Homicidios, suicidios y violencia callejera, graves retos de salud pública para el continente

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Washington D.C., Estados Unidos - 25 de septiembre de 2003
En un gesto de unidad, los ministros de Salud de las Américas reconocieron que la región presenta altos niveles de violencia y propusieron nuevas estrategias para enfrentar este fenómeno al que entienden como un problema de salud pública.

El informe presentado a los ministros de Salud del hemisferio, reunidos esta semana en Washington, D.C., indica que "la violencia es un problema social y de salud, que lesiona y obstaculiza el desarrollo de las naciones y mina la calidad de vida".

Y agrega que, aunque se trata de un fenómeno global, "no hay duda de que la región de las Américas es una de las áreas con más altos niveles de violencia, un fenómeno que tiene un impacto negativo, especialmente en algunos países".

Se estima que cada año, 120.000 personas son asesinadas en las Américas, y se considera que hay un subregistro de casos del 10%. Además, hay 55.000 suicidios.

El documento indica que: mujeres y niños son los principales afectados por la violencia doméstica; los jóvenes son a la vez víctimas y victimarios de la violencia callejera y la violencia sexual y el acoso sexual en los lugares de trabajo minan la salud física y mental de las personas afectadas.

La OPS considera a la violencia como un problema de salud pública. De hecho, en 1993, durante el 37º Consejo Directivo se aprobó una resolución instando a los gobiernos de los Estados Miembros a establecer políticas nacionales y planes para la prevención y el control de la violencia.

Para enfrentar este problema también se conformó la Coalición Interamericana para la Prevención de la Violencia.

El informe indica que 12 países de las Américas tiene tasas de homicidio por cada 100.000 habitantes de dos dígitos, los tres primeros son: Colombia (65), Honduras (55) y Guatemala (50).

En suicidios, los países con mayores tasas son Canadá, Cuba, Grenada, los Estados Unidos y Uruguay. Sin embargo, dice el documento, "brotes de suicidio y de intentos de suicidio se han observado entre jóvenes de los países de Centroamérica."

Otro grave problema que se presenta en el continente es el de las pandillas juveniles, especialmente en El Salvador y Honduras, en donde 30.000 jóvenes son miembros de bandas. Las "maras", como se las denomina, son responsables de gran parte de la carga de violencia en estos países.

Las pandillas también están presentes en Argentina, Perú, Brasil, Colombia y los Estados Unidos. Y en Jamaica, Panamá, Perú, Venezuela y recientemente en Chile y Costa Rica.

Dos recientes publicaciones el "Informe mundial sobre la violencia y la salud", de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y "La violencia contra la mujer: responde el sector de la salud", editado por la OPSû son documentos en donde se destaca que la violencia es prevenible y proponen líneas de acción para hacerle frente, desde la acción directa en las sociedades.

La OPS fue establecida en 1902 y es la organización de salud pública más antigua del mundo. Es la Oficina Regional para las Américas de la Organización Mundial de la Salud y trabaja con los países para mejorar la salud y elevar la calidad de vida de sus habitantes.




Última actualización el Jueves 03 de Febrero de 2011 06:48