La epidemia mundial de SIDA no muestra signos de ceder û el número de infecciones por el vih y de defunciones por sida, más alto que nunca

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Ginebra, Suiza - 25 de noviembre de 2003
La epidemia mundial de SIDA no muestra signos de ceder. Solamente durante el presente año, cinco millones de personas se infectaron por el VIH y tres millones fallecieron por causa del SIDA en todo el mundo, las cifras más altas jamás registradas. Estos hallazgos se presentan en el documento titulado “Situación de la epidemia de SIDA. Diciembre de 2003”, un nuevo informe exhaustivo sobre la epidemia mundial de VIH/SIDA que han dado a conocer hoy el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA (ONUSIDA) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) previamente a la celebración del Día Mundial del SIDA, el próximo primero de diciembre.

Actualmente en África meridional uno de cada cinco adultos vive con el VIH/SIDA, la tasa más alta desde el comienzo de la epidemia. Si bien las tasas de infección varían ampliamente de un país a otro en África subsahariana, desde menos del 1% en Mauritania hasta casi el 39% en Botswana y Swazilandia, la amplitud de la epidemia pone de manifiesto que el VIH/SIDA se ha afianzado firmemente ahora en la mayor parte de los países de la región.

En algunos países de África subsahariana, los altos niveles de mortalidad por SIDA coinciden ahora con la elevada tasa de nuevas infecciones, creando un ciclo de enfermedad y muerte debido en gran parte a la falta casi absoluta de programas de prevención y tratamiento antirretrovírico de gran alcance.

De acuerdo con el nuevo informe, en todo el mundo viven con el VIH unos estimados 40 millones de personas (de 34 a 46 millones)&*8727;, incluidos 2,5 millones (de 2,1 a 2,9 millones) de niños menores de 15 años. Se estima que, en 2003, unos cinco millones de personas (de 4,2 a 5,8 millones) se infectaron por el VIH y tres millones de personas fallecieron por causa del SIDA en el mundo entero. A la región del mundo más gravemente afectada, África subsahariana, le correspondieron más &*8727; Los extremos de las estimaciones definen los límites dentro de los cuales se encuentran las cifras reales, sobre la base de la mejor información disponible. de tres millones de esas nuevas infecciones y 2,3 millones de defunciones por SIDA. En 2003, se produjeron unos estimados 14.000 nuevos casos diarios de infección por el VIH. Más del 95% de esas personas viven en países de ingresos bajos y medianos.

“El mundo está desplegando ahora una respuesta más enérgica al SIDA a través de iniciativas especiales como el Plan de Emergencia sobre el SIDA del Gobierno de los Estados Unidos de América y el Fondo Mundial para la Lucha contra el SIDA, la Tuberculosis y la Malaria”, ha manifestado el Dr. Peter Piot, Director Ejecutivo del ONUSIDA. “No obstante, resulta bastante evidente que nuestros actuales esfuerzos mundiales continúan siendo manifiestamente insuficientes para una epidemia que no cesa de crecer vertiginosamente. El SIDA está atrapando África meridional con sus garras y amenaza a otras regiones en el mundo. El informe presentado hoy advierte a las regiones que sufren epidemias de VIH más recientes de que, si no actúan de inmediato, les pasarán factura, tal como le está ocurriendo ahora al continente africano.”

El SIDA tiene atenazada África, afectando desproporcionadamente a las mujeres

En 2003, en África subsahariana vivían con el VIH unos estimados 26,6 millones de personas (de 25 a 28,2 millones), de los cuales aproximadamente 3,2 millones (de 3 a 3,4 millones) se infectaron durante aquel año. Cerca del 30% de las personas que viven con el VIH/SIDA en el mundo entero se encuentran en África meridional, una región que alberga solamente al 2% de la población mundial. Sudáfrica por sí sola tenía alrededor de 5,3 millones de personas con el VIH a final de 2002, más que ningún otro país en el mundo.

“Las repercusiones sociales y económicas más devastadoras del SIDA están aún por llegar,” ha señalado el Dr. Piot. “El acceso generalizado al tratamiento mitigaría de forma muy apreciable el impacto devastador del VIH/SIDA, que afecta a todos los sectores, desde la agricultura hasta la defensa nacional. Si queremos tener una oportunidad realista de reducir el número de nuevas infecciones, hay que ampliar de forma radical los programas de prevención del VIH eficaces.”

La epidemia es particularmente devastadora para las mujeres en África subsahariana, donde tienen más probabilidades de infectarse por el VIH que los varones. Entre los jóvenes, esta discrepancia es especialmente alta: las mujeres jóvenes de 15û24 años tienen hasta dos veces y media más probabilidades de infectarse que sus homólogos masculinos.

Rápida propagación del VIH en muchas regiones, favorecida por el consumode drogas intravenosas y las prácticas sexuales peligrosas

Una nueva ola de epidemias de SIDA está amenazando China, la India, Indonesia y la Federación de Rusia, principalmente como consecuencia de la transmisión del VIH a través del consumo de drogas intravenosas y las prácticas sexuales peligrosas. En el nuevo informe del ONUSIDA y la OMS se presentan muchas señales de alerta claras de que Europa oriental y Asia central podrían pasar a ser el centro de nuevas epidemias graves de VIH. En esas regiones, las tasas de prevalencia continúan creciendo y no muestran indicios de disminución.

