Informe de la Salud en el Mundo û 2003: Se necesitan medidas urgentes para reconstruir los sistemas de atención de salud

Imprimir Correo electrónico

Ginebra, Suiza - 18 de diciembre de 2003
Según un nuevo informe publicado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), para que se puedan alcanzar los objetivos de salud mundiales acordados por la comunidad internacional será preciso reforzar los sistemas de atención de salud mediante la adopción de medidas específicas en los países. Como se afirma en el Informe sobre la salud en el mundo 2003: Forjemos el futuro, los servicios de atención de salud de la mayoría de los países en desarrollo requieren inversiones y apoyo internacional de forma urgente.

El interés renovado en los sistemas y servicios de salud abarca todas las esferas de actividad de la OMS, a saber, la iniciativa «tres millones para 2005» destinada a aumentar la disponibilidad de tratamiento antirretroviral contra el VIH/SIDA, la campaña, recientemente reorientada, para reducir la mortalidad materna, y las actividades relativas a las enfermedades crónicas y la salud mental. Todas esas iniciativas contribuyen a mejorar la atención de salud en los países, y todas ellas necesitan sistemas de salud más sólidos para lograr su objetivo.

La urgencia del reto al que nos enfrentamos hoy queda patente en la diferencia entre las perspectivas de dos niñas nacidas el mismo día en el Japón y en Sierra Leona. Es previsible que la niña japonesa viva unos 85 años, mientras que la esperanza de vida de la niña nacida en uno de los países más pobres de África sólo es de 36 años. La primera recibirá una de las mejores atenciones de salud del mundo siempre que lo necesite, en tanto que la segunda tal vez no vea nunca a un médico, a una enfermera o a un trabajador de salud.

La salud para todos sigue siendo el objetivo

«Las diferencias sanitarias que existen a escala mundial son inaceptables», ha dicho el Dr. LEE Jongûwook, Director General de la OMS. «Hace 25 años, la Declaración de AlmaûAta sobre atención primaria de salud retó al mundo a que adoptara los principios de la salud para todos como forma de superar las enormes desigualdades sanitarias que existían entre los países y en el plano nacional», ha señalado el Dr. Lee.

«Los principios entonces definidos siguen siendo indispensables para tener una visión coherente de la salud mundial. Llevar esa visión a la práctica requiere saber con claridad cuáles son las posibilidades y los obstáculos que han frenado y, en algunos casos, invertido los progresos realizados con miras a satisfacer las necesidades de salud de todo el mundo. Ello supone colaborar con los países û en especial con los que más lo necesitan û no sólo para hacer frente a las crisis sanitarias, sino también para establecer sistemas de salud sostenibles y equitativos.»

«A fin de impulsar ese proceso, la OMS ha convertido la obtención de resultados a escala nacional en su principal objetivo», ha declarado el Dr. Lee.

Las enseñanzas extraídas de la lucha contra los principales problemas de salud, como el SRAS, el VIH/SIDA, la erradicación de la poliomielitis y el consumo de tabaco, ponen de manifiesto que se podría salvar a millones de personas de una muerte prematura o de años de discapacidad mediante una combinación de ayudas financieras y mejoras específicas en los servicios de salud, según se afirma en el Informe sobre la salud en el mundo 2003.

En el Informe se confirma que el VIH/SIDA ha reducido en 20 años la esperanza de vida de muchos millones de personas del África subsahariana. En los países más pobres de ese continente, cada día mueren 5000 hombres y mujeres y 1000 niños como consecuencia de esa enfermedad.

Actualmente, sólo un 5% de todas las personas del mundo en desarrollo que necesitan tratamiento antirretroviral contra el VIH/SIDA lo está recibiendo: una desigualdad de tratamiento que la OMS declaró emergencia sanitaria mundial en septiembre de 2003. «La meta de la OMS de lograr el acceso universal al tratamiento contra el VIH/SIDA, que persigue el objetivo concreto de proporcionar tratamiento a tres millones de personas de los países más pobres para el año 2005, es una muestra clara de cómo puede ponerse en práctica el principio del acceso equitativo», ha dicho el Dr. Lee. «Colaborando con nuestros asociados, demostraremos que las inversiones que realizamos para proporcionar tratamiento a los enfermos de SIDA pueden contribuir a fortalecer los sistemas de salud en beneficio de todos.»

«Para hacer frente a los importantes problemas de salud que afronta el mundo, la OMS está cambiando esencialmente su manera de trabajar. Estamos decididos a combinar nuevas tecnologías con enfoques de eficacia probada para proporcionar una atención de salud mejor para todos.»

Aumento de las desigualdades sanitarias mundiales con respecto a la esperanza de vida La situación sanitaria mundial actual plantea apremiantes cuestiones de justicia. En algunos lugares del mundo hay una expectativa permanente de aumentar la duración y la calidad de la vida, mientras que en muchos otros se asiste con desesperación a la imposibilidad de combatir las enfermedades, aunque se dispone de los medios necesarios para hacerlo.

