Uno de cada cuatro recién nacidos está en peligro de contraer enfermedades que se pueden evitar mediante una vacuna

Nueva York, Estados Unidos - 29 de septiembre de 2005
Todos los años, alrededor de 27 millones de niños y niñas y 40 millones de mujeres embarazadas no reciben vacunas; en 41 países se protege a menos niños y niñas que hace diez años.

Un estudio presentado hoy por UNICEF con nuevos datos por países revela que los progresos para proteger a los niños, niñas y mujeres contra las enfermedades que se pueden evitar mediante una vacuna son inadecuados, a pesar de que hay vacunas de bajo costo disponibles.

Desde 1990, la inmunización sistemática ha beneficiado todos los años a más de un 70% de la niñez del mundo. Durante la Sesión Especial de la Asamblea General de las Naciones Unidas en favor de la Infancia, celebrada en 2002, la comunidad internacional aprobó un objetivo concreto: que por lo menos un 90% de los menores de 1 año estuvieran vacunados en todos los países para 2010.

Esta edición de Progreso para la Infancia indica que, en 103 países, un 90% de su población infantil está protegida contra enfermedades que se pueden evitar mediante una vacuna, y que en otros 16 los progresos son constantes. Sin embargo, en 74 países los programas están retrasados o los progresos son muy lentos. Todos los años nacen 130 millones de niños y niñas a quienes es necesario vacunar.

"La inmunización evita en la actualidad que mueran anualmente alrededor de dos millones de niños y niñas menores de cinco años", dijo la Directora Ejecutiva de UNICEF, Ann M. Veneman, durante la presentación de Progreso para la infancia en Nueva York. "La inmunización es una de las intervenciones más seguras y rentables que conocemos. Tenemos que proteger los avances que hemos logrado en muchos países y ampliar nuestras actividades en otros".

Todos los años mueren alrededor de 10,6 millones de niños y niñas menores de cinco años. Cerca de dos terceras partes de estas muertes se podrían evitar, entre ellas la muerte de alrededor de 1,4 millones de niños y niñas a causa de enfermedades que se pueden prevenir con una vacuna. Las principales causas de mortalidad son el sarampión, la haemophilus influenzae tipo b (Hib), la tos ferina y el tétanos neonatal. Estas enfermedades se podrían evitar mediante vacunas que están disponibles hoy en día.

En un futuro cercano se podría salvar también la vida de otros 1,1 millones de niños y niñas con vacunas contra el neumococo y el rotavirus, que son dos causas importantes de neumonía y diarrea graves en el mundo en desarrollo. En total, los programas de inmunización podrían reducir la mortalidad de los menores de cinco años en casi una cuarta parte si se lograra una cobertura de más de un 90% en la inmunización sistemática.

"Al mejorar la cobertura de inmunización, incorporar más vacunas cuando estén disponibles y vincular la inmunización con otras intervenciones como la distribución de mosquiteros, podremos contribuir enormemente al Objetivo de Desarrollo del Milenio de mejorar la supervivencia infantil", añadió Veneman.

La cobertura de la inmunización sistemática, y concretamente la vacunación contra el sarampión, es un indicador básico para medir los progresos del Objetivo de Desarrollo del Milenio 4, que consiste en la reducción en dos terceras partes de la mortalidad de menores de cinco años para 2015 con respecto a las cifras de referencia que había en 1990. Progreso para la Infancia utiliza la cobertura sistemática con la vacuna del sarampión como una medida representativa de la protección contra las seis enfermedades infantiles básicas que se pueden evitar: sarampión, difteria, tos ferina, tétanos, tuberculosis y poliomielitis. Progreso para la Infancia clasifica después a los países según su tasa media anual de aumento en la cobertura desde 1990.

Los análisis regionales del informe muestran algunas desigualdades considerables para la infancia. En 2003, el último año del que disponemos de datos suficientes, un 90% de los niños y niñas de los países industrializados estaban protegidos por la inmunización. Las muertes debido a enfermedades que se pueden evitar por medio de una vacuna han dejado de ser frecuentes. La mayoría de los países de América Latina y el Caribe, Europa Central y del Este, la Comunidad de Estados Independientes, Oriente Medio y África del Norte han logrado también progresos. Sin embargo, la mayoría de los países de África occidental y central, donde solamente se vacuna de manera sistemática a un 52% de los niños y las niñas, todavía necesitan mejorar rápidamente sus programas de inmunización.

Pero no todo son malas noticias. Las tasas de cobertura en algunos países con escasos recursos han mejorado considerablemente. Eritrea ha aumentado la cobertura de inmunización sistemática desde un 18% en 1990 hasta un 84% en 2003, Níger desde un 25% a un 64% y Uganda desde un 52% a un 82%.

Además, la mortalidad derivada del sarampión, según un artículo reciente publicado en Lancet, ha descendido a casi la mitad durante los últimos cinco años debido al éxito de las campañas a gran escala de inmunización contra el sarampión. En los próximos cinco años, el sarampión podría reducir su incidencia en los países en desarrollo, la primera de una serie de enfermedades que se es posible evitar mediante la vacunación.