La FAO recomienda acelerar la retirada de los plaguicidas más tóxicosCompromiso de la empresa danesa
Roma, Italia - 20 de diciembre de 2006
20 de diciembre de 2006, Roma - La empresa danesa Cheminova ha presentado a la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) un plan para la eliminación gradual de plaguicidas muy tóxicos en los países en desarrollo, de conformidad con el Código internacional de conducta para la distribución y utilización de plaguicidas.

La FAO acogió con beneplácito esta medida, que calificó de "un paso en la dirección correcta", en un proceso en el cual participan el Gobierno de Dinamarca, la sociedad civil, la prensa y la propia Cheminova, con el objetivo de reducir los riesgos que plantean los plaguicidas peligrosos.

El Director Administrativo de Cheminova, Bjørn Albinus, presentó ayer lo que calificó de "un escenario realista" para la eliminación gradual de los plaguicidas de la clase I, de acuerdo a la clasificación de la Organización Mundial de la Salud, que incluye el paratión-metilo y el monocrotofos, en los países en desarrollo, entre el año próximo y 2010. Pero añadió que este proceso podría acelerarse si lo permiten las circunstancias.

El Director de Producción y Protección Vegetal de la FAO, Shivaji Pandey, señaló que, de acuerdo a las disposiciones del Código internacional de conducta, la eliminación gradual se iniciaría lo antes posible y "mientras más pronto, mejor."

"No hay forma de garantizar que las sustancias químicas presentes se utilicen en los países en desarrollo respetando los márgenes aceptables de riesgo", señaló. En los países de la OCDE está prohibido o estrictamente limitado el uso de estos plaguicidas, y la FAO quisiera que se proscribiera su uso lo antes posible en los países en desarrollo, donde los trabajadores agrícolas a menudo carecen de la protección personal adecuada.

La FAO señaló que un número cada vez mayor de países en desarrollo, incluidos China, Tailandia y Viet Nam, están prohibiendo el uso del paratión-metilo, el monocrotofos, y otros plaguicidas de la clase I. Pandey exhortó a otras empresas y gobiernos a seguir este ejemplo y acelerar la eliminación de los plaguicidas de la clase I de la OMS, los más peligrosos, en los mercados de los países en desarrollo, de conformidad con las recomendaciones del Código de conducta.