La FAO alerta contra la eliminación de aves silvestres para combatir la gripe aviar.Existe el riesgo de desviarse del objetivo principal en la luc
Roma, Italia - 29 de noviembre de 2005
29 de noviembre de 2005, Roma – La FAO lanzó hoy una advertencia ante el sacrificio masivo de aves silvestres en ciudades y países afectados por la gripe aviar, al asegurar que esta iniciativa puede desviar la atención en la lucha prioritaria contra la enfermedad en las aves de corral.

El mensaje de alerta se produjo tras los informes sobre la eliminación de aves silvestres en la localidad de Ho Chi Minh (Viet Nam), realizada como medida cautelar. Según Juan Lubroth, experto de la FAO en enfermedades animales infecciosas, esta iniciativa “no supone contribución significativa alguna a la protección de las personas frente a la gripe aviar”.

“Existen otras medidas mucho más importantes que requieren atención prioritaria. Luchar contra la enfermedad en las aves de corral debe seguir siendo el principal objetivo”, añadió.

El experto aseguró que “las especies de aves silvestres que se encuentran en las ciudades son diferentes de las aves acuáticas que han sido identificadas como portadoras del virus de la gripe aviar”.

La FAO, en colaboración con la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), han efectuado una serie de recomendaciones para luchar contra los brotes de la enfermedad. Entre ellas se incluyen:

Mejora de los servicios veterinarios, los planes de preparación ante emergencias y las campañas para erradicar la enfermedad, incluyendo el sacrificio de animales, la vacunación y el pago de una compensación a los campesinos afectados

Fortalecimiento de los sistemas de detección precoz y respuesta rápida en los casos de gripe animal y humana y creación y fortalecimiento de la capacidad de los laboratorios

Ayuda y formación para la investigación en los casos animales y humanos, planificación y ensayo de actividades urgentes de contención

“Luchar contra el virus en las aves de corral es la estrategia más eficaz para reducir la posibilidad de que el virus de la gripe aviar se haga transmisible entre humanos”, concluyó Lubroth.