VIH/SIDA: muchos trabajadores de salud todavía discriminan

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Washington D.C., Estados Unidos - 25 de noviembre de 2003
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) informó que el estigma y la discriminación hacia las personas que viven con VIH/Sida aún persiste entre los trabajadores de salud de muchos países, incluidas las Américas.

Según el informe Comprensión y respuesta al estigma y a la discriminación por el VIH/Sida en el sector salud, la discriminación es casi tan antigua como la epidemia misma y "aún es algo común en los servicios de salud".

Y esto ocurre aunque la imagen pública de la epidemia que presentan los medios de comunicación haya cambiado. "Ahora tiene un signo positivo, hay más información y se observa un cambio gradual en las actitudes de los trabajadores", asegura el reporte.

Muchas de estas actitudes discriminatorias son producto del temor, la ignorancia y el prejuicio, señala el trabajo de la OPS. "Se trata de un problema complejo, en donde el grado real de discriminación y su repercusión en las personas es desconocido por el resto de la comunidad".

Este es el primer informe integral acerca de la génesis, los síntomas y las consecuencias de la discriminación asociada al VIH/Sida en los servicios de salud. El documento se lanzará el 1º de diciembre, coincidiendo con el Día Mundial de Lucha contra el Sida.

"La infección por VIH se ha convertido en la amenaza más grande para la supervivencia humana en los últimos 700 años. Los logros importantes alcanzados en la salud del niño y la esperanza de vida en las Américas están siendo amenazados por esta epidemia que está destruyendo muchos de los esfuerzos e inversiones de los últimos decenios", reflexiona la Dra Mirta Roses Periago, directora de la OPS, en el prólogo del informe.

Estos son algunos de los ejemplos que recopila el informe:

"La discriminación en contra de las personas con VIH/Sida es un efecto agregado, generalmente silencioso pero perjudicial, de la epidemia. Y es una reacción derivada del temor comprensible hacia un virus que es transmisible, incurable y potencialmente letal", agrega Roses.

Sin embargo, la discriminación también tiene otras causas profundamente arraigadas. "En el prejuicio hacia los grupos más duramente golpeados en los comienzos de la epidemia como los hombres que tienen sexo con hombres, las trabajadoras sexuales y los usuarios de drogas", reflexiona.

Roses observó también que los trabajadores de salud "necesitan todo el apoyo que nosotros podemos darles para la tarea difícil de cuidar a las personas con VIH/Sida".

El informe de la OPS indica que, en un mundo ideal, "la prevención y la atención fluirían naturalmente, y se alentaría a aquellas personas que se consideran en situación de riesgo a hacerse el examen. A su vez, las personas tratadas por la infección serían aceptadas por la comunidad, creando un ambiente de convivencia apropiado".

Y agrega, "por el contrario, el estigma interrumpe este proceso continuo al desalentar a las personas a realizar la prueba, reduciendo las opciones para la atención y el apoyo, y limitando los programas de prevención. El resultado es que sufren tanto los individuos como la salud pública".

"Los programas bien diseñados no sólo logran neutralizar la discriminación sino que también apoyan a los trabajadores de salud, reduciendo los niveles de estrés que genera el temor, la ignorancia y el prejuicio", concluye el documento.

La OPS fue establecida en 1902 y es la organización de salud pública más antigua del mundo. Es la Oficina Regional para las Américas de la Organización Mundial de la Salud y trabaja con los países para mejorar la salud y elevar la calidad de vida de sus habitantes.