millones para 2005», respaldada por los 192 Estados Miembros de la OMS, se adoptó como paso intermedio hacia el objetivo de asegurar el acceso universal al tratamiento antirretroviral para todos los que lo precisan. El fundamento de esta meta son las mejoras que se podrían obtener de prosperar los países, los donantes y los organismos internacionales plenamente en sus intentos de reforzar la voluntad política, movilizar recursos de financiación y robustecer las infraestructuras y los sistemas sanitarios. El informe que acaba de publicarse hace hincapié en que, si bien en algunos casos se han cumplido, o incluso superado, las expectativas acerca del apoyo político, financiero y técnico a la expansión del TAR, en otros aún no se reúnen plenamente las condiciones previas requeridas para una respuesta exitosa.

Avances hacia la expansión del acceso al tratamiento

Los progresos logrados en materia de expansión del acceso al TAR varían considerablemente de un país a otro. Hasta la fecha, 14 países de ingresos bajos y medios cumplen la meta de la iniciativa «tres millones para 2005» de dispensar tratamiento al menos a la mitad de las personas que lo necesitan, y otros muchos están avanzando hacia el objetivo del acceso universal. Las recomendaciones incluidas en el informe para acelerar los avances en todos los lugares del mundo se nutren de las experiencias de muchos de estos países.

"En los últimos 18 meses, hemos aprendido muchísimo acerca de la expansión del acceso al tratamiento contra el VIH, incluso en los entornos más pobres", ha observado el Dr. Jim Yong Kim, Director del Departamento de VIH/SIDA de la OMS. "Entre las cuestiones que suscitan mayor preocupación están la de hacer los precios de los medicamentos más asequibles y la de asegurar un mayor acceso a los medicamentos, sirviéndose para ello de las cláusulas de flexibilidad previstas en el Acuerdo sobre los ADPIC. Ahora bien, lo que nos ha quedado absolutamente claro es que la dispensación de tratamiento en el mundo en desarrollo es viable, eficaz y cada vez más asequible. También hemos comprobado en todos los casos que la clave para lograr el resultado perseguido es una combinación básica de respaldo político, técnico y financiero, respaldo que ha de aprovecharse para fortalecer la capacidad general de prestación de servicios esenciales de salud".

Las recomendaciones de la OMS y el ONUSIDA para incrementar el ritmo de expansión del TAR en los países en desarrollo incluyen los elementos siguientes:

  • Compromiso político: De los 49 países prioritarios para la OMS y el ONUSIDA, 40 han establecido objetivos nacionales en materia de acceso al tratamiento y 34 están formulando planes de ejecución o ya los han elaborado. Estos planes constituyen el primer paso hacia una rápida expansión del acceso al TAR. El informe insta a los países que carecen de planes concretos a que los pongan en marcha cuanto antes.

  • Normalización de los enfoques y fortalecimiento de la capacidad: Los países que más avanzan en lo que respecta a la dispensación de TAR de calidad al mayor número posible de personas son los que han adoptado regímenes terapéuticos y procedimientos de vigilancia clínica normalizados. Esos países también están solucionando las dificultades relacionadas con la adquisición de medicamentos y gestión de la cadena de suministro y con la capacidad de recursos humanos (mediante la capacitación de agentes sanitarios no médicos para dispensar tratamiento antirretroviral de un modo seguro y eficaz), un ejemplo que deberían seguir más países.

  • Apoyo técnico: La OMS y otras instituciones de las Naciones Unidas están en vías de aumentar la asistencia técnica prestada a los países para la expansión de sus programas de TAR y el fortalecimiento de sus sectores sanitarios en general. La OMS tiene en marcha a este respecto una iniciativa clave que emplea nuevos programas informáticos de cartografía para ayudar a los países a establecer con exactitud cuáles son las necesidades no atendidas más importantes en relación con una serie de servicios de salud, a fin de dar el mejor uso posible a los recursos disponibles. En general, es necesario que los organismos que ofrecen asistencia técnica se coordinen mejor entre sí y también con los donantes. El nuevo equipo de trabajo mundial del ONUSIDA es uno de los foros que promueven este tipo de cooperación mejorada.

  • Financiación sostenible: Los donantes se han comprometido a aportar durante los tres próximos años un total de US$ 27 000 millones para los esfuerzos de tratamiento, atención y prevención relacionados con el VIH/SIDA. Sin embargo, no se han cumplido todas las promesas de contribución: se prevé un déficit con respecto al monto total comprometido de al menos US$ 18 000 millones para el periodo 2005-2007. Es fundamental que los donantes agilicen los desembolsos de fondos de financiación destinados a los países, aumenten sus promesas de contribución y se comprometan a aportar una financiación duradera y previsible. Los países en desarrollo deben seguir invirtiendo sus propios recursos. La nueva propuesta de alivio de la carga de la deuda del Grupo de los Ocho brinda a varios países la oportunidad de reasignar cuantiosos recursos a la lucha contra el VIH/SIDA.

