"CODEX Alimentarius y Seguridad Alimentaria: En busca de una buena Salud"

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La Paz, Bolivia - 17 de diciembre de 2003
La Cumbre Mundial sobre Alimentación sostiene que existe Seguridad Alimentaria cuando “todas las personas tienen en todo momento acceso físico y económico, a suficientes alimentos inocuos y nutritivos para satisfacer sus necesidades nutricionales y sus preferencias alimentarias, a fin de llevar una vida activa y sana”.

La disponibilidad de alimentos, en cantidad suficiente para cubrir las necesidades de su población que tenga un país, no garantiza, sin embargo, que todas las familias tengan acceso a alimentos de calidad y disfruten de seguridad alimentaria. A veces el alimento está presente, pero no es accesible (económica, geográfica y socialmente), o bien no resulta suficientemente nutritivo, inocuo y seguro. Así, la seguridad alimentaria depende de diversos factores, entre ellos: los factores sociales, culturales, económicos, geográficos, que afectan el acceso real y físico a los alimentos y la capacidad de las familias para acceder a ellos o producirlos. Por ello, afirmamos que “cuando mucha gente tiene hambre no es solo el alimento el que falta es la justicia”.

El que los habitantes del mundo, accedan, dispongan y tengan control sobre cantidades suficientes de alimentos nutritivos, de buena calidad, inocuos y seguros, para llevar una vida digna y saludable, no está libre de poderosas influencias políticas, económicas, corporativas y comerciales, que provocan grandes tensiones internacionales y a veces arriesgan imprudentemente la integridad, la salud y el bienestar de los consumidores, que con nuestra preferencia, trabajo y dinero, mantenemos la actividad económica y determinamos la sobrevida de industrias y empresas. Así, los consumidores y usuarios, legítimamente exigimos respeto y criterios éticos claros, para que se antepongan los intereses de la Salud Pública comunitaria, a los intereses tan solo lucrativos.

Así nace el Codex Alimentarius, en 1962 cuando la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), reconocieron la necesidad de normas internacionales que sirvieran de orientación a la industria alimentaria, en expansión en todo el mundo y protegieran la Salud de los Consumidores, adoptando estándares para la producción y comercio de alimentos, a escala mundial, regional, nacional y local, con la finalidad de protegerlos de alimentos nocivos y de prácticas fraudulentas, reconociendo que un alimento no es nutritivo, si no es inocuo.

Los Estados, como parte del sistema de Naciones Unidas, deberían garantizar a los ciudadanos consumidores, que los alimentos ofertados en sus territorios, estén libres de riesgos que afecten, la integridad y seguridad de las personas. Para ello, las Naciones y los Estados, contratan, con los impuestos de los usuarios contribuyentes de bienes y servicios, funcionarios, servidores públicos, para que verifiquen como responsabilidad pública, con apertura y transparencia, la calidad, inocuidad y seguridad de los alimentos que consumimos. Si no cumplen con este encargo social, se estaría incurriendo en un delito contra la fé pública.

Sin embargo, existen más de 800 millones de personas en el mundo que sufren de hambre e inseguridad alimentaria. Las personas tienen derecho a acceder a alimentos nutritivos y seguros, pero también tienen obligaciones, como consumidores, por ejemplo, el de participar activamente en la toma de decisiones relacionadas con la producción, provisión, distribución y consumo de alimentos, ejerciendo control social, desde la sociedad civil, buscando se garantice la disponibilidad suficiente de alimentos, seguros, nutritivos, inocuos y a precios razonables, para satisfacer las necesidades alimentarias y nutricionales diarias, especialmente en períodos de crisis, tan frecuentes en las comunidades del Tercer Mundo y en países pobres, como Bolivia.

La ausencia de políticas claras de seguridad alimentaria en Bolivia, los altos índices de intoxicaciones por alimentos, la publicidad irrestricta y engañosa, los etiquetados desorientadores, la declaración de propiedades sin base o evidencia, el expendio de alimentos sin cumplimiento de normas básica de higiene, señalan, entre muchos otros factores, la necesidad de mayor control social, a través de información, orientación, motivación, sensibilización y educación sobre el tema, dirigida hacia la comunidad.

