Agencias acuerdan reducir muertes maternas

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La líder indígena aymara Marta González de Paco, de El Alto, Bolivia, participó de la ceremonia de lanzamiento.

Washington D.C., Estados Unidos - 20 de febrero de 2004
Ocho agencias internacionales firmaron hoy un compromiso sin precedentes para reducir la mortalidad materna en Latinoamérica y el Caribe. Cada año mueren 23.000 mujeres por complicaciones durante el embarazo y el parto. Y la mayoría de estas muertes pueden evitarse. Este llamado concreto a la acción propone reducir en un 75% las muertes para 2015.

Para ayudar a Latinoamérica y el Caribe (LAC) a reducir estas muertes evitables, ocho agencias internacionales lanzaron hoy Reducción de la mortalidad y la morbilidad maternas: consenso estratégico interagencial para América Latina y el Caribe, un llamado a los gobiernos y a la sociedad civil para que prioricen la salud materna.

El encuentro comenzó con un video preparado por el área de Información Pública de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), que resumió esta problemática en un collage de imágenes de los países, con rostros y nombres.

Luego, la Dra. Mirta Roses Periago, directora de la OPS, ofreció un marco y una instantánea de la situación. Destacó que este compromiso de acción es fundamental, ya que en Latinoamérica y el Caribe, por cada 100.000 niños nacidos vivos, mueren 190 mujeres, número que representa 10 veces más la razón de mortalidad materna que en Estados Unidos (17 por cada 100.000).

"Trabajamos para reducir estas cifras injustas. Una sola muerte materna en un año es una tragedia; 23.000 muertes es vergonzoso. Una amplia mayoría de las mujeres que muere en Latinoamérica y el Caribe muere por causas evitables, que son prevenidas en forma rutinaria en los países desarrollados", dijo Roses.

Del lanzamiento participó también la líder indígena aymara Marta González de Paco, quien trabaja desde hace diez años en El Alto, Bolivia, en fortalecimiento de la partería de mujeres aymara y en talleres con personal de salud sobre salud e interculturalidad. "Nosotras las mujeres indígenas hemos tenido que aprender a hablar español para hacernos comprender, pero cuando llegamos a los hospitales, ningún profesional de salud sabe decir siquiera "cómo se siente" en aymara. Necesitamos atención con calidad humana", dijo ante un auditorio de más de cien personas.

La líder destacó que sólo zanjando las enormes diferencias culturales, se podrán encontrar las culturas y las mujeres dejarán de sufrir. "Todas las mujeres que dan vida caminan por los andamios de la muerte", reflexionó.

Luego de su discurso, presentaron sus comentarios cada una de las agencias participantes, sellando también con palabras este compromiso. Las agencias son: UNFPA, UNICEF, USAID, Family Care International, Population Council, el Banco Interamericano de Desarrollo, el Banco Mundial y la OPS. Al finalizar, representantes de cada uno de estos organismos firmaron una declaración conjunta de apoyo a este objetivo.

La mortalidad materna es un obstáculo para el desarrollo. Por eso, en 2000, todos los países miembros de las Naciones Unidas se comprometieron a reducir la mortalidad materna a nivel mundial en un 75% para 2015, a través de un consenso de 189 países denominado "Metas de Desarrollo del Milenio".

En LAC, la muerte materna ocurre principalmente por hipertensión durante el embarazo (22%); hemorragias (20%); otras causas directas (17%); complicaciones post parto (15%) y complicaciones por abortos (11%). Enfermedades preexistentes como tuberculosis y cardiopatías, entre otras ûcuadros médicos que se exacerban durante el embarazo o su manejoû causan el 15% de estas muertes.

Los autores de la estrategia destacan que, mientras que muchos países han avanzado en el mejoramiento de la salud materna desde principios de los 80", todavía es necesario enfrentar desafíos para alcanzar las Metas de Desarrollo del Milenio.

La lista de retos es extensa: la mayoría de los hombres y mujeres no tienen acceso a cuidados de salud reproductiva y las embarazadas no reciben buen cuidado prenatal. Además, la mayoría de las muertes ocurren en el momento del parto, y muchas mujeres dan a luz sin la asistencia de personal de salud calificado.

Con el lema "Maternidad segura, un derecho de todas", para garantizar la maternidad segura en Latinoamérica y el Caribe, la estrategia recomienda:

  • Apoyar esfuerzos nacionales y municipales para mejorar la salud materna.

  • Proveer cuidados y servicios de salud materna integrales, que incluyan asegurar que todos los recién nacidos sean atendidos por personal profesional calificado, con medicamentos y equipamiento adecuados. Y también que las mujeres sean inmediatamente derivadas a los servicios especializados cuando aparecen complicaciones.
  • Mejorar la demanda pública a través de la educación.
  • Construir alianzas.
  • Y financiar los servicios de salud maternal.

"Hemos aprendido lecciones a nivel global y regional, tanto en políticas como en servicios ûdice el texto de la estrategiaû. Por eso, podemos guiar esfuerzos para reducir la mortalidad materna y mejorar el desarrollo de los países de Latinoamérica y el Caribe durante la primer década del siglo XXI".

"Aunque no hay una "bala mágica" para la seguridad materna, sabemos qué funciona y esperamos que esta estrategia inspirará acciones a nivel nacional y local para salvar las vidas de estas mujeres", dijo la Dra. Virginia Camacho, de la Unidad de Familia y Salud Comunitaria de la OPS y una de las promotoras del consenso.

"Este grupo ûdice la estrategiaû ha discutido extensamente y ha recibido el aporte de los países sobre las estrategias que funcionarían más efectivamente en la región. Esta visión unificada ayudará al objetivo común de reducir significativamente las muertes maternas en Latinoamérica y el Caribe".

La OPS fue establecida en 1902 y es la organización de salud pública más antigua del mundo. Es la Oficina Regional para las Américas de la Organización Mundial de la Salud y trabaja con los países para mejorar la salud y elevar la calidad de vida de sus habitantes.