Microseguros y nuevas tecnologías para proteger a los pobres

Imprimir Correo electrónico
Ginebra, Suiza - 05 de abril de 2007
Los pobres, que con frecuencia viven en ambientes peligrosos como barrios marginales urbanos en condiciones poco higiénicas o en zonas rurales propensas a sequías o inundaciones, son más vulnerables que el resto de la población a riesgos como enfermedades, muerte accidental y discapacidad, robos o incendios, pérdidas en la agricultura, desastres naturales o provocados por el hombre. Y también están menos preparados para enfrentar las crisis cuando ocurren.

Aunque con frecuencia las familias pobres tienen maneras informales para enfrentar los riesgos, en general no les garantizan suficiente protección. Antes que una familia logre recuperarse de una crisis, es afectada por otra. El microseguro amplia los mecanismos informales y a la vez ofrece mejores beneficios para un mayor número de hogares pobres.

Para que la protección de los pobres con microseguro pueda ser una realidad es necesario desarrollar una cultura de seguro en el mercado de quienes tienen bajos ingresos e introducir productos que satisfagan sus necesidades primarias. Tecnologías de la información, como tarjetas electrónicas, sistemas de códigos de barras e Internet pueden contribuir a ampliar la asistencia, ofrecer mejores productos, reducir los costos, y a la sustentabilidad de los proveedores.

Hay ejemplos de mejoras gracias a la automatización en la eficiencia del microseguro, así como en el servicio al cliente, el fortalecimiento de la gestión y la formación del personal.

Esto funciona en el negocio del microseguro debido a la naturaleza procesadora de información del sector. Aún antes del nacimiento de los ordenadores, las grandes empresas aseguradoras impulsaron el desarrollo de máquinas de clasificación, tabulación y cálculo para mejorar su eficiencia.

En la actualidad, estas capacidades también están al alcance de pequeños aseguradores. Los microaseguradores, grandes y pequeños, deben aprovechar las oportunidades para mejorar su eficencia para que puedan ser los honestos administradores de las primas.

Los microaseguradores se preocupan por los costos de pasar de procesos manuales a automáticos. Pero un método manual no constituye una base sostenible y escalable para la expansión ya que no ofrece la capacidad de optimizar los procesos y construir economías de escala. Un asegurador incapaz de alcanzar un gran número de asegurados se coloca a sí mismo en una posición precaria.

Nuevas tecnologías basadas en Internet y comunicación inalámbrica pueden ser un buen catalizador del crecimiento para el microseguro. El uso de programas de código de acceso público podría ser una manera económica para que los microaseguradores y las organizaciones de desarrollo local se beneficien de la tecnología. La OIT ofrece programas gratuitos que permiten a los sistemas de microseguro de salud gerenciar inscripción, afiliación, primas y reclamos, y vigilar los progresos de 13 indicadores de rendimiento sobre base mensual.

La tecnología no puede superar todos los obstáculos que enfrentan las operaciones de microseguro. Sin embargo, puede optimizar el retorno de las inversiones y servir de puente para las brechas operativas al permitir la comunicación y la cooperación de las partes interesadas en todo el mundo.

"La tecnología no es sólo un privilegio de los aseguradores. En la actualidad, los clientes también quieren beneficiarse de su uso en la calidad del producto. Aún el mercado de bajos ingresos tiene un acceso cada vez mayor a la tecnología, como teléfonos móviles e Internet. Las nuevas tecnologías no sólo aumentan la eficiencia del microseguro y reducen sus costos y primas. También son una manera de ampliar la cobertura para los pobres e introducir productos asequibles para satisfacer sus necesidades primarias", explicó Craig Churchill, experto en microseguro de la OIT.


Protecting the Poor: A microinsurance compendium HTM