La OPS enfoca a la violencia como un problema de salud pública
Washington D.C., Estados Unidos - 27 de agosto de 2003
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) está trabajando en un enfoque de la violencia en todas sus manifestaciones, desde la doméstica hasta la urbana como un problema de salud pública.

"La violencia es el resultado de un conjunto de factores, dijo el Dr. Joxel García, director adjunto de la OPS; no se trata sólo de alguien que golpea en mi nariz porque siente que tiene que hacerlo. Hay una cadena de acciones que desencadenan esa conducta, antes de que ocurra", agregó.

"Nadie nace violento, hay muchos razones por las que una persona se vuelve violenta", agregó.

"Por eso, debemos darnos cuenta de que la violencia es una amenaza para la salud, porque, con un acto violento, se pueden dañar desde mujeres embarazadas y niños hasta ancianos y transeúntes", completó. Es un problema que afecta al individuo y a la comunidad.

La mirada de la OPS coloca a la violencia en un contexto más amplio que el marco judicial. "Desde la perspectiva de la salud pública, la violencia tiene un componente físico y de salud mental", dijo García. "La persona que vive en un contexto violento, que tiende a la violencia también se encuentra en mayor riesgo de padecer desórdenes alimentarios, problemas de alcoholismo y adicción a las drogas. Todos éstos son peligros de salud pública".

De acuerdo a un informe de la Organización Mundial de la Salud del año pasado, en 2000, alrededor de 1,6 millones de personas en todo el mundo perdieron la vida a causa de la violencia, una tasa de 28,8 personas por cada 100.000. "Las tasas de violencia varían de acuerdo al nivel de ingresos del país", dice el reporte de la OMS sobre Salud y Violencia. "Las tasas de muertes violentas en los países de bajos a medianos ingresos es más alta (32,1 por cada 100.000) que en los países de altos ingresos (14,4 por cada 100.000 personas)".

"Debemos abarcar todas las raíces de la violencia, sólo entonces podremos transformar el legado del siglo pasado en una lección, para darnos cuenta de lo esencial que es la prevención", dijo el ex presidente de Sudáfrica, Nelson Mandela, en el prefacio del libro de la OMS.

"Es un problema multifacético, pero lo único que estamos viendo es el producto final que es la violencia. Por eso, debemos unir esfuerzos con distintos sectores de la comunidad, con líderes comunitarios, educadores, con aquellos que pueden crear cambios sostenibles en la sociedad", enfatizó García.

En las Américas, cada año más de 300.000 personas mueren por violencia, suicidios o daños por accidentes. La violencia interpersonal es la tercera causa de muerte entre los 15 y los 44 años. Algunos estudios indican que el 33% de las mujeres de entre 16 y 49 años, en algún momento de su vida, han sido víctimas de abuso sexual. Durante la última década aumentó la violencia urbana armada y el número de pandillas juveniles.

Para luchar contra este escenario, se creó en junio de 2000 la Coalición Interamericana para la Prevención de la Violencia, integrada por la OPS, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la UNESCO, la Organización de los Estados Americanos (OEA), los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y el Banco Mundial. Luego se unió la USAID. Desde finales de 2002, el informe de la OMS ha sido presentado en distintos países de las Américas, como una forma de concientizar a gobiernos e instituciones para que trabajen en prevención de la violencia.

La OPS fue establecida en 1902 y es la organización de salud pública más antigua del mundo. Es la Oficina Regional para las Américas de la Organización Mundial de la Salud y trabaja con los países para mejorar la salud y elevar la calidad de vida de sus habitantes.




Última actualización el Jueves 03 de Febrero de 2011 06:36