Taller latinoamericano sobre entornos favorables para el desarrollo del sector agroindustrial

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Santiago, Chile - 27 de noviembre de 2006
Santiago, 27 de noviembre de 2006. En Latinoamérica, el sector agroindustrial tiene una importancia fundamental tanto en la economía como en la generación de empleos. En Brasil, por ejemplo, este sector representa cerca del 30% del PIB y el 40% de las exportaciones. La creación de entornos favorables para el establecimiento y la prosperidad de los agronegocios es un prerrequisito esencial para el desarrollo económico de toda la Región.

Aunque los elementos esenciales que constituyen un entorno favorable son de corte transversal, en tanto que afectan a múltiples sectores de la economía, los agronegocios poseen particularidades que hacen necesarias un conjunto de políticas, instituciones y servicios adecuados y coordinados para atraer la inversión y asegurar su sustentabilidad.

A fin de explorar estas posibilidades, la Dirección de Sistemas de Apoyo a la Agricultura de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO-AGS) está realizando una evaluación comparativa de Chile, Argentina, Costa Rica, El Salvador y Perú. Para eso, la Oficina Regional de la FAO para América Latina y el Caribe realizará el taller internacional ôEntornos Favorables para el Desarrollo del Sector Agroindustrial”, en su edificio de Santiago de Chile los días 28 y 29 de noviembre a las 9am.

El Taller contempla cinco presentaciones relativas a la caracterización general y evaluación de elementos clave del entorno para la agroindustria en Argentina, Chile, Costa Rica, El Salvador y Perú. Además, se expondrán cinco casos de éxito y buenas prácticas en otros países de la Región.

Particularidades del sector

"Lo primero que hay que tomar en cuenta es que el tipo de producto de las agroindustrias es biológico; por ende esta sujeto a la estacionalidad, es susceptible al clima y es un producto perecible que debe pasar por estrictos controles de calidad. Además, son de importancia estratégica, ya que hacen relación a la alimentación de las personas", señaló Carlos Arthur B. da Silva, economista de agronegocios y miembro de la Dirección de Sistemas de Apoyo a la Agricultura de la FAO.

"Además de eso, es un sector que genera una enorme cantidad de empleos e ingresos para las personas. Por eso, las políticas para este sector tienen que ser coordinadas, ya que no sólo cuenta la producción sino la distribución, el procesamiento, el almacenamiento y las ventas", señaló el especialista.

Principales retos

Entre los aspectos fundamentales que debe enfrentar la agroindustria, destacan los servicios financieros: "Las finanzas para los agronegocios son muy distintas con respecto a otros sectores de la economía, debido fundamentalmente a los riesgos". "La agricultura está sujeta a las variaciones en el clima, a pestes y factores múltiples que aumentan el riesgo para las instituciones financieras. Los bancos no tienen muchos incentivos para hacer préstamos. Por eso hay que abrir mecanismos especiales, que sean compatibles con las particularidades y necesidades tanto del sector como de las instituciones financieras" aclara Da Silva.

Otro factor fundamental es la infraestructura. Sin la adecuada inversión pública y privada en la red de transportes, almacenamiento y procesamiento, muchas de las zonas productoras ven encarecidos sus procesos debido a que no cuentan con los servicios básicos necesarios.

De igual importancia son los estándares internacionales. Para cada producto, existe una multiplicidad de estándares de calidad, manejo y procesamiento, tanto públicos como privados, que son prerrequisitos fundamentales para poder acceder a los mercados internacionales. "Más que eso, hoy el mercado exige rastreabilidad: por ejemplo, un consumidor en Europa tiene que poder saber de dónde proviene el producto que está consumiendo. La función de los organismos públicos en la generación y coordinación de estos estándares es un factor clave en la estimulación de los agronegocios," señaló Da Sivla.

A lo anterior se debe agregar un marco legal que promueva seguridad en la tenencia y el acceso a la tierra, vínculos necesarios entre las pequeñas y medianas empresas agrícolas, la adecuada coordinación de políticas comerciales, tarifas y cuotas de importación y el rol fundamental que juegan las alianzas entre productores como contraparte del Estado en la definición de las políticas que conciernen al sector.

Rol de la FAO

La creciente cantidad de pruebas, facilitadas por evaluaciones comparativas de varios países sobre los entornos favorables para el desarrollo de empresas de negocios, revelan que a través de un conjunto de políticas adecuadas, algunos países han tenido mucho éxito en la promoción de inversiones, atrayendo capital y generando crecimiento económico.

En el transcurso del próximo año, y comenzando con el taller a realizarse en Chile, la FAO replicará esta experiencia en Europa, África y Asia, como una forma de generar un análisis acabado e internacional. A partir de esta experiencia, la FAO podrá coordinar de mejor manera sus esfuerzos por ayudar a los países en la generación de cambios en el ambiente, que logren estimular este sector fundamental de la economía, trabajando en la construcción de capacidades y divulgando experiencias de éxito.