La bioenergía puede impulsar el desarrollo rural<br>Los expertos estudian el impacto en el medio ambiente y la seguridad alimentaria<br>

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Roma, Italia - 23 de abril de 2007
Los mayores especialistas a nivel internacional reunidos en Roma para analizar el impacto medioambiental y sobre la seguridad alimentaria del rápido crecimiento de la bioenergía, han coincidido en afirmar que los gobiernos podrían usar esta industria para impulsar el desarrollo rural.

"Por vez primera expertos en bioenergía, seguridad alimentaria y medio ambiente se han reunido para debatir las vinculaciones existentes entre sus respectivos sectores", aseguró Alexander Müller, responsable del Departamento de Agricultura y Protección del Consumidor de la FAO.

"A la vez que existe una preocupación legítima entre algunos grupos de que la bioenergía puede dañar a la seguridad alimentaria y el medio ambiente, puede ser también una herramienta importante para mejorar el bienestar de la población rural, siempre que los gobiernos tengan en cuenta esos aspectos", dijo Müller.

"En términos de seguridad alimentaria, -añadió- la bioenergía solo tiene sentido si sabemos dónde se encuentran las personas que sufren de falta de alimentos y cómo se pueden mejorar sus medios de subsistencia. A nivel medioambiental, tenemos que asegurarnos que tanto los grandes como los pequeños productores tengan en cuenta los impactos negativos y positivos".

"Los gobiernos tienen un papel esencial a la hora de establecer una normativa estricta. Las organizaciones internacionales como la FAO pueden también jugar un papel importante al proporcionar un foro neutral y apoyo al desarrollo de políticas adecuadas", dijo.

"Necesitamos un compromiso internacional para asegurarnos que no se lesiona la seguridad alimentaria y que los recursos naturales se utilizan de forma sostenible", concluyó Müller.

En la reunión, de tres días de duración y que tuvo lugar la pasada semana, expertos de todo el mundo y especialistas de la FAO y otras organizaciones acordaron que la Plataforma Internacional de Bioenergía de la FAO (IBEP, por sus siglas en inglés) deberá establecer en breve una serie de directrices sobre la bioenergía destinadas a los gobiernos y los potenciales inversores.

Mosaico de paisajes

Algunos expertos señalaron que la producción de biocombustible podría beneficiar al medio ambiente e incrementar la seguridad alimentaria si los pequeños campesinos se dedicaran a cultivos destinados a biocombustibles y biomasa como fuente de energía para ellos mismos y sus comunidades locales, o contribuyeran a la producción comercial para el mercado nacional o internacional.

Algunos cultivos destinados a biocombustibles y otras materias primas se producen mejor en paisajes de tipo “mosaico”, junto a otros cultivos alimentarios y distintos tipos de vegetación. “Las áreas de producción de biocombustible dentro de este tipo de paisajes pueden ofrecer diversos beneficios: actuar de barreras contra el viento, recuperación de áreas degradadas, hábitat para la biodiversidad local y numerosos servicios medioambientales”, según los expertos.

Renacimiento agrícola

Con una adecuada gestión, la bioenergía puede conducir a un “renacimiento” de la agricultura en los países en desarrollo en los que es provechosa la producción de biocombustibles, según Joseph Schmidhuber, economista del Departamento de Economía agrícola y del Desarrollo de la FAO.

El impacto del nuevo mercado de la bioenergía en la seguridad alimentaria podrá ser negativo o positivo, en función de si el país implicado es exportador o importador de alimentos y energía, opina Schmidhuber. Añadió que lo mismo sucede a nivel doméstico, ya que los campesinos sin tierra y los pobres urbanos son los grupos más amenazados. Por ello serán necesarias medidas especiales destinadas a estos grupos.

Intercambio de datos

Los expertos acordaron la necesidad de acelerar el desarrollo de herramientas para analizar el impacto de la producción de bioenergía en la seguridad alimentaria y el medio ambiente, así como de reforzar el intercambio de datos e información que los países necesitan para evaluar su potencial bioenergético. También indicaron que no se deben producir cultivos destinados a biocombustibles en áreas con problemas de inseguridad alimentaria.

"El objetivo es una bioenergía que sea sostenible a nivel medioambiental y socialmente justa", y éste: "es un desafío al que es necesario enfrentarse". Los sistemas de alerta temprana del hambre que incluyen evaluaciones de la seguridad alimentaria a nivel de las familias se encuentran ya bien establecidos y pueden ayudar a prever los peligros para los grupos vulnerables.

"La bioenergía encierra grandes oportunidades para los campesinos, en especial en los países en desarrollo", declaró Gustavo Best, Coordinador de Energía en la FAO. "Pero también existen riesgos" añadió.