Estrategia mundial: la lactancia materna, fundamental para la supervivencia infantil

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Nueva York, Estados Unidos - 23 de marzo de 2004
Estrategia mundial: la lactancia materna, fundamental para la supervivencia infantil
La UNICEF y la OMS piden que aumente el compromiso para que todos los lactantes y niños pequeños reciban una alimentación apropiada

En su llamamiento a los gobiernos para que promuevan y protejan la lactancia materna, el UNICEF y la OMS han presentado hoy conjuntamente la Estrategia Mundial para la Alimentación del Lactante y del Niño Pequeño. En el documento, elaborado mediante un proceso de consulta mundial a lo largo de más de dos años, se señalan los principales problemas de la alimentación de los lactantes y los niños pequeños y se apuntan los planteamientos que podrían resolverlos.

«No hay mejor opción que la lactancia materna para estar seguros de que los niños empiezan la vida de la mejor manera posible», ha declarado la Directora Ejecutiva del UNICEF, Carol Bellamy. «La estrategia constituye un plan de importancia inestimable para que los gobiernos fomenten los entornos que estimulen a las mujeres a adoptar decisiones informadas acerca de la alimentación de sus hijos.»


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Estrategia Mundial para la Alimentación del Lactante y del Niño Pequeño

Lactancia Natural

La lactancia materna exclusiva proporciona el alimento ideal durante los primeros seis meses de vida del niño, pues le aporta todos los nutrientes, anticuerpos, hormonas, factores inmunitarios y antioxidantes que necesita para sobrevivir. Protege a los niños frente a la diarrea y las infecciones respiratorias y estimula sus sistemas inmunitarios.

«Prácticamente todas las madres pueden amamantar a sus hijos si reciben información exacta y apoyo de sus familias y comunidades y del sistema de atención de salud», ha dicho el Dr. LEE Jong-wook, Director General de la OMS. «Los gobiernos tienen que emprender de forma inmediata y eficaz la aplicación de esta importante estrategia.»

No amamantar al niño, y especialmente no alimentarlo exclusivamente con leche materna durante los primeros seis meses de vida, es un importante factor de riesgo relacionado con la morbilidad y la mortalidad infantiles. Esos factores de riesgo se ven agravados cuando los lactantes no reciben una alimentación complementaria apropiada a medida que van creciendo.

«La lactancia materna exclusiva durante el primer medio año de vida y el mantenimiento de la lactancia, complementada con los alimentos apropiados, podría contribuir en gran medida a que disminuyera el número de niños menores de cinco años que mueren por malnutrición», ha afirmado el Dr. LEE Jong-wook. La malnutrición está asociada a más del 50% de las defunciones de niños menores de cinco años.

En la estrategia se pide que aumente drásticamente el número de niños que se alimentan exclusivamente con leche materna. En la actualidad, no más del 35% de los lactantes de todo el mundo reciben exclusivamente leche materna siquiera durante los cuatro primeros meses de vida. Demasiado a menudo, la alimentación complementaria empieza demasiado pronto o demasiado tarde, y en muchos casos los alimentos son nutricionalmente inadecuados e insalubres. Los niños malnutridos que sobreviven caen enfermos más a menudo y sufren durante toda la vida las consecuencias del retraso de su desarrollo.

«Entre las consecuencias a largo plazo de las prácticas inadecuadas de alimentación en la primera infancia se cuentan el mal rendimiento escolar, la baja productividad y el retraso del desarrollo intelectual y social», ha afirmado la Sra. Bellamy.

Además de subrayar el vínculo entre la salud y el estado de nutrición de las madres y los niños, en la estrategia se abordan los problemas de la alimentación en circunstancias excepcionalmente difíciles, como las emergencias naturales o provocadas por el hombre.

En la estrategia se destaca asimismo el problema que supone la alimentación óptima de los aproximadamente 2,6 millones de niños que nacen cada año de mujeres infectadas por el VIH. Hay que sopesar el riesgo absoluto de transmisión del VIH a través de la leche materna (en términos generales del 5% al 20%) con el aumento del riesgo de morbilidad y mortalidad cuando no se amamanta a los lactantes. Todas las madres infectadas por el VIH tendrían que recibir información acerca de los riesgos y los beneficios de las diversas opciones, así como orientación para elegir la opción más adecuada.

La Secretaria General Adjunta de las Naciones Unidas para Administración, Catherine Bertini, presentó la Estrategia Mundial para la Alimentación del Lactante y del Niño al Comité Permanente de Nutrición del Sistema de las Naciones Unidas en su actual periodo de sesiones. Se distribuyó el 24 de marzo durante una sesión sobre lactancia materna y alimentación complementaria y su contribución al logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio de las Naciones Unidas.