Tabaco: el círculo vicioso de la pobreza
Ginebra, Suiza - 28 de mayo de 2004
La Organización Mundial de la Salud (OMS) lanza la campaña de este año para el Día Mundial Sin Tabaco, cuyo lema es Tabaco y pobreza: un círculo vicioso, resaltando los enormes costos económicos que el consumo y el cultivo de tabaco entrañan para las familias, las comunidades y los países.

La referencia a un "círculo vicioso" obedece a la relación inextricable que existe entre el tabaco y la pobreza, y al hecho de que el consumo de tabaco, especialmente por las personas más pobres, que son las más fumadoras, puede mermar gravemente unos ingresos y economías ya precarios.

"Se han hecho grandes progresos en materia de control del tabaco gracias a los esfuerzos realizados por muchos gobiernos y por la sociedad civil", dijo el Dr. LEE Jong-wook, Director General de la OMS. "Pero esos esfuerzos deben proseguir: cada 6,5 segundos muere una persona, y muchas otras enferman o padecen enfermedades y discapacidad como consecuencia del consumo de tabaco. El mundo no puede aceptar unas pérdidas humanas y económicas tan fácilmente prevenibles."

Diversos estudios llevados a cabo en todas las regiones del mundo han revelado que las personas más pobres son las que tienden a fumar más, tanto en los países en desarrollo como en los países desarrollados, y quienes soportan la mayor parte de la carga de morbilidad.

La gente con menor nivel de instrucción también tiende a consumir más tabaco. Un estudio realizado hace poco en Río de Janeiro, Brasil, concluye que la prevalencia del tabaquismo entre las personas con cuatro años o menos de estudios es del 26%, frente al 17% de las que tienen nueve o más años de escolaridad. Al analizar el nivel de ingresos se observa una tendencia parecida.

Muchos estudios muestran también que las personas más pobres gastan un mayor porcentaje de sus ingresos familiares en productos de tabaco, en detrimento de otras necesidades básicas como los alimentos, la atención sanitaria o la educación. En Bangladesh, por ejemplo, 10,5 millones de personas malnutridas podrían alimentarse adecuadamente si las dos terceras partes del dinero que el país gasta en tabaco se dedicaran en lugar de ello a alimentos.

El tabaco puede tener también serias repercusiones en las economías de los países. El importante estudio en el que se ha intentado medir los costos económicos del tabaco a nivel mundial, llevado a cabo por Barnum en 1994, estimó las pérdidas netas anuales a nivel mundial en US$ 200 000 millones, cantidad de la cual una tercera parte correspondería a los países en desarrollo. El Banco Mundial calcula que los países de ingresos altos destinan actualmente entre un 6% y un 15% de su gasto total en salud a tratar enfermedades relacionadas con el tabaco.

Se dispone también de algunos datos específicos sobre los países en desarrollo. En Egipto, el costo anual del tratamiento de las enfermedades causadas por el tabaco se ha estimado en US$ 545,5 millones en un informe de 2003, y en China el gasto sanitario imputable al tabaco se estimó en US$ 6500 millones anuales (a mediados de los noventa). Otros costos para las economías son la pérdida de divisas (pues la mayoría de los países son importadores netos de tabaco), la pérdida de ingresos fiscales debido al contrabando y los daños ambientales causados por el cultivo de tabaco.

La OMS también destaca en la campaña de este año que una abrumadora mayoría de los pequeños cultivadores de tabaco, especialmente de los países en desarrollo, vive en la pobreza. "Una gran parte de los costos sanitarios y económicos relacionados con el tabaco los soportan los pequeños agricultores dedicados a cultivarlo y sus familias. Las condiciones precarias de trabajo - incluidos el trabajo infantil y la exposición a productos altamente tóxicos - y el muy negativo impacto que tiene en el ambiente hacen del tabaco un problema ligado indisolublemente a la pobreza y a otros aspectos del desarrollo", ha señalado la Dra. Catherine Le Galès-Camus, Subdirectora General, Enfermedades No Transmisibles y Salud Mental, OMS.

Cuando falta poco para que termine el periodo de firma del Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco (CMCT de la OMS) - plazo que expira ya el próximo 29 de junio -, la campaña del Día Mundial Sin Tabaco de este año pretende también cuestionar los supuestos beneficios económicos del tabaco, ofreciendo al mismo tiempo una solución a los países que dependen más estrechamente de este producto. El CMCT de la OMS, adoptado por unanimidad por todos los Estados Miembros de la OMS en mayo del pasado año, establece las disposiciones y las normas mínimas que los Estados Partes en el Tratado tendrán que respetar en sus programas de control del tabaco.

"Somos muy optimistas respecto al ritmo de consecución de firmas y ratificaciones del CMCT de la OMS", ha señalado la Dra. Vera Luiza da Costa e Silva, Directora de la iniciativa Liberarse del Tabaco de la OMS. El hecho de que el Tratado cuente ya con 118 firmas (incluida la CE) y 16 ratificaciones "muestra la confianza que los gobiernos han depositado en el Convenio y su compromiso de hacer frente a un fenómeno que se ha convertido en una amenaza sanitaria y económica mundial".

La OMS nota que la epidemia de tabaquismo sigue extendiéndose, sobre todo en los países en desarrollo, donde viven actualmente el 84% de los fumadores. El tabaco mata a 4,9 millones de personas cada año, y se prevé que ese tributo se duplicará en los próximos 20 años. Al ritmo actual, se calcula que el número total de consumidores de tabaco alcanzará los 1700 millones en 2025, en comparación con los 1300 millones de hoy día.

Para celebrar el Día Mundial Sin Tabaco, el Ministerio de Salud del Brasil y la OMS han organizado un evento de dos días en Brasilia (Brasil), paralelamente a los miles de actividades y celebraciones que están teniendo lugar en todo el mundo.

Nota para los redactores

A 26 de mayo de 2004, el CMCT de la OMS cuenta con 118 signatarios (incluida la Comunidad Europea) y 16 ratificaciones o equivalentes.

El CMCT de la OMS contiene disposiciones que fijan normas internacionales sobre el aumento del precio del tabaco y de los impuestos que lo gravan, la publicidad y el patrocinio del tabaco, el etiquetado, el comercio ilícito y el humo ajeno. El Tratado entrará en vigor y se convertirá en ley para los países que sean partes en el mismo 90 días después de la 40a ratificación.

El CMCT de la OMS está depositado en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York, y abierto a la firma hasta el 29 de junio de 2004. A partir de ese momento, los países que deseen ser Parte en el Tratado podrán hacerlo mediante el procedimiento de adhesión. Para los signatarios del Tratado, no hay ninguna fecha límite para la ratificación.

ENLACES CONEXOS

- Updated status of the WHO Framework Convention on Tobacco Control - en inglés
- Calendario de eventos
- World No Tobacco Day 2004 materials - en inglés
- WHO Framework Convention on Tobacco Control - en inglés




Última actualización el Jueves 03 de Febrero de 2011 05:41