  • Vinculación entre tratamiento y prevención: Es cada vez más evidente que la disponibilidad de TAR trae consigo una mayor demanda de servicios de asesoramiento y pruebas de detección del VIH y de otros servicios de prevención. En un distrito de Uganda, la implantación del TAR hizo que la demanda de servicios de asesoramiento y pruebas de detección del VIH se multiplicara por veintisiete. El informe que hoy publican la OMS y el ONUSIDA recomienda a los países algunas medidas para integrar el tratamiento del VIH con los servicios previstos para su detección y prevención, por ejemplo concentrando ambos en un mismo centro de salud o capacitando a los profesionales sanitarios encargados de administrar TAR para ofrecer también servicios de prevención.

Progresos hacia el acceso universal al tratamiento y la prevención

La meta «tres millones para 2005» ha sido un importante catalizador para movilizar el respaldo y las acciones internacionales en torno al esfuerzo mundial de expansión del acceso al tratamiento contra el VIH. La experiencia adquirida con la dispensación de tratamiento a una cantidad inicial de 1 millón de personas ha sentado las bases para una expansión acelerada en el futuro hacia el objetivo de lograr para 2010 el acceso universal al tratamiento, propugnado en la reunión de ministros de finanzas del Grupo de los Ocho celebrada los días 10 y 11 de junio de 2005.

Un reto primordial en relación con el logro del acceso universal tanto al tratamiento como a la prevención será la prestación de un mayor respaldo financiero y técnico a fin de fortalecer los sistemas sanitarios y sociales. Hay que revisar las prioridades, con miras a asegurar que cada distrito y cada comunidad cuenten con una serie de servicios básicos de prevención, tratamiento y atención. También es necesario medir los progresos y analizar los obstáculos que dificultan la aplicación de medidas, y ello de forma continuada para luego poder actuar con eficacia.

La expansión del tratamiento contra el VIH brinda a los países la oportunidad de obtener mejoras duraderas mediante la capacitación de personal sanitario y la implantación de sistemas eficaces que permitan ofrecer toda una gama de servicios de atención sanitaria a quienes más lo precisan. Todo ello también es fundamental de cara al cumplimiento de una serie de objetivos más generales relacionados con la salud y el desarrollo. La rápida propagación del VIH y el aumento de la morbilidad y mortalidad a él asociadas obstaculizan de forma directa el logro de avances en seis de las ocho esferas abarcadas por los Objetivos de Desarrollo del Milenio, que tratan de promover, para mediados del próximo decenio, mejoras radicales en materia de salud y reducción de la pobreza en el mundo entero.

Estimaciones de la OMS y el ONUSIDA sobre acceso al tratamiento

Las estimaciones de la OMS y el ONUSIDA sobre acceso al TAR reflejan un amplio abanico de esfuerzos encaminados a asegurar la dispensación de tratamiento contra el VIH en los países en desarrollo. Los programas de TAR son financiados y gestionados en buena parte por los propios países, con el apoyo de diversos donantes bilaterales y multilaterales, como el Fondo Mundial de Lucha contra el SIDA, la Tuberculosis y la Malaria (el Fondo Mundial), el Programa de Emergencia de Lucha contra el SIDA del Presidente de los Estados Unidos, y otras entidades donantes, y la asistencia técnica proporcionada por una serie de organismos internacionales, entre ellos la OMS y el ONUSIDA.

Para elaborar sus estimaciones sobre acceso al TAR, la OMS utiliza los informes de país más recientes recibidos del ministerio de salud, la oficina de país de la OMS o el ONUSIDA u otras fuentes fiables del país de que se trate. Esos informes se cotejan con los datos facilitados por donantes importantes, como el Fondo Mundial o el Programa de Emergencia de Lucha contra el SIDA del Presidente de los Estados Unidos. Los informes también se contrastan con datos proporcionados por empresas farmacéuticas que fabrican fármacos utilizados en las terapias antirretrovirales y los exportan a países en desarrollo.

A finales de 2005, se publicará un informe exhaustivo y un análisis por países de los esfuerzos de expansión del acceso al TAR y los obstáculos que persisten.


Informe en Inglés PDF 1.5MB
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ONUSIDA en Inglés HTM

 

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