Promover una agricultura respetuosa con el climaUn informe explora los beneficios mutuos y el compromiso en la lucha contra el hambre y el cambio

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Roma, Italia - 05 de noviembre de 2009
La doble batalla de mejorar la seguridad alimentaria de una creciente población mundial y al mismo tiempo contener el cambio climático puede combatirse en un frente común: las tierras agrícolas del planeta, según señaló la FAO en un nuevo informe publicado hoy.

La agricultura no solo sufre los impactos del cambio climático, sino que es también responsable del 14 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero. Pero la agricultura tiene el potencial de ser una parte importante de la solución, a través de la mitigación -reducir y/o eliminar- una parte significativa de las emisiones globales, según la FAO. Cerca del 70 por ciento de esta mitigación potencial podría llevarse a cabo en los países en desarrollo.

"Muchas estrategias eficaces para la mitigación del cambio climático desde la agricultura benefician también a la seguridad alimentaria, al desarrollo y a la adaptación al cambio climático", aseguró el Director General Adjunto de la FAO, Alexander Mueller. "El desafío -añadió- es aprovechar estas sinergias potenciales, al tiempo que se gestionan las desventajas que pueden tener un impacto negativo en la seguridad alimentaria".

El informe, La seguridad alimentaria y la mitigación de la agricultura en los países en desarrollo: opciones para conseguir sinergias, fue lanzado durante la Conferencia sobre el Cambio Climático de Barcelona.

Con los pies en la tierra

Las principales opciones técnicas para la mitigación del cambio climático desde la agricultura son las mejoras en la gestión de las tierras agrícolas y de pastoreo y la restauración de los suelos orgánicos y de las tierras degradadas.

Cerca del 90 por ciento del potencial técnico de mitigación de la agricultura procede de la retención de carbono en el suelo. Estas opciones suponen niveles crecientes de materia orgánica -cuyo componente principal es el carbono- en el suelo. Esto se traduce en un mejor contenido de nutrientes para las plantas, una mayor capacidad de retención hídrica y una mejor estructura, lo que conduce finalmente a mayores rendimientos y resistencia. Las opciones de mitigación de la agricultura que retengan carbono pueden incluir: un nivel mínimo de laboreo, utilizar residuos para compostaje o materia orgánica, uso de cultivos perennes para cubrir el suelo, la resiembra o la mejora de la gestión del pastoreo en los pastizales.

Equilibrar los beneficios y los riesgos

Otras opciones conllevan compromisos difíciles, con beneficios para la mitigación, pero potenciales consecuencias negativas para la seguridad alimentaria y el desarrollo. En algunos casos, existen sinergias a largo plazo, pero desventajas a corto plazo.

La producción de biocombustibles proporciona una alternativa limpia a los combustibles fósiles, pero puede competir por recursos de agua y tierra que se necesitan para la producción de alimentos. La restauración de suelos orgánicos permite una mayor retención de carbono, pero puede reducir la tierra disponible para la producción de alimentos. La restauración de pastizales puede mejorar igualmente el secuestro de carbono, pero conlleva reducciones a corto plazo en los ingresos de los ganaderos, al limitar el tamaño de la cabaña.

Algunas desventajas pueden ser gestionadas a través de medidas para incrementar la eficiencia o mediante el pago de incentivos o compensaciones.

Muchas de las opciones técnicas para la mitigación ya están disponibles y pueden ser empleadas de forma inmediata. Pero mientras estas acciones a menudo generan con el tiempo un beneficio neto positivo, conllevan importantes costes por adelantado.

Otras barreras, como los derechos de propiedad inciertos, la falta de información y apoyo técnico o de acceso a las semillas y fertilizantes apropiados, necesitan también superarse. "Asociar al desarrollo agrícola en curso los esfuerzos que abordan estas mismas cuestiones es una manera rentable de actuar", señaló Kostas Stamoulis, al frente de la Dirección de Economía del Desarrollo Agrícola de la FAO.

Se necesitan mecanismos de financiación

El informe señala características posibles para el diseño de mecanismos de financiación que podrían ayudar a liberar beneficios potenciales de la agricultura para la mitigación del cambio climático, la seguridad alimentaria y el desarrollo agrícola.

Actualmente se están negociando una serie de opciones de financiación -públicas, público-privadas y el mercado del carbono- para acciones de mitigación del cambio climático en países en desarrollo. Podría tratarse de futuras fuentes de financiación para las acciones de mitigación de la agricultura, según el informe, al igual que lo sería un fondo internacional dedicado a apoyar la mitigación de la agricultura en los países en desarrollo y la coordinación con la financiación de la ayuda oficial al desarrollo destinada a la agricultura.

Aprovechar los múltiples beneficios de la agricultura

A pesar de su importante potencial, la mitigación de la agricultura ha permanecido relativamente marginada dentro de las negociaciones sobre el cambio climático.

Para aprovechar los múltiples beneficios de la agricultura, el informe recomienda un programa de trabajo en mitigación dentro del Órgano Subsidiario de Asesoramiento Científico y Tecnológico del Convenio marco de las Naciones Unidas sobre el cambio climático (CMCC), para ayudar a abordar las cuestiones metodológicas relacionadas con la implementación.

También propone que los países sean los que piloten las actividades y la experimentación sobre el terreno, utilizando un enfoque por fases asociado a las capacidades nacionales y apoyado por la creación de capacidad y transferencias financieras y de tecnología.