En el Informe se indica que, aun sin tener en cuenta las repercusiones del VIH/SIDA, el riesgo de que millones de niños nacidos hoy en países africanos mueran antes de cumplir cinco años es mayor que hace una década. En los países en desarrollo, siete de cada diez causas de muerte infantil corresponden a enfermedades transmisibles. Algunas de las que más vidas se cobraron en 2002 fueron las siguientes:

  1. Infecciones respiratorias: 1,9 millones de muertes
  2. Enfermedades diarreicas: 1,6 millones de muertes
  3. Malaria: 1,1 millones de muertes.

Las desigualdades entre los países desarrollados y los países en desarrollo también se pone claramente de manifiesto en las espeluznantes estadísticas sobre la mortalidad materna. El riesgo de que la mujer fallezca al dar a luz es 250 veces mayor en los países pobres que en los ricos. Más de 500 000 mujeres mueren cada año como resultado de complicaciones sobrevenidas durante el parto.

Las enfermedades crónicas, principal causa de defunción entre los adultos

En el Informe también se destaca la propagación en los países en desarrollo de epidemias de cardiopatías, accidentes cerebrovasculares y otras enfermedades crónicas que, sumadas a las enfermedades transmisibles, crean una «doble carga» de muertes y enfermedades prematuras. En el Informe se propone una «doble respuesta» a esa carga consistente en integrar la prevención y el control de las enfermedades transmisibles y no transmisibles en un sistema de atención de salud de amplio alcance.

De los 45 millones de defunciones de adultos que se produjeron en 2002 en todo el mundo, casi tres cuartas partes se debieron a enfermedades no transmisibles. Ésa fue la principal causa de muerte en todas las regiones, a excepción de África, donde el VIH/SIDA se ha convertido en la causa de muerte más frecuente entre los adultos de 15 a 59 años. En 2002, las enfermedades más mortíferas en ese grupo de edad fueron las siguientes:

  1. VIH/SIDA: 2,3 millones de muertes
  2. Cardiopatías: 1,3 millones de muertes
  3. Tuberculosis: 1 millón de muertes
  4. Traumatismos por accidentes de tránsito: 0,8 millones de muertes
  5. Accidentes cerebrovasculares: 0,8 millones de muertes.

Descuidar los sistemas de salud tiene repercusiones a escala internacional

La epidemia actual de VIH/SIDA, los brotes de enfermedades mortales como el SRAS y los problemas con que tropieza la erradicación completa de la poliomielitis son síntomas, sin excepción, de la falta de inversión en los sistemas de salud. Según el Informe, ello puede tener consecuencias inmediatas y devastadoras a escala internacional. «Viajé a China incluso antes de mi nombramiento para comprobar las repercusiones del SRAS y valorar la importancia de contar con sistemas de salud más sólidos con que tratar esta última epidemia. A esa epidemia seguirán otras, de ahí la urgencia de reforzar nuestra capacidad para actuar contra las epidemias y prevenirlas, ya sean de carácter local o mundial», ha dicho el Dr. Lee.

Las enseñanzas extraídas de estas emergencias sanitarias están ayudando a formular estrategias para articular una respuesta urgente de los sistemas de salud a la prevención y la atención del VIH/SIDA. Se trata de intervenciones sanitarias complejas que, como reconoce la OMS, no sólo pueden llevarse a cabo en las zonas con escasez de recursos sino que responden exactamente a lo que se necesita. «La experiencia que obtengamos en la lucha contra el VIH/SIDA se podrá aplicar después a todas las enfermedades crónicas, desde la diabetes hasta los accidentes cerebrovasculares», ha afirmado el Dr. Lee.

En el Informe se proponen maneras para que la ayuda internacional subsane algunas de las principales deficiencias de los sistemas de atención de salud, incluida la grave escasez de personal de salud, la falta de información sanitaria adecuada y de recursos financieros y la necesidad de una mayor iniciativa estatal para mejorar la salud de los sectores más pobres de la sociedad. En el Informe también se solicita que se intensifique la formación del personal de salud y su contratación, así como una relación más sólida entre los gobiernos y las comunidades.

«Se pueden adoptar medidas eficaces para mejorar la salud de la población en todos los países, pero se requieren conocimientos y dinamismo a escala local, así como un apoyo internacional sostenido, para hacer realidad esa posibilidad. Hemos aprendido esa lección de los éxitos logrados, como la lucha contra la epidemia de SRAS y los importantes avances realizados en la campaña de erradicación de la poliomielitis, y de los contratiempos sufridos, como el continuo aumento del SIDA, la tuberculosis y la malaria. Todas esas experiencias nos han preparado para la labor que tenemos por delante», ha asegurado el Dr. Lee. El Informe sobre la salud en el mundo 2003: forjemos el futuro, publicado el 18 de diciembre de 2003 en español, en francés y en inglés, puede encargarse en la dirección Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla , así como consultarse en Internet INFORME SOBRE LA SALUD EN EL MUNDO û 2003