La OMS prevé aumentar el acceso al tratamiento para las víctimas de la rabia o de mordeduras de serpiente
GINEBRA, Suiza - 09 de enero de 2007
A pesar de que cada año más de 12 millones de personas sufren la mordedura de perros o serpientes o la picadura de escorpiones, la capacidad mundial para tratarlas es inadecuada. El tratamiento eficaz de esos casos depende decisivamente de la disponibilidad de antisueros,1 pero ese medicamento esencial suele ser inaccesible o inasequible en los países que más lo necesitan.

Para abordar ese desatendido problema de salud pública, la Organización Mundial de la Salud (OMS) está elaborando un plan quinquenal para acelerar la producción en los países en desarrollo, asistir a las autoridades para prever las necesidades del mercado y reforzar la capacidad de reglamentación. El 10 de enero, la Organización reunirá a los especialistas más destacados en ese ámbito, así como a países receptores y países donantes, organizaciones internacionales y fabricantes para acordar un plan de acción mundial.

La producción de antisueros en los países industrializados está disminuyendo debido a su escasa rentabilidad, que se suma a la dificultad de prever las cantidades que se necesitan. En los países en desarrollo, el problema es la asequibilidad, y la producción está limitada cuantitativamente y a menudo no alcanza los niveles de calidad requeridos para que el tratamiento sea eficaz y seguro. La OMS prevé que su plan para aumentar el acceso al tratamiento costará US$ 10 millones.

«Necesitamos aumentar la capacidad de los fabricantes locales y mejorar la distribución de los productos a zonas rurales remotas», ha dicho el Dr. Howard Zucker, Subdirector General de Tecnologías Sanitarias y Productos Farmacéuticos de la OMS. «Existen soluciones eficaces, que podrían salvar millones de vidas.»

La rabia es la décima causa más común de muerte por infección entre las personas. Es letal en el 100% de los casos, pero un 100% evitable si se puede administrar inmediatamente el tratamiento postexposición con antisueros. Se calcula que cada año unos 8 millones de personas necesitan recibir suero antirrábico por haber estado expuestas a animales posiblemente portadores de la rabia. Casi la mitad de las personas que necesitan recibir antisueros, y de los que mueren por causa de la rabia, son niños menores de 15 años. Más del 99% del total de muertes humanas por rabia ocurren en África y Asia.

Cada año se registran cerca de cinco millones de mordeduras de serpiente y picaduras de escorpión en el mundo (mayoritariamente en África, Asia y América Latina), de las cuales entre un 50% y un 75% requieren tratamiento con antisueros para prevenir el fallecimiento, una amputación o graves trastornos neurológicos. La población más afectada son los jóvenes trabajadores agrícolas y los niños. Los datos epidemiológicos disponibles sobre la incidencia de las mordeduras de serpiente, incluido el grado de mortalidad y morbilidad a largo plazo conexas, proceden mayoritariamente de los hospitales, por lo que se subestima la verdadera magnitud del problema. La mayoría de las victimas de mordeduras de serpiente recurren a tratamientos tradicionales, y posiblemente fallecen en sus hogares sin que quede constancia de ello.

Desde los años 1970, el número de fabricantes de antisueros contra las mordeduras de serpientes africanas ha disminuido de forma notable. Se calcula que, sólo en África, se producen anualmente un millón de mordeduras de serpiente, causa de más de 20 000 defunciones, de una mayor incidencia de discapacidades crónicas debidas a secuelas neuronales, y de minusvalías físicas derivadas de efectos necróticos que requieren amputación.

Para tratar las mordeduras de serpiente y picaduras de escorpión que se registran en todo el mundo se necesitarían más de 10 millones de viales de suero antiveneno, de ellos aproximadamente 2 millones sólo para África. Se calcula que, para aplicar plenamente las actuales directrices internacionales sobre profilaxis postexposición, cada año se necesitarían 16 millones de viales de suero antirrábico.

La crisis de disponibilidad de antisueros requiere un esfuerzo internacional para facilitar la transferencia de tecnología a los países afectados y abordar los principales problemas logísticos de distribución, en particular para garantizar el mantenimiento de la cadena de frío. Además, la falta de conocimientos sobre el tratamiento médico correcto en caso de mordeduras y picaduras de animales venenosos, así como sobre el uso apropiado de los antisueros, compromete aún más el uso clínico eficaz de la limitada cantidad de producto disponible.

La OMS prevé las medidas siguientes, que se debatirán en la reunión del 10 de enero:

  • Definir una norma mundial para la producción, el control de calidad y la reglamentación de antisueros que sirva de orientación a los organismos de reglamentación y fabricantes locales
  • Organizar talleres educativos regionales para contribuir a la aplicación de los requisitos de calidad y seguridad y producir antisueros conformes con los principios de las prácticas adecuadas de fabricación
  • Impartir capacitación sobre parámetros de importancia crítica de la producción de antisueros a inspectores y fabricantes
  • Facilitar la transferencia de tecnología a los países en desarrollo
  • Establecer un sistema de precalificación de antisueros basado en la experiencia de la OMS en la precalificación de otros productos terapéuticos
  • Preparar materiales de orientación y formación sobre prevención, diagnóstico y tratamiento de enfermedades que se puedan tratar con antisueros.


1Antisuero es una preparación farmacológica que contiene anticuerpos contra uno o más antígenos específicos. Los antisueros se obtienen fraccionando plasma extraído de animales (generalmente caballos) que han sido inmunizados contra los antígenos pertinentes y, en consecuencia, han desarrollado anticuerpos neutralizantes. El plasma se reúne en lotes de entre decenas y centenas de litros, y se procesa para extraer la fracción de inmunoglobulina activa.


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