La incidencia mundial del cáncer podría aumentar en un 50% y llegar a 15 millones de nuevos casos en el año 2020

Ginebra, Suiza - 04 de abril de 2003

3 de abril de 2003 | GINEBRA ûû Según el Informe mundial sobre el cáncer, el análisis mundial de la morbilidad más completo realizado hasta la fecha, la incidencia del cáncer podría aumentar en un 50% hasta el año 2020, en el que habría 15 millones de nuevos casos. Sin embargo, el informe también demuestra que los modos de vida saludables y las actuaciones de los gobiernos y de los profesionales sanitarios en el campo de la salud pública pueden frenar esa tendencia y evitar hasta un tercio de los cánceres en todo el mundo.

En el año 2000, los tumores malignos fueron la causa del 12% de los casi 56 millones de muertes que se produjeron en el mundo por todas las causas. En muchos países, más de una cuarta parte de las muertes son atribuibles al cáncer. En el año 2000, 5,3 millones de hombres y 4,7 millones de mujeres presentaron tumores malignos y, en conjunto, 6,2 millones murieron por esa causa.

El informe también revela que el cáncer ha pasado a ser un importante problema de salud pública en los países en desarrollo, igualando el efecto que tiene en los países industrializados.

«El Informe mundial sobre el cáncer nos dice que la incidencia del cáncer va a aumentar de forma alarmante en todo el mundo, pero que esto se puede cambiar si se toman medidas ahora. Tenemos la oportunidad de frenar este incremento. El informe hace un llamamiento a los gobiernos, a los profesionales de la salud y a la población en general para que tomen medidas urgentes, con las cuales se podrá evitar un tercio de los cánceres, curar otro tercio, y proporcionarle buena atención paliativa al tercio restante que la necesita», ha dicho el Dr. Paul Kleihues, Director del Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (CIIC) y coeditor del Informe mundial sobre el cáncer.

El Informe mundial sobre el cáncer es un manual conciso que describe la carga mundial y las causas del cáncer, los principales tipos de tumores malignos, su detección precoz y su tratamiento. Este informe mundial de 351 páginas ha sido publicado por el CIIC, un centro que forma parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La Dra. Gro Harlem Brundtland, Directora General de la OMS, afirma que «El informe constituye la base para las medidas de salud pública y contribuirá a que alcancemos nuestra meta de reducir la morbilidad y mortalidad del cáncer, y de mejorar la calidad de vida de los pacientes con cáncer y de sus familias en todo el mundo».

Entre los campos de actuación que pueden contribuir efectivamente a frenar el aumento de la incidencia del cáncer y a prevenir un tercio de los casos figuran los siguientes:

La reducción del consumo de tabaco, que sigue siendo el principal factor evitable de riesgo de cáncer. En el siglo XX murieron en todo el mundo unos 100 millones de personas por enfermedades relacionadas con el tabaco.

El régimen alimentario y los modos de vida saludables también pueden ayudar. El consumo frecuente de frutas y verduras y la actividad física pueden ser medidas eficaces.

Los programas de detección precoz posibilitan la prevención y el éxito de la curación, particularmente en el caso de los cánceres de mama y del cuello uterino. El pronunciado aumento del número de nuevos casos previsto en todo el mundo, de 10 millones en 2000 a 15 millones en 2020, se debe sobre todo al continuo envejecimiento de la población, tanto en los países desarrollados como en los países en desarrollo, y también a la tendencia actual de la prevalencia del consumo de tabaco y a la creciente adopción de modos de vida malsanos.

«Los gobiernos, los médicos y los educadores sanitarios de todos los niveles podrían hacer mucho más para ayudar a las personas a cambiar su comportamiento con el fin de evitar los cánceres prevenibles» dice Bernard W. Stewart, coeditor del informe, Director de los Servicios de Oncología y Profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de Nueva Gales del Sur, Australia. «No necesitamos nuevos conocimientos científicos. Si los conocimientos, las técnicas y las estrategias de control descritas en el Informe mundial sobre el cáncer se aplicaran en todo el mundo, haríamos grandes progresos en la prevención y el tratamiento del cáncer durante los próximos 20 años».

«Desde una perspectiva mundial, hay motivos justificados para centrar las actividades preventivas contra el cáncer en dos factores causales en particular: el tabaco y la dieta. Además, necesitamos mantener los esfuerzos por contener las infecciones que causan cáncer,» ha dicho el Dr. Rafael Bengoa, Director del departamento de la OMS para el Manejo de las Enfermedades No Transmisibles. «Estos factores fueron responsables del 43% de todas las muertes por cáncer en el año 2000, esto es, 2,7 millones de muertes, y del 40% de todos los nuevos casos, esto es, 4 millones de nuevos casos.»

Como parte del intento de frenar esta tendencia, la OMS está tratando de reducir el consumo de tabaco y mejorar el régimen alimentario, la nutrición y la actividad física. El consumo de tabaco sigue siendo el principal factor evitable de riesgo de cáncer. El informe analiza y recomienda diversas estrategias para reducir el consumo mundial de tabaco que requieren la participación coordinada del gobierno, las organizaciones sanitarias de la comunidad, los profesionales de la salud y los ciudadanos. El Convenio Marco para el Control del Tabaco, un innovador tratado de salud pública que los Estados Miembros de la OMS han acordado someter a la consideración de la Asamblea Mundial de la Salud en mayo de 2003, representa una poderosa herramienta para garantizar la puesta en práctica de esas estrategias.

La OMS también está preparando una Estrategia Mundial sobre Régimen Alimentario, Actividad Física y Salud, según el mandato que los Estados Miembros le otorgaron en 2002 para que abordara el problema del crecimiento de la carga mundial de enfermedades crónicas, entre ellas los cánceres, las enfermedades cardiovasculares, la diabetes y la obesidad. La OMS está realizando amplias consultas con los Estados Miembros, otros organismos de las Naciones Unidas, el sector privado y la sociedad civil acerca de esta Estrategia, que será presentada a la Asamblea Mundial de la Salud en mayo de 2004 y contendrá recomendaciones para los gobiernos sobre los objetivos relacionados con la nutrición y la actividad física, y sobre las intervenciones basadas en la población para reducir la prevalencia de las enfermedades crónicas, incluido el cáncer.