Los jóvenes figuran entre los grupos de población más gravemente afectados por el VIH/SIDA en esta parte del mundo. Si bien los varones jóvenes siguen llevándose la peor parte de la epidemia, el 33% de las personas infectadas a final de 2002 eran mujeres, cuando el año anterior alcanzaban el 24%. A pesar de la creciente prevalencia de la infección por el VIH, en esas regiones se están llevando a cabo pocas actividades de divulgación preventiva, como son la educación para unas relaciones sexuales seguras o la adopción de prácticas de inyección más seguras.

La epidemia está creciendo asimismo en zonas en las que, hasta hace poco, el VIH no estaba presente o era prácticamente inexistente, como es el caso de muchas regiones en Asia y el Pacífico. Los rápidos aumentos recientes en las infecciones por el VIH producidos en China, Indonesia y Viet Nam ponen de relieve cómo una epidemia puede surgir repentinamente en cualquier lugar donde existan niveles importantes de inyección de drogas intravenosas y, como ocurre en Europa oriental, ilustran la urgente necesidad de intensificar los esfuerzos de prevención antes de que la epidemia se extienda más allá de los grupos de alto riesgo.

La respuesta, aun cuando progresa, está muy por debajo de lo necesario

En el documento “Situación de la epidemia de SIDA. Diciembre de 2003” se destaca que la respuesta al VIH/SIDA, medida por el gasto y la acción política, ha aumentado drásticamente en los últimos años, pero los progresos realizados siguen siendo muy pequeños y lentos para responder adecuadamente a la creciente epidemia mundial.

El informe indica que es urgentemente necesario ampliar rápidamente el acceso al tratamiento para ayudar a evitar los efectos devastadores de los millones de casos de enfermedad y muerte previsibles. Con el ánimo de ampliar el acceso al tratamiento, la OMS, la organización que concentra la atención del VIH en el ONUSIDA, y diversos asociados están desarrollando una estrategia mundial integral para suministrar tratamiento antirretrovírico a tres millones de personas para 2005, conocida como estrategia ‘3 x 5’.

“La OMS hará públicos los planes de ejecución detallados de la estrategia ‘3 x 5’ la semana que viene, coincidiendo con la celebración del Día Mundial del SIDA,” ha comunicado el Dr. LEE JongûWook, DirectorûGeneral de la Organización. “Esta estrategia supone una ofensiva sin precedentes para aumentar el número de personas que reciben tratamiento. Para que la estrategia tenga éxito, no obstante, y para que el acceso al tratamiento aumente más en el futuro, la comunidad internacional debe continuar reforzando su apoyo financiero y logístico.”

Además de poner de manifiesto diferencias en cuanto al acceso al tratamiento, el informe señala que resulta sorprendente que se esté haciendo muy poco para desplegar siquiera los esfuerzos más básicos de prevención del VIH rentables. Los recursos para la prevención continúan siendo escasos, en particular en África subsahariana, donde, con excepción del Senegal y Uganda, pueden describirse pocas intervenciones preventivas satisfactorias. En muchos de los países más afectados, no existen programas nacionales para los huérfanos, la cobertura del asesoramiento y las pruebas voluntarias es limitada, y la prevención de la transmisión maternoinfantil es prácticamente inexistente.

“Con el punto de mira más acentuado en la urgente cuestión del acceso al tratamiento, también existe el peligro de que otro problema de la misma importancia, la prevención, siga descuidándose,” ha declarado el Dr. Piot. “En los últimos años se ha producido un aumento pronunciado en el apoyo político, la formulación de políticas y la financiación en materia de VIH/SIDA. Si se quiere invertir el curso de la epidemia, hay que mantener y ampliar este impulso, tanto en lo que respecta al tratamiento como a la prevención.”

En el informe “Situación de la epidemia de SIDA. Diciembre de 2003”, también se señala que cerca del 40% de los países que han comunicado avances en la aplicación de la Declaración de compromiso sobre el VIH/SIDA (adoptada en el periodo extraordinario de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA celebrado en 2001) no han adoptado aún una legislación para prevenir la discriminación contra las personas que viven con el VIH/SIDA. Esas leyes son vitales para los esfuerzos de prevención, pues pueden ayudar a las personas a someterse a las pruebas del VIH sin temor de que sean perseguidas y discriminadas. El tema de la Campaña Mundial contra el SIDA de este año, organizada por el ONUSIDA, es justamente Luchar contra el estigma y la discriminación relacionados con el VIH/SIDA.

Mientras en el informe “Situación de la epidemia de SIDA” correspondiente al año pasado se estimaba que el total de personas que vivían con el VIH era de 42 millones, la vigilancia epidemiológica mejorada pone de manifiesto que la población que vive con el VIH, si bien continúa creciendo, es ligeramente inferior a lo que se preveía. El informe hace hincapié en el hecho de que esta aparente reducción responde solamente a un mejoramiento en la vigilancia del VIH y no representa un descenso en el número de casos de infección o enfermedad, los cuales continúan aumentando.

Para destacar la necesidad de mejorar la vigilancia del VIH en muchos países, el informe del presente año incluye también los extremos de las estimaciones sobre el VIH/SIDA facilitadas. Disponer de datos y una comprensión de la epidemia mejorados es esencial para la planificación y programación eficaces a nivel nacional y regional.