Es necesario, movilizar recursos técnicos, científicos, materiales y logísticos, para que los niveles de decisión y los servidores públicos responsables del tema aborden el problema de seguridad alimentaria, con mayor seriedad y responsabilidad pública y que opten por un enfoque preventivo eficiente, adoptando principios de precaución y disponer una re-inventariación de los registros sanitarios de los alimentos, disponiendo cuando sea necesario, el retiro oportuno del mercado de productos considerados riesgosos, nocivos, peligrosos o cuestionables, adoptando medidas de salvaguarda, rápidas, eficaces y eficientes, evitando situaciones de emergencia sanitaria y no exponer la salud comunitaria y la integridad de los consumidores.

Respondiendo a las anteriores preocupaciones, en un esfuerzo conjunto, el Comité de Defensa de los Derechos del Consumidor (CODEDCO Bolivia), la Red Internacional de Grupos Pro Alimentación Infantil (IBFAN Bolivia), Acción Internacional por la Salud (AIS Bolivia) y la Fundación por la Naturaleza y la Vida (FUNAVI Bolivia), con el invalorable apoyo y aporte de WEMOS (Holanda - Los Países Bajos), en una suma de esfuerzos con la Red Internacional de Grupos Pro - Alimentación Infantil (IBFAN Latino América) y bajo su coordinación y confianza, han preparado esta publicación sobre CODEX ALIMENTARIUS Y SEGURIDAD ALIMENTARIA, que ahora presentamos a los amables lectores, a fin de que los líderes comunales, los educadores, los profesionales, los estudiantes y los miembros de la sociedad en su conjunto, puedan, en un lenguaje simple y sencillo, acceder a información clara y comprender los elementos básicos, sobre esta temática, a fin que el Codex Alimentarius, resulte un patrimonio de todos y no solo un tema de expertos u objeto de transacciones comerciales y responda a las aspiraciones de la población, adoptando estándares alimentarios basados en criterios científicos, pero también tomando en cuenta los factores sociales y el contexto real de una Nación, que no por el hecho de ser pobre, debe estar expuesta a recibir alimentos de inocuidad, seguridad y calidad dudosa, prohibidos o no deseados en otras latitudes y que encuentran destino y mercado en países con estructuras débiles y pobres controles, exponiendo principalmente a los grupos humanos más vulnerables y desfavorecidos. Así, el tema de seguridad alimentaria y el funcionamiento efectivo del Codex Alimentarius, resulta un componente indispensable de una estrategia de lucha contra la pobreza.

Expresamos nuestro sincero agradecimiento a WEMOS de Holanda - Los Países Bajos, por su constante apoyo y trabajo técnico conjunto, en especial a su Directora, Dra. Nina Tellegen y en particular a la Sra. Trudy van Ommeren, por ser una fuente de inspiración, en su infatigable compromiso en defensa de los Derechos Humanos, protegiendo los Derechos de los Niños, Niñas y los de las Mujeres Trabajadoras. Nuestro reconocimiento y agradecimiento a NOVIB (Los Países Bajos), MISEREOR y Katholische Zentralstelle für Entwicklungshilfe e.V.(KZE) (Alemania), sin cuyo auspicio y confianza, las actividades de CODEDCO-AIS-IBFAN-FUNAVI Bolivia, no serían posibles.

Resaltamos el apoyo brindado por la Representación de la Organización Panamericana y Mundial de la Salud (OPS/OMS) en Bolivia, a través del Dr. Antonio Pagés, así como la colaboración del Dr. Celso Rodríguez (OPS/OMS Bolivia), Lic. Reynaldo Flores (FAO Bolivia), a la Dra. María Rosa Pantoja (Ministerio de Salud y Deportes - Instituto Nacional de Laboratorios de Salud - INLASA Bolivia), que revisaron cuidadosamente el contenido. También nuestro mayor reconocimiento a la Lic. Marisol Herrera, Lic. Rodrigo Urquieta, Dr. Amicar Rada, Lic. Javier Valencia, Sr. Carlos Montes A., Sr. Ruben Torrez A., Sra. Maria Eugenia Dominguez, por su arduo trabajo para preparar este manual, así como a todos a quienes colaboraron en este esfuerzo, de una u otra forma y sin cuyo apoyo, estímulo y compromiso con la salud del Pueblo Boliviano este trabajo no habría podido ser una realidad.

OPS/OMS Bolivia - AIS - CODEDCO - IBFAN - FUNAVI BOLIVIA


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