Emergencia mundial de tratamiento de SIDA

Ginebra, Suiza - 01 de septiembre de 2003
La OMS está comprometida para abrir una ambiciosa iniciativa: “tres-por-cinco’. Actualmente, cinco a seis millones de personas infectadas por el VIH en los países en desarrollo necesitan acceso a la terapia antirretroviral (ARV) para sobrevivir. Al momento sólo 300.000 personas tienen este acceso. La falta de posibilidades de adquirir los ARV constituye una emergencia mundial de salud. Para responder a esta emergencia, la OMS está plenamente comprometida con la meta de “3 por 5”, la cual espera que para fines del 2005 tres millones de personas estén tomando su terapia ARV. La OMS conducirá el esfuerzo, con ONUSIDA y otros actores estratégicos, a fin de responder a estos problemas a nivel mundial.

Para lograr la meta ’3 por 5’, la OMS proporcionará Equipos de Respuesta de Urgencia a petición de los gobiernos y apoyará países en la compra y financiamiento de los ARV. Además se ha previsto publicar guías de tratamiento simplificadas, capacitar a personal de salud, monitorear el progreso y la repercusión de los programas de tratamiento con los ARV. La OMS conjuntamente ONUSIDA y otros actores estratégicos, abogarán por el financiamiento, porque para lograr los ‘3 por 5’ se requiere no solo el financiamiento para los medicamentos sino también una inversión masiva en el adiestramiento y fortalecimiento de los servicios de salud en los países. El fortalecimiento de los sistemas de salud no solamente beneficiará el suministro de los ARV, sino también la prestación de otros servicios de salud.

¿Por qué se necesitan tan urgentemente ‘3 por 5’?

Más de 20 millones de personas han muerto por causa del SIDA y al menos 42 millones están infectadas. África al Sur del Sahara es el continente más afectado, con uno de diez adultos--más de 28,5 millones-- actualmente viviendo con el VIH/SIDA. La prevalencia en África meridional es particularmente alta, por ejemplo, Lesotho tiene tasas del VIH tan alto como 31% y Botswana tan alto como 38,8%. De cinco a seis millones de personas en los países en desarrollo que necesitan inmediata el tratamiento de VIH SIDA, solo 300.000 tiene acceso a los ARV.

El SIDA agota las capacidades humanas e institucionales que conducen el desarrollo sostenible. Esto, a su vez, distorsiona los mercados de trabajo, interrumpe la producción y el consumo, erosiona los sectores productivos y públicos, y disminuye en último término la riqueza nacional.

¿Quién necesita los ARV y cómo trabajan?

Sin acceso a los medicamentos ARV, las vidas de las personas que viven con el VIH-SIDA siguen un curso inevitable: la destrucción progresiva del sistema inmunitario, menor calidad de vida y enfermedades oportunistas asociadas con el VIH, potencialmente mortales (como la tuberculosis o neumonía) y en último término la muerte.

Cuando se administran las ARV en combinación (tres medicamentos juntos) la reproducción del virus se reduce y el sistema inmunitario del cuerpo se puede regenerar, de esta manera se restaura la salud y calidad de vida.

¿Cuáles son los beneficios del acceso al tratamiento con los ARV?

Los ARV han reducido extraordinariamente las tasas de mortalidad, prolongado las vidas, mejorando calidad de vida, y, en gran medida, transformando la infección por el VIH/SIDA de una condición mortal a una enfermedad manejable.

Mientras no existe ningún tratamiento curativo para la infección por el VIH/SIDA, la administración de los ARV puede agregar muchos años de vida saludable a una persona infectada.

La aplicación de la terapia de los ARV tiene otros retornos. Millones de dólares gastados ahora pueden ahorrar miles de millones en el futuro. Los datos del Brasil indican que los costos asociados con el acceso universal a la terapia de los ARV desde 1996 a 2002 ascendieron a US$1,8 mil millones, pero el ahorro en la atención de hospitales y ambulatoria alcanza US$2,2 mil millones.

La OMS está conciente de que la prevención y el tratamiento son mecanismos necesarios para controlar la propagación de "la infección por el VIH/SIDA" y la respuesta integral al problema.