Reglamento sanitario internacional enfrenta desafíos de salud globales

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Washington, Estados Unidos - 01 de octubre de 2004
Ministros de Salud reunidos en Washington escucharon hoy detalles sobre una nueva versión del Reglamento Sanitario Internacional (RSI) que están elaborando la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Este reglamento –consensuado con todos los países- es una herramienta fundamental para coordinar acciones regionales o mundiales frente a la aparición de nuevas enfermedades como el SRAS (Síndrome Respiratorio Agudo Severo) o el resurgimiento de enfermedades infecciosas, que cruzan rápidamente fronteras debido al aumento del transporte aéreo comercial y del comercio en general.

El marco del reglamento modificado sostiene que la mejor forma de prevenir la propagación internacional de enfermedades es detectarlas y contenerlas mientras constituyen todavía un problema local. La nueva versión se presentará en mayo de 2005 en Ginebra.

La inmediata notificación a la OMS es esencial. Las redes de vigilancia y respuesta deben contribuir a proteger la seguridad sanitaria mundial uniendo la experiencia de instituciones técnicas en cuanto al manejo epidemiológico, clínico y de laboratorio, la investigación y las comunicaciones, colaborando para contener las amenazas con rapidez.

Los principales cambios propuestos en el reglamento se refieren a cuatro puntos fundamentales:

  • El alcance del riesgo y la notificación de la enfermedad.

  • El marco jurídico del alerta y la respuesta frente a las epidemias.

  • La designación de puntos focales nacionales y la definición de la capacidad básica necesaria para la vigilancia y la respuesta.

  • La capacidad de la salud pública para poner en práctica las medidas generales recomendadas.

En el plano regional, la OPS tendrá la obligación de proporcionar rápidamente cooperación técnica a los Estados Miembros para evaluar y controlar brotes. En la era de la información rápida, las autoridades nacionales deberán verificar la información sobre brotes emanada de una amplia gama de fuentes oficiales y oficiosas, a fin de determinar su importancia internacional.

Según el nuevo documento, se necesita un compromiso político, así como un nivel básico de competencia técnica e infraestructura, para instituir un sistema eficaz de alerta y respuesta a epidemias a escala nacional e internacional.

La OPS fue establecida en 1902 y es la organización de salud pública más antigua del mundo. Es la Oficina Regional para las Américas de la Organización Mundial de la Salud y trabaja con los países para mejorar la salud y elevar la calidad de vida de sus habitantes.