Expansión futura de la soja en américa latina: desafíos y oportunidades
Santiago, Chile - 20 de noviembre de 2006
Santiago, Chile, 20 de noviembre de 2006-. El explosivo crecimiento de la soja durante la última década ha modificado la agricultura mundial y ha impactado fuertemente en los mercados internacionales de productos agrícolas. El ritmo de crecimiento de la producción de soja es más del doble que el promedio de todos los demás cultivos y actualmente ocupa ya más del 8% del total de la superficie de cultivo del mundo, solamente por detrás de los tres cereales básicos, trigo, arroz y maíz. Las exportaciones de soja y sus derivados significan más del 10% del comercio mundial de todos los cultivos.

Los principales países productores involucrados en el aumento de la producción son sudamericanos: Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay. Estos países producen el 45% del total de soja y participan con el 60% de las exportaciones mundiales.

Recíprocamente, la soja tiene un peso cada vez mayor en el valor total de la producción agrícola de esos países: en Argentina representa un 42%, en Bolivia 27%, Brasil 24%, Paraguay 41% y en Uruguay un 10%. En los cinco países es el primer cultivo en importancia según la superficie cultivada; en cuatro de ellos es también el cultivo que aporta el mayor valor de producción, salvo en Uruguay, donde el valor del arroz es todavía superior al de la soja.

En este marco, el martes 21 de noviembre de 2006, a las 11 horas, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) presentará a la prensa el Estudio “Expansión futura de la soja en América Latina”. El lugar será la oficina Regional de la FAO, Av. Dag Hammarskjold 3241, Vitacura, Santiago de Chile. El evento contará con la participación de José Graziano da Silva, Representante Regional de la FAO para América Latina y el Caribe, Luis Gómez Oliver, Oficial Principal de Políticas de FAORLC, y Marcela Bocchetto, Oficial de Políticas y Programas de FAORLC.

Transformaciones en la agricultura

La expansión del cultivo de soja ha significado una contribución importante para las economías en términos de aumento del producto bruto, generación de divisas, recaudación de impuestos e inversión en infraestructura.

Asimismo, la expansión de la soja ha producido profundas transformaciones en la agricultura de los cinco países mencionados, incluyendo importantes innovaciones técnicas como la siembra directa y el uso de semillas genéticamente modificadas, junto al uso de nuevos tipos de herbicidas. Estas tecnologías han contribuido a la reducción de los costos y, casi siempre, a aumentar los rendimientos unitarios.

El auge de la soja ha venido también acompañado de nuevos desarrollos institucionales con la conformación de empresas asociativas sobre la base de contratos altamente flexibles y de corto plazo, que agilizan el movimiento de capitales y han contribuido a fortalecer un modelo productivo altamente tecnificado y mecanizado, favorable a la producción comercial de mediana y gran escala.

Problemas del monocultivo

En este contexto, parte de los pequeños productores rurales optan por sub-arrendar y/o vender sus tierras debido a la reducida escala con que operan. Este aspecto, conjuntamente con la dimensión del fenómeno de la expansión de la producción de soja sugiere efectos significativos en el empleo agrícola y no-agrícola, así como sobre el nivel y la distribución de los ingresos rurales.

La acelerada expansión de la superficie cultivada con soja ha desplazado otros usos de la tierra, principalmente las pasturas para ganadería. En varias zonas se ha generado una dinámica donde la soja crece a expensas de las superficies dedicadas a la ganadería, la cual, a su vez, se desplaza hacia nuevas áreas forestales. Dicha dinámica puede estar agudizando el grave proceso de deforestación que sufre la región.

El extendido monocultivo también genera nuevos problemas por la pérdida de diversidad biológica, la susceptibilidad a enfermedades y plagas, y la pérdida de algunos nutrientes específicos en los suelos debido a la falta de rotaciones y fertilización adecuada.

Estudio de la FAO: desafíos para la seguridad alimentaria

En la perspectiva de que ese cultivo seguirá creciendo en los próximos años y, por tanto, junto con el importante beneficio económico seguirá trayendo nuevos desafíos para el marco de políticas de seguridad alimentaria y desarrollo rural, la FAO, en colaboración con los gobiernos de Argentina, Brasil y Paraguay, emprendió la realización de un análisis a profundidad -incluyendo estudios de caso en estos tres países- sobre la expansión futura del cultivo y sus implicaciones sobre la seguridad alimentaria y el desarrollo rural sostenible. Para completar el estudio regional se ha incorporado, también, el análisis correspondiente a Bolivia y Uruguay. El estudio fue presentado en el marco de la XI Reunión Ordinaria del Consejo Agropecuario del Sur (CAS), realizado en Montevideo, Uruguay, los días 16 y 17 de noviembre.

Según las proyecciones realizadas al año 2014, los países analizados habrán aumentado conjuntamente su producción de soja a 140 millones de toneladas. Este aumento de 40% en la producción se logrará en 10 años, por la ampliación del área sembrada de 37.7 a 46.2 millones de hectáreas, es decir un aumento de sólo 18%. Las exportaciones de grano de soja del bloque Mercosur aumentarán de 37 a 58 millones de toneladas.

En la conducción de estos trabajos la FAO ha tenido contrapartes específicas en cada uno de los países involucrados: en Argentina, la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (SAGYPA); en Brasil, el Ministerio de Agricultura y en Paraguay, la Dirección General de Planificación del MAG. Aunque no fue posible realizar estudios de caso para Bolivia y Uruguay, en ambos países se ha mantenido comunicación sobre estos estudios con la dirección de política agrícola correspondiente.

El objetivo del estudio es sugerir las medidas que puedan optimizar el aporte positivo de la formidable expansión de la soja, así como las que se orientarían a minimizar los efectos negativos de la misma.

Como resultado de estos estudios se generaron orientaciones de política para anticiparse a los resultados esperados según los análisis prospectivos. Dichos resultados fueron discutidos con los diversos agentes involucrados en Argentina, Brasil y Paraguay, en seminarios nacionales que contaron con la participación del sector público, el sector privado y las organizaciones sociales de cada país. Las observaciones recogidas en estos seminarios han sido incorporadas en el estudio

Esperamos que los resultados de este estudio sean de utilidad para orientar las decisiones de política agrícola de los principales países productores de soja en América Latina y el Caribe, así como para contribuir al conocimiento de esta área de la agricultura mundial que incide de manera significativa en toda la agricultura regional.