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Salud de los Pueblos Indigenas

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Se calcula que hay 370 millones de indígenas repartidos por más de 70 países. Los pueblos indígenas representan una rica variedad de culturas, religiones, tradiciones, lenguas e historias, pero siguen estando entre los grupos de población más marginados. El estado de salud de los pueblos indígenas es muy diferente del de las poblaciones no indígenas en diferentes países.

El sistema de las Naciones Unidas no ha adoptado una definición oficial de "indígenas" debido a la diversidad de los pueblos indígenas. Sin embargo, existe un concepto moderno e inclusivo de "indígenas", que abarca a los pueblos que:

- Se identifican a sí mismos y son reconocidos y aceptados por su comunidad como indígenas.

- Tienen una continuidad histórica demostrada con sociedades precoloniales o anteriores al asentamiento de otros pueblos.

- Tienen fuertes lazos con sus territorios y sus recursos naturales.

- Poseen sistemas sociales, económicos o políticos distintos.

- Conservan lenguas, culturas y creencias distintas.

- Forman grupos no dominantes de la sociedad.

- Están dispuestos a mantener y reproducir sus entornos y sistemas ancestrales como pueblos y comunidades diferenciados.

En algunas regiones puede preferirse la utilización de otros términos, tales como tribus, primeros pueblos o naciones, aborígenes, grupos étnicos, adivasi o janajati, todos ellos abarcados por el concepto moderno de "indígena".1

"Los pueblos indígenas siguen estando al margen de la sociedad: son más pobres, tienen un menor nivel de educación, mueren a una edad más temprana, hay más probabilidades de que se suiciden y, en términos generales, tienen una peor salud que el resto de la población."

(Fuente: El mundo indígena 2006, Grupo de Trabajo Internacional sobre Asuntos Indígenas [IWGIA], reconocido como entidad consultiva por el ECOSOC, p10.)

América.

Hoy en día, de 45 a 50 millones de indígenas pertenecientes a más de 600 pueblos únicos23 habitan en las Américas y representan casi 10% de la población total, así como 40% de la población rural de Latinoamérica y el Caribe (352–355). Los pueblos indígenas aportan una gran diversidad y vitalidad a los 24 países en que residen (cuadro 28) y son los custodios de gran parte de la herencia cultural y de la biodiversidad del continente (352). A pesar de su presencia histórica y de sus invaluables contribuciones, los pueblos indígenas son sumamente vulnerables en los países donde habitan y sus derechos humanos, al igual que sus derechos a la igualdad social, política y económica, están comprometidos o bien han sido negados. Como resultado, existen profundas inequidades en sus condiciones de vida, estado de salud y cobertura de servicios de salud (cuadro 29) (352–356). La incidencia de pobreza y de pobreza extrema es mucho más alta entre los pueblos indígenas de las Américas que entre la población no indígena. En Bolivia y Guatemala, por ejemplo, más de la mitad de la población total es pobre, pero prácticamente tres cuartas partes de la población indígena es pobre. Del total de hogares pobres en Perú, 43% son indígenas (353). Esta pobreza está mezclada con otros factores que complican la situación, tales como tasas de analfabetismo y desempleo significativamente más elevadas, servicios sociales no disponibles o de difícil acceso, violación de los derechos humanos, desplazamientos debidos a conflictos armados, y degradación del ambiente. En los municipios indígenas de México, la tasa de analfabetismo es de 43%, casi tres veces más alta que el promedio nacional; esa misma tasa es de más de 60% en las mujeres indígenas (353,357).Se han registrado  elevados niveles de contaminantes tóxicos en varias comunidades indígenas. En las regiones del Ártico en Canadá, estudios sobre el desarrollo de los infantes en Nunavik han encontrado problemas en la función inmune, así como un incremento en las infecciones respiratorias infantiles y bajo peso al nacer debido a exposición prenatal a organoclorados (358,359).

Tradicionalmente, las poblaciones indígenas han padecido elevadas tasas de mortalidad materna e infantil, desnutrición y enfermedades infecciosas. La razón de mortalidad materna en Guatemala, país con 42% de población indígena, es de las más elevadas en América Latina, y es aún más alta entre las mujeres indígenas; de hecho, esta última es tres veces superior (211 por 100.000 nacidos vivos) a la de madres no indígenas (70 por 100.000 nacidos vivos), según el estudio de línea base de la mortalidad materna del año 2000 (360,361). En Bolivia, la tasa de mortalidad infantil promedio es de 102 por 1.000 nacidos vivos en 51 municipios rurales con más de 50% de mujeres indígenas monolingües, o de más del doble al compararla con la correspondiente a la población general (54 por 1.000 nacidos vivos) (362). La desnutrición en los niños indígenas de la región norte de la Argentina es la principal causa de morbilidad y de mortalidad; 80% de los casos de desnutrición infantil se deben a parasitosis vinculadas con condiciones precarias de saneamiento ambiental (352). La tasa de mortalidad debida a tuberculosis pulmonar en la población indígena duplica a la de la población general en México (363), y en Canadá es de 8 a 10 veces más alta que el promedio general (352). 

 

Chile.

En 1997 se realizó el primer estudio sociodemográfico y epidemiológico de los pueblos indígenas en Chile (11), el cual evidenció desigualdades al comparar la situación de estos grupos con el resto del país: altas tasas de mortalidad infantil superiores en 40 puntos a la media nacional, para el caso del pueblo atacameño; menor esperanza de vida al nacer, inferior en 10 años para la población aymará; bajo índice de Swaroop, equivalente al que poseía el país a inicios de los años ochenta; patrón de causas de muerte pretransición epidemiológica para el caso aymará, y condiciones de salud de los pueblos indígenas que viven en centros urbanos más deterioradas que la de los que viven en el campo. Estudios posteriores han mostrado que la incidencia de la muerte por bronconeumonía en niños mapuche menores de 5 años es mayor que en niños no mapuche (12). Del mismo modo la TBC es más alta en las zonas de alta concentración indígena, siendo especialmente vulnerable la población aymará, lo que se refleja en el Servicio de Salud Arica, con una tasa de mortalidad por TBC del doble de la tasa nacional. Estudios han revelado que la población mapuche presenta menor talla tanto en adultos como en niños, y parte de esta diferencia se explica por su asociación a la pobreza y vulnerabilidad social. La IX Región de la Araucanía (concentración de población mapuche) presenta mayor mortalidad por cáncer de vesícula, coexistiendo una alta prevalencia de colelitiasis con un pobre acceso a colecistectomía.

Fuente: Salud en las Américas 2007

 

SITIOS CONEXOS

- Health of Indigenous People

ENLACES CONEXOS

- Base de datos - Pueblos Indígenas de las Américas

- Foro Permanente Para Las Cuestiones Indígenas

Última actualización el Viernes 14 de Agosto de 2009 15:06

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